El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

diciembre 30, 2011

Veinte doce



Transmito este saludo desde el mismísimo centro de la mierda cósmica, desde ese limbo galáctico donde se mezcla el actual e insignificante domicilio respiratorio que uno habita con la recóndita inmensidad del universo que lo tiene rodeado. Y lo dirijo hacia esa ciénaga previsible pero inalcanzable donde se dirigen los años vencidos, pasados y pisados por el vértigo del transcurso, el depósito final de lo irreciclable.

Vaya mi deseo para que en este nuevo año que vamos a estrenar, un modelo 2012 flamante, se cumplan todos vuestros deseos deseados hasta ahora, y que se fabriquen nuevos deseos a ser cumplidos en otros años, no sea cuestión de vayamos a cortar la cadena.


Abriendo cartas ajenas


A propósito de la Carta Abierta 11

La Carta 11, tomando como eje la igualdad como valor social y como aspiración, desarrolla un extenso, prolijo y completo repaso de la situación de la Argentina y del gobierno kirchnerista en los últimos años. Y este barrido que describe con amplitud logros y asignaturas pendientes de las gestiones oficiales se vuelve una especie de programa de gobierno alternativo, en estado de respetuosa sugerencia. Resaltando zonas verdes, grises y amarillas –no aparece el rojo de ninguna crítica agua en esta mirada-, se deja constancia de aciertos acumulados y de cuestiones pendientes de desarrollo, implementación, profundización o mejora. En ese marco se tocan varios tópicos sensibles. La situación internacional y el posicionamiento en materia de política exterior es aprobado en general con la salvedad de introducir una breve y sucinta queja por la ley antiterrorista:

“Pero resulta equivocado legislar esas cuestiones en el formato de “Ley Antiterrorista”, como se lo hace en el actual proyecto que trata el Congreso. Ese dispositivo adopta la duplicación de condenas acogiéndose a una definición del concepto de terrorismo de carácter tan inespecífico, que podría utilizarse en fallos judiciales que criminalicen la protesta social. Formato antiterrorista e inespecificidad de acepción que deriva del poder y las presiones norteamericanas en los foros internacionales. El gobierno argentino se ha destacado por su voz crítica en ellos y por eso sorprende y preocupa esta adopción de un estándar internacional contradictorio con el espíritu democrático del proyecto nacional que hoy despliega”

Aquí se evidencia una contradicción, porque se manifiesta un atinado reproche por la “inespecificidad” de la definición de terrorismo que incluye la ley pero a renglón seguido se cae en cierta vaguedad al mencionar que el peligro es que sea criminalizada la “protesta social”, que así tirada como categoría es precisamente un canto mismo a lo inespecífico. ¿Que es una protesta social? ¿Como, quién y cuando la califican de tales? ¿El lock out campestre de inspiración destituyente es una protesta social? ¿Un planteo sindical movilizado políticamente y destinado a crear caos es una protesta social? Es sabido que un modelo redistributivo tiene por defecto unos niveles un tanto considerables de conflictividad que no debieran asustar a nadie, pero que llevan a prever el peligro de que haya algunos a los que si asusten. Es evidente que no se hila demasiado fino en ninguna parte en el análisis de la ley antiterrorista y la trama de compromisos que están ligados a su sanción. No lo hace Carta Abierta, como tampoco lo hace la oposición ni el propio gobierno, por lo que queda como un tema oscurecido, pasible de las más variadas sospechas. ¿Son aprietes de Estados Unidos de necesaria aceptación a cambio de vitales contraprestaciones estratégicas para la sustentabilidad del Modelo? ¿Hay también cierto compromiso adquirido en el bloque latinoamericano en tal sentido?


Luego la Carta habla con bastante tino de lo que hace falta avanzar en equidad impositiva;

“Pero el régimen impositivo sigue siendo injusto con el 20% más pobre de la población y reclama una reforma tributaria. Reforma que también es necesaria para la estabilidad estratégica fiscal. El impuesto a la renta financiera, la mayor progresividad del impuesto a las ganancias, la reforma en el impuesto al valor agregado, la consolidación de las retenciones (inclusive recuperando la idea de retenciones móviles) y el refuerzo de las imposiciones patrimoniales provinciales, son cuestiones pendientes”

Se recuerda el área de salud donde no se logró el avance presupuestario obtenido en áreas como educación;

”En relación a la salud pública es preciso puntualizar que no se han producido avances en importancia e intensidad equivalentes a los que sí se dieron en áreas como los derechos previsionales, humanos, educación y de generación de empleo. Se ha tendido a consolidar la inercia heredada, a contramano de las notables transformaciones que el modelo nacional y popular ha sabido generar. El control a los laboratorios, la producción pública de medicamentos y la regulación de la medicina prepaga deberían avanzar en la generalización de un sistema igualitario de salud. Hoy sólo el 1,9% del PBI se invierte en salud pública gratuita, mientras subsiste -en un sistema fragmentado- una enorme inequidad en la distribución de los recursos”

Y se esbozan deseos de profundizar la vía estatista en el control de cada vez más zonas claves de la economía como el sector financiero:

“Nuevas leyes que regulen el funcionamiento de las entidades, las funciones del Banco Central -que incluyen la recuperación del poder estatal para articular la política monetaria con las otras políticas públicas- y los derechos, acceso y protección a los usuarios del crédito, significarán la derogación y el reemplazo de la que fuera la ley de leyes de la política económica de la dictadura terrorista: la ley de entidades financieras, y, también, de la carta orgánica del Banco Central, columna vertebral de la financiarización”

Nada se dice de los cotos mineros u otras áreas de negocios que parecen todavía “zonas liberadas” donde no llega la incidencia ideológica del Modelo y que tanto pataleo generan en la izquierda no kirchnerista.

