El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

diciembre 28, 2007

Asuntos liliputienses

Cuando lo leí por primera vez pensé en alguien de más de veinte años de trayectoria intelectual, pero resultó que tenía un poco más de veinte y tantos ... ¡de edad!. A los sociólogos yo los asociaba a esa escritura monográfica, impersonal, descriptiva, con una jerga ampulosa, sofocada de lugares comunes ideológicos y académicos. Pero este tal Leonardo Sai –que si no es sociólogo está por serlo- posee un estilo de singular profundidad y burbujeante argumentación, pletórico de ideas propias y que da placer formal leer

Si, todo eso y no exagero.

Pretenciosa libertad

Dejo mi última flecha modelo 2007 en la Nación Apache. El tema no es otro que el miedo a la libertad.

diciembre 27, 2007

Pretemporada intelectual

Los deportistas hacen pretemporada. Consiste en entrenamientos básicos, de fondo, que dejen marcas para que la cuerda dure todo el año. ¿Como sería una pretemporada para un intelectual? No se me ocurre nada, o si, algo que no debiera ser: por ejemplo no habría que ir bajo ningún concepto a esos lugares de la impertinente costa atlántica argentina, de las menos afortunadas por la madre naturaleza; viento, frío, sombrillas que hay que hundir un metro en la arena para que no vuelen, todo el mundo con cuatriciclos, comerciantes lugareños hambrientos que esperan todo un año para desplumarte con unos precios ofensivos.

¿Un plan de selectas lecturas y dejar toda labor escritural de lado? ¿Ejercicios de relajación mental?

La hortaliza fraticida



Busco una luz que me ilumine
pero que no me chupe la sangre
una inyección de azúcar atómico
de efecto retardado
y cero daño colateral

Me habito en mis territorios endemoniados
me siembro en mis despojos del año anterior
asiento las operaciones
y hago el balance incremental de la decadencia
todos decaemos
esa es la única igualdad
las leyes biológicas son las únicas democráticas.

Una doncella desdentada
que habita una fabela
la última colilla de cirarrillo
pisada en rondas policiales de suburbios
plagados de grasa humana
bagallos, bártulos, enseres existenciales
el análisis sociológico del helado de dulce de leche
la vacuna contra el virus del escorpión
la voluta, la batuta, la rampante goleta
el sexto sentido, el infierno de la necesidad
la última oportunidad, la única, el desecho
la trastienda que no se ve
lo que nunca se ve
“el tiempo es un recurso no renovable”
andate a la triste madrastra que te malcrió

Lento, descenso, aplanamiento
oxígeno saturado de exigencia
riego artificial
irrigación terminal
fin, conclusión, desaparición
clausura, aplazamiento
transición
coronamiento

gimoteo del imbécil
premio del ayuntamiento...

diciembre 21, 2007

Corregidos

Estaba Progressor de nuevo encendiendo los motores del grupo electrógeno. Casi siempre para fin de año se dejaba preguntar bastante. Entonces su colega Dorox, al que llamaban “el impreciso” ya que jamás terminaba bien lo que insinuaba mejor, le hacía preguntas para forzarlo al balance…

-¿Pérdidas?: muchas, de sangre y de tiempo por sobre todas las cosas. ¿Ganancias? Todavía no terminé de pagar los gastos del 2006, después hablamos

-Progressor..¿vos te dejás?

-Ni locos

-Perdón, me fui, sigamos…los jóvenes rebeldes de la literatura; estudiosos, inquietos, quilomberitos; quiero tu opinión –apuró Dorox

Progresssor masticó una garrapiñada, acalorado.

-Son de una adolescencia elemental, prístina, mórbida… Al borde de la confesión sensiblera, juntan el agua de lluvia del más berreta de los populismos y se creen que es vinagre, lo peor es quieren presumir de nauseabundos cuando de sus pielcitas no sale más que olorcito a Beldent con Quilmes. En general se trata del burguesito cuyos padres le hablaron mierdas de chico y lo trataron de preservar de cierto roce infeccioso, que se mete en la facultad donde le hacen la cabeza zurdita pero máaal, sin buenos fundamentos filosóficos y políticos. Los pésimos docentes le hacen creer que “izquierda” consiste en el culto fetichista por lo marginal y el pibe de pronto entra como caballo en ésa, se llena de culpa por lo que sus fachos padres le enseñaron y se derrite de compasión por los que trabajan de débiles a la vez que adopta nuevos contra-resentimientos de clase. Sumale a eso que lee mal algún otro libro que le prestan y Final Del Juego: en un abrir y cerrar de ojos se te hizo peronista. De ahí en más es irreversible, será un incorregible borgeano toda su vida, y un irrecuperable para toda causa que incluya el tirón de testículos del libre pensamiento profundo. Menos que menos para cualquier proyecto de transformación de la realidad virtual, siquiera a nivel discurso o propaganda, ya no podrá cambiar ni una lamparita. Será capaz desde justificar por izquierda a Menem como de hacerse el reivindicador estético del cine de Armando Bo. Un verdadero desastre

-Nadie es incorregible -corregía Dorox dejando expuesta esa reserva moral que nunca abandona a un buen cauteloso

-Nadie es capaz de admitir que fue corregido -cerraba Progressor con esa precisión tan desconcertante.

diciembre 19, 2007

EL PRO en la cultura: relato y reflexión

El filósofo español Eugenio Trías señala algunas cuestiones generales interesantes en un artículo dedicado a analizar “Derecha española y cultura”. Afirma que las derechas totalitarias de este siglo tenían las ideas bastante claras respecto de la cultura. Caso de Hitler con Albert Speer, su doble transferencial, detrás del cual había un proyecto escénico, estético y político, con un empeño neoclásico que viniera a “limpiar” el «arte degenerado» propio del Movimiento Moderno a la vez que fuera símbolo del nuevo poder. Luego pasa revista a una comprobación: las derechas liberales no tienen proyecto cultural. La cultura es algo que se desarrolla en los márgenes opositores, por ello termina siendo naturalmente un asunto de interés de las izquierdas, la derecha es hostil –cuando la cultura se politiza- o directamente desinteresada. La idea de cultura de la derecha es ramplona, superficial.


Concluye Trías que quizás ese fondo de desinterés y fastidio que la derecha histórica siente por el aspecto cualitativo de la cultura se deba menos a convicciones de sano ideario liberal que a arraigados hábitos de desidia y desinterés. La derecha no entiende, no le entra en la cabeza que algo pueda hacerse por otro fin que el de lucro.

Por último, considera que la cultura debe mantener su plano de reserva de independencia crítica de la sociedad; ni ser apéndice del mercado como un negocio mas medido en términos de eficiencia de su tasa de ganancia, ni un instrumento atado a sostener proyectos políticos.

“De hecho la cultura, cuando lo es de verdad, cuando se puede evaluar por su calidad, ejerce siempre esta función, imprescindible para la regulación de los valores de la conducta social. Es siempre cultura crítica”. “Cuando este concepto de cultura crítica desfallece, el proyecto político con relación a una posible política cultural suele bascular, de manera dramática, entre los intereses sectarios propios de la ideología partidista y la apelación al más fácil y socorrido de todos los veredictos: el del éxito coyuntural inmediato; de naturaleza comercial”

“Entonces la cultura, al perder su función crítica, convertida en objeto masivo y masificado, es arrastrada por la tiranía de los índices de audiencia”


Demonización, divino tesoro

La peripecias en torno a la política cultural del PRO en la ciudad de Buenos Aires despiertan interés no sólo como objeto de reflexión sino como relato de aventuras. Antes de cargar las tintas dedicaré un capítulo a cuestiones relativas a la demonización ideológica y biológica de Mauricio Macri, fenómeno que considero paradójicamente uno de sus máximos capitales políticos.

Como buen amante de las preguntas sencillas y directas siempre me impactó por qué a toda la progresía argentina se le aparece más monstruosa cualquier derecha cuando está fuera y no dentro del peronismo. El caso de Macri es el ejemplo paradigmático. ¿Es más de derecha Scioli que Macri? Es diferente. Si, obviamente, ¿pero su origen cual es? ¿las barricadas neomontoneras? No. Hijo de empresarios, este ex corredor del campeonato europeo de motonáutica -donde se codeaba con la familia Rainiero- fue el abanderado en la primera promoción de la universidad Menemista en la carrera de “farandulismo político neoliberal”; sólo que es bastante más simpático que Mauricio y bajo los mandos transversales es un obediente muchacho K “no vas a comparar che”.

Estar fuera del peronismo es estar fuera del paraguas populista que al menos en Argentina contribuye a guarecerse de toda lluvia políticamente incorrecta. El peronismo es el cordero de Dios que lava todos –o casi todos- los pecados del mundo; y como prueba del milagro hágase un Borocotó. Recordemos los secretarios y colaboradores de cultura de Menem. Pacho O’Donnel por ejemplo ¿fue execrado en los ámbitos culturales por ocupar cargos? La sensación ahora fue que la gente con cierta reputación cultural que cuidar huyó despavorida antes de ser blanco siquiera de un ofrecimiento de Macri que por sí sólo constituiría una incineración pavorosa. Pero si el ingeniero boquense se hubiera metido dentro del peronismo seguramente no hubiera sido demonizado y el progresismo lo hubiera comenzado a ver con mejores ojos. Pasó con Rico, pudo haber pasado con López Murphy –que aparte de la cara de bulldog tuvo la desgracia de ser radical- y por milagro no pasó con Patti. Sucede que el continente peronista relativiza hasta tal punto el contenido que algo que es una semiplena bazofia en estado autónomo puede llegar a convertirse de pronto en otra cosa moderadamente presentable bajo el influjo colectivo de su protección.

El peronismo tuvo históricamente el control absoluto del DPPA ( Discurso Político Popular Argentino); a tal punto que él decidió cuando algo era popular y cuando no lo era. Y la primera víctima de ello fue, es y será la izquierda; sea ésta del tenor que sea: marxista, trotskista, extrema, socialista, moderada, anarca, verde, liberal o socialdemócrata.



