El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

diciembre 31, 2010

De la solemnidad del sol


El Escribir será siempre un burocrático sustituto representativo del Hablar. La Escritura es apenas la secretaria de actas del Habla. Pero ellas, ajenas en su voladura, olvidan estas penosas verdades en nombre de la vertiginosa vibración del espíritu. Arte y pensamiento unidos jamás serán vencidos. La cualidad obrera de la palabra opuesta a su pereza monárquica, su entrega en la prosaica descripción y su loca ingeniería representativa del símbolo, erizando las membranas del esquizofrénico espíritu.

Estamos ante una nueva vuelta del motor del tiempo, ese rodaje sacramental del infinito que nos quiere convencer que gira para que no descubramos que tan sólo avanza en línea recta hacia el tajante final. Doce hojas de almanaque a la basura, cuatro estaciones pasadas sin detención y trescientos sesenta y cinco amaneceres sin mayor novedad que la renovación de crueles destinos apenas atemperados por algunas sanas y breves ilusiones. Pero todo es corte y transformación en las raíces gelatinosas de los ánimos capaces de proyectarse como vapores ascendentes hacia el campo magnético del goce. Habrá que festejar porque no hay otro remedio.

Feliz año nuevo...


diciembre 30, 2010

La escritura al remojo



¿Aira refresca el elemento de su cuerpo con el que produce sus libros?



Foto vía Miguel Angel Morelli

diciembre 29, 2010

De la elegancia mientras se sufre


"Septiembre 18...

Hay hombres que se distinguen por el ahorro de la me­moria, y otros a quien hace geniales el desorden de la imagi­nación. Mi superioridad no tuvo otra fuente de recursos que la observación. Soy un producto de mí mismo. He visto el mundo con el prisma pobrecito de mis ojos. No usé de ojos prestados. Y así fue, que por observar, forma reflexiva de mirar, me distancié de mis amigos y he estado lejos de mis maestros. Por ejemplo, deduje, por observarlo con minucio­sidad, que un niño de mi pueblo iba a ser pederasta por que­rerlo así la naturaleza. La naturaleza había vacilado al con­cebirlo. Nació a los ocho meses. Todo el mundo con sus mimos, desde el padre que lo hacía saltar sobre sus rodillas y le desplazaba la sensación masculina del placer hasta que fue a parar al fondo del rectum, contribuía silenciosamente a la desviación. Por broma yo le acariciaba la nuca, estimu­lando, sin quererlo, la actividad del bulbo raquídeo; las ami­gas lo besaban como a una mujer y su voz se conservó cris­talina y sus ojos infantiles, melancólicos y (¿por qué?) aman­tes. El pulgar de sus manos se fue deformando como en los delincuentes que no son otra cosa que degenerados activos. Nada tan chato y defectuoso como el dedo pulgar de los sodomitas. Impresiona por lo bastardo, el resto de la mano atildada y femenina.

Los pederastas debían tener sólo cuatro dedos en cada mano."



Fragmento de "De la elegancia mientras se duerme" del Vizconde de Lascano Tegui, 1925.

diciembre 28, 2010

Ladrado


Ya está tan ladrado por su propio perro del aburrimiento interior que no consigue alivio ni siquiera en el acto de desnudarse para entrar a la ducha luego de un día acalorado.

diciembre 24, 2010

La bandera del mundo

El polifacético Alejandro Jodorosky impulsa un concurso para crear la Bandera del Planeta Tierra. Que difícil. Habrá que agudizar el ingenio creativo en materia de diseño y mensajes conceptuales. Se aguardan obviedades como palomas de la paz mundial, estrellas y símbolos trillados de unidad y hermandad. También algún fanático que ponga la bandera yanqui, o la argentina.


La imagen nada que ver con el concurso, es arte de Jaroslav Kubicki


El crimen de la desestabilización


¿Cómo desestabilizar un gobierno con números "calientes"? ¿Como hacer tambalear a una gestión intensa que aún en modo desprolijo, entre brutales asimetrías estructurales, inyecta oleadas de consumo popular que revientan cifras por todas partes?

Un mundo empresarial atónito duda cada vez más entre sus propios tabúes, temores y placeres. Por un lado, la pulsión de su repugnancia ideológica formativa que los empuja a un rechazo visceral atizado además por el miedo que instila el revoloteo de fantasmas sindicales con suculentos apetitos redistributivos. Por el otro, la cuenta de dividendos floreciente que hasta los hace sentir culpables del goce de un placer prohibido, en tanto deben reconocer que con esta gestión hereje están haciendo dinero como jamás lo hicieron en su vida.

Un mundo popular más convulsivo aún, atravesado entre clases por contradicciones y dudas, momentos de hambres y broncas agresivas que se mixturan con islas de reconocimiento sosegado. La endeblez estructural del sistema donde se instala el crecimiento produce flagrantes desniveles en el estado de situación social. En cada clase -baja, media, media alta- se puede reconocer que conviven unos segmentos que siguen golpeados por la desprotección acérrima originada en los neoliberales 90 con otros que se ven favorecidos por beneficios impensados. Todo encendido por una efervescencia "militante" que inunda el espacio público y las redes de opinión en jugosas rencillas de legitimidad. Vemos allí desde lado del "progresismo" una lucha infatigable entre peronizables y antiperonizables que intercambian acusaciones de represión, derechismo y funcionalidad al derechismo en busca de quedarse con la razón de la pureza ideológica casi sacerdotal. El reciente caso de represión sobre miembros de la comunidad Toba-Qom fue un detonante de reclamos y amenazó incluso la continuidad del apoyo al gobierno de muchos. Desde las posturas opositoras más vinculadas al centro derecha o el centro prosiguen las infaustas condenas demonizadoras del mundo K pero con matices diferentes, centradas en los sempiternos temas del orden y la inseguridadad, como si estuvieran procesando aún el impacto post muerte de Kirchner e imposibilitados como están de hacer pie sobre alguna figura opositora que se sustraiga a la súbita decadencia.



La debilidad está en la esclavitud de las consignas. Impedido de ejercer el monopolio de la fuerza por su auto condena de identificar todo uso del poder legítimo del estado como represión, el gobierno se tiende una trampa de indefensión y queda a merced del que quiera y pueda ponerlo en jaque. El mandamiento de no criminalizar la protesta, absoluto por definición, deja al estado indefenso ante todo crimen social que sea capaz de hacerse pasar por protesta. Para desestabilizar, prólogo de cualquier destitución, hace falta cometer crímenes sociales que queden impunes y contribuyan a entorpecer el funcionamiento social. La premisa es la confusión porque en el territorio de la refriega todo puede entenderse de cinco modos diferentes y contradictorios y nada autoriza una interpretación definitiva capaz de fundamentar acciones políticas. Se busca la sensación de anarquía porque de ella deviene la desesperación del cambio, y ese poder que parece firme y legítimo se escurre como aceite entre los dedos. La receta es simple; hacer pasar a todo crimen desestabilizador por una “protesta” que aspire a obtener sus prerrogativas. Si el fin justifica los medios, si la protesta justifica cualquier medio entonces el caldo está hermoso para plantar la semilla del enfrentamiento civil de todos contra todos. Un saqueo de supermercados, un bloqueo de fondos, una cadena de ocupaciones de espacios que provoquen la disfuncionalidad grosera del organismo civilizatorio cotidiano puede más que mil encuestas y discursos.

La derecha de Duhalde y Macri lo hacen por estrategia basada en experiencias concretas de éxito; el PO y otras facciones incorregibles por vocación viciosa, porque les encanta inconcientemente jugar al caos en el medio de la realidad. El desafío que nos queda es lidiar con el cotejo de esta realidad e interceder en ella tratando de orientar nuestra brújula principista entre en pandemonium de imanes que desvían su claro mensaje.


diciembre 18, 2010

Deslindar la individualidad


—Llegó el momento de deslindar responsabilidades...

Dijo y tomó un martillo con sus manos para empezar a golpear con furia el rostro de la más bella de las responsabilidades del barrio...


En toda infame comunión de oscuras colectividades, llega la hora de deslindar la individualidad. Ya, por fin. Quitarse dependencias de padrinos, amantes, borregos, patrones. Punzarse el vientre y que reviente el aire puro.

diciembre 17, 2010

De lectura difícil



"Atrapado en la rana cuántica del recuerdo multipolar, mi resto fósil fue el perejil que aderezó su almuerzo. Por más que rabiaso marchité mi ontología para no ser visto ni leído, fui condenado a beberme mi saliva por el camino de los hornos"


Siempre tuve una relación ambigua con los que escriben en difícil a la hora de la reflexión ensayística. Jamás les perdoné el cansancio mental, la falta de cooperación con la armonía, su intransigencia a la hora de aflojar la pesada coraza del cogito interruptus como decía Eco, pero a la vez supe reconocerme un humilde subsidiario de los vuelos altos y turbulentos altos a los que me invitaron en segunda y estelares instancias. Porque esa agitación del lenguaje que se muestra al principio tan poco acogedora supone la generación de una intriga acechante que a la larga es productiva. Lo que sucede es que el pensamiento nunca pierda su condición de espectáculo; lo es cuando se lo atestigua –eso que llamamos lectura- y lo es cuando se lo practica –eso que llamamos escritura—, y como en todo espectáculo hay estímulos de efecto directo que nos arrancan un placer fácil y otros de laboriosa efectividad que valoramos en instancias postreras, casi cuando ya estamos en una etapa de repaso, ya lejos del descubrimiento.

Ahora existe también un placer instantáneo de la oscuridad, que es disfrutar como el autor combina deliberadamente vocablos para que se estrellen en la ambigüedad y en el sinsentido. Eso es lo que transmiten, que se han divertido haciendo chocar trenes y observando los azarosos derroteros de las estelas de humo, las curiosas formas que nacen de la combinación de las piezas retorcidas y esparcidas por los impactos. Esto tiene que ver con el componente poético de la reflexión, pero no creo que su explicación lineal porque sonar poético no siempre es sonar oscuro, aunque existe esa herencia de una poética oscura por momentos remotamente alemana, por momentos más posmodernamente francesa.

Otro factor que influye es un precepto, una premisa de circulación restringida pero suficiente en la medida que estuvo presente en los ámbitos decisivos a la hora de fijar valor intelectual., que establece que lo inteligente y complejo necesariamente debe ser difícil de leer, que debe ser intraducible a la claridad y la llanura de unas expresiones gentiles y redondas. La pátina de vanidad que los reviste los hace ser esclavos pavorosos de esas malas lecturas,;temen que si son claros serán tomados por simplistas, por pedestres, por básicos, no confían ni en la calidad de sus ideas para mostrarse inteligentes aún en la claridad, ni en la sabiduría de sus lectores para reconocer esa diferencia. Por mostrarse profundos, voladores y creativos son presa de la paradójicamente fácil tentación de “oscurecer las aguas para que parezcan más profundas” como decía Nietszche.

El pensador, si es escritor aparte de pensador, es también un artista y como todo artista esta sediento de mostrar su virtuosismo en el manejo de su instrumento natural que es el lenguaje, -o la lapicera, o el procesador de textos-. La escritura, como dije, es espectáculo, y en todo espectáculo hay un artista que se define por su capacidad de impresionar al público de cualquier manera. Pero ser virtuoso desde la claridad es más difícil, el artista se expone a una desnudez de medios que habilita la visibilidad de sus más extremas limitaciones. Se necesita abrigar hallazgos a cada rato para construir imponencia y asombro, y se corre el riesgo de que cualquier imbécil lo entienda y lo confunda con una trivialidad. El virtuosismo por el lado de la confusión y el extrañamiento es un campo más accesible para la mayoría, es bastante sencillo de lograr con un poco de entrenamiento casero, y suele dar réditos más seguros. Con una pizca de talento se disponen de una gran variedad de recursos para lograr efectos de virtud, artilugios que enredan tanto el campo de percepción que aunque no convenzan al público, al menos hace que les otorguen el beneficio de la duda.

