El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

diciembre 30, 2009

Año en liquidación


Observo entre los rayos de este terco temblor climático como se va vertebrando el final de un año que ya en su fase líquida viaja mansamente por la canaleta de los desechos. No es que se dirija hacia el olvido, buenos méritos hizo para ser recordado un poco más de lo previsto...


diciembre 24, 2009

Plantado






Donde reina la intoxicación
por monotonía
entre los ornamentos delictuales
de la supervivencia
soy apenas el promedio de asistencia
de mis ángeles guardianes
Una ruina de pasión decolorada
que transita el camino
rumbo al anacronismo

En las pausas
cuando me planto
todavía es para regarme y crecer...

diciembre 17, 2009

Hasta los periodistas tienen un blog


La masa menos crítica de la Argentina nos cuenta que cada vez más periodistas famosos tienen un blog. Uno celebra que estos muchachos puedan publicar en el blog lo que en los medios no les sería aceptado, tal vez por razones de higiene mental

diciembre 10, 2009

Una brizna de polvo en tu ojo




"...El verso que me da pie para hundirte está en el último acto y tu esperas sola y en silencio, esperando al apuntador, esperando al apuntador...."

diciembre 06, 2009

Los Padres Eternos del Rock Nacional


Profundo amante del rock como soy, con base en los grupos internacionales que supieron en los sesenta y setentas elevar al rock a una categoría de expresión contra-cultural de excelencia, mi actitud de admiración y respeto al Flaco Spinetta se basa más en el reconocimiento a su coherencia, a sus cualidades poéticas y los riesgos asumidos en sus propuestas armónicas, que en genuina emoción o delectación estética que me produjera su música.

A poco que supe que se hacía este recital, me pareció una muy buena idea y la celebré. Que un músico como el Flaco tan emblemático para el medio, con un público que lo ama profundamente, aproveche su convocatoria y organice un verdadero tour retrospectivo tocando con todas sus formaciones es realmente una linda idea que juega a favor de valores para mi muy plausibles como la recreación de un espíritu de comunidad musical que respeta las trayectorias históricas y hace base en los pilares de nuestra identidad. Y si también sirve para que se unan las generaciones dentro del público -padres, hijos, nietos- como sucede, pues mucho mejor; es una forma de mantener el viejo espiritu del rock vivo y fluyendo hacia el futuro un tanto protegido de la prostitución marketinera que lo acosa.

Pero este evento mostró una vez más un fenómeno que caracteriza al ambiente seguidor del llamado “Rock Nacional”: una especie de indulgencia tribal que conduce a sobrecalificar toda expresión en aras de un desmesurado optimismo idolátrico. Una de sus manifestaciones, por ejemplo, es el uso y abuso del calificativo "genio" que se aplica una y otra vez, y se extiende a casi cualquier hijo de vecino que haya manoseado un instrumento y haya formado parte de alguna banda de culto, concepto cpn el que también se señala en demasía a demasiados grupos integrantes de la medianía. Un público devoto que acude demasiado predispuesto a encontrar lo genial, apoteótico y sublime, y en ese trance va y lo encuentra tal vez aún alli donde no lo hay. Por ello, es díficil ponerse en sintonía con comentarios que parecen encontrar en toda versión algo sublime o en toda presentación rasgos alucinantes. Tal vez no se oiga nada más que otra versión de "Muchacha Ojos de Papel" como hay tantas, o un “Alma de Diamante” de Spinetta Jade, sin poder entender lo que dice la letra. Y ahí está la sensación un tanto amarga que se une a la celebración de estas verdaderas esperanzas colectivas: lo indesable en la historia del rock argentino es como estos "cultos" tan fuertes al Padre Luis Alberto y al Padre Charly ataron la libertad creadora de los músicos más dotados. Desde hace rato sostengo que el rock argentino necesita “desespinetizarse” y “descharlyzarse” de una vez por todas, matar a sus Padres Referentes Todopoderosos de una vez por todas en el sentido simbólico y creativo. Y estas liturgias poco contribuyen a ello aunque como dije antes si tengan otros aportes muy positivos.

En definitiva, ojalá se aproveche esa "mística" que generan en un público tan fervoroso como memorioso y predispuesto a agradecer, para que se mantenga viva la llama de un rock que pueda seguir siendo fiel a su esencia: rebeldía pero de la buena, de la que apuntaba a la excelencia artistica, al cuestionamiento de las estructuras de poder y la puesta en crisis de los estereotipos estéticos dominantes; y que se quite de encima de una vez por todas la caricatura de monigote a la que la industria lo fue reduciendo, imagen marketinera del reviente consumista, con el culto a la estrellita reventadita, falopera y excéntrica que queda bien con todas las modas, los gobiernos y los mercados de turno.

diciembre 01, 2009

La insuficiencia de una sola identidad



El Yo. El Otro. El Varios.

En el encierro
en el ocultamiento
de un instante de soledad
el Ser encuentra
el tesoro de un disfraz
la máscara mágica
que todo lo puede
cambiándole sólo el rostro.


La historia de una identidad es la historia de una contracción. Un uso en negativo de nuestra elasticidad que nos apabulla lentamente hasta aplastarnos. Nuestra identidad única es la que contrae deudas, contrae responsabilidades, y hasta contrae enlace. Nunca deja de contraerse en pos de impedir los empujes de un crecimiento que es por naturaleza transformador y diversificante. Somos la lucha contra la escisión, un empecinado volumen de obediencia contra el recurso divisorio que paradójicamente sería el único capaz de poder multiplicarnos.

Todos nos enseñan a sostenernos en este mundo con una única identidad, pero nada nos dicen acerca de cuál es el destino que debemos darles a las restantes que conviven en nosotros como deseo sin darnos tregua. Y comprendemos con el paso del tiempo que una sola identidad es una limitación asfixiante a nuestra capacidad existencial. Una cárcel absurda de estancamiento y monomanía, solo amparada en las ficciones narcisistas del auto enamoramiento. Conservamos y atesoramos nuestras estabilidades y constancias porque nos encariñamos luego de tanta estimulada repetición. La gente que nos rodea, para colmo, suele aplaudir y premiar estas permanencias.

La ley prohíbe portar más de un identidad y reprime rudamente cualquier trasgresión. El dividido, el escindido en Varios, es visto como un sublevado del propio deber de fidelidad a si mismo, un pecador de su inalienable originalidad. La multiplicidad resulta inaceptable a los ojos del mundo; ser múltiple es ser declarado en fraude respecto de las convenciones más elementales de civilización y cordura.

Nos han obligado a aceptar que no podemos ser otros, que jamás nos quitaremos las señales que nos codifican con un solo número y concepto, que uno solo es lo que es; del derecho y el revés como decía Serrat, aunque se equivocara como la paloma. La falacia suena afinada pero es falacia al fin; una simple receta de pobre sentido práctico insostenible a la luz del más mínimo instante de humanizante lucidez.

Calzándome la vincha


La lectura de Celeste y Blanca, la última novela de Guillermo Piro, hizo que me vuelva a calzar la vincha Apache

noviembre 30, 2009

La burbuja más lujosa del mundo


Una nueva burbuja del lujo capitalista parece que acaba de estallar. Le tocó el turno al paraíso de las más delirantes inversiones inmobiliarias. Después que los gurúes neoliberales se quedaron afónicos de tanto gritar sus predicciones apocalípticas en los países latinoamericanos considerados peligrosos por no tener gobiernos obsecuentes, sucede lo que sucede en Dubai, uno de los Emiratos Arabes Unidos. ¿Hubo alguna prevención del FMI al respecto? ¿Qué tal las calificadoras de riesgo? Los Emiratos Arabes Unidos eran un país que a los ojos de los citados voceros del neoliberalismo debería ser considerado “ejemplar”; un sabio y maduro atractor de siempre beneficiosas inversiones. Después el hecho que sea un estado donde no existen ni elecciones ni partidos políticos y siete emires todopoderosos se dediquen a hacer negocios y gastar su dinero en obras faraónicas mientras su población pasa necesidades básicas, es un dato menor. Curioso es que ningún guardián de la democracia de occidente salió a quejarse ni se les ocurrió hacerlo destinatarios de su tan vocacional exportación de la democracia.


noviembre 29, 2009

Homus Setentensis



Hay personajes que encajan como en los estereotipos sociales y generacionales como si hubiesen sido diseñados para ello. Son lo que se conoce como "casos de libro", aunque podríamos llamarles, más a tono con un léxico actual, "personajes de diseño". Es el caso de este tal Gustavo Plis-Steremberg: típico delirante setentista, encima músico y loco, ex militante del PRT que se volvió director de orquesta y "triunfó" en Rusia y en entre otras cosas, en un concierto le negó el saludo a Margaret Thatcher, y ahora es capaz hasta de expresar un sensato pensamiento sobre la izquierda argentina.

"Veo a la izquierda y me da vergüenza. Porque acá la izquierda es fundamentalista, tiene un montón de clichés y lanza consignas irrealizables”

¿Existirán más ejemplares así o se habrán extinguido en la mutación ordinaria?


noviembre 28, 2009

El blog: la simulación que se convierte en lo simulado


En un espacio llamado No-retornable Genovese presenta una reflexión acerca de internet y la literatura que incluye como uno de sus centros el fenómeno blog. Mientras digiero reflexivamente las jugosas puntas que despliega su texto, se me ocurre poner sobre la escena la lectura de uno de los atributos blogueros:

Las modernas tecnologías informáticas han revolucionado el campo del regocijo lúdico como proyección de deseos y vocaciones no desarrolladas en el campo de cruel selección de la realidad; los juegos de simulación realista son uno de los fenómenos más notables. Quién alberga, por ejemplo, una pasión no del todo realizada por el militarismo y la violencia, puede embarcarse en la nave escapista de los espectaculares juegos de simulación de combates, guerras y conquistas por diferentes escenarios donde es posible repartir disparos y masacrar un número apabullante de personas. Lo mismo para amantes del automovilismo o la aviación que no han podido acceder a roles sociales capaces de ponerle un acto ejecutivo a esas pasiones, cuentan con herramientas de sencillo acceso que les permiten reproducir con bastante fidelidad las sensaciones que se obtendrían aterrizando un Boeing 737 en el aeroparque metropolitano o manejando una Ferrari de Fórmula Uno por las calles de Mónaco. Los amantes de la escritura, en cambio, no disponen de tales opciones de juego, pero han encontrado el blog, que es un juego donde se simulan operaciones que hacen a la perfomance de un escritor, pero donde el grado de realismo traspasa el límite de la representación para que la simulación se vuelva lo simulado. Jugar al blog sería como jugar al Counter Strike en la calle con balas de plomo o a la F1 con autos que en efecto recorran calles y hagan ruido, o volar en aviones que efectivamente aterricen.