El PRO en la cultura

El PRO se mostró en toda su corta trayectoria como un carenciado en materia cultural, mas que cualquier otro partido de derecha. Por eso tarde o temprano cayó por su propio peso su concepción mercachifle de la cultura, tan poco presentable hasta para las propias tradiciones de la derecha liberal aunque guarde una caracterización católicamente correcta. Ignacio Liprandi, obviamente empresario y licenciado en administración de empresas, fue el que confeccionó la plataforma de cultura del PRO que contenía un conjunto de buenos planteos conceptuales, pero se tuvo que abrir porque notaba que nadie le daba bola y encima era rechazado por el ala católica de la agrupación con Santiago De Estrada a la cabeza, quién seguramente habrá puesto el grito en el cielo “negocios sí, pero tampoco el libertinaje che”. El intento más sonado de reclutamiento fue el Luis Rodríguez Felder -titiritero, filósofo aficionado, editor de libros de cocina y maquillaje- quién no tuvo mejor idea que atacar el arte conceptual y las vanguardias, blandiendo a la eficacia y la rentabilidad como banderas. Los cuestionamientos recibidos desde el ámbito de la cultura determinaron su eyección anticipada. Luego hubo datos sobre un ofrecimiento rechazado por incompatibilidad de caracteres ideológicos: el de José Miguel Onaindia, director del Centro Cultural Ricardo Rojas. Finalmente designó a Hernán Lombardi para adscribir cultura al área de turismo.

¿Es casual que se una con turismo? Podríamos pensar que es casual y que obedeció a una maniobra de emergencia al no conseguir alguien presentable específico para cultura pero ¿por qué no la juntó con educación o con desarrollo humano? La concepción mercantilista entiende que la única prioridad es promover otra “industria sin chimeneas”, aunque lo que termine después sucediendo sea la promoción sólo de chimeneas para que inunden la escena de puro humo dejando de lado los engranajes de una verdadera industria. La mirada se focaliza en la manipulación del producto cultural terminado y no en sus fases de formación y gestación. Ronda el concepto topopoderoso de “espectáculo”. Por ello en este esquema la cultura es una oferta más junto al turismo cumpliendo el rol de ser una parte del merchandising que lo acompaña. La obsesión es incrementar la OFERTA de lo que más se vende: Rimbombantes recitales, eventos grandilocuentes, comercio de obras de arte y objetos, exitismos, estrellas aduladas y pagado de suculentos cachets a figuras y figurines para desparramar entretenimiento a troche y moche. La excusa “social” es hacer más accesible el consumo de cultura. Esto es en sí mismo un logro deseable, pero absolutamente incompleto e insuficiente sino va acompañado por fuerte política dirigida a la articulación del semillero de su propia génesis ligada al desarrollo social.

Lo que ha dicho Lombardi en entrevistas es:

“Todo turismo es cultural… Hay que vigorizar la MARCA Buenos Aires”
“Otro punto que me parece ineluctable es asegurar el consumo de bienes culturales a aquellos que no tienen posibilidad de consumir ningún tipo de bienes. Si no interviene el Estado, nadie lo resuelve”

Dos veces la palabra consumir. Consumir, distribuir productos terminados. De producir ni hablar.

La kermesse de los barrios

De “lo barrial” en cultura se suele decir con simpatía que es una instancia de constitución de identidad ciudadana. Para mí es muchísimo más que eso, sólo que está muy instalada la desvalorización implícita que significa relegarlos a límites que no van más allá por un lado del pintoresquismo folklórico y por el otro del sesgo asistencialista. Cualquier acción barrial efectora de cultura ( abarcando desde la capacitación hasta la producción cultural) forma parte del tejido más trascendente de su constitución. Son algo más que los embriones; llegan a conformar plenamente a fase de nacimiento y maduración. En definitiva, una floreciente base de operaciones culturales, inclusiva desde lo territorial hacia lo social, es la mejor garantía para desterrar esta política cultural miope basada en subvenciones al consumo de productos terminados que emanan de los centros principales.

diciembre 17, 2007

Una excepción a lo inconcebible

Todos la quisieron tener. Un poco o demasiado, más ninguno había podido hacerla suya en realidad. Ella era una pulpa de durazno bien llovida, tenía las dosis justas de trigos y dorados para pasar por indiecita entre pelirrojos y por blonda entre morenos. Una tierna joya de las entrañas fértiles de una madre de amoríos virulentos y piel aceitosa engrosada por la simiente de un apuesto y refinado comerciante. Su cuerpo era un autódromo de curvones veloces, bien dotada y mejor puesta a punto por el abono constante de la mejor preparación psicofísica. De su madre supo que el mejor negocio para una mujer que quisiera volverse honestamente deseable hasta comprometer seriamente el patrimonio de algún hombre era parecer una puta sin serlo de verdad.

Él era poco atractivo y de medianos caudales económicos, pero cuestiones no relacionadas estrictamente con el amor fueron las que hicieron posible la consumación de la epopeya. Enracimadas las extremidades, alisadas las aristas de la habitación contenedora, todo se redujo a una cópula culposa y ceremonial, donde él parecía desear que sus miembros se volvieran algodonados para desechar todo filo, con la única viva voz de unos murmullos blandos capaz de hundirse hasta las infinitas sensaciones sin fricción alguna. Debía estar a la altura de la oportunidad, valía la pena atormentarse en pos del mayor enternecimiento de sus sentidos. La pena era que no quedarían registros visuales de semejante desmentida a la fatalidad de lo inconcebible, él no se hubiera perdonado contaminar ese paraíso con cámaras digitales ni celulares indiscretos, entonces deseó escribirlo, atesorar la experiencia sublime en la segura tradición de las letras. Pero a poco de pensar cómo podría plasmar en palabras el sentido profundo de lo que acababa de lograr se dio cuenta que caería en los lugares comunes habituales para estas situaciones. Fraseos vulgares y decolorados, tan imbéciles e insuficientes “me he comido un bomboncito increíble”. Se acostó tarde esa noche, depositó su cuerpo sobre el colchón, miró hacia el cielorraso en penumbras para imaginar las fingidas estrellas habituales y adelantó el reloj para que esa noche durara más; todo lo posible. Sin esperar demasiado tuvo la inspiración que lo condujo a encender la luz, tomar una lapicera y escribir algo así como una frase de la que el plagio a Eladia Blázquez pudiera ser tal vez la única objeción posible.


Porque no es lo mismo que coger honrar la pija”.

( En la edición de Editorial Melocotón luego aparecería como: “Porque no es lo mismo que hacer el amor honrar el pene” )

diciembre 13, 2007

Arranque devastador

Ni siquiera pasaron 72 horas de la asunción de Cristina Kirchner y ya han sucedido dos hechos excepcionales que podrían bien imputarse a una astronómicamente acelerada gracia inaugural de su gestión: casi entramos en guerra con los Estados Unidos y se habría muerto un conocido periodista y escritor, al parecer ya en forma definitiva.

El condicionamiento de Simeone

Diego Simeone ostentaba dos privilegios como jugador en el mundo del fútbol argentino: ser uno de los representantes emblemáticos de la generación fracasada y perdedora que copó la selección durantes los últimos años de cosechas amargas, y además uno de los primeros en soportar esa ramplona costumbre mediática de los apodos heredados; "Cholo" o "Cholito" por un viejo jugador de Boca Juniors famoso por lanzar la pelota muy lejos en los saques laterales.

El ahora ex técnico de Estudiantes, de pronto se sintió atraído por los aires tan respirables que exhalan los pulmones riverplatenses, o bien es que enterado fue del jugoso contrato ofrecido a Ramón Díaz -al que no le dio la cara para plantar a San Lorenzo- .


Lo que sobresale como chocante patraña es la "estrategia" escapista que diseñó cuando aún tenía seis meses de contrato por cumplir con Estudiantes. La misma consistió en condicionarle unilateralmente su "continuidad" en el cargo a los dirigentes pincharratas ad referéndum de la obtención en un plazo inconcebible e irrisorio de una serie de refuerzos individualizados con cotización y salarios internacionales inaccesibles hasta para Boca o River, los dos clubes de mayor convocatoria de nuestro medio. Esta tomada de pelo a toda la afición futbolística fue bendecida por todos los medios obsecuentes como una cuestión razonable que operaba como "justificación ante la gente" de su actitud, que no era otra que la irresistible tentación de huir hacia los tiernos y pacíficos brazos millonarios.

Como corolario de este post sólo un breve canto futbolero, tan irreprochable como discutible y arbitrario:

"Sin Tristelme ni Verón, para Ramón la selección"

diciembre 12, 2007

Ambarino y nocturno

Progressor era especial, le gustaba decir esas cosas que desafían las verdades establecidas en cada ghetto cultural. Como ir a la casa de cada uno a decir lo que ellos no quieren escuchar.

-La calidad formal y de estilo en el uso de la lengua escrita es una habilidad admirable por cierto, pero no siempre viene de la mano de la profundidad ni de la inteligencia ni de la capacidad de análisis ni del talento ni de la creatividad…

-¿Bueno pará ¿eso que quiere decir? ¿O es un pedido de autorización y de disculpas por escribir feíto?

-No, es un pase de factura...


Cada chupada era como que lo electrocutaba al cigarro, lo hacía temblar y achicharrarse hasta que tirara las cenizas como muriéndose.

-Estos cigarrillos de ahora si quiero de un solo chupón los liquido, vienen livianitos..

Progressor amaba a las bebidas por su color.

-Amo al whisky más que a cualquier otra bebida blanca, por ese color mágico y ambarino que tiene, por esos destellos visuales que hacen juego con cualquier luz artificial. Por eso el whisky es bebida de artistas de la vision, ¿viste que los cineastas tienen fama de whiskeros? Tiene los colores cálidos de la sociabilidad, los matices que encierran un apetito tan nocturno como festivo. En cambio el vodka o el gin son bebidas frías, de perros solitarios, de tuberculosos doloridos por las pérdidas que beben por desesperación o por odio. Al whisky se lo bebe desde la enfermedad del regocijo, porque ilumina los centros de gravedad de los monumentos ocultos...


Hablando por un sueño

Esta noche estaré nuevamente en el programa "60 watts en la cultura" de Alejandro Horowicz y Elsa Ducraroff que va de 23 a 1 por FM Identidad.