El que escribe en difícil ha sabido activar con el tiempo un dispositivo de fabricación de lenguaje cuyo objeto permanente es escapar del peligro de la claridad, huir de ella como si encontrara en el laberinto es respiro al horror por la conclusión plana. Su discurso padece del martirio infatigable de destrozar toda posible sospecha de mediocridad y por ello acude a desviar cualquier inminencia de distensión. Se vuelve jerga deliberadamente disonante aunque en ella alcance un status de estilo insuficiente. No olvidar que la guapa claridad es también una cruel estrella distante; fértil partera del conocimiento y la revelación artística. Estrangular el significado de una construcción propositiva usando para destruirla las mismas connotaciones que usa para prometerla y sugerirla, se convierte en recurso de erección anticipada, un desorden en la administración de los campos de la tangibilidad.


diciembre 15, 2010

Las migraciones a la agenda


Todos los países deben tener una política inmigratoria, que podrá ser de izquierda, socialista, progresista o humanista pero política al fin que supere la inacción absoluta. Querer identificar como "de derechas" la idea de la existencia de cualquier política de planificación y control migratorio es una falacia. Sería deseable y posible una política enmarcada en un plan de desarrollo racional, con acciones proactivas planificadas con fundamento científico-social. Ningún país serio del mundo deja que sus fronteras sean un colador descontrolado a merced de corrientes que se establecen en la concurrencia entre la desesperación de unos para colmar la ambición de explotación de otros. Como sucede en las ciencias urbanísticas, cuando el estado está ausente, cuando no existe la ley que ordena para contribuir al equilibrio social y a la protección de los más débiles, las leyes del salvaje mercado son las que terminan planificando los movimientos migratorios sin ninguna racionalidad más la de una transacción en términos primitivos: los desesperados de un lado son succionados por los explotadores del otro que ven en la mano de obra miserable, clandestina y esclava una forma de obtener un lucro suculento, una verdadera hiper-plusvalía de la miseria. Los flujos migratorios espontáneos deben tenerse en cuenta pero bajo un sistema planificado que regule los ingresos en función de políticas inclusivas que contemplen cuales son las posibilidades de radicación para los que ingresan, asigne racionalmente los flujos de acuerdo a una demanda establecida de antemano y efectúe las previsiones de asignación de vivienda e infraestructura necesarias.

La forma óptima de gestionarlo sería con acuerdos entre los países involucrados, no en modo unilateral por parte del país receptor. En el caso de Argentina y los países limítrofes no habría ningún impedimento en hacerlo dado las buenas relaciones que existen entre los gobiernos actualmente y sería un tema casi obligatorio en la agenda de la UNASUR. Poder avanzar en acuerdos y leyes de regulación migratoria sería una forma básica de blanquear todos partes intervinientes en el proceso, desde la empresa que necesita mano de obra y desearía contratar inmigrantes para determinado oficio en determinado lugar, y los interesados en radicarse en el país que se anotarían en un registro abierto en su país de origen con estrecho contacto con el país receptor. La regulación de una actividad tan compleja como es el acto migratorio no puede ser asociada de ninguna manera a conceptos como xenofobia, represión o discriminación.

diciembre 13, 2010

Las incompletudes electivas


La elección es relativa, la decisión es absoluta.

Descartes


Era un filósofo con talento un gran desperdiciado y se ganaba la vida de recogiendo cartón por la calle. La mejor definición que se encontraba para él era que tenía la cabeza de Adorno y sólo podía vivir de Descartes.


diciembre 06, 2010

Dean Baker y el ejemplo argentino


El reputado economista estadounidense Dean Baker cita el ejemplo argentino como referencia para orientar una posible salida de Irlanda de la crisis. Su análisis se remonta a la situación argentina en el 2001 cuando su economía estaba atada al dólar y la única solución aconsejada eran ajustes fiscales recesivos.

"Pero el FMI puede girar rápidamente. Su programa de austeridad rebajó el PIB en casi un 10% e impulsó la tasa de desempleo hasta llegar a las dos cifras. Para finales de 2001, ya le resultaba políticamente imposible al gobierno argentino avenirse a una mayor austeridad. Por consiguiente, rompió el vínculo supuestamente irrompible entre su moneda y el dólar y suspendió los pagos de la deuda.

El efecto inmediato consistió en hacer que la economía empeorase, pero para la segunda mitad de 2002, la economía volvió a crecer de nuevo. Fue ése el comienzo de cinco años y medio de sólido crecimiento, hasta que la crisis económica mundial se cobró finalmente su tributo en 2009.

El FMI, mientras tanto, hizo todo lo que pudo para sabotear a Argentina, que llegó a ser conocida como "la palabra A". Utilizó incluso proyecciones falsas que de forma sistemática minusvaloraban en sus predicciones el crecimiento de Argentina con la esperanza de socavar la confianza"

Luego concluye que "Irlanda debería estudiar las lecciones de Argentina" y le propone una salida del euro, medida que se ha venido discutiendo y que causa mucha polémica entre los analistas. Algunos creen que en Europa no hay espacio ya para el regreso a una moneda local, otros lo ven como una posibilidad cierta y viable para las economías menos desarrolladas de la Unión que no logran integrarse al ritmo que impone el empuje de los más desarrollados.

Ahora bien, es interesante observar como una analista como Baker valora los logros del modelo económico argentino, pero quisiera aclarar de alguna manera los alcances de mi observación. ¿Significa un cheque en blanco a una supuesta la campaña por la beatificación del "modelo Kirchner"? ¿Implica un enrolamiento militante acrítico? De ninguna manera; lo de Kirchner en este contexto es hasta accesorio a pesar de su importancia en lo interno en la medida que sepamos separar lo significativo en términos de las reglas del juego de la economía mundial y dejemos de lado la preocupación por la aprobación o desaprobación de una identidad política. A Kirchner y al kirchnerismo irán los méritos y desméritos que le correspondan, no es su calificación en el ranking de héroes o villanos lo importante en este asunto, sino comprender que se ha demostrado posible desde latinoamérica una forma de gestionar la economía pensada por si misma más allá de las recetas ortodoxas de los grandes centros del poder mundial, y que los hechos han podido desmentir por primera vez muchas de aquellas verdades indiscutibles que se instalaron después de 1989 como pensamiento único incluyendo la profecía del fin de la historia. Y el dato más interesante de todo es que resulta sustentable pensar en una política que supere lo que el propio kirchnerismo ha hecho, yendo más allá incluso de las limitaciones y miserias interiores de este proyecto político. El mayor mérito de Kichner tal vez sea ese, demostrar que se puede ir más allá de él mismo; más allá del FMI en lo global, y más allá de las corporaciones económicas aliadas a lo mediático en lo local Para eso solo basta con entender cuales son los resortes claves de la disputa que acontece en el escenario mundial, en que instancias y eventos estratégicos es necesario tomar partido por uno u otro lado para mantener el curso de los acontecimientos en una dirección.


diciembre 03, 2010

Autopropulsión revolucionaria


Si pudieras hervir el sudor de tu frente te volverías una máquina de vapor


diciembre 02, 2010

Compadres




La de fiestitas y negocios que se mandarán estos dos...



noviembre 30, 2010

Los reyes magos son los padres


El cablegate


Primero y principal no es mi intención minimizar lo sucedido en torno al material secreto del Departamento de Estado de los Estados Unidos dado a conocimiento público a través de un envío consensuado entre el sitio Wikileaks y cinco gigantes del periodismo mundial - The New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País-. Su trascendencia es mucha. Descúbrase luego la intención estratégica o el origen que sea a la filtración masiva, siempre es bueno que los ciudadanos rasos nos enteremos de lo que los que manejan asuntos cruciales para el desenvolvimiento de nuestras vidas quieren mantener oculto. Pero lo que considero esencial es expresar muchas reservas respecto tanto del origen y fin del asunto como se todas las interpretaciones y reacciones que ha suscitado el episodio, que pueden llevarnos demasiado apresuradamente a la sensación de un logro revolucionario.

En primer lugar no comprendo tanta sensación de sorpresa escandalizada frente a revelaciones que no hacen más que ofrecer un testimonio de lo que era obvio. Confirmar que Estados Unidos espía a todo el mundo es como confirmar que los reyes magos son los padres. Una de las premisas fundamentales del occidente político ha sido siempre que la verdad es algo demasiado peligroso para andar mostrándosela al público. La diplomacia internacional es por esencia admitir la existencia de una versión pública falsa de la realidad y otra secreta y verdadera. Se supone que la versión pública, admitida como falaz, está destinada a suavizar de tal modo las cosas de manera de evitar conflictos, pero de ninguna manera supone la supresión de las especulaciones y operaciones reales que no tienen este prurito. La realidad de entrecasa es la que muestran los cables; los platos rotos, las prevenciones, las desconfianzas, los cálculos estratégicos más salvajes, las paranoias más alevosas. Se ha creído que es útil guardar de cara a los vecinos una vestimenta social siempre lo amigable que sea posible, una fachada de cordialidad y buenas relaciones ante todo que evite irritar espíritus. Pero lo que no debe sorprender es que en la intimidad de la primera superpotencia imperial del mundo se hable en otro tono y se viertan evaluaciones y opiniones duras o antipáticas.

Es necesario diferenciar dos niveles básicos de cables: los que contienen la transmisión de una información recogida en alguna parte, sin mayor precisión de origen, prueba o fuente, y los que expresan opiniones de los funcionarios diplomáticos estadounidenses. En la primera categoría se manifiestan daos de todo tipo como por ejemplo “los espías cubanos tienen acceso libre a Chávez”. En la segunda categoría encontramos comentarios que muestran el pensamiento político y una evaluación personal del funcionario, como el caso de los dichos de la embajadora en Argentina Vilma Martínez sobre el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri "La reunión sirvió para recordarnos su brusquedad, su maniquea visión del mundo y su incomodidad con las sutilezas de las comunicaciones interpersonales. Cortó la reunión abruptamente a los 20 minutos".

A lo mejor suponíamos que especialmente la tarea informativa se encargaba a ultra secretos funcionarios de “inteligencia” que se movían con el amparo de las representaciones diplomáticas formales pero en un plano de oscuridad, y no que fuera realizada abiertamente por los miembros titulares. También quizá pensábamos que las comunicaciones se realizaban por algún método más seguro, intermediado o cifrado, y no cables directos redactados sin claves. Pero lo revelado indica por un lado lo rutinario y natural que realizar este tipo de misiones era para los que los hacían.