La particular sencillez de la física del acto de escrilectura hace posible este traspaso de un juego de simulación a un tipo de acción real. El blog gana así una condición propia, exclusiva y deslumbrante en relación a su capacidad de instituyente comunicacional: es capaz de dotar de realismo efectivo a un acto de mera ficción, que no aterra ánimos dada la presunción de la inocuidad de sus consecuencias, pero que irrumpe como un quiebre en las estructuras de producción de realidad.


noviembre 22, 2009

Reservorios de coerción


«Un día, el siglo será deleuziano», fue la expresión de Michel Foucault. No se que a siglo se refería el pelado Michel pero este siglo ya es deleuziano desde sus comienzos.

Había una vez un mundo lógico. Un mundo que era una mierda de frente y de perfil, pero donde existía una izquierda que se ocupaba de intentar mejorarlo sin conseguirlo y una derecha que se empeñaba en empeorarlo con el mejor de los éxitos. Había una vez un mundo cuya maqueta conceptual eran dos bandos en guerra; dos visiones acérrimas, convencidas de sobradas razones para ser impuestas al mundo entero que autorizaban el uso de la fuerza para conseguirlo. Una de las visiones ha permanecido en su posición y otra se ha retirado. La primera, al retirarse su enemigo, se replanteó su modo de operar. ¿Tenía sentido mantener el andamiaje físico de la puja si ya no existía oposición dispuesta a disputar el dominio en esos términos materiales? En realidad se hizo la pregunta pero arribado a la instancia de la respuesta, sus condicionamientos no le permitieron aligerar sus dispositivos de defensa: con mínimos cambios siguió manteniendo y aumentando su inmenso reservorio de coerción.

La otra, retirada ya de toda actividad combativa, optó por una sumisión histérica, plegedándose a la religión de la victimización y el pataleo. Al no poder conquistar el terreno de la física material, se conformó con la conquista del campo de la ilusión, del lenguaje, de las construcciones simbólicas, y de la excelencia moral. Acatar el mandato burgués en el silencio pasó a ser visto como una miserable mueca de complicidad; en cambio acatar bajo el estruendo de la protesta, con el paroxismo de la negación pasó a ser muestra de la mayor altura moral, del compromiso con los más nobles ideales sociales, con el mayor grado de cultura y sensibilidad humana. Pero no existe refugio inmanente alguno para el deseo al que podamos regresar, jamás existió uno. Y el refugio de los heroísmos del discurso apenas dispone de los recursos migajas que el sistema coercitivo descarta por inoperantes y costosos.

La metafísica del deseo -¿un “anarquismo”del deseo? - deleuziano es un escape a un mundo ilusorio, un mundo ideal e inmaterial. Es análogo a la religión, la diferencia es que la religión es una fuga ideada desde el poder para consolar y ayudar al disciplinamiento, en cambio el campo "metafísico", más allá de su sana ilusión de regreso a una etapa existencialmente "autónoma", es una fuga desde la esclavitud, desde la opresión para consolarse, suponiendo un estado de la sociedad adolescente ideal e incompatible con la naturaleza humana, y de ahí es que sea captada por el poder dado su efecto esterilizador del ímpetu transformador, que desvía las fuerzas rebeldes acostumbrándolas a identificar “cambio” con “imposible”, lo que concluye ayudando a la disciplina de conservación aunque reniegue de ella. De los hechos al discurso; del materialismo diálectico, al idealismo metasubjetivo.


noviembre 21, 2009

Imposibles regresos


Puede que Macri no regrese con vida política del destape de su siniestra costumbre de espiar. Verlo y oír sus excusas vanas comenzará a pronto a producir un malestar insoportable.

Y la televisión abierta argentina no debiera regresar de Ricardo Fort. Zulma Lobato fue un inductor al abismo, lo de Fort es la consagración superestructural de lo vomitivo como tragicomedia. Rápido un sociólogo de guardia que analice semejante hito semiótico en la era del capitalismo que aparece imprevistamente en una sociedad del tercer mundo. Puede ser la primera ficha de un dominó universal imparable.



noviembre 17, 2009

Homenaje a Báñez


24 de noviembre a las 19 hs., en Eterna Cadencia:

Homenaje a Gabriel Báñez
y presentación de Posted by (selección de textos de su blog Corte y Confección, publicados por La comuna ediciones)

Participan:
Juan Sasturain, Martín Kohan, Marcos Rodríguez, Iván Maidana

Importante: Se entregarán ejemplares de Posted by entre los concurrentes de manera gratuita. Al final, brindis con buen vino, no hace falta que traigan, ¡lo conseguimos!

Auspician: Secretaría de Cultura y Educación / Municipalidad de La Plata – La comuna ediciones.

Organiza: www.nacionapache.com.ar

Eterna Cadencia
Honduras 5582 – Palermo – Buenos Aires

noviembre 15, 2009

El secreto de nuestra mediocridad







A principios del siglo XXI parece mentira que tengamos que volver a mamar la esencia del fútbol de la mano de la hispanidad del balompié.

Vaya si los partidos amistosos sirven. Este de ayer frente a España a mi por ejemplo me sirvió para descubrir lo que tal vez sea el gran secreto a voces de nuestra pobreza futbolística actual.

Me explico.

El dispositivo clave y esencial en la generación de fútbol de un equipo en esta era recibe el nombre de MEDIOCAMPO. También llamado -si lo expresamos en un sentido más funcional que geográfico- línea de volantes, entramado de gestación de fútbol, usina generadora, bloque compacto, etc.

España dispone de una serie de jugadores de fútbol en el centro de campo, es decir, futbolistas capaces de jugar, crear, definir, defender, retroceder, bloquear, pasar la pelota, gambetear, avanzar, pisar el área, picar al vacío, definir. Iniesta, Xavi Alonso, Xavi Hernández, Fábregas, Bousquets, Senna, nombrando los que jugaron ayer y vienen jugando desde la Eurocopa 2008.

Argentina no tiene jugadores de fútbol en el medio campo. Desde hace tiempo a esta parte el concepto dominante en nuestro fútbol ha reducido y atomizado esta tarea en especialistas parciales e incompletos. En primer lugar, nuestros mediocampos se han auto impuesto la obligación de tener lo que llamamos jugadores número 5 (cinco) o “cincos”; también llamados medio campistas tapón, de contención, de garra, "recuperadores de pelotas" y otras denominaciones. En general se trata de picapiedras sin ambiciones ni habilidades para jugar ni llegar, limitados a lo sumo a la gran habilidad de dar un pase lateral decente. Dentro de esa cuota obligatoria se ha puesto de moda no tener sólo uno sino dos “cincos”; es el colmo de los colmos: dos jugadores limitados que ocupan el 50% de las plazas del mediocampo, y cuya prestación viene estrictamente acotada. El "cinco" y el culto a los "cincos" representa el conformismo de la pobreza en el fútbol; la imposición de la mediocridad como referencia. En el gusto argentino para ser gran "cinco" basta con marcar, tapar, cortar y dar algún que otro pase bien; con eso alcanza. Asi nos va. Los hay directamente toscos y aguerridos como el sobrevaluado Mascherano, y fiolos y carilindos como Gago –heredero del fiolo de los fiolos que fue Fernando Redondo, rey de los facheritos calesiteros e inútiles- pero siempre incapaces para todo otro servicio que no sea marcar un poco a veces y pasarle siempre el problema de jugar a otro. Argentina se convirtió en una fábrica de cincos. Hasta se dijo que el equipo era "Mascherano y 10 más". Asi no va.

Los dos puestos restantes del mediocampo quedan reservados a los “carrileros”; volantes corredores que van por la banda, pero de jugar y conectarse ni hablar. En general no es que no sepan jugar, a menudo tiene bastante más habilidad que los "cincos", saben llegar al área y meten goles pero el tema es ¿con quién juegan si al lado tienen a dos señores orgullosos de su intrascendencia y atrincherados en torno a su autorización a "no jugar" como son los "cincos"?

Existe otra variante, igualmente nefasta, que es reducir los dos "cincos" a uno, dejar los corredores laterales y poner un “enganche”. Así se le llama aquí a otro fiolo que por lo general es bastante exquisito y pecho frío, al que le encargan hacerse dueño del equipo y de todas las pelotas aunque sea para tocarla y tenerla un poco. Un jugador que se dedica a tocar todas las pelotas que circulan como si fuera obligatorio, y deambular por el medio para tratar de dar algún pase genial a los delanteros. Obviamente facilitando la marca del rival ya que le basta con tapar a ese jugador para anular el juego de todo el equipo.

Cuando nos vamos a dar cuenta que que debemos armar una trama de JUGADORES en el medio campo, a lo sumo tolerando la presencia de un "cinco" pero obviamente con mejores atributos que el tosco Macherano y el intrascendente Gago. España es un ejemplo a mirar, un medio campo donde hay jugadores conectados capaces de hacer todo junto lo que los argentinos hacen por pedacitos.

noviembre 12, 2009

Los ladrillos de Berlín I


Esto ha dicho Eric Hobsbawm en una conferencia reciente:

“El “Siglo breve”, o XX, fue un período marcado por un conflicto religioso entre ideologías laicas. Por razones más históricas que lógicas, fue dominado por la contraposición de dos modelos económicos – e incluso dos modelos excluyentes entre sí –: el “Socialismo”, identificados con economías centralmente planificadas de tipo soviético, y el “Capitalismo”, que cubría todo el resto. Esa contraposición, aparentemente fundamental, entre un sistema que ambiciona sacar del medio del camino a las empresas privadas interesadas en las ganancias (el mercado, por ejemplo) y uno que pretendía liberar al mercado de toda restricción oficial o de otro tipo, nunca fue realista. Todas las economías modernas deben combinar público y privado de varios modos y en varios grados, y de hecho hacen eso. Ambas tentativas de vivir a la altura de esa lógica totalmente binaria, de esas definiciones de “capitalismo” y “socialismo”, fallaron. Las economías de tipo soviético y las organizaciones y gestiones estatales no sobrevivieron a los años ´80. El “fundamentalismo de mercado” anglo-norteamericano quebró en 2008, en el momento de su apogeo. El siglo XXI tendrá que reconsiderar, por lo tanto, sus propios problemas en términos mucho más realistas”



Estas conclusiones resuenan por su obviedad de sentido común, en apariencia, a uno que viene contaminado de tantos análisis semánticamente intrincados a solo efecto de suplir su vacuidad o su indeterminación. Es que la popular idea del equilibrio de los opuestos, la combinación de entes diferentes y antagónicos que le dicen adiós al ansia de plenitud para aceptar resignados el reino de la impureza, pareciera haber perdido prestigio ante la abrumadora simplicidad de su expresión. Pero si algo tiene lo obvio, lo que salta delante de los ojos, es que antes ha estado oscurecido, y esa deglución sencilla es el verdadero acto iluminador del pensamiento.