En vivo, sin el auxilio de la tecla delete ni del google habrá que sacar la palabra de donde sea. Como siempre, el programa contará con otros jugosos invitados y
columnistas, aunque eso sí, nada de sorteos ni premios.

diciembre 10, 2007

La inversión en letras

La pregunta que siempre se hace la gente que tiene por ahí unos ahorros culturales y no sabe dónde ponerlos: ¿Dónde podemos invertir mejor nuestros capitales culturales?

Invertir en películas cinematográficas o producciones de televisión es muy riesgoso, mucho gasto de producción, mucho riesgo de fracaso abrupto, negocio de muy corto plazo y hasta el peligro de una degradación química del celuloide que puede llevar al desastre.

Invertir en medios como Internet es una lotería irresponsable. La web es una economía emergente cuyo riesgo supera los 1000 puntos. Un refugio de jugadores compulsivos y de aventureros ansiosos por la ganancia rápida y fácil.


No hay caso; la inversión en letras es la más tradicional y segura; no promete ganancias explosivas y los frutos se verán a largo plazo, pero es más estable. Tendrá sus vaivenes de valor pero a la larga las letras impresas no se derrumban del todo.

La literatura es algo así como el bien raíz de la cultura. Y los libros son los ladrillos.

diciembre 07, 2007

Cálculos literarios

Para empezar con un lugar común digamos que no es nuevo en la historia y que siempre los hubo. Pero últimamente la cosa se ha vuelto un poco irritante, al menos para mi y por razones que me reservo. Aquí en Argentina soportamos desde hace un tiempo al novelista policial Guillermo Martínez, del que por supuesto, en cualquiera de los 568 reportajes que le han hecho, han destacado que era profesor de matemática antes de dedicarse a escribir. Que decir de Adrián Paenza que llevó esta curiosidad a caballo de su carrera de periodista deportivo hasta transformarla en libro de divulgación sobre la matemática misma. Leyendo el primer epígrafe que destaca un premio obtenido por Veron Vinge, autor estadounidense de ciencia ficción, también nos encontramos con su debida pertenencia a la profesión de las cantidades.

Matemáticos del mundo:una nueva fuente de trabajo ha nacido.

diciembre 06, 2007

De nuevo el mate

Perdón por lo reiterativo pero los hechos son los hechos: Nación Apache al final ganó por segunda vez consecutiva el premio Mate.ar al mejor weblog argentino.

La desaparición de los Borges

Teorema hetero-racional


Tipos que se leían todo en la generación de Borges había muchos.

Pero Borges hubo uno solo.

Los que leen son cada vez menos.

Cuando había muchos lectores hubo un solo Borges

Por consiguiente

Ahora que hay menos lectores puede que haya
menos de un Borges

Los Borges se habrán extinguido

noviembre 30, 2007

Los apaches nominados de nuevo

Una gran alegría: el blog colectivo Nación Apache, cuyo comité editorial tiene el coraje de tolerar cada tanto alguna colaboración de este servidor, está nominado nuevamente al premio mate.ar

!Toma mate! Enhorabuena por un espacio plural, libre y necesario.

noviembre 27, 2007

No descarto echarlo de menos


Prometió no escribir sobre el blog por lo menos dos años, pero así como no cumple con las dietas no se pudo privar de dejar su humilde surquito estampado en la pantalla. Una ficción es gente que fuma, que bebe, que camina por calles devastadas, que huele todos los días la orina descompuesta de este país en vías de descivilización, que dicta clases, que transpira camisetas, que hace saltar por el aire la ropa interior de su ser deseado. El que va a hablar del blog es el personaje que se quedó sin poder decir casi las mismas cosas que ya se han dicho. No soy yo. Por eso me corro y le dejo el lugar. La puerta de un viejo aparador que tiene en la cocina al chirriar hace el mismo ruido que un perro dolorido. Que lo sepa no deja de ponerlo tenso cada vez que la oye. Son ellos dice, mi familia adoptiva, yo los adopté, ahora quiero ver a The Police pero me mareo en los estadios, me siento indefenso declara, de pronto padece de sinusitis, se come radiaciones que nadie se come ya, evita las grasas, y escribe para olvidar, para olvidar a la que lo dejó atado en un árbol.


“Cada vez que un bloger nombra la palabra blog con alguna connotación apenas un poco más optimista que la pura desvalorización es como si al libro le picara las solapas. Se abre el relay de un mecanismo de vasos comunicantes al revés, cada gota de agua potable que se instila en el molino del blog el libro siente que la pierde y siente la necesidad de salir a ratificar su grandeza, cada día más vacía y atrincherada en las zanjas donde desaguan los efluentes de antiguas soberbias”


El enquiste químico está presente
Como tortazos de crema en la cara
Es primavera del juego, del cero al as
y del as a la quebrada de la vaca…


“La escritura hecha libro colma el filtro de alguna resistencia y echa a correr el rumor de una posible distinción.. El libro consagra a la escritura porque la vuelve objeto, es la graduación básica como el título que se cuelga en la pared aunque luego no se tenga trabajo o no se ejerza la profesión. El libro otorga un legítimo título habilitante, que para todo y para nada, pero habilita. Podrá ser un libro malo o bueno pero es un libro. El blog sólo la pone en evidencia desnuda desde un llano arrasado, rescatar el blog es quitar el dolor del parto textual. Es imposible todavía de doblegar, el blog tomado en serio está destinado a demostrar que en algún momento no es más que un engaño, en algún momento nos va a traicionar y entonces llegará la hora de desenmascarar iracundos al impostor. Pueden cometer el peor pecado que pude cometer un hombre: hacer un blog sin divertirse”


Él es como todos, pero todos no son iguales, aunque se igualen exitosamente al buscar el mismo sabor, al meterse en el mismo embudo asfixiante donde el poco espacio disponible hace la tensión ya se torne insoportable.

“En el blog todo esfuerzo es un desperdicio y todo brillo es una desubicación. El blog es antes que nada un ejercicio de generosidad, uno no puede hacer toda la inversión de su nutrición en alimentos perecederos. Hoy día mostrarse ya no es novedad ni excepción, más bien es la redundancia y la norma. Hoy día todo es público. El poder ya no pasa por el que deja mostrar ya que todos muestran, sino por el que se detiene a ver y hace que otros se detengan”


Dame, siesta panadera
el ruido de tu locura intransigente
que quiero hacer estallar a las ballenas
escaparme por los puntos de inflexión
de la teoría
volver la historia una miniatura
colgante de mi pecho…


Lo que pone en evidencia el blog es la terrible guerra civil que acontece alrededor de los textos que pugnan por hacerse libro”


“La escritura es anterior al libro, la publicación es anterior al libro, el blog se mete entre ambas, entre la escritura y la publicación. El blog no simula una celebridad ínfima, existe como amenaza en el imaginario conservador de la posible celebridad que el libro ve sustraída para extraer el alimento de su paranoide guerra preventiva. Coronas de espinas hechas de sudorosas trayectorias, suelas decapadas de editoriales, puertas golpeadas, culos tonificados por el efecto muscular de las patadas recibidas.”

Se apoya en la baranda del balcón, husmea la tragedia posible. Se da cuenta de lo que sucede. Los más cerebrados ni siquiera pueden utilizar esa herramienta natural porque se descerebran al gastar su energía en tratar de construirse un nombre. Amasan contactos, entramados de influencias, trafican celos y siembran desesperadamente hilitos de suerte que los lleve al estallido de lotería salvadora.

“El blog ofrece escritura libre del manoseo del condicionamiento y la aprobación ajena, hecho que a veces contribuye a mantenerla –a la escritura- libre de una odiosa y perniciosa interferencia, y otras en cambio la priva de una necesaria y enriquecedora evaluación persuasiva. Pero todo está en la capacidad de mostrarse. El libro cela una supuesta apropiación indebida de una celebridad que ni siquiera es imaginada y sale en defensa del ataque del ejército de su propia angustia.. No soporta que el blog sea la continuación de la guerra de la expresión por otros medios"


La lucha más grave que emprendió hasta ahora en su vida es contra el anonimato que siempre se le mostró tercamente inconmovible. Demasiado para el alcance de una módica maniobra de existencia desnuda de producción. Por eso él se pone traje y corbata cada vez que escribe.


“El fastuoso botín de la celebridad que ronda el mundo del libro afiebra las más estables templanzas, encrudece las más maceradas misericordias, rompe hasta los códigos más milenarios de la dúctil empatía. La escritura y la lectura son una y ninguna más a partir de ellas. Mientras se ejecuten las cópulas correspondientes, que más da si es a la luz de la luna desierta de unos nimios invitados o bajo el dulce neón intermitente que nos abraza en sombras, siempre indeciso”



Por fin, apaga su baladí diplomacia de parroquia y su vulgar histeria de orgullo áulico. Entre una Pepsi bien fría y maníes salados decide abandonar las misiones dañinas contra su propia obra. La tenía clara: la única opción valedera, humana y técnica, es la elección por volverse el receptor de la mancha oleaginosa del éxito o la maldita escarificación del oprobio. No descarto echarlo de menos.

Vamos, terminalo ya, en un blog debe notarse siempre la urgencia por terminar un texto, por abandonarlo en desorden, al descuido, por irse a dar una vuelta y dejarlo todo...

noviembre 26, 2007

El menor de los análisis X

EL EFECTO ESTÉREO


Todo pensamiento es reductible a la bipolaridad de un alineamiento dicotómico. Así como los sonidos se reducen a dos canales estéreos, así como la informática es binaria cuando traduce cualquier tipo de operación en dos estados de carga opuesto. La estructura del lenguaje lleva a la reducción posible de toda complejidad a la bipolaridad excluyente de dos opciones opuestas. Es el mecanismo cogitante más elemental, es la última instancia binaria de un pensamiento construido con lenguaje que es binario desde su origen. Del binarismo nacemos y al binarismo volvemos a morir. De allí las dificultades del pensamiento cuando trata de superar esa condición desconociendo que es constitutiva de su elemental esencia. Así es que se construyen modelos complejos que traten de superar la condena al binarismo: tramas, árboles, multiplicidades, rizomas, redes multidimensionales, esferas, estrellas, interconexiones de todo tipo, terceras y cuertas dimensiones, imbricaciones, cambios de niveles y puntos de vista. Pero como todo se construye con binarismo siempre al binarismo retornará.