Uno de los aspectos de la manipulación que ya está siendo llevada a cabo por los medios es como se presentan las revelaciones en relación a los intereses que afectan en cada país, y a su propio posicionamiento político. Así es que se ha visto un vertiginoso juego de puja retórica para extraerle a cada cable un poco de agua para el propio molino ideológico. En los casos donde se necesita crear la sensación de que el cable alude a una verdad inconfesable para el político local acosado se usa indiscriminadamente la calificación de “documentos secretos“ para dar visos de fundamentación documental a contenidos que la mayoría de los veces son meros rumores u opiniones que arriesgan los informantes sin respaldo de pruebas documentales algunas o sin que se aclaren si cuentan con ese respaldo o cuales han sido las fuentes. Llamar “documento secreto” a un cable del tipo de los expuestos es tramposo en ese sentido, porque se usa para dar cierta la información vertida en él y solo se trata de “documentos” en tanto eran cables reservados enviados desde las embajadas al Departamento de Estado que contenían comentarios de diversa índole. Que el informante de la embajada yanqui en Bolivia enunciara que “Evo Morales tiene un tumor” sin ofrecer datos fidedignos de la fuente de donde obtuvo tal dato y menos pruebas documentales que lo acrediten como cierto no deja de ser más que un rumor. El sistema de búsqueda de información funcionaba como mero chusmerío sin ninguna garantía de rigor que hiciera pensar con algún fundamento en cierta confiabilidad. El caso del supuesto trastorno bipolar de Cristina Kirchner es irrisorio porque en ¡2006 fue tapa de la revista Noticias! ¡Ese era el nivel de “información secreta” que relevaban los empleados de la embajada yanqui en Buenos Aires, algo que se podía leer en todos los kioscos! Quizá falto de material y cansado de andar averiguando este diplomático optó por leer las revistas y mandar lo allí salía como gran primicia. Dar por cierto todo lo que se dice en esos informes es una de ingenuidad banal o bien oculta una intención política ya que la confiabilidad de los mismos se desmiente tan solo con comprobar la enorme cantidad de erratas cometidas en la apreciación y los datos de hechos históricos que luego sucedieron, como cuando se ignoraba a Ratzinger como candidato papable en 2005 o el presidente español Rodríguez Zapatero era evaluado como un “izquierdista trasnochado”. Eso muestra el nivel de torpeza, superficialidad, arbitrariedad, prejuicio y falta de rigor con que se movían estos informantes.

Por lo tanto tenemos por un lado informaciones de dudosa veracidad, y por el otro opiniones políticas que reflejan el particular punto de vista del funcionario por cierto bien cargado en la mayoría de los casos de recelos y paranoias, inscriptos en una filosofía que encaja perfectamente con las constantes orientadoras de la política exterior estadounidense más allá de las diferencias entre republicanos y demócratas.

Luego, qué resortes se mueven detrás del sitio Wikileaks y la figura de su líder Julian Assange es un interrogante que todavía no permite esbozar más que conjeturas nebulosas. El hecho de haber elegido a cinco diarios influyentes del mundo marca un hecho muy significativo en tanto se instala un nivel de mediatización tradicional en el manejo de las revelaciones que corta el esquema puro típico del movimiento de la red que se traduce en la relación directa entre cualquier lector del mundo y los documentos a través del acceso sin filtros a una simple página web. Es llamativo que sean los 5 diarios considerados más progresistas de sus respectivas democracias liberales. Sin ser diarios de izquierda digamos que representan una postura menos conservadora. La elección puede responder a objetivos diversos y aún antagónicos. Por un lado se podría entender como la búsqueda de complicidad en medios no conservadores que no serían capaces de rechazar el ofrecimiento de cara a ser fieles a sus principios. Pero si fuera por el contrario una operación destinada a proteger intereses ligados al poder económico duro, dirigida estratégicamente, por ejemplo, a debilitar al gobierno de Obama en busca de frenar algunas de sus medidas, la mejor forma de buscar credibilidad sería escoger estos diarios más “liberales” y menos sospechados de conexión conservadora. Pero precisamente lo que deja dudas es que más allá de ser progresistas son empresas ligadas a intereses económicos fuertes.

El periodista español Pascual Serrano plantea con cautela estas prevenciones. Mientras aguardamos las reacciones de los involucrados habrá que seguir de cerca las escenas porque a medida que pasen los días irá creciendo una especie de película de misterio y suspenso que muy lejos está de ser resuelta.

Por último, a los que siempre se preguntaron "de qué trabajan realmente los diplomáticos," con esa fama de holgazanes mundanos que se la pasan en cócteles y eventos, Estados Unidos muestra al menos que estaba a la vanguardia en aquello de mantenerlos bien ocupados.

noviembre 28, 2010

La crema del aire



Harto de la facundia de los héroes del sentido y su gran espectáculo parlante -ese circo descendente donde a mayor hundimiento de la sana esperanza aumenta el nivel de la corrupta habilidad- subió por el tubo de la primera floración de la mañana. Ató su caballo depresivo al poste de oro, lo recibió mujer de labio cañón, maestra de oficio en el célebre delito del amor. En altillo alquilado fue empedrando calles con la mirada. Turbas cerveceras, mancebos en trance, carruajes automatizados, suelas deslizantes y decenas de campanas que batían la crema del aire.

Sabes, tu pasión por el rechazo siempre me desconcertó…

Le dijo el dueño de “La Situación”, una finca perfecta y hermosa que se apretaba sobre una llanura obsecuente de su propia fertilidad. Sus pasturas verdes exhalaban una espuma de frutos, acaparando el sol para su tesoro germinal.

Nunca vas hacia el fuego como el insecto avariento, prefieres las cenizas humeantes de la oportunidad abandonada, chapotear en el ignoto basural del infortunio y en el supremo instante del despegue te das por vencedor sin luchar.

Capaz de abrir surcos en la arena residual de la plantilla interior de sus zapatillas de playa. Cocinado, al arbitrio de los indiferentes, metido y sometido en el calloso cansancio de unas manos mendigas.

—El caparazón que cubre la pegajosa sustancia interior debe ser arrancado, no es momento de evitar la inmersión sucia de la evidencia y el baño de saliva maloliente que hay que tragar por besar la boca de la vida. El muro que impide tu propio imperialismo está relleno de algodón, una cabeza apenas madurada puede perforarlo, cabeza de naranja con cabellos de acero peinados al rojo…

noviembre 24, 2010

El semejante-basura


Mi poesía consistirá, sólo, en atacar por todos los medios al hombre, esa bestia salvaje, y al Creador, que no hubiera debido engendrar semejante basura”

De “Los cantos de Maldoror” (1868) de Isidore Ducasse, también conocido como Conde de Lautréamont



Desde que el mundo es mundo a los ojos arbitrarios del lenguaje han existido escritores malditos. O bien los malditos se han empecinado en escoger la escritura para la consumación módica y soterrada de sus provocaciones, una forma sublimada de librar una guerra tímida contra ese poder siempre vigente de lo establecido. Una afrenta que renuncia a las armas y se rebusca en las faldas protectoras del arte, pero que no por ello queda exenta de las violentas represalias. Se trataba en casi todos los casos de animarse a denunciar la escandalosa inmundicia del hombre ante un mundo orgulloso de pensar lo contrario, que no aceptaba que su protagonista estelar, tutelado desde los cielos y las tierras, fuera tratado de esa manera.

noviembre 23, 2010

La política como puntapié


Eric Cantona demuestra que las ideas para el protagonismo popular en la acción política, lejos del imposibilismo racional, son tan sencillas y contundentes como una patada



Frases que engrandecen


—¿Sabés cuales son las dos palabras que hicieron grande a los Estados Unidos?
—Si, ya se, ”está despedido”...
—No, “está preso”...

noviembre 19, 2010

Este loco loco capitalismo


Siguen las caídas de los paradigmas neoliberales y las tragicómicas derivaciones de esta crisis del capitalismo globalizado, supuesta panacea final de la historia de la humanidad. Los Grandes Pulpos se pelean por devaluar su super-valuadas monedas, como si un rico se peleara con otros ricos para que paguen menos por sus posesiones.


Una verdadera "guerra de monedas" parece amenazar el horizonte de la paz económica. El mundo del revés está con nosotros y las monedas del mundo lucharán a brazo partido por perder valor. La nueva consigna agresiva será la de tirar los billetes por la ventana y envilecer la propiedad será un signo de fortaleza; una especie de dumping monetarista ha irrumpido en la escena. Desesperados buscan el retorno de la "competitividad" salvadora, añoran una recomposicón "genuina" de viejas altas tasas de crecimiento sostenidas por burbujas que reventaron un día sin dar demasiadas explicaciones. Prepotear al mundo con el valor de sus divisas se les dio vuelta como un boomerang después de décadas de beneficiarse de las débiles monedas del subdesarrollo que les garantizaban importaciones baratas.

Para colmo Irlanda, otro de los alumnos ejemplares de hace unos años, acaba de abandonar sus brillantes estudios y parece haber entrado en el camino de la perdición final.



noviembre 18, 2010

Glenn Beck y el poder de la comunicación


En este artículo Luis Martín Cabrera nos describe a Glenn Beck, la nueva estrella mediática de la derecha conservadora estadounidense. Pero lo más interesante que observa no es el ascenso de este comunicador de la cadena Fox como figura emblemática de toda la movida anti-Obama sino la débil capacidad de confrontación que muestran el partido demócrata y los sectores progresistas del país del norte, incapaces de ofrecer una réplica con el vigor y la convicción necesarias para poder combatir contra la "instalación de verdades" de sus adversarios. Entre otros temas clave, siempre aparece la gran reforma del sistema de salud como una política muy mal explicada y defendida por sus impulsores, demasiado resignados a soportar las consecuencias de las manipulaciones opositoras. La hipótesis que arriesga Cabrera puede estar en dirección a lo correcto; tal es la falta de convicción de cambio lo que lleva a los demócratas a enfrentar con tanta tibieza a los conservadores, pero lo que queda claro cuán importante es la batalla de la comunicación para poder concretar las medidas de transformación. No basta solo con ponerlas en una plataforma política y someterlas al voto, porque aún ganar las elecciones y hacerse cargo del gobierno no es suficiente respaldo como para sostenarlas, toda vez que sus opositores apelarán de inmediato a la herramienta combativa de la propaganda capaz que erosionar cualquier credibilidad, aún después de un acto como una elección presidencial que se supone la garantizaría.

Para el poder econónico dispuesto a resistir a cualquier precio los cambios que afecten sus intereses, perder una elección no es una derrota, es apenas el aviso para que el combate prosiga por otras vías que serán igualmente eficaces en el impedimento. Para las fuerzas conservadoras es más fácil descomponer la credibilidad de las ideas de cambio de una gestión ya instalada que corre con la desventaja de su natural desgaste, que hacerlo en una campaña electoral donde el crédito de la ilusión generalmente se pone parte del que es capaz de hacer la propuesta más osada.

noviembre 15, 2010

Jornadas sobre producción cultural


El área de estudios culturales del Instituto Gino Germani dirigida por la Lic. Ana Wortman invita a participar de unas interesantes jornadas denominadas:

JORNADAS Producción Cultural en la Argentina contemporánea: prácticas, imaginarios y saberes - 24, 25 y 26 de noviembre de 2010

Reproducimos el cronograma de actividades -muy variado por cierto- y le deseamos éxito a Ana en el evento con una reflexión final de total apoyo: si esta no es la sociología, la sociología donde está...