Se hace difícil de refutar el razonamiento que establece que los sistemas puros suelen asuntos propios del campo ideal, de comportamiento amigables en el laboratorio de las ideas, en el campo de juego conceptual de los principios; y son los sistemas impuros los que efectivamente muestran aptitudes para sobrevivir en el campo de lo real, en la dimensión verdadera de su funcionalización social. Todo intento por llevar la pureza de los modelos ideales al campo real han devenido en fracasos o catástrofes humanas. ¿Esto significa arriar la bandera de las utopías radicales? Nunca como antes debieran mantenerse en alto, pero las que si resultan intolerables a esta altura son las utopías con error de diagnóstico acerca de cómo resultan las cosas en la praxis de la refriega humana.

Los sistemas mixtos acogerían correctamente en sus variables la invulnerable realidad del combate de las fuerzas humanas en su accionar de interacción vital. Asumirían por naturaleza la consecuencia de la imposibilidad de imponer un modelo totalista tal como lo indican los propósitos animados por la pureza. Para un capitalista por ejemplo, el ideal sería un sistema donde la ganancia no tuviera oposición ni pagara costo alguno, que fuera la máxima obtenible en las ecuaciones abstractas de laboratorio, pero eso no se verifica en la realidad donde los números la consecuencia del funcionamiento “sucio” de las variables. El sistema planificado, aparte de suprimir las libertades por debajo del umbral respirable, necesitaba dar cuenta de todo en un nivel imposible de limpieza, porque la falla no era parte de su círculo virtuoso de mantenimiento y reproducción.


noviembre 10, 2009

Imprevisión de la naturaleza



El Uno interrogaba al viento y a su hermana la tempestad.

-Señor, señora: tantas calamidades que ustedes le han provocado a los hombres que pueblan la tierra ¿no tienen miedo a sus represalias, tan vengativos que son?

-Yo soy libre –dijo el viento- y tan solo sigo mi camino, no le hago mal a nadie a propósito, pasé siempre donde tuve que pasar desde que existo. No es mi culpa si aquellos que mencionas se anduvieron interponiendo en mi camino…

-Lo mismo digo –dijo su hermana- aunque no gozo de la misma fama libérrima de mi hermano, y cierto es que soy un poco más selectiva y precisa en mis travesías, juro que jamás pasé por algún lugar que no me pertenezca…

Menos soberbia y más temerosa era la lluvia, y no por ello insensata. Un buen día, asustada, escapó a arrojar su fresca carga en algún vacío del cosmos sideral en vez de regarla sobre la tierra como lo hacía habitualmente; es que desde hace mucho tiempo venía temiendo las consecuencias de mojar a tanta gente irritable.


noviembre 09, 2009

Lapidación femenina a la brasileña





¿La alegre tolerancia en las costumbres no era solo brasileña? El último país donde hubiera pensado que pasaría esto es Brasil. Pero pasó. Una chica es casi lapidada públicamente en una unviversidad por asistir a clase en un vestido corto.


noviembre 02, 2009

Coalición cínica


Algunos malintencionados se propusieron poner en evidencia los avatares de la idea del silencio sobre mi desayuno, la explicación causal de la falla eléctrica de la inspiración de ayer. Acudo entonces a las imágenes de mi tacho de basura ideológico reciente, donde quedaron depositados los restos de los envases de mi última interpretación pasajera. Se trata de recomponer una vez más los pedazos disueltos en la previsible confrontación, los añicos obvios del desacuerdo desgarrador. ¿Pero como invocar semejante pretensión de agudeza ante la blancura cínica de la dentadura postiza de este decadente amanecer? Al límite de la enésima evacuación de mi departamento, dirigida a curtir mi rostro con aún más huellas percusivas de defraudación, arriba el esperado viajero a la parada.

"El combate ficticio entre dominados y dominantes, en vez de ser la causa de la inestablidad de un sistema, es la causa de su equilibrio"



octubre 25, 2009

Discreta intrusa



La literatura, una intrusa colateral y discreta en mi vida, que a pesar de intimidarme con su grandeza, me ha permitido el atrevimiento de faltarle el respeto de tanto en tanto...


octubre 22, 2009

La ducha de Joe


Joe`s shower ( fragmento )

El narrador como buzo táctico, tanteando bultos en la oscura laguna del quantum literario. La misión es encontrar la lata de la ficción envasada al vacío que puede estar oculta en el lecho, entre algas electrificadas, o bien flotando superficial escondida dentro de un pez muerto. Cortaplumas al rojo tajeando artesanías en sachets, la caricia póstuma de la dama del dedal de acero. Joe fue a buscar el espacio abandonado debajo de la roseta mágica, y vestido todavía se dispuso a dejarse rociar, y lo que recibió fue una lluvia de su sangre fugada, llena de cristalitos de video donde en cada gota se podía ver un cuadro de la historia de su vida.

En el final, solo cuenta la cortés condescendencia del lector en dejarse violar emocionalmente por una mentira.

octubre 19, 2009

El menor de los análisis XVI

"Las filosofías del deseo, del lenguaje y de la estructura, lo que podríamos llamar "el pensamiento francés", es el pensamiento de la derrota; sólo vale deconstruir, poner al poder en negativo fotográfico, trazar los planos de las ruinas del mundo para concluir que todo es nada más que una cárcel y un manicomio de mierda, pero que cambiarlos no forma parte del deseo.

Y hoy tenemos a Niestzche que va camino de ser al pensamiento lo que Borges es a la literatura; un comodín para dotar al propio discurso de un referente de admirable indiferencia moral. Pero Niestzche, el atormentado adalid de la crueldad productiva, mató a Dios para liberar al espíritu fascista de escrúpulos morales, para quitarle el lastre de ese humanitarismo piadoso de monjitas que entre otras cosas decía que la vida de un débil valía tanto que los fuertes debían privarse de aniquilarla en pleno ejercicio de su condición. Marx en cambio mató a Dios en tanto consuelo de tontos; como receta de manipulación para amansar los espíritus de los explotados económicos"

Los hábitos de Teresa


De pronto en Europa, una monja catalana llamada Teresa asume el hábito de la opinión imprevisible en los temas más polémicos y se convierte en una llama azul que incita al debate.

octubre 16, 2009

El arte de mamar II


Apuntes nerviosos en el reino de la succión, o la puntada literaria-psicoanalítica del fraseo maradoniano

A los horrorizados les pregunto: ¿acaso no presagiaban una reacción así de Maradona? Yo la esperaba; sin imaginarme los términos particulares empleados, pero si la virulencia y el descontrol verbal que primaría en su revancha teniendo en cuenta el grado de hostigamiento y agresión que había recibido. Y no se aleja de la verdad de los hechos cuando dice que lo trataron como a una basura. Más allá de la guarangada en las formas, en el fondo me parece perfectamente proporcional al castigo recibido por una prensa totalmente desbocada en lo conceptual que llevó la crítica a límites extemporáneos. No debemos olvidar que los principales medios deportivos se la tenían jurada al tándem Maradona-Grondona desde el apoyo de éstos a la cancelación del contrato con TyC y el “fútbol para todos” y tras las derrotas con Brasil y Paraguay incrementaron en fmodo notable la virulencia contra el ex diez de la selección.

Lo que omitió Maradona –aparte del buen gusto y el equilibrio- fue precisar puntualmente nombres, separar pajas de trigos en tanto y obviamente no todos los periodistas se excedieron en la crítica. Un Maradona al que la misma prensa que lo mataba con exageración y alevosía había entronizado en el limbo de intocable, celebrando sus desplantes y succionando sus partes íntimas en forma incondicional. Y fue la prensa la que ayudó en décadas y décadas a criar a semejante soberbio y engreído y relativizar su mala educación. El “sigan mamando” que emite Maradona habla de una regresión deseada al estado primigenio de su relación con la prensa. El mensaje subliminal es "sigan mamándomela como me la mamaron siempre" los tantos obsecuentes que se desvivieron en amiguismos por una nota cuando tener al diez era la salvación periodística.

Una prensa casi surreralista en su desubicado exitismo que se planteó como hipótesis de exigencia básica un supuesto “standard de excelencia” futbolística totalmente fuera de lugar teniendo en cuenta la realidad de nuestro fútbol y las características particulares que definen este tipo de partidos a todo o nada que siempre terminan siendo eso, un fiasco deportivo, un encadenamiento de tensiones y miedos que convierten al juego en pura especulación. ¿O acaso son de otra manera en cualquier lugar del mundo este tipo de finales cuando está en juego la lapidación más cruel, el apocalipsis en una derrota? ¿Cómo fue la final del 2006 entre Francia e Italia donde nadie pasaba la mitad de la cancha y toda maniobra de “ataque” se hacía con una precaución y una parsimonia exasperante? ¿Cómo son las finales de Champions League? Los que minimizaban todo y daban como “obligación” hacerle 3 goles en el primer tiempo a Perú estaban -intencionalmente o no- totalmente alejados de la realidad del fútbol actual. O podemos suponer que jamás vieron un partido límite donde hay mucho más que un resultado deportivo en juego y donde lo que hay por perder es infinitamente trágico y lo que hay por ganar es apenas cumplir una obligación. Jugar un partido decisivo de eliminatoria donde la consecuencia de perder es no ir a un mundial en un país hiper futbolero como Argentina, se parece a los partidos por el descenso en un campeonato local, ya que a diferencia de las finales o semifinales de torneos, la derrota no ofrece el más mínimo consuelo sino que significa irremediablemente el peor de los oprobios. Los nervios de las finales están en relación a lo cerca que está la gloria; los de los partidos de eliminación o pérdida de categoría están en relación a lo cerca que está el más gigantesco y oscuro de los abismos.