De este post usted podrá en definitiva tener dos opiniones: es inteligente o es una estupidez.

noviembre 23, 2007

En directo desde las vísceras

En el canto de un género como el rock duro, alcanzar una expresividad que nos remita a una sensación del tipo "te estoy transmitiendo en directo desde mis vísceras" es como alcanzar el ascenso a la cima de un palo enjabonado. La rabia es un ingrediente poderoso cuando se une a la potencia majestuosa de los agudos, los rictus gestuales se vuelven palpables, nos electrizan al compás de las descargas instrumentales que parecieran querer quebrar el aire en pedazos.

Vale la pena recordar este tema "Sleepwalker" de la ya desaparecida banda Ice Age, con la voz de Josh Pincus.

noviembre 22, 2007

noviembre 20, 2007

Submurmuraciones I

Nuestro pasado ve a todo cambio como una declaración de guerra en su contra ante la cual reacciona tomando rehenes entre lo que atesoramos. Entonces negociamos, pero si tenemos realmente algo que perder es una negociación perdida.


“La submurmuración: se trata de un discurso que está por debajo del umbral del rumor. Está escrito en voz baja y debe ser leído desde el nivel fonético más inferior. Además, carece por completo de abrasivos”

noviembre 19, 2007

Las direcciones del deseo


Los muros se construyen para que pueda dirigirse sobre ellos el deseo de derribarlos. Las planicies se construyen para que pueda dirigirse sobre ellas el deseo de dividirlas con muros.

noviembre 16, 2007

Su majestad, tu majestad ¿Mi majestad? III

En el espacio radial de Alejandro Horowicz la noche del pasado miércoles tuve la grata oportunidad de compartir la mesa con Martín Kohan, vaya casualidad, justamente uno de los escritores argentinos que me despierta más admiración y respeto, tanto por su obra como por la calidad reflexiva que también expone en artículos periodísticos o en entrevistas televisivas. Es uno de los tipos a los que les cabe con tremenda holgura el traje de escritor e intelectual. De pronto quedamos inmersos en las resonancias del episodio Juan Carlos de Borbón-Hugo Chávez, o Hugo Chávez-Juan Carlos de Borbón. Horowicz arriesgaba que el exabrupto del coronado pudo tener su origen en una reacción de sus genes nobles que lo sacó de quicio: este Chávez aparte de parloteador abusivo e impertinente es medio negrito.

Yo creo que si hubiera partido el exabrupto de Rodríguez Zapatero todo hubiera quedado como la cuestión de un desborde de tipo personal que surge en el marco de una charla entre jefes de estado que abandona el protocolo y toma cierto calor temperamental, algo hasta muy humanamente entendible ya que no olvidemos que los jefes de estado son al mismo tiempo ejemplares de la biología humana. Pero como el que lo cometió es alguien que no participaba de la discusión puntual y que es nada menos quién ostenta el título de “rey”, millones de cadenas de connotaciones simbólicas del pasado se dispararon en una décima de segundo e inundaron todos los torrentes sanguíneos. Aparecían titilando en rojo intermitente palabras como colonialismo, soberbia, anacronismo, dependencia, monarquía, desigualdad, racismo. Kohan decía que mayor desplante que haber proferido esa frase le pareció que el rey se haya retirado de la reunión tras el discurso del presidente de Nicaragua Daniel Ortega. Para mi no es un dato menor el hecho de que haya intervenido estando por detrás del contrapunto que se desarrollaba puntualmente entre Zapatero y Chávez, porque precisamente ese pareciera ser su rol dentro de la sui generis estructura institucional de la política española. Desde su origen ligado al franquismo, el rey funciona como una especie de reserva de poder protector y observador, oficiando de modo paternalista a favor de la democracia al poner a su servicio el capital de su prestigio y popularidad, pero también ejerciendo un rol de control para que las cosas guarden una cierta relación de pertenencia al pasado. Los gobernantes españoles saben que son ungidos con la bendición del voto pero su accionar estará de algún modo supervisado por el poder de un pasado que se encarna en la figura de este inspector permanente.

También este caso, más allá de los serios planteos y pronunciamientos generados, ha tenido una espectacular repercusión narrativa como comedia en todo el mundo. Cada estado tiene el sistema de gobierno que elige, pero convengamos que esta singularidad del caso español trae algunas complicaciones; no hay otro caso dentro de las monarquías constitucionales europeas donde el rey oficie de jefe de estado permanente y activo, jugando un rol de embajador, negociador, referente, su majestad, juez, mediador de conflictos internacionales, intermediario de negocios, moderador de diálogos, etc. Le falta vender y comprar jugadores de fútbol y ya lo podríamos considerar el monarca más polifuncional de la historia. “Al menos hace algo” sería una reflexión utilitarista; no como los de otros países que solo se dedican a gastar fortunas en casamientos, divorcios, vacaciones y vestimentas. No se que es mejor; ¿Se hubieran imaginado a la reina de Inglaterra en alguna pasada reunión de Tony Blair con Georgito Bush espetándole un resonante “Shut up!” al tosco mandatario texano? Los países van a las reuniones generalmente con jefes de estado, España va con jefe de gobierno y rey, por lo que siempre les hace el dos uno a todos para usar un término futbolero.


La pregunta final: ¿Que es eso de tratarlo de “Su Majestad”? Será su majestad para usted señor español que así lo considera, tu majestad para ti querido amigo español si crees en eso pero seguro que mi majestad no es.

Su majestad, tu majestad ¿Mi majestad? II

Caer en la trampa de la simetría especular es el error más fácil de cometer cuando se trata de repudiar la soberbia racial, nacional o cultural. Insisto en tratar de escapar de facilismos y enbanderamientos simplificantes; me parecen penosamente improductivos intelectualmente. En la parte I escribí que una de las peores deformidades del nacionalismo es esa noción que tiende a excluir a la propia nacionalidad de toda impureza; convengamos que esto es igual cuando se monta desde la soberbia del engreimiento de superioridad como desde una victimización poncio pilática.

Pasar revista sólo a los energúmenos fascistas que habitan en un territorio extraño determinado pareciera añadir al mismo tiempo la idea de que son privativos de ese lugar y que en el propio no existieran. Si en América nos ponemos a contar fascistas, racistas y depredadores sociales tenemos suficiente como para garantizarnos la idea de que no somos los afortunados poseedores de ninguna pureza moral ni ideológica. Posicionarnos como víctimas no nos relevaría tampoco de hacernos cargo de nuestras atrocidades vernáculas. Una anécdota viene del archivo de mi memoria, pero como nunca será un archivo prolijo no podré citar fuente ni autor específico: en torno al sonado quinto centenario del desembarco de Colón en esta parte del mundo en 1992, parece que un periodista sudamericano muy progresista él y amante de estas explicaciones adolescentes de la historia que consisten en asignar toda la bondad, la razón y la virtud para el lado propio y reservar toda la maldad, la culpa y la negligencia para el ajeno, amonestó a un colega español en España con esta pregunta:

-¿Usted siente algún tipo de culpa por sus antepasados que han cometido la masacre de toda una cultura?

La respuesta del español creo que fue más o menos así:

-No siento culpa, pero en todo caso son más sus antepasados que los míos…

En todo caso son nuestros antepasados, si algo vamos a discutir sobre el tema entre ibéricos y americanos hagámoslo en familia; lo demás es pelearse a ver si fue primero el huevo o la gallina.

Su majestad, tu majestad ¿Mi majestad? I


Cuando se desatan episodios que crispan los sentidos y los sentimientos, soy enemigo de encabalgarme sobre los planteos tendientes a exacerbar maniqueísmos simplificadores. Y trato por todos los medios de no caer en la fácil tentación del guerreo polarizador. Lo primero en estos casos que creo aconsejable es prudencia y equilibrio interpretativo -que no significa disminuir ninguna indignación si la hubiere- ya que perderlos puede conducirnos a expresar opiniones descontroladas que tal vez sin intención se emparentarían de alguna manera con las ideas que precisamente aborrecemos y estamos repudiando. La cuestión es que lectores amigos atentos descubren este blog. Me resulta un asco impresentable. Aparte de evidenciar un racismo delirante, agrega a su menú descabelledo una hiper-xenofobia "analítica" de una torpeza mental llamativa. Eso si, se podría decir que no ahorran colores a la hora de discriminar; desde los bolivianos hasta los alemanes y los belgas. Pobres, ojalá supieran que el mundo no conspira contra el Reino de España y Su Majestad.

Ponerse a contar sólo los delitos donde participan extranjeros en una sociedad moderna como criterio de análisis es de un primitivismo feroz. Las peores deformidades del nacionalismo nacen de este acto demencial que supone excluir a la propia nacionalidad de la impureza. Como si dejasen de existir de pronto el delito en España hecho por españoles; bastaría sólo pasar revista a los casos de brutal violencia contra las mujeres por citar un ejemplo a mano.

Quedará para otro momento el análisis profundo de la cuestión de fondo. En breves palabras creo que en Europa el nacionalismo-regionalismo-etnocentrismo es una pulsión muy fuerte desde cualquier parte, es un dato histórico muy sólido, el petróleo que llevan en el alma porque está montado sobre milenarios sedimentos de genética cultural, una roca a dos mil metros de profundidad. No deja aún en este siglo de estar latente y estalla cada dos por tres ( la ex Yugoslavia, diversas pujas separatistas intra-nacionales ) En América, el cosmopolitismo genético nos ha hecho tal vez naturalmente más "tolerantes" a una especie de sustancialidad social "internacionalista". Nuestra cosmovisión respecto del arraigo territorial y étnico está apenas plantada sobre la superficie. Es obvio, como no nos vamos a sentir en familia con los extraños si todavía somos extraños dentro de nuestras mismas naciones...

noviembre 14, 2007

Radiables

Esta noche estaré nuevamente con mi columna en el programa "60 watts en la cultura" que conduce Alejandro Horowicz con producción de Leonardo Sai que se emite por FM Identidad de 23 a 1. En realidad, como sucede siempre en los buenos espacios radiales, las "columnas" que uno puede llevar no son de hormigón rígido y tienden a moldearse fácilmente adoptando las múltiples formas que el fluir de la charla diseña.

noviembre 13, 2007

Elversopalabra

haydíasenlosabrolapuertaparairajugar



cadacomaunasemana
cadapuntounaestación
lapalabraesciudadana
enelpaísdelaoración

hablodigoescriboborro
nodejoespacioenelpapel
saviadeárbolesqueahorro
porcienrosasyunclavel

delanochemereservo
suexclusivaenemistad
soylapanterayelcuervo
endiametralpolaridad

elsentidodellenguaje
noseapiadadelased
hacenidoensuparaje
losrinconesdelared

lapalabraestásellada
porfavoryderepente
detenidayderribada
inseparablemente

noviembre 09, 2007

El estado apache

Algunos prefieren contar lo que se ve al abrigo de las piernas del poder.