Cronograma de actividades
Miércoles 24 de noviembre

13.00 a 13.30 hs
Acreditación

13.30 a 14.00 hs
Palabras de bienvenida y Presentación de las Jornadas por Ana Wortman (Directora del Grupo de Trabajo “Transformaciones del campo cultural y clases medias” del IIGG)

14.00 a 15.30 hs
Mesa 1
La recomposición del campo cultural tras el retorno de la democracia: investigaciones recientes sobre producción y circulación de artes visuales en Argentina

Coordinadora: Mariana Cerviño (IIGG-UBA-CONICET)
Comentarista: Lucas Rubinich (IIGG-UBA)

“La alegría como estrategia: el caso de Virus en los años 80”
Daniela Lucena (IIGG-UBA-CONICET) y Gisela Laboureau (IIGG-UBA)

“La producción de bienes artísticos en arquitectura urbana del AMBA entre 1990 y 2010”
Pilar Ramos Mejía (IIGG-UBA)

“Arte y Política, uma vez mais: Sobre “El Alma nunca piensa sin imágenes” de Roberto Jacoby y la Brigada (Internacional) Argentina por Dilma”
Syd Krochmalny (IIGG-UBA-CONICET)

“Notas de campo. Los espacios artísticos emergentes de la Ciudad en la última década”
Laura Sánchez Ferreyra (IIGG-UBA)

“Aventuras en la investigación cultural: crónicas de una aspirante”
Nicolás Marquestó (IIGG- UBA)

“Indicios del cambio de régimen en el campo artístico de Buenos Aires: Los pintores de los ochenta frente al Arte Light”
Mariana Cerviño (IGG-UBA-CONICET)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 2
Las nuevas formas de consumo cultural a través de las TIC: usos y prácticas

Coordinadores: Marina Ollari (IIGG-UBA) y Juan Pablo Temelini (IIGG-UBA)
Comentaristas: Sebastián Benítez Larghi (IIGG-UBA-CONICET), Marina Ollari (IIGG-UBA) y Juan Pablo Temelini (IIGG-UBA)

“Nuevas tecnologías, nuevo contrato mediático y nuevos vínculos con la TV"
Hugo Lewin (FSOC-UBA)

Graciela Castro (UNSL)

“De navegantes a productores: uso y consumo de TICs en ingresantes a la UNR”
Sebastián Castro Rojas (UNR-CONICET)

“Música Digital: ¿la muerte del rito de escuchar música?"
Sebastián Dyjament (FSOC-UBA)

Jueves 25 de noviembre

14.00 a 15.30 hs
Mesa 3
“Otros mundos: producción, circulación y comercialización de libros y literatura en Argentina”

Coordinadores: Daniela Szpilbarg (IIGG-UBA-CONICET) y Ezequiel Saferstein (IIGG-UBA)
Comentarista: Hernán Vanoli (IIGG-CONICET)

“Experimento FLIA”
Marilina Winik (IIGG-UBA)

“Hacia una (in)definición de la independencia en la configuración actual del espacio editorial”
Daniela Szpilbarg (IIGG-UBA-CONICET) y Ezequiel Saferstein (IIGG-UBA)

“Algunas notas sobre Bajo este sol tremendo, de Carlos Busqued”
María Stegmayer (IIGG-UBA-CONICET) y Fernanda González

“Campo editorial: algunas características particulares en dos estudios de caso”
Elizabeth Hutnik (CONICET-IDIHCS)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 4
“Música popular y ciencias sociales”

Coordinador y comentarista: Guillermo Quiña (IIGG-UBA-CONICET)

“Lo local en lo global: La ausencia del jazz en las músicas del Bicentenario y la condición postnacional”
Berenice Corti (Instituto de Investigación en Etnomusicología-UBA)

“Algo me debe estar fallando”: modos de procesar el género y lo etario en un club de fans de Ricardo Arjona”
Carolina Spataro (UBA-CONICET-UNSAM)

“Divididos por la felicidad: Música, alteridad y clase social en jóvenes de los sectores populares”
Daniel Salerno (IIGG-UBA)

Viernes 26 de noviembre

14.00 a 15.30 hs
Mesa 5
“¿Ser o no ser (diseñador)? Identidades, prácticas y subjetividades en torno al diseño”

Coordinadora: María Eugenia Correa (IIGG-UBA-CONICET) y Bárbara Guershman (IIGG-UBA-CONICET)
Comentarista: Dra. Verónica Devalle (IIGG-FADU-UBA-CONICET)

"Diseño y globalización. Un análisis comparado de los casos metropolitanos de México y Argentina"
Dra. Patricia Vargas (IDES-CONICET)

"La marca comercial y el diseño: producción, consumo y espacio"
Mg. Bárbara Guerschman (IDES-IIGG-UBA)

"Analizando a los diseñadores: construcción de prácticas e identidades en el campo del diseño independiente"
Mg. María Eugenia Correa (IIGG-UBA-CONICET)

Paula Miguel (IIGG-UBA)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 6
“Educación, instituciones y reproducción social”

Coordinadores: Inés Rodríguez Moyano (IIGG-UBA-CONICET), Liliana Mayer (IIGG-UBA-CONICET) y Rodrigo Hobert (IIGG-UBA-CONICET)
Comentaristas: Nora Gluz (UNGS-UBA) y Liliana Mayer (FSCOC-IIGG-UBA)

“La escuela en la mira: Nuevas y viejas violencias en la formación de ciudadanos nacionales”
Miriam Kriger (CONICET-FLACSO-UBA)

“Valores e Identidad Adolescente. La Escuela frente a la Formación Ciudadana”
Hernán Fernández Cid y Miriam Kriger (CONICET-FLACSO-UBA)

“Bachillerato popular de jóvenes y adultos IMPA: La escuela como un nuevo escenario político”
Paula Lozano, Nadia Rybak Di Segni y Miriam Kriger (FSCOC-UBA)

“Un acercamiento hacia las características generales de la docencia ad honorem en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (1992-2010)”
Rodrigo Hobert (IIGG-UBA-CONICET)

18.00 hs
Palabras de cierre a cargo de Ana Wortman (Directora del Grupo de Trabajo “Transformaciones del campo cultural y clases medias” del IIGG)

18.30 hs
Proyección de “El alma nunca piensa sin imagen” de Syd Krochmalny, registro de la obra de Roberto Jacoby, presentada en la última bienal de San Pablo.

Brindis de cierre.

noviembre 14, 2010

Un secreto del pasado y el futuro



Limitaciones de las ideologías


"...Pero el marxismo no es una filosofía de la vida ni un secreto del universo que se sienta con el deber de pronunciarse sobre todas las cosas, desde cómo cocer un huevo hasta el método más rápido para despiojar a un cocker spaniel...No es ninguna deficiencia del marxismo el hecho de que no tenga nada interesante que decir acerca de si el mejor método para adelgazar es el ejercicio físico o la inmovilización de las mandíbulas..."


Terry Eagleton

noviembre 11, 2010

Recirculaciones


Agradecimiento al blog de la editorial española Caballo de Troya por sus citas del post "El civilizador" sobre Vargas Llosa.

Una buena noticia


Que el escritor y arquitecto Gustavo Nielsen se haya ganado un premio es una muy buena noticia.


noviembre 07, 2010

El duelo de los deudos


El duelo como batida por el botín del eco. Puede leerse en La Tapa de los Sesos

noviembre 04, 2010

La impura ferocidad de lo posible


La realidad política, de una innegable naturaleza relativa, nos remite a ponderar sus acciones siempre en el contexto de las relaciones de fuerzas imperantes. Néstor Kirchner fue un político que aún lleno de imperfecciones en la instrumentación e insuficiencias en el concepto, gobernó marchando contra la dirección de los habitualmente indesafiables vientos del poder establecido y logró dar algunos pasos firmes afrontando las consecuencias que trae hacerlo y evitando ceder a la tentación de todo el placer estelar que se ofrece a quién claudica.

Para evaluar gestiones políticas nada mejor que el puro instinto de confiar en la experiencia real. Ningún análisis reemplaza a la opinión que se conforma tras la acumulación de vivencias callejeras, laborales o vecinales. Pero como no todos los hechos pueden pasar por nuestro testimonio directo debemos entonces apelar a la interpretación. Buscando un indicador fiable que me liberara de las influencias de los mensajes manipulados, los sofismas estratégicos y las lecturas parciales que inundan la cotidianeidad desde todas partes, llegué a una conclusión sencilla, casi una verdad de Perogrullo: para saber cuán verdaderamente desafiante del Poder era una política bastaría con cotejar las reacciones de los que deberían estar lógicamente afectados. El principio de acción y reacción rige para la física pero luce de una elocuencia categórica en la política. La magnitud de la reacción permite despejar sin lugar a dudas la magnitud de la acción. Si el golpe ha tocado alguna fibra esencial del Poder pues habrá dolor y las reacciones defensivas y contraofensivas serán audibles. Siempre sus enemigos fueron a la vez sus grandes legitimadores, quiénes aportaron los mejores argumentos para calificar su gestión.


La muerte sigue siendo el mejor abogado defensor y el mejor agente de prensa.

Después de la muerte de Alfonsín reflexionaba sobre las reacciones instintivas de la sensibilidad humana ante la muerte que sigue siendo, para los personajes públicos, el mejor abogado defensor y el mejor agente de prensa. Se fuerza un juicio sumario del fallecido, despojado ya de su orgullo viviente, que suele mejora cualquier evaluación porque filtra los hechos jerarquizando las acciones con una claridad que súbitamente se ofrece, frente a la confusión que rondaba en el instante anterior. También pensaba que la sensibilidad humana lava culpas intentando hacer justicia, liberarse en el juicio de las vanidades y los odios. Frente a la muerte los pueblos suelen ser más justos, se dan un baño de equilibrio y hasta de sabiduría porque buscan expiar sus gruesos pecados de ingratitud e irracionalidad, sus orgías de mezquindad ética y la miseria emocional de sus interesadas lealtades. El alma popular, sabiéndose impetuosa en sus juicios, se reserva un margen para la culpa. Cualquier muerte genera culpa existencial, la culpa de seguir vivo, y una forma de lavarla en el acto mismo de la contrición es despejar cadenas de orgullo y bañarse de humildad para ser lo más justo posible en el juicio que tal vez repare el pasado dictamen de nuestra imperfección.

En el caso de Alfonsín se rescataba al Padre decente, al que se le perdonaban sus flaquezas en vista de reconocer su decencia y su fe escrupulosa en las formas del consenso. En el caso de Kirchner, por el contrario, se rescata al loco luchador, al combatiente apasionado que es capaz de desafiar la peor adversidad embistiendo con porfía y fiereza, sin medir ni los riesgos para su propia vida. Si Alfonsín era la templanza firme de la conducta cívica, Kirchner era la pólvora del atrevido que con vehemencia desafía los límites de lo posible. Pero referirse a la personalidad de Kirchner para quién no lo ha conocido es muy aventurado; sobre un personaje de su influencia política pesan descripciones deformadas tanto por el odio opositor como por el amor partidario. Por ello prefiero creer que su persona estaba en un lugar intermedio entre el infatigable pero despótico mandamás que pintaban sus detractores como del campechano comprensivo que refieren algunos de sus entrañables seguidores.


Construcción de poder, la sustentabilidad

“Sustentabilidad” es una palabra-concepto de moda en las ciencias ambientales y puede aplicarse en la política. La experiencia latinomericana de la última década pareciera revalidar la cualidad de los fuertes liderazgos personales como efectores de poder posible a través de los cuales poder articular políticas con un poco más de independencia de las grandes presiones internacionales. En el laboratorio de las ideas políticas, a menudo equipados con elementos conceptuales de ensayo traídos de Europa que no reconocen la realidad regional, no pareciera ser que sean necesarios liderazgos personales para conformar poder, toda vez que es evidente que las modalidades de tramas horizontales articulando consensos pueden funcionar. En sociedades tan inmaduras en lo político como complejas en la estructura de sus intereses económicos en pugna con variopintos problemas sociales, los esbozos equilibrados de gestión divisible tienden al fracaso. En parte porque la diversidad se vuelve caótica sin un centro al que reportar su energía. La concentración de poder político, siempre dentro de los límites de la institucionalidad democrática que ya implica un sabio grado de limitación, puede contribuir a la génesis de un proyecto sustentable frente al Poder real, por naturaleza más orgánico, sólo que debe cuidar de tener un amplio capital de adhesiones sino se reduce a un sectarismo que termina en debilidad. Los liderazgos fuertes y concentrados son tácticamente efectivos siempre que lo que concentran sea suficientemente denso y vasto como para volverlo potente; es decir, sirve ser el jefe capaz de obtener el apoyo de una gran red de equipos y actores sociales con cierta vida propia, y no el jefe de unos pocos que pretende que todos diluyan su identidad para incorporarse pasivamente a su control, suscribiendo su estrechez. Los liderazgos duros se califican por el vigor de la cantidad de actores y organizaciones liderados, y no sólo por la forma radial de ejercer el liderazgo.