Estoy de acuerdo con los que dicen que la labor de técnico de Maradona fue muy mala; repasar sus desaguisados nos obliga a un relato casi de terror: desde la misma carencia de idoneidad para establecer las tácticas y estrategias correctas de juego hasta un manejo descontrolado de los jugadores con convocatorias relámpago a debutantes para asumir súbitas e improvisadas titularidades a costa de la exclusión de los venían trabajando, pero no debemos olvidar que eso convivió también con la suma de muchos fracasos individuales que si bien fueron potenciados por este desorden colectivo, existieron y aportaron bastante a lo paupérrimo de las perfomances. ¿Es culpable Maradona del espantoso nivel de Mascherano contra Brasil, Paraguay y Perú? ¿De los goles que se comió un Andujar al que la prensa con total desconocimiento declaró como “el arquero perfecto para la selección”? ¿Es culpable de la atadura casi patológica de Messi que no puede gambetear ni un poste? Convengamos que el técnico tiene responsabilidades sobre los rendimientos individuales a consecuencia de la imbricación natural entre el orden táctico colectivo y lo individual, pero no es solo la incapacidad conductiva de Maradona para generar orden colectivo de juego la causa del bajísimo rendimiento de las individualidades. La comparación más cercana que debiera hacerse es respecto del proceso Basile que duró la primera ronda más un partido de la competencia eliminatoria total. Y el análisis dice que los problemas futbolísticos y extra futbolísticos se repitieron en ambos procesos; aunque hubo algunas mejores actuaciones y resultados en el primer caso, existen episodios como la derrota en Santiago de Chile –que marcó la salida de Basile- donde en lo colectivo e individual las terribles defecciones del equipo fueron análogas a los evidenciadas en las peores jornadas de la era Maradona, con el agravante en aquel caso de que existía todavía el margen de muchos partidos por delante y la presión por la eliminación estaba lejana aún. Por eso, toda “autocrítica” deberá leer este engendro Basile-Maradona como un conjunto en sus dos años de duración.

Se habla de la necesidad de autocrítica. El fútbol argentino no necesita sólo autocrítica, necesita un baño de realismo y bajarse de la soberbia de creerse potencia mundial que la lleva a considerar que es “natural” que barra a sus rivales en partidos de eliminatorias sudamericanas. El descenso del nivel futbolístico argentino es una tendencia perfectamente mensurable en resultados y sucesos dentro de las competencias de clubes. Porque si no pareciera que “autocrítica” significa explicarnos por qué nosotros que somos genios del fútbol terminamos cuartos y penando. La respuesta es que no somos tan genios, que cada vez somos peores, y reconocerlo podría ser un gran comienzo ante que insistir en porfiarle a la realidad por la terca ausencia de un supuesto brillo que ya no podemos ostentar.



octubre 15, 2009

octubre 14, 2009

La venidera encrucijada


En la previa de Hargentina-Huruguay

El fútbol vuelve, como poca cosa en el mundo, a ponernos en la divisoria abismal del pensamiento binario. Jugueteando con el absoluto, hilando sentido en el telar del fundamentalismo más salvaje. Será toda gloria o todo fracaso, el cielo benefactor de la caricia o el infierno de la tortura. Una selección impregnada de pensamiento mágico que acumulaba desastres pragmáticos tuvo la semana pasada una unción positiva en términos de energía mística. Ese dato no es menor, una línea tal vez haya sido inaugurada y hoy asistiremos a su revelación definitiva. En horas veremos la hoguera encendida cociendo la carne fracasada o el calor irradiante de la idolatría, sin que haya razones para ello, apenas una grotesca arbitrariedad ofrecida con ostentación por sus propias víctimas.

Proporciones literarias


El desinterés que despierta la literatura argentina es directamente proporcional al interés que genera su llamado “mundo literario”

octubre 09, 2009

Gabriel Bañez rescatado

El blog de Gabriel Bañez se hace libro:


Corte y Confección de antología
de Gabriel Báñez
La Comuna Ediciones MLP

Presentan
Iván Maidana, Juan Becerra y Sergio Pujol

Jueves 22 de octubre, 19.30 hs.
Auditorio de OSDE
Calle 50 Nº 925 (e/13 y 14) – 6º piso – La Plata

octubre 07, 2009

Platinos



La historia es una seductora empedernida, pero como buena dama nunca se deja escribir sin exigir el cumplimiento de algunos requisitos. Pues ahora parece que ella ha reconocido que está vez ha sido ganado su consentimiento. Las páginas vírgenes de su libro mayor están blancas y vacías, aguardando la fiebre entintada que las atacará para estampar el registro de lo inenarrable.

Cuando todo verdor humano se enciende para brillar, atrás, en el furgón del olvido, quedan los residuos de la mezquindad de pieles, y entonces hay luz suficiente para que haga foco en los rostros de un puñado de tiernos incurables, de egocéntricos recalcitrantes que se alimentan de extrañas pócimas afectivas, de obsecuentes militantes de una supuesta complejidad musical que no es más que el atavío señorial de unas melodías y armonías rebeldes, de abonados regulares al destino del encuentro, que se complotan orgullosos para festejarse como oros en polvo de estrellas, como platinos en resonancia armónica.


octubre 05, 2009

Matar al diariero


Según Ignacio Ramonet los diarios de papel están en vías de extinción.

Creo que la irrupción de internet fue en principio subestimada por los grandes medios, pero ya todos han dado cuenta que su lógica de funcionamiento plantea una ingeniería de control diferente a todo lo conocido. La receta en la era pre-web pasaba por acumular medios gráficos y electrónicos desde donde poder centralizar la generación de sentido y convertir al medio en un inmenso factor de poder. Internet rompe esa posibilidad de manipulación unipolar y a los grandes medios no les quedó otra en principio que usufructuar la popularidad inercial y hegeomónica de su marca registrada para sostenerse en las primeras opciones de consulta web. Pero esta posición basada en el consumo del capital simbólico acumulado tiene un horizonte de lógico y relativamente pronto agotamiento. Ese poder aparece sumamente frágil en tanto la incapacidad de la web todavía para generar un negocio a partir de la publicidad o el pago; el mantenimiento de la estructura periodística y técnica se solventaba con el valor de mercado de lo tangible que era la versión papel sobre la que se cargaba la mayor tarifa publicitaria. Hace un tiempo escribí que había una ecuación extraña muy próxima a ser real que sería el inicio del fin de la era de los diarios de papel: el momento en el que la tarifa de publicidad de un diario de papel aparezca absurdamente cara en relación a la circulación que habilita frente a la abismalmente superior tasa de difusión que se obtiene a través de la versión web. En términos sencillos: si necesito publicitar un producto X ¿que sentido tiene pagar miles de dólares por un centimetraje abundante en una versión gráfica de escasa circulación frente a una versión web cuya popularidad asciende exponencialmente? ¿Que se pagará más hoy día? ¿Media página en el cuerpo del diario o una ventanita que se abre en el primer titular de la página de apertura de la versión web?

El desafío será sobrevivir en la hegemonía ante una crisis de soporte capaz de liquidar toda la estructura. ¿Veremos un diario de masas convertido en una minúscula célula periodística generadora de contenidos vía web inventando formas cuasi delirantes de publicidad? Ya vemos algunos gateos de bebé en las irrupciones de videos publicitarios en los videos periodisticos, o en las múltiples y molestas ventanas que se desprenden para vendernos algo. Quién invente nuevas formas de insertar publicidad en la web será el profesional más buscado del futuro.




La legalización de la codicia


En este reportaje que le hace Naomi Klein a Michael Moore, se mencionan las novedosas revueltas conservadoras que en Estados Unidos pretenden resistir los cambios planteados por Obama como por ejemplo la cobertura de salud pública y universal. Un movimiento de resistencia ultracapitalista que agita el fantasma maligno de toda reforma “social” cuyos eventos típicos se llaman “tea parties” (reuniones del te). Uno de los principales agitadores de la movida es el comunicador Glen Beck, una joyita “libertariana” de pura cepa; ultra conservador y combatidor acérrimo de la reforma de salud, opositor al protocolo de Kyoto y militante a favor de la portación ciudadana de armas de fuego.

¿Será como dice Moore que el capitalismo es la legalización de la codicia? De lo que estoy seguro es que para la mayoría de los norteamericanos una sociedad que no premie la codicia individual por sobre todo otro valor se les vuelve insoportable además de incomprensible.

octubre 02, 2009

Diálogos imaginarios en la multilateralidad


Lula:
-Che Obama, quiero los juegos olímpicos...

Obama:
-Dejate de joder, yo te los daría, pero ¿sabés que pasa? los quiero para Chicago, es mi ciudad....

Lula:
-Vamos Obie, ya se que es tu ciudad, pero pensá en la nueva multilateralidad, negociemos algo...

Obama:
-Tenés razón Lulita, ya se, cargate el lastre de Zelaya y Michelletti en Honduras y los juegos son tuyos...

Lula:
- !Hecho!

octubre 01, 2009

Clarividencia condenatoria


Siempre conviví con un gobernador de racionalidad suprema que no me dejó tranquilo ni en sueños ni en borracheras. Una tendencia patológica al equilibrio estable que aparecía aún en los momentos donde las tinieblas del embotamiento me convertían en una voluntad obsoleta arrastrada por pesadas cadenas de fundición, que atravesaba chirriante el dolor del placer irresponsable. Tendría que ir bien al borde del barranco para cambiar de a uno cada hecho fríamente consumado por su equivalente en palabras arbitrarias. Palabras que me ofrecieram valor de cambio, abstracción representativa del episodio y su escritura. Las partes postizas y el todo universal, verdadero y letal, las partes desprendidas por la distancia, perdiendo la conexión física. El abismo biológico del pánico, el vértigo vecino del espasmo estomacal, la ulterior instancia con su transpiración intramuscular, rayo de salvaje supervivencia.

Estar de pie, pálido ante un millón de metáforas decepcionantes y una definición capciosa. Inclinarse en reverencial ademán para honrar las últimas semillas de deseo cultivadas con los rezagos de la última generación de mi existencia. Lo intuitivamente inexplicable hiere la mente más que la clarividencia condenatoria.



septiembre 28, 2009

Alimentos amargos


Los sucesos de la ex Terrabusi (actual Kraft Food) han ocupado el centro de la escena pública. Desde la agrupación Carta Abierta se emitió una postura que generó en el blog Artepolítica un debate donde conviven buenas intenciones con torpes revanchismos, pases de factura y miserias ideológicas.

Nadie puede estar a favor de que caguen a palos a los trabajadores, pero estas escenas son mucha más que simples actos destinados a recibir condenas a violaciones de principios abstractos. Las lecturas apresuradas tanto como las demasiado globales llevan a entenderlo en términos de intercambio de íconos simplificadores; y eso es la garantía de enfoques siempre alejados de un buena aproximación a la realidad de los hechos y sus significados.

No me parece casual que esta empresa “provoque” a los trabajadores con actitudes como los despidos en razón de demandas que sonaban corrientes, razonables y hasta obvias, que además incluyan prácticas ya casi anacrónicas de “venganza” empresarial como el despido de delegados. marcados a causa de su combatividad. Tampoco que asuman una postura tan dura como las negativas a aceptar los dictámenes del Ministerio de Trabajo. Supongamos una hipótesis: se buscó o alentó con estos despidos arbitrarios e irritativos provocar en los trabajadores organizados en gremios combativos una reacción extrema como la toma que se sabía puede tensar las cosas de una forma terminante y llevar el conflicto al punto de una dificil y costosa -políticamente- resolución cuasi-represiva ¿Quién se beneficia de ello?