Otros como yo ensayan en crudo sobre el estado del Sujeto.

Pero la cuestión es que la Nación Apache sigue haciendo efectiva su política de estado en materia de dar contención a toda letra salvaje.

noviembre 07, 2007

Quieto





Cuando el cuerpo se haga petardo
y estalle en el adentro infinito
de la inconciencia
su tartamudez abandondada
brindará un nuevo y jubiloso
precipicio materno…
Láminas, filos, bisagras y grises
devenirán elásticos incesantes
en torneos de instantaneidad
cuando la memoria se dilapide
en centésimas de segundo
y rasgando cuerdas sordas
se enturbie la incógnita
hasta abatirse tras
su propia profusión irresponida

Tal vez se vuelvan legibles
las taperas del cosmos
frívolos parajes donde pernoctar
para disfrutar del espectáculo
de los últimos recursos en asamblea
Y habrá tacos altos pisando lenguas
atomizadores de sueños
rociando membranas inundables
trineos impulsados por palomas
derritiendo canales
ballenas anfibias aspirando el aire
líquido de los mares
eclipses de rostros falaces
colapsos de máscaras
La nave de la vida se
volverá un ingobernable
instinto de infravivencia
pendiendo del núcleo intangible
del campo magnético
de las huellas fósiles
y del rumor menguante
de las ondas sanguíneas

Escombros, sedimentos inútiles
rollos de mares muertos
ignorados e ignorantes
y una sonrisa de aluminio
terca como el polvo
se desmontará de su rostro
para prenderse en el viaje de clausura

Ni tiempo de hacer las valijas
sólo volver a estar apagado y quieto
nuevamente a su merced...

noviembre 05, 2007

Amasando tendencias

Apuntes sobre web y medios tradicionales



Hace poco leí en no sé en que parte una afirmación un tanto enfática acerca de que el blog estaba a años luz de convertirse en un medio de masas, o algo por el estilo. No sé que en que sentido estaba planteada esta sentencia, pero yo hago la siguiente lectura:

¿Rondará cierto gataflorismo en los bloggers que a su vez actúan en los medios tradicionales? Porque uno siente que se brotan si se habla muy mal de los blogs y se los ningunea, pero también se brotan si se habla demasiado bien del blog, como si eso implicara “ningunear” a los medios tradicionales. Extrañas reacciones por cierto pero entendibles en este contexto de transformaciones en la forma y las estructuras de la comunicación pública.

El blog es en sí mismo un potencial medio de masas, pero eso no asegura hasta ahora que en la realidad alguien pueda convertirse en un comunicador de masas sólo operando desde el blog. ¿O sí? Descartemos de entrada el caso de aquellos que tenían su popularidad ganada de antemano en los medios tradicionales y llegan al blog desde esa plataforma. Me interesa el caso del autor desconocido que abre un blog y comienza a operar dentro de su ámbito. En general lo que se ha visto hasta ahora es que puede que se haga popular pero sólo si los medios tradicionales hablan de él porque todavía las entradas a los medios web se hacen en su gran mayoría relacionadas al poder de información de esos medios tradicionales. Se ha demostrado que el blog que aparece referenciado en los grandes medios (tanto en sus versiones tradicionales o webs ) aumenta considerablemente su caudal lector y eso, de sostenerse, puede significar una plataforma de acceso a cierta “masividad”. Pero, y al mismo tiempo, se supone que para que los medios tradicionales hablen de ese blog seguramente ha debido alcanzar cierta notoriedad dentro del propio submundo blog puramente considerado. Es el medio tradicional el que dirige la mirada sobre lo que sucede en el mundo blog, por alguna razón, este blog debe destacarse como forma de ser encontrado como referente. En este caso no siempre – y por suerte- el criterio de selección es el meramente cuantitativo ( el de mayor número de visitas) sino que puede estar orientado y condicionado por otras pautas más “horizontales” como la temática, la influencia, la calidad, los vínculos, etc. Con esto el teorema nos devuelve al punto de partida y nos dice que si, que desde un blog alguien puede convertirse en un potencial comunicador de masas si se cumplen los pasos descriptos.


Hagamos un elemental y breve ejercicio de prospectiva casera: un día del futuro la compra de diarios en papel se reduce a un punto que los hace económicamente inviables. En este momento ya es sabido que se sostienen por la publicidad ya que su precio de tapa apenas si cubre el costo, pero un descenso en la circulación real también implicaría un descenso progresivo de la inversión publicitaria en ellos que los llevaría a la inviabilidad. Si las lecturas de las versiones web de estos grandes medios se convirtiera en la fuente de acceso mayoritaria algo muy fuerte podría pasar. No tengo estadísticas de cuantos ejemplares vende un diario grande respecto de las visitas a sus versiones web, pero creo que cualquier inversor publicitario inteligente –tal vez los haya- que hiciera algunas elementales operaciones matemáticas empezaría a dudar sobre el verdadero rendimiento comercial del dinero que pone para que su aviso esté en las tiradas, en relación a ese mismo aviso colgado en la versión web del mismo diario. Estas especulaciones me resultan dolorosas ya que me conducen a conclusiones indeseables; en algún momento la industria gráfica aparecería como la primera -y lamentable- víctima. Los hacedores intelectuales –periodistas, redactores, columnistas, webmasters, diagramadores- serían siempre necesarios, pero la baja de la circulación en papel mandaría a la obsolescencia a toda una industria.

Resultando impensado un pago por el acceso a las versiones web, la fuente de recursos entonces quedaría reducida a la publicidad web. El potencial de esta herramienta aparece abrumador. Por ejemplo: ¿Uno se puso a pensar los millones de personas que potencialmente están en condiciones de leer los avisos de Cormillot en hotmail? ¿Cuánto se paga por esos avisos y cuanto por media página en Clarín para que lo lea cuánta gente? La publicidad web aparece como una posible vía de escape al futuro, pero hay una contra: las prácticas establecidas y los hábitos de consumo solidificados en la web no son amigables con el despliegue de demasiada publicidad. ¿Cómo darle lugar a 60 avisadores en una web?

No podemos olvidar que existe y existirá una preferencia por la lectura grafica que permanecerá en millones de usuarios de medios de información. Pero aun esto puede tener una solución diferente. Lo que retrasará el cambio en la hegemonía del formato impreso al web es que es muy alta todavía su dependencia de la lectura en pantalla. Pero en la medida que las tecnologías de impresión hogareña evolucionen esto podría cambiar notablemente. Si las mismas se perfeccionaran y fundamentalmente se abarataran, uno podría armar cómodamente y a un bajo costo una edición en papel personalizada en su propio hogar u oficina. Incluso las versiones web de los grandes medios diarios podrían tener diseños diferentes y opcionales en tanto el destino sea la lectura en pantalla o la composición de una edición personal impresa y “estable”. Y aquí si tal vez la imposición de un pago por el “bajado” de esa edición pudiese tener mejor aceptación. Una podría levantarse, tomar el desayuno, imprimirse su versión del diario que incluyera todas las secciones de su preferencia y disponerse a leerlo en el tren rumbo al trabajo, casi como si lo hubiera comprado en el kiosco de la estación.

noviembre 03, 2007

La madre de una idea

En tormo a una idea, se suele hablar siempre de su paternidad con un sentido de evidente suficiencia jerárquica: "Fulano de tal es el padre de la idea". Me pregunto yo, en cambio, que se piensa sobre su maternidad. Gestar, llevar en un vientre, parirla y criarla.

Aclaro, al margen, que por paternidad en este caso entiendo al padre que concibe pero también que cría, tal vez más distante que la madre pero no menos pasional y presente. Descarto totalmente algunos lugares comunes muy en boga; el espantosamente legalista que suele tener mucha prensa dentro del feminismo que identifica como padre al que “se hace cargo”, como si el rol masculino de la paternidad estuviera equiparado al de una póliza de seguros por accidentes. Tampoco al concepto del que “puso la semillita”, remanida y arcaica pesadilla de torpe fisiología machista que encasilla a la paternidad sólo en su aspecto de contribución originaria y habilita el aborrecible sesgo abandónico que para algunos hombres suele tomar.

octubre 26, 2007

El precio de la libertad

Para muchos detentadores de alguna posición de poder, la libertad generalizada es buena sólo mientras nadie se la tome en serio y la ejerza. En tanto no quiera hacer efectivo en los hechos los que en su presuntuosa retórica los instrumentos constitucionales republicanos le otorgan. Cuando finalmente esto último sucede comienza las estrategias nerviosas de manipulación, los intentos -entre groseros y delirantes- de volver las cosas a su lugar que no es otro que el de la bruta oscuridad del silencio. Algo de eso sucede tal vez en la cabeza de algún legislador italiano respecto de los BLOGS.

octubre 25, 2007

Cuentapropismo comentero

De abajo, como debe ser cuando es de a pie, de comentero o comentador a cuentapropista ilustrado; pasen sin llamar por la nueva casa del a-nonimo.

octubre 19, 2007

Letras de barro


Siempre que llueve, el olor alimenta la tumba del espejo exterior y la deja enflorecida. Pero la tinta horizontal se desliza amable en todas las direcciones, sometida a su debilidad de cumbre perecedera, refugio superpoblado de clientes.

Su infausta facilidad material la ensombrece sin remedio. Carga la leporina sonrisa del verdugo.

La belleza es el apetito descongelado, el ácido que fagocita superficies y se vuelve tolerable con la anestesia umbilical del alumbramiento.

octubre 12, 2007

Observaciones distraídas V

Los escritores ante la marginalidad - Las mutaciones de la conciencia social


Exterior-día:
Un semáforo de una avenida del centro de Buenos Aires.
Un niño harapiento que mendiga.