Alguna vez mi sueño realista, muy lejos de mis sueños utópicos, siempre fue que se ofreciera a la sociedad al menos un proyecto sustentado por un red tridimensional de participación, no una “alianza” de partidos políticos sino una trama de nuevo cuño formal que vertebrara diferentes actores políticos en diferentes canales de participación nucleados por coincidencias doctrinarias básicas, pero que en el todo se encarnaran en una fuerza política concreta y pragmática capaz de definir un rumbo. Pero hay una lógica del poder, y como ya señaló Foucault, es posible aplicar a la máxima de Von Clausewitz su inversión; si “la guerra es la continuación de la política por otros medios” pues habilita su reflejo y la política es la guerra por otros medios. No se puede enfrentar a un Poder que es la vez concentrado y articulado sin un liderazgo fuerte. Para construir un poder viable que se enfrente al Poder, no sirve la trama de minorías, los liderazgos potencian los componentes que lo apuntalan. Enfrentar a enemigos poderosos debilitado por fisuras internas es ofrecer la derrota con la menor de las resistencias. La excesiva fragmentación del poder -que implica multiplicar la participación en su armado y ejercicio en términos ideales tan cara a los valores libertarios- suele generar en la arena guerrera de la política un ostensible flanco de debilidad.

Me remontaré a aquellos rescoldos progresistas que en los 90 resistían las oleadas neoliberales que absorbían al propio peronismo impregnado de las ideas que había abrazado con la conducción de Menem. Y nombraré a un personaje hoy muy devaluado, casi oscurecido por el humo todavía ardiente del 2001, pero que en aquellos años llegó al menos embrionariamente a marcar una posibilidad de transformación. Aquella fue la trunca misión de Chacho Alvarez, siempre recordado por la enorme asimetría entre sus buenas intenciones y sus logros. Se buscaba, por aquel entonces, hallar una forma de salir del cerco de un peronismo que se había vuelto neoliberal en el contenido a la vez de arrastraba anquilosadas prácticas clientelares. Se discutía la opción de “ir por fuera” mediante el armado de una nueva fuerza que pudiera constituirse en real alternativa de poder frente a los que defendían “el entrismo”, la convicción de que los cambios podían llegar desde adentro de la arraigada estructura cuyo vigor era irreemplazable para construir gobernabilidad. Alvarez apostó al "ir por fuera", convencido que el nido de víboras peronistas eran imposible de transformar en una galante hostería de sano ambiente progre y buscó el armado de una fuerza capaz de gobernar articulando acuerdos programáticos con agrupaciones afines. La sustentación la confió a la organicidad de la UCR que aún maltrecha se suponía capaz de darle consistencia nacional a su nobel FREPASO, luego los hechos demostraron que la alquimia carecía por completo de fuerza y menos de afinidad.

Pasado el colapso de aquella experiencia que arrastró a toda la clase política a fines de 2001, Kirchner pergeñaba las posibilidades de su proyecto mientras Duhalde asumía la cruenta tarea de virar del desquiciado sistema de convertibilidad a uno “normal”, transición a todas luces traumática que obligó a una nueva cirugía sin anestesia. En los análisis de los partidarios kirchneristas siempre es ninguneada esta etapa por el repudio ideológico hacia la figura de Duhalde, pero no debiera omitirse que el político de Lomas de Zamora cumplió el papel de verdugo para amputar el miembro engangrenado de la convertibilidad y hacer parir un improvisado engendro que con desarrollos y modificaciones posteriores constituyó el embrión del modelo económico luego aplicado por Kirchner. Y la primera decisión clave del político santacruceño fue la obcecada convicción de creer posible reconstruir los ladrillos de una política pulverizada -incluso como clase- cocinando sus mismos escombros y utilizando el horno tradicional del peronismo. Sin romper con las estructuras tradicionales ni salirse del contenedor peronista, sino maniobrando dentro de él, fue tejiendo una ruda tela que le dio gobernabilidad a su gestión y le permitió lanzar las ideas rectoras de su proyecto. Este dato es el que marca la ligazón del proyecto kirchnerista a la “vieja política”, y define que por qué cuesta tanta imaginarlo superando este horizonte, elevándose hacia el territorio de nuevas estructuras.


Un gran batallador cultural

En los medios argentinos abundaron las columnas de opinión de intelectuales y periodistas que rescataron su figura y coincidieron en su mayoría en señalarle una serie de logros en lo político, ideológico, cultural y económico alcanzados a contramano de las recetas dominantes del poder. En mi caso puedo destacar una serie de pilares de su gestión con balance positivo, consignando también sus debilidades. La política de derechos humanos fue un claro primer estandarte; y si bien pudo haber pecado de una sobreactuación discursiva, el peso de los hechos concretos la valida. En el marco político-cultural recuperó la fe en una política que más allá de sus miserias puede de nuevo ser una herramienta de transformación de la vida de las personas, despertando el vigor de las vocaciones participativas que se manifiesta en el regreso de los jóvenes por ejemplo, hecho que a todos no deja de sorprender. Fue fundamental para superar el humor de resignación que impregnaba el ambiente social, donde los ideales de transformación equitativa estaban sepultados por una mezcla de calumnias e injurias que pesaban sobre ellos, y demostrar que las fronteras de lo posible se extendían bastante más allá de lo que nos decían los consejos interesados de los poderosos, disfrazando unos verdaderos cantos de agorería e imposibilidad como “diagnósticos realistas” fundados en inconmovibles sentencias técnicas. En la economía se desterró la figura noventera del Presidente de la Nación como gerente de los grupos concentrados que representaban al verdaderos Dios gobernante del Mercado, se restableció el sesgo industrialista aunque no haya alcanzado a delinearse como verdadero “modelo desarrollista” y se pudo renegociar la deuda y alcanzar un nivel significativo de independencia respecto de organismos financieros internacionales otrora invasivos. En materia de políticas activas hubo mucha disparidad a pesar que se intentó aplicar compensaciones sectoriales que mejoraran la rentabilidad de los diferentes sectores. En lo internacional apostó fuerte por la prioridad de las alianzas sudamericanas y supo las nuevas tendencias que mostraban a los procesos de Venezuela y Brasil como referentes. Lo social estuvo presente con intentos desparejos pero que sumaron logros como la ampliación de la base jubilatoria, la estatización de las AFJP y la Asignación Universal por hijo. En materia de calidad institucional aportó un plausible cambio en la Corte Suprema de Justicia, pero la sensación es que todavía falta mucho para que en los niveles intermedios esa “justicia” pueda superar una imagen de vicios histórico de su ineficiencia.

Y finalmente arribó a la que fue la madre de todas las batallas culturales, cuya importancia todavía no se pondera en su justa medida. En forma tardía, después de pasar por una provisoria amistad de conveniencia, enfrentó a los medios hegemónicos propiciando una nueva ley de medios audiovisuales. El dueño de editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, consecuente propagador de una oposición mediática sensacionalista basada en facturarle al gobierno cualquier dato de la realidad real o virtual, fue el que más firmemente destacó la influencia de Kirchner en términos de lucha cultural. Y la batalla más importante tiene dos aspectos esenciales diferenciados. Uno es la naturalización en el imaginario social de algunos ideales igualitarios que pudieron instalarse en los confines de la “normalidad”. Y el otro es que se haya desarrollado la batalla precisamente en el decisivo campo mediático propiamente dicho, que es donde se construye –o se construía- los grandes relatos de la realidad que adoptan las mayorías y que aparecía siempre protegido tras una máscara del independentismo profesional. Y fue efectivo por estuvo a favor de una corriente mundial que aceleró su crecimiento en forma exponencial en el segundo lustro de la década; el surgimiento a través de la tecnología de internet de nuevas herramientas de expresión que hicieron estallar el mil pedazos el control corporativo de la difusión de ideas. La lucha intensificada por Kirchner, hecha quizá con mucho de tenacidad personal y no tanto de visión estratégica, afinó en consonancia con las nuevas tendencias que ya han transformado a los grandes medios del mundo, volviendo en crisis a los soportes gráficos y a los modos unilaterales de comunicación, reemplazados de a poco por una trama mucho más plural y heterogénea de intercambio horizontal de mensajes donde ya no se concibe la recepción cerrada de una opinión mediática instituida como Saber, sino que se debe incluir la necesaria visibilización de la reacción de los lectores expresada en forma de respuesta confrontativa. La credibilidad de los medios fue erosionada hasta ser puesta en crisis, en parte por esta ruptura del monopolio expresivo que obedece a una tendencia ecuménica y en parte por la exposición a la que se vieron obligados esos medios en términos de tener que asumir sin disimulo una defensa ostensible de sus intereses propios y representados.


Seremos un país pequeño si podemos enjuiciar a los viejos genocidas pero no podemos parar la impunidad represiva de una barra brava. La consigna “ni un paso atrás” merece apoyo en una coyuntura donde los enemigos del modelo querrán aprovechar cualquier acción efecto para abrir una grieta donde colar concesiones y retrocesos; pero debe estar acompañada de una entusiasta apuesta por los “pasos adelante”.


noviembre 03, 2010

Del reino de la palabra


"...Si el lenguaje de ocupa de sí mismo no es porque se trata de un juego autosuficiente sino porque ya es en sí mismo experiencia del mundo y texto de saber, porque él mismo dice antes que nosotros, esa experiencia..."

Jacques Ranciere "La palabra muda"


La discusión entre partidarios del lenguaje y la trama, como toda discusión entre la forma y la función, es tan ridícula como una lucha entre bufones por establecer el prestigio de algunos de sus disfraces. La trama es el lenguaje y el lenguaje es la trama. La representación es una forma de superar sus insuficiencias y la poética el aprovechamiento de sus holguras mecánicas.

La literatura es el pensamiento que se permite jugar asumiendo el probable siniestro del error. Lo que representa la literatura es a la vez la potencia y la impotencia del lenguaje; el humano siempre apeló a la fabulación, a la parábola, para expresar su mensaje, la representación fue su atajo de primera y única elección, por elemental y por divertido. En tanto el lenguaje del pensamiento era impotente para trabajar como continente en acto de todos los contenidos que era capaz de generar en potencia, aparece esta solución en la escasez que es la literatura, la solución de la imposibilidad del decir, un recurso artero, infantil, un atajo tomado ante la necesidad de comunicar. Por ello, nunca será la reina del lenguaje, porque la representación la antecede, la literatura es teatro antes que retórica, es encarnación antes que imaginación. La literatura debe su existencia a las limitaciones del lenguaje racional, a su pobrísima capacidad de traducir la multidimensional realidad de la experiencia humana, a sus excesos de simplicidad, a la patológica soberbia de su reductibilidad, a su vicio irremediable de dejar afuera todo aquello que no puede asir con sus manazas de amputado vuelo. De cara a la verdad, la literatura será siempre un juego, una falsificación instrumental, eternamente susceptible de ser juzgada por inútil desde los discursos de las grandes tribunas, pero necesaria en todas las íntimas confesiones.

El pensamiento racional, como todos los reyes, reina por encima de todo imponiéndose con soberana rigidez en la construcción simbólica de la jerarquía de su sentido, pero por ello paga el precio de su torpeza; en tanto va al hondo hueso descuida la voluptuosa carne que lo envuelve.