Tampoco me parece aporte mucho enredarse en una lucha de pureza ideológica alrededor del concepto “represión a los trabajadores” en abstracto fuera de las circunstancias del hecho. Hubo una toma de un establecimiento, la ocupación forzada es una medida de fuerza que no está amparada por las leyes de la constitución como la huelga, o al menos no está amparada de la misma manera. No se trató de una ocupación en circunstancias de abandono empresario, vaciamiento o pérdida de la fuente de trabajo asimilable a figura de recuperación o gestión obrera de subsistencia, sino como medida de fuerza ante un conflicto puntual. Por más sueños encendidos que tengan algunos sectores de la izquierda, no se puede vivir ocupando fábricas y autopistas sin que el estado hago algo si es que quiere seguir siendo estado. Si se legitima una ocupación a causa de un conflicto gremial por despidos el estado entra en un proceso de debilidad irreversible. ¿O se espera instalar el socialismo real de un día para el otro ocupando todas las fábricas del país confiando en que se respetará la máxima progre de “no reprimiremos trabajadores” contra un poder que casi destituye un gobierno sólo porque osó aumentar un impuesto? La justicia por mano propia no sirve fuera de una racionalidad de un proceso político.

Todos saben que el caos no es gratis, que generar actos como tomas prolongadas de establecimientos o el corte de autopistas, tienen un inevitable costo de desestabilización que paga el gobierno de turno. La mejor opción no creo que sea agregarle más temblor de piso al gobierno del que ya se ha ganado de parte de sus poderosos enemigos. El gobierno de los Kirchner apostó a regalar el espacio público como bien de uso político para miel de una izquierda un tanto primitiva que a veces pareciera alimentarse con el placebo del quilombo público, y lo único que consigue realmente es aumentar la popularidad de la derecha a la vez que garantiza de por vida la impopularidad de todas las ideas de izquierda que se asocian de inmediato a ese despelote descontrolado donde la ligan los que ninguna culpa tienen. Esta legitimación del uso del caos ya fue apropiada y usada por la derecha en provecho propio durante el conflicto del campo; lo que puso a un gobierno al borde de la inoperancia teniendo que soportar impávido un cuasi complot de bloqueo y paralización productiva igualable a un golpe de estado económico.

Releo en un un diario la declaración de un trabajador ante la pregunta "¿Que le reprocha usted al Ministerio de Trabajo?"

“Que teniendo el poder de policía dictaron dos veces una conciliación obligatoria, la empresa no la acató y no se la hicieron cumplir. La empresa avasalló un montón de leyes, como la que impide despedir a delegados con fueros. Trabajo tenía la fuerza necesaria para hacerla cumplir. Teníamos expectativas, pero nos terminamos dando cuenta de que tuvimos que enfrentarnos no sólo con la empresa, también con el sindicato, el ministerio y la Justicia”

Tal cual. Lo que debemos exigir es que se actúe contra la empresa con el rigor de la ley tanto como se actuó contra los trabajadores. ¿Por qué se habilitó el uso de la fuerza para hacer cumplir una resolución judicial en un caso y en el otro no? Si para que ellos cumplieran con el desalojo de la planta se apeló a la fuerza pública como dicen los libros, que suceda lo mismo con las medidas que debe o deberá cumplir la empresa dictadas por el Ministerio de Trabajo. Debe además blanquearse e informarse sobre la naturaleza del conflicto y el accionar de los empresarios y dirigentes sindicales. No se debería admitir si es que existió el hostigamiento de los grandes gremios oficiales a las minorías sindicales de izquierda; la plena democratización sindical es otra cuenta pendiente de este gobierno nac & pop, no todo se termina en la ley de medios.



Estragos humanos


El management empresarial francés tiene fama de duro y despiadado. Si se lo combina con las perras políticas de reestructuración empresarial, es urgente crear el departamento de Estragos Humanos.

septiembre 23, 2009

El blog de un director técnico


El directo técnico de Huracán, Angel Cappa, ejemplar extraño en su profesión por discurso progresista y su buena formación intelectual, tiene un blog. Realmente es algo novedoso leer un post con explicaciones sobre una derrota o la salida de un jugador y encima tener el coraje de habilitar comentarios.

El menor de los análisis XV



Liderazgos políticos en Argentina - La atracción por los adefesios intelectuales


Miraba y oía hace poco al precandidato presidencial Carlos Alberto Reutemnann y su imagen me devolvía el perfil de alguien primitivo, irresoluto, ávaro, amargo como un extracto de cardo. Los agrogarcas confían en él, obviamente tienen casi un espejo de su paleolítica avaricia, su tacañería genética y la áspera chatura de su visión socio-cultural.

¿El argentino siente atracción por las personas intelectualmente chatas a la hora de elegir dirigentes?

La inteligencia en el argentino está ligada a la soberbia y a la corrupción, por eso tienen mejor prensa los ladrillos que las lumbreras. Los campechanos de verba e intelección limitada han venido ganando puntos mientras que los ilustrados han generado cada vez más desconfianza. La pobreza intelectual pareciera que se asocia en mayor grado a la honestidad por contraste de una inteligencia demasiado ligada a la ingeniería de la corrupción, a la soberbia, al mirar a la gente desde una altura superior. Porque para el argentino mostrarse superior a otros como resultado inevitable de la exposición de la propia capacidad, es señal de una irritante soberbia de creerse superior ya que ambas cosas se han visto encarnadas varias veces en siniestros personajes.

Sueño con que algún día se pueda refutar esta perversa asociación que divorcia la humildad popular de la inteligencia activa


septiembre 21, 2009

La bola incandescente





Tras el fenómeno Del Potro, Omar Genovese repasa extensamente los secretos y significados del hiper profesional tenis actual. Rescato algunas reflexiones propias que dejé en su post a modo de comentario.


"Estupendo artículo Omar, que describe el proceso de generación del jugador de tenis actual donde la base humana, no solo formativa sino hiper-competitiva, comienza desde una edad sumamente prematura, ya que desde los 9-10 años se instalan casi los mismos hábitos y parámetros matemáticos y estadísticos de competencia que los del campo profesional.

A tu notable descripción del sentido del juego, apunto un par de características que creo lo hacen más salvaje, y acentúan la crudeza de la ecuación que relaciona el esfuerzo con la compensación de una inclusión.

Como espectáculo capaz de tener significación econónica, el tenis depende exclusivamente de un circuito internacional que es donde están las muy buenas ganancias. No existen circuitos nacionales o regionales con suficiente peso económico para ser salida laboral como en otro deportes. Tengo entendido que los interclubes y circuitos nacionales solo son buena salida profesional en Europa, pero en Sudámerica son muy superiores los gastos que le insumen a un jugador mantenerse entrenado que lo puede ganar pasando una o dos rondas de un Future.

Otra cualidad especial es la desmesurada duración de los partidos que lo lleva a combinar un deporte de resistencia con uno de precisión. Aparece, aparte de la fátiga muscular extrema -propia de especialidades de resistencia más no de precisión como las carreras atléticas de fondo - el enemigo público número uno del tensista que es la capacidad de repetición: en ningún deporte se obliga a una inhumana maratón de repeticiones de movimientos y destrezas técnicas de alta precisión como en el tenis. El básquet es el que más se asemeja, pero al ser un deporte de conjunto y al jugarse muchísimo menos tiempo, el número de repeticiones en precisión que le toca a un jugador por partido son infinitamente menores que las de un tenista de elite. Cuando vemos la estadística de un jugador de elite de una liga como la NBA (pongamos a un Kobe Bryant o un Manu Ginobili) vemos que ha tirado por ejemplo unas 12 veces para 3 puntos y unas 20 para 2. 32 situaciones de impacto en precisión y bajo extrema tensión en un match. Aún siendo dosificadas sus prestaciones atléticas por la distribución natural producto de la colectividad del juego, suelen ser sus fuerzas dosificadas más aún cuidando sus minutos en cancha para que entreguen su acción técnica en óptimas condiciones aeróbicas, sin desgastes mecánicos excesivos.

Un tenista puede que tire 32 veces en un solo game, de un partido que cuando llega a 5 set suele tener alrededor de 50 games. Puede un tenista sacar 100 veces bien durante un partido pero siempre necesita una nueva repetición perfecta y su error puede condenar todo lo hecho hasta ahí. Esta sensación de infinitud que lleva ejercer la repetición como necesidad durante tantas horas (es normal que los partidos disputados en Grand Slams superen las 3,5 horas) tiene consecuencias sobre la mente del deportista, aparte de las que provoca el desgaste atlético, que por más perfección técnica que haya desarrollado se ve torturado por una sensación de siempre una más y más inacabable que lo lleva a irregularidades impensadas.

En otro sentido más filosófico, entiendo que que el tenis moderno acaba por ser un paradigma casi puro del funcionamiento del sistema de exclusión-inclusión y la utopía del éxito en las sociedades de mercado. La inclusión de unos pocos a fuerza de la exclusión de una inmensa mayoría, nunca tan perfectamente encarnada.

Cuando se materializan estas excepciones como Del Potro, Nadal, o por casi cualquiera de los 50 primeros del ranking, aparecen a la luz los correlatos conceptuales que terminan de coser la brutal mentira en el sentido común “Esto demuestra que con sacrificio se llega”, “Se demuestra que cualquiera puede lograrlo”. Se hace un uso político de estas situaciones de encumbramientos deportivos. Son las mentiras puestas en status de verdad de sentido común con las que se apuntala el sistema de exclusión. La inclusión de uno entre millones se da por prueba irrefutable de la lógica virtuosa del sistema, una lógica a la que se presenta como justa y melodramática, que hasta tiene cierta simpatía por los humildes de origen que desde remotos pueblos llegan a hacer sus sueños realidad. Pero la inclusión siempre excepcional del número uno es la que prueba la exclusión de los cientos de miles, la excepción es utilizada para legitimar una regla contraria a la naturaleza del sistema. Se trata por todos los medios de abolir e invertir una vieja máxima nunca tan verdadera: la excepción confirma la regla, no la refuta. Lo que demuestra la llegada de uno y el fracaso de 10.000 es que con esfuerzo no se llega, dado que de esos 10.000 seguramente habrá al menos 3.000 que haya hecho el sacrificio y el esfuerzo mayor o igual que el que llegó.

Esta verdadera “lógica de lotería” o "lotería de la lógica" es usada por el poder económico como una especie de usina de capital simbólico que tiene por objeto demostrar que en la actual sociedad cualquiera puede hacerse rico, lo que proyecta colectivamente un sofisma de devastadora falsedad: si cualquiera puede hacerse rico, todos podemos ser ricos con el sencillo método de luchar para ello.

