El periodismo y el falso mito del espejo
El periodismo trabaja de testigo de la realidad, y ese trabajo lo hace ignorar que forma parte de ella, que es un actor incidente. Cuando leemos análisis periodísticos de tal o cual tema se leen a menudo frases del tipo “todos los involucrados en esto debieran reunirse para hallar una solución”. Y cuando describen a los involucrados describen a todos menos a ellos mismos. El periodismo se auto excluye y ningún análisis hecho desde algún medio dará cuenta a los medios como actores de la realidad social, siempre los considerarán situados fuera del escenario. “La prensa sólo informa lo que sucede”, “la prensa no genera la realidad, la refleja” son las fórmulas de excusación habituales. Pero la prensa no es sólo parte influyente sino interesada en los procesos que describe.
Si se desea leer algún tipo de análisis que mínimamente incluya a la prensa según un nivel mínimo de coherencia con la realidad, uno debe recurrir a ensayos de sociólogos o intelectuales independientes de toda adscripción a lo periodístico. Y no me refiero a que el periodista excluya a su medio, sino que por definición excluye de la reflexión a todos los medios como una generalidad. ¿Existe alguna orden concreta o tácita de quitarse del medio de parte de los medios? ¿O es una deformación mental del periodista en cuanto asume las coordenadas mentales de reflexionar la realidad desde ese falso microcosmos de aparente testigo neutral de la realidad?
La primera falsificación de la realidad que comete el periodismo es excluirse de ella
Existe prejuicio acerca de no incluir a otros medios en las reflexiones. Un periodista no puede incluirse a si mismo como parte central de lo que narra, y parece que hacer prensa de la prensa no es algo bien visto por una cuestión de supuesta solidaridad gremial que en realidad es defensa corporativa; típico narcisismo de grupo. “No hago periodismo de periodistas” suelen decir algunos con aires superados para salvaguardar una dignidad profesional, pero evitar hacer periodismo de una parte de la realidad tan gruesa como los periodistas es hacer un periodismo miope y autocensurado.
Hay una excepción legible: cuando el periodista es enviado a otro país a cubrir determinados sucesos, ahí situado por fuera de su medio habitual logra tener en cuenta a la prensa de ese país como agente de la realidad, y podemos leer a menudo comentarios que la incluyen.