Esos grandes ideales del iluminismo -que entronizaron el reinado del conocimiento racional- rendirían la fortaleza de su omnipotencia si alguna vez reconocieran la utilidad de la literatura. Es algo insostenible para su orgullo.


octubre 30, 2010

Partir


Tal como escribiera Don Ezequiel Estrasburgo en aquella magistral parábola de su libro "La apabullante ulterioridad de la misericordia":

—Es hora de partir —le dijo un pordiosero al otro que había encontrado un pedazo de pan duro.


octubre 29, 2010

Pequeño Diccionario Joaquín Ilustrado


Llega la primera parte, a modo de anticipo, de una obra imprescindible para entender los mensajes que inundan los bajos terrenos de la comunicación medíatica hargentina. Se trata del llamado “Pequeño Diccionario Joaquín Ilustrado” en homenaje a la participación central de un periodista independiente llamado Joaquín en la propagación de sus acepciones más notorias. También se lo suele denominar "Pequeño Diccionario de la Derecha Hargentina"

Todo consiste en adjudicar a cada concepto político correspondiente al gobierno que se presente con ciertas posibiilidades de ser al menos interesante, nueva acepción negativa. Con la advertencia de que no se respeta el orden alfabético y no se han podido habilitarse todavía las ilustraciones se entrega la presente muestra:


Claudicación de ideales propios a favor de los ideales del Poder: negociación, amabilidad, vocación de consenso, calidad institucional, espíritu democrático.

Defensa vigorosa de las ideas del modelo actual: odio, agresividad, autoritarismo, falta de voluntad democrática.

Deuda externa en relación al PBI más baja que Estados Unidos: suerte, viento de cola, cifras manipuladas por el IndeK

Participación de los trabajadores en las ganancias, artículo 14 bis de la Constitución: ambición sin límites del sindicalismo que pone en peligro la paz social.

Movilización de la fauna campestre/Caceroleos de conchetos de Barrio Norte/Bocinazos en festejo de una muerte: pueblo que sale a manifestarse pacíficamente harto del atropello de los que gobiernan.

Movilización de clases trabajadoras y medias a favor del gobierno/Concurrencia masiva a darle el último adiós a un líder muerto/Marcha de apoyo a un rumbo político al que se adhiere/Movilización de jóvenes por una esperanza de construcción política: turba social agresiva llena de odio que viene por el choripán, manipulación rentada de personas con fines políticos que pagamos todos.

Implementar políticas de derecha: apostar a la convivencia, la unión o la armonía social.

Implementar políticas de centro izquierda: estar a favor de la radicalización enfermiza, de la acumulación de poder dictatorial, de la confrontación absurda, de la crispación, de la conflictividad, contribuir a un populismo irresponsable que solo busca la construcción de un poder ilimitado.

Democratizar el reparto de los medios electrónicos: violento ataque a la libertad de prensa.

Mantener o acrecentar los negocios del grupo Clarín y La Nación/Obedecer las recetas políticas que pretenden imponer: Política de respeto irrestricto a la libertad de prensa, comprensión de la función esencial del periodismo independiente.

Juicios a genocidas, asesinos, represores, torturadores y apropiadores de bebés: uso politiquero del tema de los derechos humanos, enfermizo apego a la revisión del pasado, reivención anacrónica del espíritu de los 70.

Política internacional seria con independencia de organismos financieros internacionales desacreditados tras la crisis de 2008 que es referencia para varios países centrales y para economistas de prestigio: política internacional que nos tiene aislados del mundo, que hace que nos vean como salvajes e impresentables.

Política de integración latinoamericana con apoyo de todos los presidentes de los países de la región, aún los de extracción liberal: política populista de peligroso alineamiento con personajes nefastos como Chávez, Correa y Evo Morales, jamás parecida a la de países serios como Chile y Uruguay.



octubre 25, 2010

Hechos e interpretaciones



Más allá del berretismo carroñero de Perfil y 678 en ambos extremos, que tratan de imputarle el hecho a su enemigo de cualquier manera —uno con su habitual impudicia en materia de tomar el pelo a sus lectores juega a la chicana barata con las fotos de un imputado con funcionarios del gobierno y el otro trata de articular con un collage mañoso un discurso para ligar el hecho a Duhalde—, he leído muchas plumas, que aún desde una postura consecuente de apoyo al gobierno, cierran filas a favor de un plantear la necesidad de decirle nunca más a la criminalidad enquistada en las prácticas sindicales y logran ver la escena completa. En cambio desde la izquierda anti-kirchenrista pareciera que sólo tuvieran ojos para hacer foco obsesivo contra el gobierno como único y exclusivo causante de todos los males, y llamativamente están ciegos frente al otro bando, el de los intereses de la derecha canalizadas a través de sus referentes mediáticos, que está en pleno combate, con total despliegue táctico, estratégico y logístico, dispuesta a llevar agua para su molino de cualquier situación.

Sintomáticos ha sido cierto consenso legible en casi todas las columnas de opinión de Página 12 en ese sentido, desde Mario Wainfeld, pasando por Atilio Borón, Ernesto Gruner y Eduardo Aliverti entre otros, que no dejan de reconocer la realidad de una derecha que combate –casi horrorizada-contra el avance de cualquier “brote progresista” que pudiera colarse a través de la gestión oficial pero no deja de meterle el dedo al gobierno en la llaga de su alianza con lo peor de las tradiciones sindicales para que finalmente se aboque a rendir una asignatura pendiente que la coyuntura vuelve imperiosa: la revisión profunda del sistema sindical argentino. Aliverti concluye:

“El pibe militaba a pie firme contra las condiciones que generan a los hijos de puta que lo mataron. Y en lo tocante a la parte más directa de su tragedia, contra un modo de representación sindical y sus sucedáneos de mafias, esbirros, mercenarios, negociados, que son igualmente una tragedia subsistente para los valores democráticos. El gobierno nacional, al que otros hijos de puta de apariencia atildada pretenden enrostrar culpabilidad por el asesinato, tiene la tarea de no conformarse con la identificación de los homicidas. Tiene la obligación de erradicar la criminalidad de las pandillas sindicales, que vienen desde el fondo de los tiempos y que conocemos todos, so pena de que en caso contrario terminen por licuarse moralmente su discurso y destrezas progresistas. Mientras haya Pedrazas no habrá paz, aunque la cultura de la violencia, de este tipo de violencia, sea casi un patrimonio cultural argentino. Se los enfrenta con militancia y con denuncia persistente. Pero la avanzada, la ejemplaridad, empieza por el Gobierno. Por lo que el Gobierno demuestre como vocación política para defenestrarlos. Si la tuvo y la tiene en la decisión de no reprimir, que es quizás uno de sus logros liminares precisamente porque le puso freno a la muerte, debe anotar que hace falta igual disposición para quitarse de encima las lacras que –a título de defender al oficialismo, como si fuera poco– le tiran un muerto de todos modos”


Desde otras izquierdas pude leer piezas conmovedoras en las que se recuerda el sentido que tiene la vida de un militante, su calidad humana, sus inquietudes, su vocación por entregarse a un compromiso por los necesitados. Y eso arroja sal sobre la herida que nos deja su muerte. Pero al mismo tiempo, a la hora de especular sobre el hecho, sus significados y las posibles tramas de generación del mismo, estos análisis se muestran miopes, enfocados obsesivamente contra el gobierno, totalizando en él de modo absoluto la red de causalidades de una situación donde existe una compleja trama de fuerzas incidentes en puja, ignorando que el viejo sindicalismo no es una totalidad que Moyano maneja a su antojo sino que existe buena parte que es disidente y responde íntimamente al proyecto de Barrionuevo y Duhalde, opositor al kirchnerismo y aliado de la derecha. El peronismo, por más dividido que aparezca en un momento, es un ente orgánico y a través de su historia vamos a encontrar a casi todos con todos, por ello suena a muy superficial que se reduzca el horizonte al archivo de relaciones políticas, resaltando algunas y omitiendo otras: si buscamos un poco llegará la relación de Pedraza con Duhalde o Moyano, más eso no prueba nada.



El artículo de Diego Rojas, periodista y simpatizante del PO, ha despertado mucha admiración. A la hora de especular se pregunta: “Y una inquietud no dejaba de rebotar en mi cabeza: ¿cómo reflejarían el asesinato los medios del periodismo K? ¿Se parecería a ese silencio de los kirchneristas que pueblan las redes virtuales? Esa duda no dejó de rondarme”

Extraño es que no se preguntara como lo reflejarían los medios antiK. En esta Argentina sino se completa el giro de 180 grados al panorama periodístico todo análisis se vuelve tendencioso. Nada dice Rojas de el multimedio Clarín convertido en súbito patrocinador del PO cuando hace poco echaron a los militantes que querían formar una comisión interna. Someten al gobierno a una vigilancia crítica implacable que no se mantiene respecto de la oposición, entonces si hay dos bandos en combate y se tienen ojos para uno solo se trata de una toma de partido. Y resultaría muy extraño pensar en una izquierda cooptada que elija deliberadamente jugar un rol funcional a la derecha. ¿Acaso se apuesta a que el fracaso de este gobierno abre puertas a un avance de la izquierda? ¿No ven a los leones de la derecha agazapados afilando sus dientes? Luego, refrendar el uso de chicanas mediáticas como darle carácter central al hecho de si Unión Ferroviaria mandó gente a River o no, si Pedraza estuvo lejos o cerca, como si de ello dependiera la responsabilidad en el crimen, es empobrecer la mirada y ser presa fácil de las apelaciones interesadas de la peor calaña.

Sigamos el razonamiento de Rojas: “Pero los kirchneristas, ¿no piensan que los mafiosos que tiraron a matar se sintieron con la autoridad para hacerlo cuando Cristina reinvindicó a la Juventud Sindical, esa que dirige hoy Facundo Moyano y que es la continuidad de aquella que en los setenta formó los grupos de choque de la AAA?” “¿No tuvo nada que ver la cercanía de los K hacia ellos?”

Especular sobre supuestas motivaciones es válido porque las hipótesis verosímiles son varias, pero ¿por qué hacerlo solo desde esta perspectiva anti K solamente? Acaso, y siempre en tren de especulaciones, ¿no son verosímiles perspectivas contrarias en la posible motivación del acto?

Es evidente que la hipótesis de que el gobierno haya estado detrás del hecho como instigador no es sospechada siquiera por sus peores enemigos, dado que es evidente que pase lo que pase de alguna forma paga un costo político al ser el estado quién debe garantizar que estas cosas no sucedan. La línea en la que tratan de concentrar la culpa es imputarles su sociedad política con los criminales y adjudicar la motivación del hecho a un supuesto sentimiento de omnipotencia de estos grupos sindicales al sentirse reivindicados y protegidos por el gobierno. Una hipótesis –sin jerarquizar— es que los disparos hayan sido producto del desborde de algún barra que “se sacó” dentro de un marco que premeditaba un apriete ejemplarizador, una golpiza, pero no un asesinato. Es la que prefieren tanto la derecha como la izquierda antiK ya que es la que habilita más fácilmente el recurso de imputar la responsabilidad política oficial: “fueron ensoberbecidos a reventar a los zurdos que les escupían el negocio y se animaron a matar cebados por la protección que les infunde ser parte del gobierno”.

Otra hipótesis es que el crimen haya sido encargado -se le dio orden a la patota de perseguir a la columna manifestante y “bajar alguno”- por fuerzas antiK para crear un escenario desfavorable que le haga pagar un costo político abrumador a través de hacerlo cargo del hecho ante lo que ven un peligroso avance del moyanismo. Teniendo en cuenta el barrido que ha hecho la derecha en busca de temas que debiliten al gobierno, es obvio que históricamente el sindicalismo ha sido piantavotos, porque tiene una rara cualidad que no tienen otros temas: le resta votos por izquierda y por derecha. Hundir el bisturí en el talón de la inseguridad por ejemplo acerca votos medios pero resta votos progres, en cambio las prácticas patoteras del sindicalismo horrorizan por igual a las clases medias y altas, por sus forma y fondo, y despiertan encono en buena parte del abanico de izquierda desde el progresismo al trotksimo.

Tanto probar y probar de la derecha buscando el Talón de Aquiles de este gobierno —El Indec, Moreno, la inflación, el 82%, el uso de las reservas, el ataque a la prensa, la inseguridad, la corrupción, la crispación, etc— y lo viene a descubrir ahora: el sindicalismo.