En los setenta eras un escritor comprometido con la realidad social y el momento histórico. Entonces detenías el auto, te acercabas, le acariciabas la cabeza y le dabas plata suficiente para que se comprara un sánguche al mismo tiempo que le contabas mirándolo a los ojos que estabas luchando para transformar la sociedad en la que estaban viviendo..

En los noventa, mientras te adaptabas al pensamiento único, eras un escritor que trataba por todos los medios de estar actualizado con las nuevas tendencias del lenguaje. Entonces ibas tan preocupado por dilucidar cual era la diferencia entre el primer y el último Foucault que simplemente trababas las puertas y esperabas el verde con ansiedad e indiferencia.

En los dos mil ya no hay problema, por fin la corrección política y el mercado se llevan de la mano; entonces parás, le sonreís apenas, le das una moneda de cincuenta centavos y seguís hasta llegar muy reconfortado a tu casa para seguir escribiendo esa novela en la que es él precisamente el protagonista.

octubre 09, 2007

¿Ser conservador se habrá vuelto progresista?

Tiempo atrás, un excelente artículo de Leonardo Sai en Nación Apache sobre el fútbol incluía a modo de referente reflexivo unas citas de Tom Wolfe cuya lectura atenta ha renovado mi inquietud sobre un tema que considero uno de los más cruciales de este comienzo de siglo XXI y que tiene que ver con la evolución de las actitudes filosóficas, ideológicas y políticas frente al cambio, y como las fuerzas de un orden conservador que operan en todas las direcciones y sentidos de la realidad parecieran haber penetrado los discursos de tal modo de hacer aparecer cualquier voluntad profunda de transformación social como una pretensión reñida con los correctos ideales de la libertad democrática.

En primera instancia, pareciera que Tom Wolfe no representa nada más que una nueva voz del postmodernismo; ese pensamiento débil y claudicante que no fue nada otra cosa que el más fantástico invento conservador del poder capitalista para neutralizar definitivamente al modernismo y alejar todo peligro de acciones transformadoras, de poner al poder a buen resguardo de tales amenazas. Me parece una proposición falsa y tramposa la de asociar las peores atrocidades políticas del siglo XX con el deseo de cambiar el mundo, ya que el correlato de la intencionalidad aleccionadora de tal afirmación es alevoso: “por consiguiente no desees cambiar nada, sométete a todo lo que caiga sobre ti y vuélvete conservador”. ¡Lo único que falta es que culpen a los hippies de las deudas impagables del tercer mundo!

Asociar al deseo de cambio radical con la emergencia de las peores dictaduras es una operación de sentido espuria, que sobrevuela la verdad en algunos de sus flancos instrumentales pero no nos dice toda la verdad. En las dictaduras mesiánicas la idea primordial era la de alcanzar el control absoluto de la realidad, el dominio absoluto de personas y cosas, y puede que haya estado presente la idea de hacer tabula rasa como un modo de alcanzar una expresión de ese dominio de máxima perfección y pureza, pero se trata de una idea con una connotación evidentemente instrumental a esos fines por lo que debiera omitirse ligarla irremediablemente a ellos, desconociendo que existen otros idearios opuestos para los cuales el establecimiento de unos cambios tan radicales -que impliquen de hecho un nuevo comienzo- constituye un instrumento viable.

Las peores dictaduras tuvieron como fines la expansión más perfecta de esos ideales de poder y de dominación territorial infinitas, ideales consecuentes de una forma de entender el mundo, que es precisamente contra lo que muchos otros ideales de cambios han luchado. El truco de esta asociación falsa entre voluntad de cambio y de dominio es pretender establecer que el único modo de plasmar transformaciones sociales profundas sería mediante dictaduras o aplicando instrumentos de tormento políticos, y que si queremos evitar esos flagelos no nos queda otro remedio que someternos a lo que hay. Siguiendo esta línea tan mercantilmente manipuladora de razonamiento, la idea de terminar con el hambre en África por ejemplo o de salvar al ambiente terrícola del aniquilamiento –por citar dos ejemplos elementales- serían propuestas desechables por fascistas y mesiánicas, unos desubicados intentos contra natura que no nos pueden proporcionar otra cosa que unas trágicas consecuencias.

Es cierto que muchas veces los mejores intencionados delirios de cambios absolutos y radicales son enemigos de los logros más modestos y concretos; que los sueños de los grandes palacios de bienestar truncan a veces la solidez incipiente y necesaria de una cobertura vital de ladrillos bien amalgamados, pero de ahí a comprar la marketinera lección que quieren vender los conservadores hay demasiada distancia. También comparto algunas de las críticas a las propuestas del modernismo progresista, sus excesos estéticos que desconocieron las posibilidades reales de una sociedad de absorber transformaciones y confiaron demasiado en un determinismo concentrado, pero el postmodernismo fue más allá de la crítica y concretó en términos de discurso la destrucción de aquellos tesoros que la modernidad poseía: su esencia inconformista y transformadora, su capacidad para ser desafiante a toda fuerza establecida mediante la activación constante de la generación de utopías deseables.

Para el orden conservador, en su era actual caracterizada por la mayor sofisticación táctica jamás conocida, lo conveniente es desalentar desde el discurso toda necesidad y deseo de nuevos comienzos que pudieran poner en peligro su situación de apogeo en el máximo beneficio. Creo que es esto es algo obvio de toda obviedad y por ello nos tratarán de convencer de cualquier modo que pretender cambiar las cosas desde la raíz trae aparejada la peor de las calamidades autoritarias. A esta altura me parece que el mayor éxito conservador del siglo pasado ha sido ése, la tremebunda ironía final de lograr convencer a sus enemigos de que ser conservador es progresista y que todas esas ideas raras de cambio -como imaginar un límite a la acumulación de capitales o pretender redistribuir las riquezas- son fascistas.

Ah, incluso no falta mucho para que se declare que la alfabetización es un acto de fascismo cultural.

octubre 05, 2007

Observaciones distraídas IV

Sobre la falta de estrellas del pensamiento



Faltan estrellas, ídolos y referentes escasos e incuestionables. La extrema diversificación y la enorme explosión de la disponibilidad de materiales que se neutralizan entre sí, hace cada vez más difícil la construcción de grandes ídolos del pensamiento; no se alcanzan a crear consensos suficientes, y los centros de dictado del Saber se hallan muy cuestionados y debilitados para ser ya eficaces. Que no haya grandes ídolos es algo que en general me parece sano pero la contrapartida sombría es que se hace difícil la generación de focos hegemónicos que polaricen el interés y produzcan la necesaria concentración de energías para que exista una instancia de influencia trascendente en la realidad de un pensamiento.

Pero veámoslo desde otro lado menos político; el de los gustos: hoy la facilidad de acceso a información provoca un aumento de la multiplicidad de las preferencias, no hay sólo unos pocos ídolos unánimes como en otras épocas que polarizaban las inclinaciones sino una creciente segmentación. Al pensamiento le faltan estrellas capaces de satisfacer gustos mayoritarios, y me refiero a mayoritarios dentro de cierto restringido campo social capaz de acceder a un nivel de consumo cultural, muy lejos obviamente de los términos de masas.

Desde la posguerra Francia siempre fue un buen constructor de estrellas intelectuales; solían decir los franceses que “no tenemos petróleo pero tenemos ideas”. Tal vez tampoco tuvieron tantas ideas pero supieron fabricar los personajes para encarnarlas: pensadores educados para serlo, auténticos seductores que lejos de renegamientos anacoretas concebían como seducir a lectores y magnetizarlos, y ocupar en espacio dentro de la opinión pública. Como decía Jean Marie Domenach Francia hasta logró el milagro de venderle la filosofía a la televisión.

octubre 01, 2007

El lado ovalado del fervor


El rugby es el deporte que despierta en mi los sentimientos más agudamente contradictorios; hace casi dos años me referí a esta cuestión. Aunque en realidad todos los deportes profesionales me provocan al mismo tiempo ese dualismo ondulatorio entre el entusiasmo y el fastidio desmedidos. En este mundial de rugby 2007 como espectador deportivo he disfrutado intensamente la actuación de Los Pumas en la primera fase. Lo primero que hay que reconocer es el evidente progreso en el nivel de juego de nuestra selección que viene de la mano de la profesionalización de la mayoría de sus figuras que en los últimos años han dejado ya la competencia local para incorporarse a clubes de las ligas rentadas más importantes de Europa. Un proceso semejante al que sucedió con el básquet; su salto de calidad tuvo sus cimientos en una mejora de las competencias locales a través de una competitiva Liga Nacional, pero no se coronó hasta tanto los jugadores más destacados emigraron a las más importantes ligas europeas primero y a la NBA posteriormente.

Otra consecuencia de la hasta ahora brillante actuación argentina es preguntarse si habrá cambiado algo en la política de los organismos que sostienen este deporte. Todavía me parece prematuro sacar conclusiones; al menos en los dos choques más importantes de esta ronda – sendos triunfos ante Francia e Irlanda- la superioridad de los Pumas en el juego ha relativizado el poder de perjudicarlos de los árbitros aunque en el armado de sorteos y programación aún se trata darle alguna ventaja a las “potencias”. Lo que es insostenible –y espero que esta realidad deportiva lo haga ser aún más- es el ninguneo al que someten a la selección argentina al privarla de participar en los más importantes torneos anuales entre selecciones; en Europa el "Torneo De Las 6 Naciones" donde compiten todos los países británicos más Francia e Italia, y en el hemisferio sur el "Torneo de las 3 Naciones" que reúne a Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia. Los Pumas tienen el antecedente de un comportamiento muy cuestionable en relación a los sudafricanos: cuando en épocas del apartheid éstos eran boicoteados de las competencias internacionales por las principales potencias que ni siquiera le jugaban amistosos, Los Pumas “carnerearon” varias veces el boicot usando nombres encubiertos para concurrir y disputar varios partidos. Ni aún este "favor" de oscurísima moralidad es tenido en cuenta por la dirigencia del rugby del país del oro que es una de las más enfáticas negadoras de la inclusión de Los Pumas en el torneo.