El modelo conceptual de la excepción como falsa demostración de la contradicción a la regla – o una regla de significado inverso- es tan antiguo como la humanidad y es usado como manipulación y consuelo de masas. El referente simbólico más original es el del perdón; para demostrar su “humanidad” y darle una recompensa emocional a las masas, los emperadores perdonaban a uno de cada cientos de miles de condenados a muerte, o bien solían cada tanto salvar a algún gladiador de los que se sacrificaban en los entretenimientos.

En definitiva, lo que tratan es de abolir una vieja máxima nunca tan verdadera: la excepción confirma la regla, no la refuta. Que uno solo se salve entre millones lo único que prueba es la condición asesina del sistema, ya que la insignificancia estadística de un salvado entre millones va de la mano de la significación de la abrumadora realidad ultramayoritaria"



septiembre 20, 2009

Las fábulas de Madison Helper



Vs: 12-344: De cuando Dios creó la palabra


I
Estaba el Siervo Elegido a pleno sol de un amanecer de hojas sibilantes dispuesto a trabajar la tierra en el feudo de un violento y cruel tirano. Este Siervo creía poseer dones especiales porque podía recibir órdenes y sugerencias directamente de Dios, lo que le permitía de algún modo abstraerse de los rigores de su feroz Amo terrenal.

II.
Esa mañana, como muchas, sintió de nuevo que la vocación del Señor venía directamente a sus oídos, y como siempre no de un modo imperativo, sino envuelta en una dulzura sugestiva con la que solo El sabía dar aún las más duras órdenes.

“Toma esta pala y haz que abra un surco largo y profundo por donde podrán entrar semillas”

III.
El instrumento de hierro, haste ese instante desconocido para el Siervo, se le reveló corpóreo y brillante, y lo recibó también junto al conocimento necesario para su uso. Así trabajaba Dios; hacía la luz sobre un objeto y a la vez ungía sobre el destinatario las habilidades pertinentes a su explotación. El Siervo supo de pronto que debía tomarla por el asta y clavar su punta en la tierra.

IV.
Pero esta vez algo falló; muy raramente, la instrucción del Señor le dejó un vacío de indeterminación y el Siervo no terminaba de comprender cual era la tarea asignada. Eso lo desconcertó y provocó que detuviera su acción entrando en un estado de duda, por lo que se atrevió a dejar la pala en el suelo y miró hacia el cielo en señal de pregunta.

V.
De pronto lo mundano y lo étereo se confundieron en un atroz azote de púas contra su cuasi moribunda espalda. Sintió el laceramiento de la piel y de sus oídos derrumbados por un grito desprolijo y voraz, indigno y ajeno a cualquier condición conocida del Señor:

- Pero esclavo de mierda ¡que la pala abra un surco en la tierra te estoy diciendo! ¡que la palaaa abraaaaaaa! ¿no entiendes pedazo de hijo de puta?

VI.
El Ciervo Elegido recordó para siempre la tragedia de aquella decepción, pudo escapar del reino del tirano y vagar contando su historia, aunque no hubo día hasta su muerte que no llorara…

VII.
Desde entonces, por palabra se entendió al modo de comunicar aquello que no es bien comprendido por los medios habituales.



septiembre 15, 2009

Los medios de la ley II


Mempo Giardinelli le escribe una carta a Pino Solanas acerca de la Ley de Servicios Audiovisuales. Más allá del hecho en si, de nuevo se pone en escena el gran dilema de la izquierda argentina y que -no casualmente- es hoy el de toda latinoamérica. La encrucijada es qué actitud tomar respecto de estos gobiernos populistas, a todas luces imperfectos y hasta irritantes, bien rociados por el germen de la corrupción y la soberbia, que a pesar de todo implementan alguna que otra política que va más allá de la obediencia debida a las recetas ortodoxas del establishment. Como paradigma de referencia de esta situación existe un problema en el mundo que se llama Hugo Chávez y gobierna Venezuela. Un fenómeno que tiene la extraña virtud de dejar perplejos tanto a la derecha como a la izquierda; a la primera porque no sabe hasta donde constituye una real amenaza; y a la segunda porque no sabe hasta donde constituye una esperanza posible. Pero cuidado que no quiero decir que el caso de esta ley particular en Argentina esté indicando semejanzas con el tratamiento de medios en Venezuela, sólo planteo cual es el referente macro-político más fuerte que corporiza esta tendencia de las democracias latinoamericanas a convivir con lo que parece ser tanto una pesadilla más de las ya bien conocidas, como una posibilidad inédita de concretar cambios estructurales en el sentido progresista.

Por ahora, solo tengo tiempo para lanzar los interrogantes.

¿Vale más ocuparse de la pureza de los que por convicción o interés propician un instrumento que indica una posibilidad de transformación cierta en un tema muy importante? ¿Que hay detrás de hacerle el juego por izquierda a la oposición conservadora, además de ayudar a liquidar a Kirchner políticamente que en este caso sería lo de menos ya que se lo podría liquidar igual en otro momento? ¿Que otra cosa que un cajoneo definitivo le espera a esta ley para que jamás se vuelva a avanzar más allá de los intereses de los grandes favorecidos del estado de cosas actual? ¿O esperamos que Carrió, De Narvaez, Morales y Macri voten después del 10 de diciembre una ley de medios posmoderna que rebose de espiritu pluralista, libertario y antimonopólico?

septiembre 12, 2009

El caer de las caretas


En estos días es patético ver como desde políticos de la oposición conservadora -incluidos los llamados "socialistas" de la mano del impresentable Fernando Iglesias- y de los exhaltados operadores interesados, se desesperan por embarrar la posibilidad de tener una nueva ley de medios. La estrategia de discurso elegida para venderle a una gente ávida de comprar malo y barato es definirla como "Ley K contra los medios” y ponerle el vestido de un embate contra la libertad de prensa a la manera chavista. Muchos genuinos anti K por otras razones –muchos más valederas en todo caso- compran el discurso oficial del poder mediático con una sumisión intelectual alarmante. Es increíble como la puesta en escena de esta ley ha desenmascarado a alfeñiques, empleados y chupamedias satelitales de los monopolios mediáticos que jugaban de progres e independientes desde medios supuestamente alternativos. A la hora de los bifes inclinan las orejitas para el lado donde suena la melodía del emprendedor clarinete.

Aquí Mempo Giardinelli expone una postura a la que adhiero.




La terca urdimbre del asombro


..."La terca urdimbre del asombro” escribió y se hizo un vacío de final, con el respiro aliviado de la llegada. Por fin un título, que a pesar que sonaba muy al suplemento literario de La Nación de los 80, cubría la necesidad de un cierre definitivo...

septiembre 08, 2009

De la imposibilidad del pensamiento mágico en el fútbol






Derrota. Debutantes y veteranos conspiran para perder marcas. Caza de brujas. Odio ante la negación de la hazaña. El hambre de heroísmo despechado genera furias encendidas. No son culpables los que no marcan ni atajan ni juegan, sino los que no son capaces de torcer lo inevitable con desmesuradas epopeyas. El primer síntoma de la desesperación es el elogio revanchista en demasía a un rival simplemente impiadoso con las ofrendas.

El pensamiento mágico en el fútbol es el arma suicida más efectiva, la más perfecta máquina de decepción derrotante. Y el culpable siempre será Dios por no haber tenido la gentileza de entregar el milagro.

septiembre 02, 2009

Los medios de la ley


El movimiento que propugna la inmediata restauración conservadora en Argentina está interesado en que la demonización de los K arrastre la sepultura definitiva de todas las ideas políticas que considera enemigas de sus intereses. Que cancele para el futuro, aquellas iniciativas, que pudieran prosperar aún en otras manos que las de los K. Tratan de desarticular para siempre la sensación de que es posible tocar ciertos poderes intocables.

Para los bien pensantes ¿cuál es la diferencia entre Kirchner y Duhalde? ¿Acaso uno era me nos peronista que otro, menos clientelista, menos favorecedor de empresas de amigos? ¿Cristóbal López contra Américo Gualtieri? Lo que no me explico es como muchas miradas no pueden entender que esta oposición va más allá del fastidio o temor a Kirchner, supera sus límites domésticos. La ley de medios es un caso paradigmático: cualquier retorno de una ley que pretende democratizar el reparto de medios en el futuro será arrastrada por el barro de haber quedado estigmatizada como desatino kirchnerista. Por eso se encargan que el discurso sea bien machacón y distorsivo: debe instalarse que es una ley para amordazar a la prensa, para censurar, un acto de despotismo gobernante, un delirio personal de revanchismo desesperado. Creen que hay que garantizar que nada bueno pueda concebirse de leyes como esas.

En algo acierta Eduardo Aliverti. A juzgar por las desesperadas voces que tratan de aniquilarlo, el kirchnerismo pareciera ser la peor tragedia de los argentinos, cuando a lo sumo no pasa de ser una comedia un tanto corrupta y desprolija que a causa de su tozudez se vuelve lesiva para algunos negocios que se presumen intocables. ¿Desde cuando hacer que un medio no pueda acaparar el 80% del control total de los contenidos debiera despertar semejante grito de horror en la sociedad? ¿A donde fueron a parar tantos discursos que abogaban por medios pluralistas, participativos, inspirados en las modernas doctrinas de los más avanzados países de Europa y América? ¿La ley es poner a Verbistky en cadena nacional todos los días en todos los canales y radios y a toda hora? Esto pone en evidencia cual es la danger zone del cambio en la Argentina, porque instala, más allá de su personalismo de origen, la confrontación en sus términos descarnados, en la frontera ardiente en la relación del estado con los grandes poderes económicos. Un punto al que supo llegar también Alfonsín a veces pero que también lo hizo amante del escape y la salida negociada. Alfonsín rozaba el punto y se retiraba, sopesaba la asimetría de fuerzas y negociaba hacia atrás. La táctica también fracasó. Kirchner llega al punto y se instala, no negocia, aunque tampoco resuelve lo que genera, deja el conflicto desnudo y no sabe articular refuerzos para el combate final.

A Kirchner, cuanto más parece hundirse en su propio fuego, le prolonga la vida la propia dimensión de la reacción de sus opositores, son la prueba de que sus medidas tocan donde duele para que haya realmente algún cambio estructural, más allá de mil imperfecciones y otras tantas miserias que lo oscurecen. El acatamiento casi militar de los formadores de opinión empleados de los medios que se lanzan a la cruzada denostadora casi al borde del paroxismo, roza el efecto contrario por la evidencia de su interesado exceso.

Ahora bien, es innegable que la circunstancia puntual de impulsión de la ley es el evidente revanchismo personal de K con el grupo que fue aliado. ¿Por qué impulsar la ley hoy a modo de una quemada de naves y no haberlo hecho en el 2003 con el aval de una imagen positiva abrumadora, cuando las condiciones objetivas hacían más probable sustentarla con un alto apoyo popular e institucional? La reacción de los intereses afectados hubiera sido igual de virulenta, pero claro, hubiera tenido menos efecto en soledad que puesta en la cresta de una ola de vituperación automática ya instalada como tragedia. Pero aún esta pequeñez de origen no la invalida lo positivo de su proyección.