En contra de esta segunda hipótesis es que cuesta entender que no previeran la segura conmoción que provocaría un hecho que desataría una investigación donde todas las protecciones serían insuficientes. A favor de ella es que sabiendo lo que le pasó a Duhalde con Kostecki y Santillán, el tremendo del impacto genera una muerte política violenta, hayan pensado hacer la jugada de todos modos confiando en quedar impunes por la confusión, pero una eventual torpeza de los matadores ejecutando el crimen a la vista de testigos haya roto el esquema.

En definitiva, se pueden tejer muchas teorías, pero lo principal es vigilar que avance la investigación, transparente, impiadosa y contundente.


octubre 23, 2010

Mind doors


Si algún día te encuentras a solas delante de las puertas de tu mente y los guardias que la custodian se descuidan, prueba a abrirlas despacio un poco y te invadirá un aroma tridimensionalmente musical; y en caso de respirar profundo sentirás una caudalosa infiltración de excelsa autenticidad.

octubre 21, 2010

Hedor de violencia


Apesta. Otra vez la muerte en las calles. “Refriega sindical” se lee. Resuenan las palabras, hasta asoma el marco técnico del conficto circunstancial; “tercerización”, vieja treta neoliberal que llegó para quedarse ya hace muchos años. Pero se olía un tufillo raro. Movimientos, señales, palabras extrañas en las estructuras de la anquilosada burocracia sindical. Una especie de euforia, peligrosa. Claro, una cosa es la jodita de la toma del Colegio, otra diferente es donde se juegan intereses de grupos que ya están jubilados de impunidad para defender sus curros con la violencia, los que son capaces de decirte “Si cortan las vías te vamos a cagar a tiros” y no sólo decirlo sino hacerlo sin que nadie sea capaz de impedirlo ni menos de castigarlo. El “patoterismo” sindical. Sería bueno dejar de llamarlo así, es demasiado suave, hasta pintoresco, mejor es hablar de inmunda criminalidad sindical. Bestias hijas de puta que golpean, masacran, emboscan y asesinan con disparos de calibre 38 no merecen minimizarse con el mote de “patota” como si se tratara de un ring-raje.

En estos momentos me importa un pito los análisis politiqueros, que si el duhaldismo, que si el kirchnerismo, si la derecha o la izquierda, espero información contundente. Se tiene que investigar este crimen y obtener resultados que no dejen lugar a dudas, debemos exigirlo, vigilarlo, controlarlo. No puede quedar a expensas de los embarradores de canchas ni menos de los oportunistas en celo. Alguna vez debe ser en serio “caiga quién caiga”. Alguna vez la famosa promesa de llegar hasta las “últimas consecuencias” tendrá que cumplirse y que no pase como la mayoría de las veces en las que no se llega ni a la primera de esas consecuencias. Alguna vez habrá que poder esclarecer las cosas sin puntos oscuros, o por lo menos con los mínimos que se puedan. Porque a la conmoción por una vida joven que se pierde se une el asco por el uso político barato que se está haciendo de su sangre, están como buitres, ávidos de tirarse sobre los restos humanos para usarlos, irresponsables, lanzando de acusaciones, insinuaciones en voz alta de “operaciones” de acá y de allá, tirando culpas a diestra y siniestra sin más sustento que el puro instinto carroñero.

Estoy harto de bravucones, de malditos permisivos con la violencia. Y todo es igual, Matías Berardi y Mariano Ferreyra no son víctimas de galaxias diferentes, sino de una misma bosta social enquistada en este establo llamado Argentina que apesta de tolerancia al crimen, de impunidad, de corrupción silenciada, de cotos de caza protegidos por el uso ilegal de la fuerza, de catacumbas de criminalidad institucionalizada que siempre son “intocables” sobre las que en décadas y décadas nunca nadie no puede o no quiere hacer nada, de quilomberismos alentados al pedo, para revolver el río y sacar ventaja de la pesca sin que importe los que se ahogan por las oleadas.

Si hasta en un mundillo como el del fútbol, que resulta obviamente de rango menor frente a la gravedad de que la sucedido, hay que asistir atónitos a un discurso apológico de la violencia. Vemos estos días como a la cotidiana noticia sobre el enésimo “apriete” de barras sobre jugadores hay que soportar una serie de asombrosas operaciones: árbitros que se hacen cómplices de cacerías humanas en las canchas, que no sancionan patadas alevosas, planchazos que en el ámbito penal darían lugar a una denuncia, jugadores que acusan a un colega de “maricón” porque con el legítimo derecho que le asiste como víctima denuncia las consecuencias de esa violencia, fracasados pusilánimes como Verón queriendo dar lecciones de “hombría”.


octubre 20, 2010

Francoforte


No puedo escribir sobre la feria de Frankfurt porque no estuve allí, pero transfiriendo la relación de pertenencia puedo hacerlo sobre las crónicas que la han pintado como una aldea en plena orgía fenicia, atiborrada de exhibicionismo mercantil como vereda de verdulería porteña en verano. La literatura es creativa hasta como forma de hacer negocios, porque ya petrificada la imposibilidad de hacerlo objetivable se lucha en un alucinante nivel de resignación a lo fortuito; todo es gelatinoso e intrigante a la hora de pergeñar pócimas heráldicas que redunden en nominaciones consagratorias. La ley del mercado está invertida; antes era primero vender para luego consagrar, ahora se requiere consagrar como requisito de cualquier ulterior posibilidad de comercio. La literatura adolece del vicio nefasto de impostar una culpa que no siente por la mundana vulgaridad de su industrialización. No quiere reconocer los condicionamientos inevitables que el fin comercial impone, aún cuando no asesine del todo al arte si es que el arte decide defenderse. No se asumen como mercaderes, no retozan indolentes en las sábanas de las candilejas, pero van como perro al hueso por las lisonjas que el mercado reserva a sus hijos legítimos.

Ante tanto texto destilado en fríos laboratorios de frontera maníaca, regados de sobreactuada impenetrabilidad, envasados en telas de suculenta trampa, es posible descubrir aún el ansiado portento de las alas libertarias. Frente a los que nos tiran en la cara el presuntuoso carromato de su ego envuelto para regalo, con sus dispositivos adoptivos que buscan endulzar los oídos de una crítica sorda, que se inmolan a palabrada batiente en nombre de la vulgar apetencia de exquisitez, que fatigan la suprema resucitación del saber con oscuros vanguardismos, todavía hallamos el pasmo morboso del orgullo clínico. La voracidad de la competencia es pertinaz tanto por las rupias contantes del show-business como por los oropeles palaciegos de la unción canónica. Se ven tantas aspiraciones aceleradas a escritor de culto -la conquista del-ser-de-culto como ser-en-el-inmundo- como a escritor estrella, que agotan el horizonte simbólico del lector, imposibilitado de resistir la desproporción en la que lo involucran muy contra su voluntad; el orden de sus sencillos ojos como botín de una guerra de abismos y encumbramientos terminales.

Hundirse en el calado de las esfinges súbditas. El arte, lo técnico, lo lúdico, lo que con-mueve aquello que sólo un par de veces por vida es posible mover. El testigo capaz de reconocer un cuerpo irreconocible, el leve cuchicheo que hace callar un alarido y la parquedad que hace del silencio un recital. Pero en el peso de las estructuras productivas está todo aquello que se reúne para empobrecer. Lo trivial y lo sorprendente, el clasicismo que siempre paga y la ruptura que promete pagar más aunque pueda no pagar nada. Los que sueñan con los dividendos que puede dar la sorpresa pero los deja insomnes la reflexión conservadora de sus riesgos. Profesando un intenso amor por la emboscada explosiva pero declinando por terror al desconcierto fatal.


La enésima repetición de lo conocido, recocido en su reconocimiento, supone ganada la primera y suficiente gran batalla del arte literario: el confort. Se trata de emboscar al lector para que acuda ilusionado a la cita de la frescura y sea bañado por un torrente de orín recalentado.

octubre 18, 2010

Olas permanentes de signos vitales



Intro

No se para quién escribo esto. “Destinatario desconocido” podría ser una advertencia válida porque me cuesta imaginar un destinatario central. Tal vez este texto llegue a diversos amigos entre los cuales hay muchos fans de la banda pero también gente que no tiene idea que existen. No puedo en su escritura descifrar de qué se trata, si una reseña, un comentario o una bitácora personal del show. Caeré en descripciones que a muchos les parecerán redundantes, y a otros algo indescifrable. Tal vez cuente algunas cosas que suenen a obviedades y otras las pase por alto. Pero siento que referirme a Rush excede el marco de cualquier intercambio entre especialistas, y me gustaría que pudiera ser leído aún por aquellos que no la conocen o bien saben de su existencia pero no la tienen entre sus favoritas. Por eso comenzaré con una apretada síntesis que intente definir en qué consiste esta banda, y para que sea todo muy llano usaré el verbo “tener”, aunque podría usar otros, el mismísimo verbo “ser:

Primera aclaración: Rush no es una banda “de metal” sino “con metal”. La banda tiene hard rock y tiene metal, porque usa riffs de una potencia densa, espesa, arrolladora. Es progresiva y tiene magnificencia sinfónica porque incorpora desarrollos melódicos y armónicos que suenan poco convencionales, porque el bajo de Lee frasea con movimientos asombrosos, porque la guitarra de Lifeson luce siempre personal, exquisita, tanto en riffs como en solos, donde guarda siempre un resto enigmático, y porque la percusión de Peart es un vendaval de pulsiones como piedras que se quiebran, vuelan y vuelven a unirse, y porque tiene además el aporte de profundas resonancias de teclados que se aplican siempre en dosis justas, sin un gramo de exceso, dándole el protagonismo necesario en función de lo que requiere enfatizar la canción, sabiamente repartidos, aún cuando en algunos temas estén presentes en sólo algunos pasajes. Tiene la voz aguda de Lee, una bruja galáctica que llena todo lo que toca de misterio, emocionando con una vibración casi parece venir de otro planeta. Tiene las letras de Peart que son pura poesía conceptual sobresaliente respecto de todo lo trillado en la materia, y seguirlas produce a veces la sensación de estar coreando consignas filosóficas o agudas reflexiones.

Años y años la llegada de Rush a estas tierras fue vivida siempre como una posibilidad remota que a lo sumo solía pasar por algún cuarto de hora de optimismo para luego caerse y ratificar un destino que asomaba iba ser de frustración eterna. Una oportunidad fue en 2002 cuando la banda estuvo en Brasil pero quedó sepultada por la situación económica del país que maduraba todavía la crisis del fines del 2001. En la gira del 30mo aniversario allá por 2005 apareció una luz de esperanza que se apagó cuando se canceló la llegada a Sudamérica. La ecuación parecía condenada a no cerrar; la banda que no aceptaría jamás venir con un show de segunda y una incierta estimación de convocatoria local que infundía temor a los productores locales. Y cuando parecía que se iban a jubilar sin pisar suelo argentino, de pronto en el marco de su Time Machine Tour 2010 por fin se produjo la combinación virtuosa que cerrara el círculo. Resumir los vaivenes organizativos previos a la confirmación de la fecha daría para muchas páginas, pero como lo que se impone es narrar acerca de lo artísticamente ofrecido sólo diremos que el show estuvo los meses previos siempre al borde de la cancelación por diversos contratiempos –principalmente la falta de estadios habilitados- que en un momento olían a maleficio y que determinaron que sólo a 30 días del evento comenzara la venta de entradas y la promoción.