Decididamente no estoy de acuerdo con la inflación del nacionalismo que se mezcla con los términos lúdicos en los torneos de cualquier especialidad deportiva de masas, pero por ejemplo frente a la repugnante indolencia de una gran parte de nuestras “estrellas” del seleccionado de fútbol observar el modo tan ardiente que muestran Los Pumas de sentir el himno nacional me resulta instintivamente saludable. Otra impronta cautivante del seleccionado argentino y del rugby como deporte en general es el espíritu solidario de acción conjunta que prima en el juego y que pone siempre en primer lugar el interés colectivo por sobre el individual. Es cierto que si ahondamos detrás de estas señales no encontraremos otra cosa que la típica mística colectivista guerrera que es propia de las organizaciones militares cuando se aprestan al combate. Y detrás de conceptos como la caballerosidad, la hidalguía y el respeto al rival que lucen tan nobles, subyace una más bien repugnante tendencia fascistoidea que reivindica el uso de la fuerza incluyendo una apreciación profundamente despectiva de los auto nominados “fuertes” para con los considerados “débiles”.

Claro que si hago el esfuerzo de mantenerme dentro del estricto marco del aspecto deportivo - abstrayendo cualquier proyección hacia los trasfondos ideológicos como la citada en el párrafo anterior- esta unión férrea de voluntades que va tan de frente en un campo de juego regalando puro coraje resplandece frente a la opacidad del malsano egoísmo y el vedettismo hueco de sobresale en otras especialidades. Especialmente noto el contraste con mi amado y odiado fútbol que se va convirtiendo cada vez más en una caricatura de sí mismo; frenética falsificación de sentimientos donde lo abyecto y repulsivo ganan terreno día a día; desde el brutal amparo global de un negocio todopoderoso manejado con la ferocidad típica de los asuntos mafiosos hasta un ambiente “deportivo” que se vuelve irrespirable a causa de la intolerancia demencial ante la derrota y de un hiper-histérico existismo resultadista.

En definitiva, la única arma de seducción de cualquier deporte sigue siendo el talento y ver en acción un crack como Juan Martín Hernández entre tanta brutalidad muscular rompe todos los juicios y prejuicios; así que el domingo vayamos por Escocia.

septiembre 27, 2007

La vieja guardia


En algún momento, en algún lugar, bajo algún gobierno y a través de alguna editorial, el hecho más intrascendente del siglo XXI sucederá y usted de ninguna manera puede permanecer ajeno:

Se viene una antografía de cuentos de los viejitos piolas; lo mejor de la vieja degeneración literaria argentina que está viva y tiene la sangre que le chorrea por las pestañas. Una generación insuperable cuya ductilidad paródica la convierte en “generación bisagra”; se pasó cerrando y abriendo puertas aunque jamás pudo entrar a alguna parte. No fuimos jóvenes en el mayo francés pero si en el mayo argentino de 1989 con 1400 % de inflación, pasamos del polvo analógico al digital, de la Lettera portátil a la PC con monitor LCD, de hacer cola en una cabina de Entel a una laptop con Wi Fi, de “Emanuelle I” en Súper 8 clandestina a los videos de youporn, del vinilo importado al E-mule y el mp3. Nos comimos un Onganía, una Isabel, un Sartre, un Lopecito, un Videla, un Foucault, un Galtieri, un Gómez Fuentes, un Alfonsín, un Fukuyama y un Menem ¿cómo nos nos vamos a comer un Terranova, un Tomas o un Grillo Trubba? Tumbamos un muro de Berlín, ellos no tumban ni un Charly García; nuestros referentes eran Borges, Cortázar y Arlt, el de ellos es Cucurto.

El título final de la antografía es un secreto bien guardado, sólo corren algunos rumores de cuales suenan:

“La Vieja Guardia – Antografía de cuentos”
Los nacidos antes del ‘70 la tenemos más grande ( a la imaginación )


Vía Láctea Escala 1: 1000.000.000”
Los viejitos escriben sobre sus experiencias cósmicas. Incluye la saga: ”En Venus y la cortada me tomaba una copita de hidrógeno”

“Calenchu Calenchu”
Historias de sexo duro en la era de la represión: mitomanía sexual, dolor de huevos post-baile lento y otras experiencias traumáticas setentistas y ochentistas. Incluye el cuento premiado “No cogíamos mucho pero la teníamos dura todo el tiempo”



PD:
La edición incluirá un “Bonus Book” con la crítica de Quintín a todos y cada uno de los cuentos. Usted elegirá cual leer primero.

septiembre 25, 2007

Black milk




...Y se quedó mirando como la luna se echaba a dormir en la alfombra de su estar. Total, ya le había puesto la traba a los engranajes encerados de la velocidad real y estaba a salvo de cualquier invasión inoportuna. Tembló un poco para adentro, como siempre que se reunía en esas cruentas tertulias de investigación. Su foco era evanescente, se podría decir que su principal materia era travestir el sentido de las cosas en busca de hallar material de evolución. Notaba como primera consecuencia estable que era el tiempo de los duelos duales, esas faenas entramadas donde la poética se pone al servicio irónico de la trivialidad, cuando las coordenadas son manipuladas hacia un desorden del sentido de vuelo decadentemente bajo para presumir de caos. La triste brillantina canchera que la frescura impone al lastre histórico esclerosado, entre el firmamento apocalíptico de los viejos trágicos del pensamiento y el cielorraso popero del plástico digitalizado por los polvos fáciles y el efecto gen.

Se trata de una catarata generacional que desplaza el centro simbólico de su devenir del corazón al vientre. Trueca la vieja pasión comprometida -inmunda por su mesianismo pero admirable por su suicida ingenuidad- por una nueva levitación escapista que luce un extraño orgullo de su complaciente fugacidad.


Lo que guardaba en sus celdas de trabajo eran las muestras de un país maníaco en fase de aislamiento -llamado también país-jeringa- tan poco sociable y con el peor carácter para tomarlo como confín entrañable, siempre al borde de hacernos cantar la retreta del abandono. Lo identificaba como una curtiembre que procesa pieles humanas y entrega laminados oscuros y tersos que huelen a química pesada. Pero la fase actual consistía en recuperar cualquier tratado sobre arte granuja donde se pudiera aprender la receta del ascenso. Encontrar y atesorar como colección casi futurista la más pura novela en cuarta persona que derrame toda la leche negra del lenguaje, vidriosas conspiraciones de malabares conceptuales que sepan entonar el porcino acento que arrecia en los suburbios serviles. La vuelta carnero que se convierte en aurora de diligencia trivial, los molinos de cera que se activan sólo para embadurnar las confesiones mínimas, y sobre todo, dotarse de una orientación para saber como criar el propio muñeco de uno mismo y convertirlo de una vez en una especie acomodada a los hechos; un tropo cárnico que sepa dirigirse sin complejos hacia las blandas pasturas del mundo.


Entonces, o tal vez sin ninguna mala intención, se construyó un lomo de burro en el pasillo de su departamento, para obligarse a una detención en cada tránsito cotidiano rumbo al hibernar del sueño fisiológico y soltar una cita de su propio huerto:


“No hay con que
dar por concluida
la jornada”

Por las tolderías

De las naves que vuelan prefiero la flecha

septiembre 21, 2007

De operaciones y obsesiones

La noche del miércoles pasado en el programa de Alejandro Horowicz “60 watts en la cultura”, hice una especie de columna en relación al libro “La operación Masotta” de Carlos Correas. Este es el “crudo” de la especie de gran resumen Lerú que elaboré a modo de anotador mientras leía el libro, pasando en limpio y ampliando las cosas que escribí en los márgenes.


LA OPERACIÓN MASSOTTA


Para una industria literaria muy afecta a los redescubrimientos, Correas tiene todo para convertirse en un buen modelo: una vida privada atractiva para los amantes del fisgoneo sobre temas como la sexualidad que todavía parecen no incorporarse con naturalidad al diccionario público a punto de seguir despertando ese interés excesivo que despiertan las cuestiones que todavía –llamativamente- se presumen inconfesables, hasta un final con un suicidio cruento. Pero su reedición hace justicia con un texto que entrega en un mismo nivel de abundancia la contundente impiedad de la crítica corrosiva sin ser desaforadamente agresivo, y el de una prosa ensayística tan inteligente como desfachatada.



¿Qué puede llevar a un intelectual a escribir un libro para criticar tan ácidamente a otro pero al mismo tiempo dejar expuesta cierta intención de homenaje desde el afecto? Correa aprovecha la biografía para escribir sobre sus propias obsesiones y pasiones ( el título que yo le pondría al libro es: “Mi obsesión Masotta” ), un ensayo casi autobiografico, desde el momento que Masotta no es un biografiado normal sino el leiv-motiv emocional-intelectual del propio Correas, de ahí el desmesurado interés por su vida y su obra, y la extrema virulencia de las críticas que al mismo tiempo y permanentemente juegan con una admiración idílica. Correas pone en claro esto desde el vamos al decir que Masotta “es mi hombre”, alguien –en varios sentidos- a quien no se pudo quitar.

Hay indicios evidentes que lo que anima a Correas a escribir este libro son pasiones como el odio, el despecho y el resentimiento personales crecidos en el seno de unas viscosas endogamias. Pero también queda claro que están presentes encarnizadas reservas respecto de las actitudes intelectuales y hasta políticas del biografiado; y ambas vertientes rondarán a lo largo y a lo ancho del libro.

Llama la atención un libro como ejercita la mirada crítica de prácticamente toda la obra del autor en 150 paginas. Quedan pocos artículos, textos, libros o ponencias de Massota que Correas no diseccione de alguna manera. La biografía intelectual de Masotta se convierte en historiografía crítica de su producción, una especie de “breve crítica de las obras completas de Masotta”. Pero el libro se plantea anets que nada como un ajuste de cuentas múltiple de Correas; con Masotta y con sus propias frustaciones.