Addenda: A cuenta de lo dicho rescato algunos conceptos que que dejé en Nación Apache a propósito de un texto de opinión allí publicado.

-Reducir la ley a un revanchismo Kirchnerista desconociendo sus contenidos, la sustenación cultural que tuvo la elaboración del proyecto, es patear la pelota para que el partido se juegue donde quieren los grandes medios hegemónicos: que la demonización de Kirchner arrastre todo aquello lo que le resulta incómodo a sus intereses para dejarlo definitivamente sepultado.

-Afirmar que se pretende eliminar a los grandes medios del debate público es una exageración panfletaria; los verdaderos eliminados del debate público son los que no se muestran genuflexos a esos medios, y los que teniendo un medio independiente sufren la presión para venderlos a precio vil.

-Ciertas voces opositoras apelan a una retórica neoliberal de la época de Guy Sorman: el estado y el gobierno son la censura y el poder, y los grandes grupos son la libertad.


-Creo que aquí no está en juego el juicio a los méritos nac & pop de Kirhcner, sino lo que puede darnos la ley de aquí en más, mejorada y apuntalada por un mayor consenso, cuando los K sean tal vez un recuerdo de archivo; lo que la sociedad puede ganar con ella vale más que cancelarla con el argumento de la incoherencia progresista de los K.

agosto 29, 2009

Ejecutado






¿Se puede ejecutar una hipoteca afectiva?

El corazón, ay, el corazón ese tierno impostor que goza de tan buena reputación entre la gente…

La desafinada balada del deseo se ha quedado vacía, han usurpado sus melodías más traviesas, han declarado culpables sus más inocentes vacaciones letales, su perversa sinceridad se volvió látigo de hierro, cencerro de púas, bastarda herramienta de tortura atardecida… Tomé una noche a cuentas de las miserias venideras, me endeudé de afecto sin control, y no pude pagar, no pude, no me alcanzaron los gentiles recursos de mi rendición condicional, se secó la cuenca de mis labios y mis palabras de miedo se volvieron penas, monóxido de carbono entre tu boca y la mía, ácido sulfúrico en tus palabras de azote, bayonetas de piel herida que atraparon mi mirada creyente, diáfana en su inevitabilidad. Te ofrendé mi cobardía, pura y de pie, como quien entrega el cielo al primer postor. Los perros del resentimiento fueron por más, por bronces y sotanas, por registros repetidos, por frecuencias altercadas, por códigos obsoletos, y a pesar de todo encontraron el eco de la inseguridad, el peor eco de la inmadurez muscular del sexo cósmico, la carnal debilidad de la evasión, la despedida miserable de una transgresión falsa. De oficio, me ejecutaron la deuda con saña, cobrándose uno tras otros los silencios indolentes, las ausencias predictivas, las vacaciones provocativas de la inmanente libertad, aborrecida y desvalorizada, pulverizada por la urgencia del vil orgullo. Pagué el precio con la sonrisa de la herida inmortal, el daño estéril que confirma la caída inevitable, el tránsito descendente del ímpetu mayor, la conclusión obvia de la imposibilidad de existir tiernamente hasta nublar la conciencia…


Siento el viento del amor escaparse aterrado, pobre incrédulo, pero me queda una frase que me susurra el Sabio Maná como lección irrefutable:

“Déjalos, que se queden contentos con el inmundo sabor de su sentencia, sólo puedes decirles que fue justa¨

agosto 25, 2009

La nueva Cobos




Julio Cobos ya tiene su versión femenina en espejo en el campo oficialista.

!Bienvenida Senadora Latorre al campo del voto no positivo!

¿Y si cerramos la exportación de carne futbolera?


Poniendo aparte el tema de las transmisiones, la sustancia específica del "mercado" del fútbol argentino pasa por “un momento de locura total” como diría el sabio popular Héctor Veira.

Jugadores que se auto-venden como el caso de De Federico de Huracán con un nivel de desparpajo alucinante. El club niega terminantemente -y muy suelto de cuerpo- haber vendido al jugador y hasta denuncia tibiamente su secuestro, pero éste viaja y se instala en su nuevo club brasileño, hace declaraciones altisonantes de autopromoción y se fotografía con su nueva camiseta.

El resto de la vida de los clubes es un vende tutti rayano en el delirio con incorporaciones casi nulas ya que el ascenso de los precios internacionales aún por mercadería de descarte ha dejado al mercado interno fuera de toda circulación. Desde insólitos mercados emergentes como el del fútbol griego parecen llevarse cualquier engendro criollo de carne con ojos que patee una pelota. Me pregunto: ¿en Europa nadie juega al fútbol? ¿Ya Africa no es fuente de ingreso de jugadores? ¿Existe alguna prohibición por la cual no se permite la práctica en el resto del mundo? ¿Como puede ser que entre tantos millones de habitantes no haya un 5 que le pegue para arriba un poco mejor que estos que se llevan? ¿Tanto dinero ganan allá en otras profesiones que los chicos jóvenes descartan al fútbol como medio de vida? Me resulta inexplicable tanta avidez de consumir los cortes futbolísticos argentinos, no ya solamente los de exquisito predigree, sino la faena de simples burros de carga, torpes corredores que volantean y deambulan sin pena ni gloria en algún club de estas pampas y son más puteados que aclamados por sus horrendas perfomances.

¿Será que la estirpe genética del futbolista argentino siempre entrega un plus? Más bien creo que son los ejemplos de las fortunas que ganan las estrellas los que educan para una brutal competencia selectiva y producen un standard de pateador de pelotas con alta carga de egocentrismo capaz de ir a jugar hasta en la luna contra los meteoritos si hay buen dinero.


agosto 23, 2009

El infame encanto de opinar


Andaba un poco alejado de los enredos -por no decir puteríos- del mundillo literario. Pero aquel gelatinoso universo de estrellitas y estrellados siempre es fuente de jugosas polémicas y uno no es de madera, a veces siente que necesita alimentarse un poco. Tal es así que di con este episodio a través de El Fantasma y me dispuse a entrometerme sin medir las consecuencias.

Resulta que en torno a un comentario de Quintín en Perfil sobre el libro "Siete días en el mundo del arte" de Sarah Thornton se armó un revuelo bloguero considerable debido a unos juicios negativos emitidos por el susosicho respecto de la traducción y la traductora del libro, Laura Wittner. La reacción principal vino de parte del Club De Traductores, y fueron sucediéndose los posts que armaron un profuso debate.

Muchas veces me he referido a los insustanciales parloteos “literarios” de Quintín y su labor bloguera; el tipo es un comentador superficial, un degustador que comenta al pasar y tiene cierta manía por calificar todo lo que pasa por sus ojos. Como además colorea sus pareceres escritos con divagues, datos, citas y referencias inconsistentes pero abultadas -que conforma ese magma que para el vulgar público lector es señal de “inteligencia”- suele adjudicarse a sus escritos categorías de ensayo crítico y darse a su opinión una supuesta “influencia cultural”. Se trata de una fantasía a la que recurren los que no conocen la diferencia precisamente entre un trabajo crítico serio y un comentario de entrecasa.

Pero poner esto en evidencia no implica por añadidura simétrica ofrecer la aprobación al trasfondo que dejan lucir las opiniones reactivas que pretenden defender el trabajo de la traductora cuestionando el acto mismo del ejercicio de la opinión o el comentario crítico. Si ponemos aparte por un instante las calificaciones del circunstancial opinador veremos que el caso pone en evidencia cierta zona errónea del ejercicio público del libre pensamiento. Rescato la respuesta de la propia Wittner que me parece obra en sentido de ofrecer un argumento de contraste y ponerlo a disposición de quién quiera leerlo y compararlo con las afirmaciones de Quintín. Lo que no me gusta es la reacción de tipo corporativo que trasuntan algunos comentarios, el típico malestar apocalíptico que se produce cuando se opina negativamente de un trabajo que es ofrecido públicamente y es por lo tanto opinable.

Rige en apariencia un supuesto código cuya regla de oro establece una rara especie de censura: “se debe opinar a favor o no se debe opinar” Aparecerá en primera instancia el gran argumento: no se cuestiona el contenido crítico de la opinión pero si la ligereza metodológica con la que se la emite. A primera vista suena muy coherente, pero me temo que se trata de una excusa en busca de protegerse de las opiniones. Cuando se opina a favor, aunque sea algún breve fraseo elogioso ¿también se le exige al opinador seriedad en la investigación y rigor metodológico en el análisis? La reacción me parece desproporcionada; sólo aspira a no ser criticado aquel que se cree con más derechos que los demás y pretender estar protegido de toda opinión negativa de los demás es una actitud corporativa con reminiscencias fascistas.

Lo peor de todo es que se apele a la chicana de la victimización cuando se afirma que una opinión negativa pone en juego la suerte laboral de la persona criticada. Nadie debiera recibir este condicionamiento a su libre opinión, es una falacia afirmar que el que publica un comentario adverso se hace acreedor a la responsabilidad de poner en riesgo el trabajo del opinado. Por otra parte, si esto fuera así, implicaría elevar a los comentaristas dominicales –precisamente a quienes se pretende poner en evidencia por su ligereza de análisis- a la categoría de poderosos e influyentes manipuladores capaces de sacar del mercado editorial a una traductora por el solo hecho de decir que algo no les gustó. En el caso particular de Quintín está influencia –por suerte- estaría limitada a un minúsculo puñado de mentecatos adulones.


Fútbol para todos, o la insoportable imperfección de la realidad


No se si imperfecta es la palabra correcta, pero es la primera herramienta expresiva que viene a mi mano en este ejercicio de pseudo reflexión acogotado por el tiempo que pongo en marcha, casi de emergencia. Se trata de intentar describir ese abrumador nudo que entorpece la elucidación aprobatoria o condenatoria de las puntualidades políticas complejas en una sociedad. En latino américa nunca fue fácil poder ceñirse a los modelos ideológicos desarrollados en Europa. Aquí las cosas siempre vinieron mezcladas de un modo enrarecido. La izquierda aquí jamás logró penetrar en el sentido común de las clases populares a pesar de ostentar uno de los discursos progresistas más desaforadamente a favor de los desposeídos de todas las izquierdas del mundo. Los liderazgos populistas, muchas veces al borde del autoritarismo, han convivido en general con altos niveles de corrupción personal, pero fueron también los que pudieron establecer algunos destellos de redistribución de ingresos que implicaran un relativo beneficio a los sectores más desfavorecidos del reparto de felicidad.