El show

Con mi entradita de “campo común” me presenté orondo en GEBA a eso de las 18.35, la percepción del entorno cercano y los accesos rápidamente me confirmaron alguna intuición previa: bien podría considerarse que iba asistir a una especie de “día del veterano” dada la evidente identificación etaria del material humano que iba poblando las instalaciones del “estadio”. Cundía la presencia icónica del típico pendeviejo que todavía da pelea de rocker fan, que cuando la fortuna le ha permitido conservar su cabellera canosa abundante, la luce sin tapujos con creativas melenas, y cuando no enfunda su pelada oronda, siempre con alguna que otra ropa chismosa que lo denuncia. No faltaban tampoco los tándem “padre cincuentón + hijo adolescente/veinteañero”. Luego de otear el panorama del campo a esa hora lleno en un 70% hice nido en el último de los 4 o 5 escalones de la tribunita inferior que está debajo de la platea Dorrego, altura que no impresionaba pero que resultó decisiva a la hora de tener una mejor perspectiva visual del escenario. Poco tardé en hacer migas con mis ocasionales vecinos de tribuna que me contaron venían desde Bahía Blanca, llenos de entusiasmo tras un complicado periplo. Ya cercano a las 20.30 en la espera se oían seguido frases del tipo “esperé 30 años para verlos, que importa un rato más”. A muchos les extrañaba la ausencia de sonido alguno –ni grabaciones de la banda ni de ninguna otra índole- ; a mi me parecía bien, ahondaría la magia cuando explotara Rush.

Llega el momento de tratar de decodificar sensaciones, convertirlas a relato desde el extraño nudo de dimensiones con la que están hechas. Algo que rondó al principio en mi era la sensación de estar en una especie de fiesta privada, y desde varios matices. Por un lado porque sentía que era mi banda favorita de la vida, la que por amor y continuidad sentía más cercana, por lo que asistir era una especie de fiesta que me regalaba. Y también la sensación de estar ante un evento superlativo al que a muy pocos invitaron o del que muy pocos se enteraron. La historia del show comienza y termina con una película donde los muchachos juegan unos divertidos pasos de comedia. El arranque mostraba a unos caracterizados Lee y Peart entre personajes bizarros en un bar tratando de hacer funcionar una especie de jukebox temporal que nos transportaba a 1979 y aquel “Spirit of radio” con el que dieron comienzo. El sonido desde mi ubicación se apreciaba potente y cristalino, con un volumen justo. El poder lumínico era impresionante, al igual que la pantalla principal de proyección por tamaño y grado de definición de la imagen. Sabía que aparte del “Moving Pictures” completo habría una primera parte con “temas sueltos” de diferentes épocas, y eso provocaría la aparición de viejos clásicos como así también algunos temas no hechos en giras anteriores que pertenecen a lo que muchos llaman un tanto despectivamente “la etapa de los sintetizadores”, que abarca desde mediados de los 80 a mediados de los 90 y apila una serie de discos donde la propuesta de la banda dio bastante protagonismo a los teclados y los efectos secuenciados. Cuando empezó a sonar “Time Stand Still” me invadió una familiar sensación de reencuentro; un tema de “Hold your fire”, disco extraño porque a pesar de ser uno de mis preferidos, al que cuando salió en 1988 literalmente gasté de tanto escuchar, nunca más volví a hacerlo como si hice con otros. Y aquí experimenté por primera vez en la noche algo que tiene que ver con una característica muy particular de los temas Rush que aparte de estribillos suelen tener como marca indeleble que queda en la memoria pequeños detalles identitarios, pasajes o frasecitas de pocas palabras que flotan en la canción. En este tema era el “the inocence sleeps away”. Escucharlo me produjo un pequeño placer adicional, y hasta inauguré mis coreos. Mi único bache de la noche, el único tema que no pude reconocer de inmediato, sucedió con “Presto”, que me gustó mucho y pude recién recordar al ver los conejos que asomaban en el clip de pantalla. “Stick it out” fue una elección válida para recrear aquel “Counterparts” de 1994 cuando de algún modo dieron el primer paso de regreso a la crudeza de las guitarras y “bajaron un cambio” con los sintes. La voz de Geddy tuvo su primer respiro de la noche con el hermoso instrumental “Leave that thing alone” que “sonó de maravillas”, frase que bien podría aplicarse a la mayoría de lo escuchado en toda la noche. Sin pausas llegaron 3 temas de los más nuevos, mis amados “Working them angels” y “Faithless” de su trabajo del 2007 “Snakes & Arrows”, muy poderesos y melódicos, y uno de los adelantos del próximo disco “BU2B”.

El público hasta ahí estaba como bloqueado, extasiado quizá, y en general no se notaban grandes vítores ni movimientos, salvo algún saltito que acompañaba el ritmo y los obvios aplausos como manos elevadas. Desde mi posición era notable ver como en las cabezas que llenaban el campo hasta el borde del escenario se formaba una especie de collage luminoso con las pantallas de las cámaras digitales alzadas, produciendo un efecto parecido al de los viejos encendedores elevados. El hecho de sostener sus cámaras para intentar capturar todo lo que pudieran conspira obviamente contra la libertad de movimientos. La llegada de un clásico como “Freewill” puso un golpe de efervescencia y sonó algo así como una ovación más intensa, incrementándose las manifestaciones corporales. De inmediato para mi llegó una sorpresa y uno de los grandes golpes del show con una impresionante versión de “Marathon” del tema del casi olvidado disco “Power Windows” de 1985, que emergió como un himno de una majestuosidad imponente, conjugando potencia y sinfonismo épico. Mi feliz desconcierto duró unos 20 segundos en los que no podía identificar el tema, para luego recordarlo y rendirme al estallido total. Durante este tema luego de un efecto de disparo –¡que sonó como un verdadero tiro de un arma de fuego! - comenzaron algunos desajustes en las pantallas de proyección que por suerte no duraron mucho. Y como si se hubieran propuesto no dejar que decayera de mi estado cuasi mágico en ese momento, atacaron para finalizar el primer set con el colosal “Subdivisions”, de mis preferidas totales de la banda, arrolladora por donde se la mire, luciendo colchones de teclados que parecían penetrar hasta los huesos.

El intervalo fue reparador para las humanidades de un público compuesto en su mayoría por viejitos piolas; les permitió abalanzarse sobre los baños químicos para las evacuaciones orinales potenciadas por el frío de la noche. En la pantalla empezó a aparecer un reloj contador que nos condujo lentamente a 1980 y otro paso de comedia que desembocó en el desgrane del “Moving pictures” completo, en el orden de temas tal como fuera editado en su momento. La banda lo menciona como su disco más popular, para no hacer distinciones; yo agrego que aparte de ser el más popular, es el mejor que jamás hayan hecho. Después de que se oyera en la película parte de la grabación de estudio original, la bomba de “Tom Sawyer” fue lanzada, y en la comparación, increíblemente, la versión viva parecía hacer añicos a la legendaria. A esta altura comencé a incrementar mis movimientos, y percibí que una gran parte del público al menos saltaba un poco. Cada pieza de este disco es una pintura con vida propia. “Red Barchetta” nos cuenta una encantadora historia de vértigo automovilístico a través del recuerdo de un adolescente que sentía el placer de manejar un viejo Fiat Barchetta en la granja de su tío. “YYZ” y un asombro personal: ¡por primera vez oírle a 15.000 personas corear la melodía de un tema instrumental! La gente ensayaba un “oooó-ooooo-oooó-ooooo…” al ritmo frenético de este verdadero compendio de rock progresivo duro en 4 minutos. El riff pegadizo de “Limelight” encierra un verdadero manifiesto del artista que quiere mantener su privacidad. Alucinantes imágenes urbanas entre New York y Londres que se perciben en un viaje a través de “The camera eye”. El ominoso clima de “Witch hunt”, tremebunda opresión de una oscura cacería humana plagada de prejuicio y fanatismo. “Vital signs” con sus curiosas reflexiones acerca de cómo los seres humanos enfrentamos la realidad. Todos los temas sonaron maravillosos, sin perder un ápice de su carga sensitiva.

Si me hubiera tenido que ir en ese momento del estadio, mi satisfacción más plena ya estaba sellada, pero faltaba el camino de un final que todavía guardaba mucho más. El recorrido se posó primero en “Caravan”, otro muy potente tema del disco a salir, y arribamos al regreso a las emociones especiales de los 70. Primero un solo de batería de Peart que fue un festival sonoro en si mismo, cerrando con unos samplers de bronces, seguido del segmento acústico impecable de Lifeson que desembocó en la hiper clásica “Closer to the heart”, y el remate de “2112” con la obertura y el impresionante “Temple of Syrinx” en las que ya mi cuerpo se contorsionó bastante dado que había ganado un poquito de espacio en la tribunita. Sentía que cada nueva entrega se sumaba al enriquecimiento de una plenitud que yo ya había dado por saciada mucho antes y que la hacía más completa. La despedida de la escena fue con el single actual “Far Cry” que sonó con el volumen más elevado. A la breve salida de los 3 caballeros del rock atacaron los bises finales nada menos que con la “Villa Stangiato” que es una especie de muestra extendida de su sonido histórico, y nos mostró un Lifeson poseído, como si pusiera en los solos un plus indeterminado pero evidente. El final llegó como algo natural, una versión de “Working man” que me dejó mudo, recreada con tiempos de reggae al principio para cerrar con una brutal actualidad plena de potencia. Ya todo había concluido pero recién empezaba en la resonancia al rojo vivo de las emociones. De nuevo me invadió la sensación de “insuperable”, colmado total, ni siquiera la añoranza de algún tema que podía haber faltado, ya que el menú contemplaba una síntesis que todo lo cubría.

Una banda que a 36 años de su primer disco no sólo desarrolla estupendas giras sino que aún está activa en lo creativo, a punto de editar un nuevo trabajo, sin cambios de integrantes, ausencias, reemplazos de relleno o puras especulaciones con la gloria del pasado. Si se propusieron como concepto de la gira jugar a la máquina del tiempo, desafiarla, les puedo decir que lo lograron, paseándonos por temas de hace 30, 15 o 2 años que sonaron todos frescos, como parte de una misma dimensión existencial que está viva. A modo de balance podría mencionar un concepto evaluativo de cada músico, pero sería redundar en lo mismo: estuvieron a la altura de lo esperado y más aún, en vivo me resultaron más demoledores, marcando que están en una categoría superlativa de cualquier comparación que se haga en esta tierra. El único punto dudoso podría ser la voz de Geddy Lee que imposibilitada de alcanzar los registros de antaño en algunas partes apela a un falsete estridente modificando un poco las melodías; es una manera de resolverlo, no suena perfecta pero dentro del contexto sale airoso.

Muchos se ha hablado del comportamiento del público, para muchos menos expresivo en lo corporal de lo que se supone lógico. Es cierto que por momentos sentí que faltaba algo más de calor, que muchos ni siquiera saltaban un poco, pero claro, si en vez de medir pogos y saltos midiéramos emociones internas otra hubiera sido la historia, seguramente llegaríamos a niveles alucinantes de “pogo mental-emocional” dado la hiperactividad reconocible en las cabecitas y corazones de estos pacientes jovatitos que vinieron a rendirle homenaje a sus historias de vida.


Outro

Pasadas unas cuantas horas del recital, sentí que estos eventos me ponen a prueba. Es como si actuaran como una especie de test para avanzar en la respuesta de “¿Quién soy?” Para quiénes no me conocen, vivo mi amor por las bandas de rock de una manera que vista desde afuera quizá cuesta encajarla en los estereotipos habituales. No soy el típico fan enloquecido que hace cualquier cosa por verlos, no lloro, no me descontrolo, no colecciono todos sus discos, no compro su mechandising, lo que me calificaría en un supuesto segundo plano. Pero nada de eso significa que la pasión no vaya por dentro, que no me atraviesen profundas sensaciones que significan mucho en mi vida, que son de las que reservo en el rincón preferido de mi tesoro vital.