La estructura cronológica del ensayo facilita el recorrido:

Los 50

El autor recuerda las andanzas de juventud del trío que conformaban Sebreli-Masotta-Correas. Días de existencialismo sartreano, marxismo y un posicionamiento de muchachos inteligentes que sueñan con ser escritores y “no venderse a los hijos de puta”. Desde el marxismo una vuelta de tuerca que permite el acercamiento, al menos en la simpatía, a un peronismo muy rechazado, en lo que es en realidad una especie de anti-antiperonismo. Luego hay una significativa reproducción de una carta de Masotta hacia él donde le reprocha su renuencia a comprometerse participar de las publicaciones del MOC con Puiggrós. Este reproche adquiere visos de ironía ya que a lo largo de libro y en sus conclusiones Correas le achacará a Masotta su huida del compromiso político y su intento de mantener una configuración de "marxista teórico" casi como una cosa snob.

Del ‘55 al ‘60 Masotta hace crítica literaria de autores nacionales “burgueses” ( Lugones, Ocampo, M.Estrada )y el trabajo sobre Arlt, celebrado a la postre por Correas como el más representativo de este Masotta todavía “rescatado” que se mete a favor de Sartre contra Merlau-Ponty.

Los ‘60

Aquí Correas comienza a delinear la brutal critica del derrotero de Masotta -“su quiebra mental”- y la operación que lo llevará a su status final de transcriptor en habla hispana de Lacan. Analiza críticamente sus polémicas filosóficas ( como en “ cristianismo, catolicismo, marxismo” ) poniéndolo en un lugar de “desvariante especulativo” heterodoxo luchando contra gente de academia. Masotta abandona a Sartre con su “Crítica de la razón dialéctica” y entra en sintonía con lo emergente; ahora Merlau-Ponty destrona Sartre y es el puente hacia el “moderno” eje estructuralista: Levi Strauss-Saussure-Jacokson, Barthes, Althusser y su relectura estructuralista de Marx…. Hay una postura de no abandonar el marxismo pero superado Sartre y su conciencia, ahora es el turno de buscar en las estructuras. De la filosofía a las ciencias humanas, el marxismo puede ser cuestión “teórica” o de “praxis teórica” como dice Althusser. Paralelamente Masotta obra en torno al Instituto Di Tella en relación principalmente al “Arte Contemporáneo” y sus practicas; y ya se perfila su rol de maestro transcriptor del Maestro Lacan.


Los 70

Es remarcable que pasando revista a sus trabajos y eventos ya como el “transmisor” (exegeta) de Lacan. Correas destroza a Masotta y su “Freud por Lacan”; pero no alcanza del mismo modo a Lacan. A primera vista pareciera inevitable y de hecho creo que lo es, como el mismo Correas lo expone nítidamente en el libro Masotta es sólo un medium propalador de Lacan, habla por y en nombre de Lacan, por tanto toda critica al segundo sería extensible al primero, y muchas de las objeciones brutales de Correas a diferentes eventos del discurso Masotiano –dificultad, gravedad, vaguedad, oscuridad, gratuidad, artificiosidad, intriga, etc. Son operaciones que el propio Lacan ha instituido como esencias de la estrategia comunicacional de su teoría y por lo tanto es inevitable proyectarlas como criticas a ésta. Sin embargo Correas se cuida con discreta astucia de no meterse con Lacan en sí mismo, en primera instancia por un expreso insuficiente conocimiento de su obra. Logra delimitar el foco de sus ataques en tanto se concentra en las actitudes, las motivaciones y en las formas que adopta Masota en su tarea de promotor-profeta “obediente” -y absolutamente subyugado a ese Saber: la deificacion de Lacan que lo convierte a él en profeta de un Sabor inaprensible (dificil ), en el cual esa misma inaprensibilidad pareciera diseñada ex profeso para poner en el lugar de indefension al alumnado.


Concluyendo

-Finalmente, a modo de conclusión Correas pasa revista a la “operación” y se desgrana agudas observaciones, tanto en lo personal como en lo intelectual, y aparece cierto registro culposo por el encarnizado libro que está acabando de escribir, se pregunta sino ha contribuido a una nueva muerte de su amigo.

-Es evidente que Correas ha sufrido la carrera de Masotta desde un resentimiento frente a su situación personal que se recuesta en la docencia universitaria y hace carne un halo de frustración. Queda expuesto el eterno tema del intelectual y su inserción: Como el intelectual que parte de un deseo de independencia del sistema es devorado por él tanto por las fuerzas que gobiernan su acceso a la subsistencia orgánica-salarial como las que asignan los lugares posibles de inserción y reconocimiento social.

-Las tribulaciones del intelectual pueden ser caleidoscópicas pero caen en un embudo doméstico: un escritor debe aprender a dejar la rebeldía de lado y hacerse cargo de su condición burguesa, sino es por aceptación es por necesario sometimiento a la realidad: el éxito, hacerse un nombre se contrapone a las oscuras opciones sustitutas vividas como consuelo: la docencia, el ostracismo de prolijidad académica por un salario, la escritura de minorías: son iguales formas de rendirse ante el sistema, prestar el “servicio burgués obligatorio” para resolver la subsistencia, reconocerse en la insignificancia material de los sueños y las enjundias frente a lo irreversible de las urgencias orgánicas de superviviencia. A diferencia de la vieja colimba, este servicio burgués obligatorio no dura un año sino toda la vida.

-Es notable como persigue y expone con crudeza lo que para él es una clara operación de posicionamiento de Masotta para convertirse en un marketinero intelectualista a expensas de tribus hambrientas de figuración, sin demasiado interés en explorar las verdades sino más bien ansiosas de que se les proporcione conocimiento revelado que les permita sentirse parte de una tribu iniciática.

-Correas destaca de Masota su coraje y su inteligencia, de lo que no se puede quitar ese halo de lamento por sentirla desaprovechada y malograda; por lo que pudo ser y no fue, como cuando fantasea sobre si hubiera nacido en Nueva York, alejado de las malas compañías ( la onda del Di Tella donde primaba cierta muy burguesa frivolidad intelectual de cancheros ) a las que les adjudica buen aparte del subyugamiento de Masotta en ese mundo.

-Diciendo que no era “ni honrado ni austero” pinta varias de sus actitudes que lo ponen al borde del chantismo intelectual, como la no-lectura de libros sobre los que escribía análisis. Señala con la categoría del provincianismo, relación entre un Saber Central, y un No-Saber periférico. Es interesante más allá de discutir si las imputaciones que Correas rocía con una manguera a presión sobre Masotta son exageradas, reconocer un fenómeno que no ha cesado en la historia de Latinoamérica: la importación intelectual. Las ideas se traen de Europa con el sello de los grandes centros de prestigio cultural como Francia y Alemania y su distribución se protege como el botín que garantiza un poder inédito. Y es cierto que cierta intelectualidad Argentina cae demasiado fácilmente en la tentación de posicionarse como el representante, el distribuidor exclusivo de un saber que viene empaquetado y detrás del cual se puede fabricar una estructura de seducción. No se trata de soñar con ser el fabricante de pensamiento propio, sino que el estrellato está a la vuelta de la esquina con ser el importador exclusivo que nos saque del atraso.

-Correas, desde su confesa postura escéptica respecto al psiconálisis “…..una de las dos mayores mitologías del siglo XX…..” lamenta que Masotta se “lo haya tomado en serio”, la fascinación por la forma intelectual que lleva a “comprar” lo que “vende” Lacan dándolo por cierto, y que a su vez le sirve para repetir verticalmente esa operación en Argentina con el público intelectual que como él no se sustrae a este influjo.

-Deja ver que a Masotta había cosas que lo ubicaban “out system” : autodidacta, heterodoxo, no-académico, libre y loco. Y otras lo que situaban “in” system” :Susceptible a una posición provincianista, mero “profeta” de un Saber, formalista, idealista, snob, pop, dandy, artificial.




¿El libro es un ajuste de cuentas por un amor frustrado? ¿Un despecho tal vez? Masotta parece ser el hombre de su vida, y sólo Correas supo lo que eso significaba. Pero afirma que su alejamiento de Masotta se debe a su acercamiento a las mujeres y el abandono paulatino de su homosexualidad. Cabría preguntarse sino es posible invertir la cuestión dado todos los indicios que desparrama en el libro acerca de una relación que deseó y no pudo ser.

Considerando que Correas se suicidó unos años después de escribir este libro, me pregunto: ¿Será que en ciertos estadíos de la experiencia venenosa de vida acumulada las cuentas pendientes son las que nos mantienen vivos?. Ajustarlas, aunque sea mediante unas páginas, puede que quite la última razón para no comerse la propia ponzoña.

septiembre 20, 2007

Rock and Ron


En realidad, lo podríamos definir como socialismo digital-laborismo entrepreneur-o capitalismo de carretilla emancipada…


Basta.


Siempre que lo necesito, recuerdo aquel tipo que era tan autosuficiente que se tejía su propio papel higiénico. Pero ahora, basta ver esta esquina, desde que los dueños la abandonaron por una más joven, es todo un estrago la pobre. Es que tanta narración no da tiempo a que crezca lo narrado; no queda más remedio que ponerse a respirar roña y cucarachas para ambientar una historia. Gallinas enviudadas, yuyos transgénicos y pájaros desocupados. Aquí se habrá inspirado el diseñador del infierno si es que hablamos de algún lugar.

Pienso en las playas; son el nirvana de los morenos por un día. Pensar que me conformo con tender la palabra en la terraza y poner a todos los lectores a la defensiva, manos arriba o todos abajo. Mientras, cierro más fuerte la puerta para que no me abandone esa noción cosquillosa; entre la vaga hiper-profundidad y la exactitud ingenua, antes que me traicione la memoria:

“Se supone que el lenguaje es una máquina útil que se limita a referenciar las diferencias aprobadas, a contar de nuevo las historias ya sabidas. La redundancia es una gracia que el lenguaje está obligado a conceder debido a la acción de coercitiva que sobre él ejerce la comprensión. No se puede comprender aquello que no ha rendido su virginidad hermenéutica. La palabra –léase, un conjunto de palabras- se vence cuando entrega su significado, no puede resistir más y se rinde. Bien, lo que dura esa resistencia, el tiempo que trascurre entre la exposición de la palabra, su juego ante los ataques de la interpretación y su derrota, es la literatura. Tomá pa vos. Descubrir es rendirse, por ello los héroes por definición deben mantenerse incomprendidos”

La distinción y la discriminación de los pensamientos desorejados, como en un estado de permanente donación encíclica. Es la desbestialización que avanza.