Las medidas de gobierno son imperfectas y contradictorias por naturaleza ¿pero que sucede cuando esas imperfecciones se traducen en contradicciones brutales, en la consumación tanto de ofensas como de defensas a unos valores que uno considera esenciales? ¿Se puede ofender un valor y al mismo tiempo defenderlo? Si se es corrupto pero a su vez se obra a favor de intereses populares ¿dicha corrupción queda mitigada en su consecuencia? Si alguien es sano y honesto pero obra a favor del poder económico concentrado ¿qué ponemos por delante a la hora de formar nuestra opinión sobre él? Demasiada densidad de interrogantes para ser trivializados en una breve jerga de entretenimiento. La vieja y querida colusión de principios

Esta inquietud me llega a propósito del reciente cambio en las transmisiones del fútbol argentino. Medida imperfecta si la hay que inmiscuye inorgánicamente al estado en una forma bastante oscura en la televisación de unos espectáculos futbolísticos junto a una más oscura aún entidad rectora de dicha especialidad. Si no hubiera otras prioridades evidentes que atender es obvio que le llegada del deporte mas popular a través de canales abiertos es un asunto deseable e importante hasta a un nivel simbólico y psicológico. ¿Será la hora de contentarnos con pequeñas revanchitas para sentir una sensación representativa de algún grado de liberación?

Advierto que ciertos escenarios promueven casi compulsivamente que formemos opinión a partir de sensaciones y no de razonamientos. Es que esa parece ser la propuesta de esta era del hiper-mensaje mediático al que todos los estamentos de la comunicación pública se adhieren; someternos a escenas de alto grado de estímulo para que nuestras respuestas de basen en reacciones emocionales antes que en puesta en juego de los resortes de la razón que permitan desplegar un calmo y detallado cotejo de valores y referencias. El sólo hecho de haber sepultado esas execrables transmisiones televisivas de los partidos ciegos, donde se relataba con vibrante fervor mientras la imagen remitía a una tribuna -obscena alegoría del propio poder de control del goce ajeno que era capaz de imponer- paga a favor de esta medida a pesar de que encierre tal vez monumentales incongruencias.



agosto 22, 2009

La república descerebrada


Repugnante espectáculo resultó el fallo sobre Cromagnón. Con el deplorable fuck you de la madre de Fontanet a los familiares de las víctimas incluido, todo fue pasto para que los descerebrados tengan algo que festejar; triunfo de la república del primitivismo y el hacer dinero de cualquier forma. Fallo populista y tribunero que entregó apenas un poco de sensación de racionalidad ante las condenas de Chabán, el manager y un policía, pero una densa oscuridad en la impunidad absoluta para los asesinos que tiraron las candelas -a los que nadie se preocupó en individualizar- y los que los instigaron a hacerlo con una campaña bastarda de agitación tribunera que no medía riesgos sino dividendos económicos. Ninguna lógica razonable explicará el por qué de una condena al manager y ninguna a los integrantes de la banda.

En este artículo puede que Eduardo Fabregat no acierte en todo, pero al menos siento que se acerca a la misma sensación que siento.


agosto 17, 2009

El poderoso llamado


A contrapierna, elevado por la potencia de la envenenada juventud, fui el nombre de tu futuro, el que estampó un poderoso llamado en tu atención.



agosto 13, 2009

El bocado del mundo




Gorila de Dios, tu que quitas el bocado del mundo, muéstrale a la Patria de los Yuyos la gloria cantora del despertar sin cadenas. Para que empeñados y desempeñados, halcones y tortugas, erizados y flácidos, posen en la fotografía cósmica del fin de curso.

En torno al valor de la necesidad ronda el inmenso hedor de la tortura, y la larva invertebrada de la traición crece indescifrable. Deshielo del reservorio de la democracia, confusión de la engripada justicia. ¿Por qué confiar en la ávara rusticidad de los insaciables?

La verdad desnuda se ha comprado un vestido porque se cansó de ser lapidada. Nos guía el frenético poder del placer oscuro, la maravilla del amor sencillo y resuelto, la palma de la mano fértil.


agosto 09, 2009

Carta cerrada


Leo a Ricardo Forster en Página 12, uno de los intelectuales más representativos de Carta Abierta, el grupo que tuviera su bautismo de fuego al salir en apoyo oficial durante el conflicto campestre. Grupo con el que tengo muchas líneas de pensamiento afines, pero del que a veces me desespera la cándidez de púlpito universitario rayano en la ingenuidad con la que se retroalimenta; esa disposición monacal a rendirse ante los usos y costumbres conceptuales de una tan prolija como inanimada ortodoxia libresca de izquierda.

Forster se queja:
“Son aquellos que nos lanzan a boca de jarro que gracias a los desaguisados del kirchnerismo hoy regresa la derecha y amenaza con volverse nuevamente hegemónica”

Su conciencia lo insta a guardarle un resto de fidelidad a Kirchner –casi como se agradece una dádiva- por haberle regalado unas breves vacaciones en un paraíso de esplendor adolescente, una tertulia de imaginario regreso al burbujeante mundo de las expectativas emancipatorias; por haberle dado la oportunidad de vivir en un oasis de esperanza progresista a pleno contrapelo del apoteótico regodeo del ultracapitalismo posmoderno.

Al final, Forster se pregunta:

“¿Pecaremos de ingenuos?”. Tal el interrogante con el que cierra su texto.

Si, su ingenuidad es directamente proporcional a la alta calidad de su prosa, armoniosa para ser leída en tanto enlaza una holgada claridad conceptual con ciertos vapores épicos en las formas. ¿Ser intelectual de izquierda en Argentina será citar poéticamente a Hegel mientras el político de turno se embolsilla una cometa?

Pero también pecaríamos de ingenuos si no le damos cierta credibilidad al argumento de contraste: por el tamaño de reacción se deduce que la gestión K tocó, central o tangencialmente, algunos resortes que molestaron profundamente a la derecha; esa explosiva respuesta es el mejor indicador de que algún acierto en la orientación política hubo en dirección a un modelo de más equilibrada distribución de la riqueza. Pero lo que no cierra del todo es la relativamente tardía llamarada contraofensiva del movimiento neoconservador. ¿Que sucedió hasta marzo de 2008? ¿Que sucedía con la derecha en las elecciones presidenciales de octubre de 2007? Son demasiado pocos meses de diferencia para tan drástico cambio de timón; ¿por qué semejante campaña no la hizo en octubre de 2007 cuando se jugaba un cambio de poder ejecutivo, y si lo hizo en estas elecciones legislativas? ¿Tan bien estaba el país como para que la derecha se creyera derrotada de antemano y no intentara invertir en una campaña que explotara las debilidades de los Kirchner para demonizarlos como hizo después?

En realidad buena parte de la derecha había aceptado ante el escenario de octubre 2007 una especie de pacto de conveniencia con el kirchnerismo, ya que eran más los beneficios que obtenía de sus políticas que la influencia negativa de los aspectos redistributivos. Le guiñaron un ojo a Cristina –aunque con mucha desconfianza y prevención- y se desentendieron de las opciones opositoras que libradas a su suerte se diluyeron. Pero el despelote del campo cambió drásticamente el escenaro: la derecha se encontró invadida por una rabia súbita ante lo que entendieron como una señal de insolencia corporativa del gobierno K que los hizo arrepentir con furia del reciente desliz de haber confiado, y con el regalo inesperado de una agitación popular que podía manejar a su favor. Esto produjo una suerte de reflexión ultimal: “haber confiado en una convivencia con “estos” fue un error; no da para más y llegó la hora de atacar y tomar el poder, encima ahora tenemos agitación popular a favor!”

La cuestión que no está resuelta, y que ni siquiera se plantea esta intelectualidad soporte autoconvocado del modelo K, es por qué se volvieron tan impopulares unas políticas y unos discursos que se suponía debían ser bien recibidas por estar instrumentadas nada más que para el bienestar popular. No es suficiente echarle toda la culpa a la acción positiva de una derecha que mediante operaciones mediáticas supo llevar a su molino las aguas del sentido común, por más que este sea un factor muy importante. Existen muy significativas culpas propias que comenzaron a contradecir ese sentido común popular en cada palabra, con ejemplos que van de citarle a Hegel a un padre que acaba de enterrar a un hijo fusilado por pibes chorros cooptados por alguna banda de narcos con protección política, policial y judicial, pasando por no denunciar la corrupción, los negociados mineros, las licitaciones arregladas, hasta no saber explicarle a la gente con sencillez y humildad cuales de las medidas que se tomaban eran para favorecerlos. Rodearse de mediocres y dóciles empleados en vez de convocar al talento disponible que podía ser afín ideológicamente aunque no fuera obediente incondicional ni obsecuente fue digamos otro factor que cerró el circuito.

Fijar, como hace el propio Forster en la nota, el comienzo del modelo el 25 de mayo de 2003 es parte de ese narcisimo oficial tan necio. Como si lo hecho después de la debacle del 2001 no exisitiera, cuando fue el trabajo sucio de ordenamiento económico que les posibilitó ingresar con cuentas ordenadas y al que le deben gran parte de su supervivencia de gestión. Ese es el primer atropello al sentido común, la primera muestra de soberbia barata, el ninguneo del breve duhaldato lavagniano, que nos guste o no, existió.

La demonización de Guillermo Moreno, popularizada de tal modo por la oposición que ya se la metieron en la cabeza a cualquier argentino de La Quiaca a Ushuaia, pudo producirse a tal nivel de unanimidad solo por la inoperancia de un gobierno incapaz de encontrar la defensa y la comunicación de las políticas de fondo más allá de las formas o las personas. Si cuando pasen 20 años la historia da cuenta de que Moreno llegó a ser un patotero bueno, porque patoteaba en beneficio del consumo popular, no servirá de nada por cuanto se lo dejó crecer como ícono de la repulsión a un modelo y se le regaló a la derecha el enemigo público perfecto y universal que necesitaba.

Todo esto abrió la brecha para que ingresaran, como una ambulancia a un accidente, los discursos de los mercaderes como Aguinis que exultantes de furia revanchista se lanzaron con todo el humo para vender. Para que un De Angeli y un Biolcatti se convirtieran en los referentes de movilización popular más convocantes, temidos y respetados por la masas. Algo hicieron mal para que eso sucediera, para que la derecha se abriera un cómodo paso entre los escombros del alma de un pueblo ignorado por sus intérpretes.

Me hubiera gustado que Carta Abierta no hubiera intervenido para defender a un gobierno en el momento de su decadencia, sino para ser parte de ese gobierno en todo caso en el momento de su lanzamiento. No de perrito faldero para ofrecerle un apoyo de siervo menospreciado, sino para ganar un lugar tan activo como crítico en su gestión.