El remate se tiñe lamentablemente de un moyanismo ingenuo –el mismo que caracteriza a Ricardo Forster por ejemplo- que se empecina en tomar como real un recorte de su propia voluntad perceptiva, una CGT nacional, popular, subordinada y militante. Ven un Moyano idealizado, de laboratorio, alejado del Moyano real. Como si sus pergaminos adquiridos en los 90 bastaran para decretar su posicionamiento presente y futuro, desconociendo los datos de su actual realidad y su ya mil veces vociferada postulación para la competencia política interna por la presidencia. Se enceguecen y no quieren ver a un Moyano que viene gritando desde el 2010 a los cuatro vientos que quiere pelearle el liderazgo a Cristina. No comprendo si pretenden minimizar el enfrentamiento o intentan propiciar un acercamiento llamando a ambas partes a la reflexión.

El grupo que hoy conduce la CGT se templó en la resistencia de los años ‘90; y desde 2003 para aquí articuló alianzas al tiempo que sostuvo la mejora de los salarios y la ampliación de derechos. Un contexto de expansión de la demanda laboral y de paritarias reconocidas lo hizo crecer y afirmarse. Hoy aparecen, enfáticamente anunciadas, oscuridades en esas alianzas”

Luego si revisamos este párrafo veremos cierta contradicción

“La imprescindible política de incrementos salariales sistemáticos propiciados, a partir de 2003, por los gobiernos nacionales tendió a compensar esa transferencia inicial y distribuir los beneficios de la acelerada creación de riqueza que se produjo. Con el fin de preservar el carácter progresivo de la política pública -uno de los basamentos del modelo económico- parece imprescindible encauzar el debate acerca de la inflación y el tipo de cambio hacia los complejos escenarios de la puja entre sectores sociales por la distribución del excedente, ejercicio que implica analizar precios, tasas de ganancia, productividad, inversiones y salarios de manera conjunta”.

Lo afirmado se contradice con el moyanismo optimista evidenciado. Y expone en carne viva el nudo de un dilema principista que acosa al que pretende cotejar la cruda realidad de los purismos ideológicos. Aprobar cualquier demanda salarial por el hecho mismo de considerarla incondicionalmente legítima en origen abre un camino irresoluble de conflictividad e imposibilidad de equilibrio. Si siempre el que demanda más salario tiene razón independientemente del contexto que determina cómo, cuánto, dónde y por qué se demanda, todo se reduce a ponerse detrás de apetito del que pide. Es una linda consigna para el discurso políticamente correcto, pero desde el punto de vista de la gestión política es un callejón que estrecha y hace peligrosas las salidas.

Los hechos de Santa Cruz hoy día dan la pauta de que no es tan simple ni automático el cálculo de la ecuación ideológica y que aparecen hechos confusos. Recibimos la noticia que un gobernador oficialista toma de pronto una iniciativa de ajuste en apariencia "ortodoxo", a contramano de la tendencia que impulsa el modelo nacional. Pero ¿por qué motivos? ¿Se volvió de derecha de pronto o asumió la necesidad de un ajuste en "sintonía fina"? ¿La Cámpora se despega para no pagar el costo político? Luego vemos que entre otras cosas se trata de pasar la edad jubilatoria de los estatales de 50 a 60 años para las mujeres, y de 55 a 65 años en los hombres, estándares que rigen en casi todo el resto del país pero no en la provincia de nuestro sur. Muy extraño todo.

Muchos no quieren asumir que el mundo color de rosa de la primavera electoral ya terminó y comenzó el duro tiempo de gestión. Y que más allá de que no sea la frase que más endulza los oídos progres, la supervivencia del modelo está antes que su profundización; para pensar en la segunda se necesita no poner el peligro la primera. Creo que tensiones de este tipo son las ocuparán buena parte del debate en el año que se inicia.


diciembre 28, 2011

La representación de la lluvia





Las duchas me atraen. Poseen una magia híbrida, un caudal condensado de relaciones simbólicas que inquietan. Lluvia de artificio, burda emulación doméstica de la naturaleza, grotesca imitación intramuros de uno de los regalos más suntuosos del cielo. ¿Nunca temiste que una ducha cualquiera lave la última suciedad que te mantiene vivo? ¿O que te ahogue en un diluvio infinito? Hacerse llover encima cada mañana, como regarse en ficción de aventura, en clave de tormenta vivificadora.



diciembre 26, 2011

Parió el José Pablo


Sobre que estaba revuelto el avispero interno del pankirchnerismo tuvo que venir a parir el José Pablo y para colmo en la maternidad de La Nación.

Aún con esa ampulosidad un tanto desordenada, que reflexiona en base a gestos viscerales poco característica del oficio de filósofo, El José Pablo llevó siempre muy gallardamente el bronce de ser el modelo de intelectual peronistamente correcto. Una versión cuasi folklórica capaz de unir las pilchas de entrecasa del Nac & Pop con las vestiduras académicas de las grandes tiendas "Hegels & Heideggers". En este caso La Nacion, interesada en denunciar al intelectual cooptado, identificando a los de Carta Abierta como succionadores de medias de Cristina, fueron por un perro como El José Pablo olfateando la posibilidad de que les tirara un hueso. Entonces marcharon raudos por el hueso, lo halagaron intelectualmente un poco, le prepararon una poltrona conceptual y el José Pablo -un poco excitado tal como se pone cuando se apasiona- se los tiró. Ellos lo tomaron y se hicieron con ese hueso una panzada de titular. “Son millorarios y hablan de pobres”, es una aseveración un tanto difícil de categorizar, en tanto oscila entre aparentar ser una apelación al purismo clasista como un aderezo apetecible entregado en bandeja para enriquecer la comida del enemigo. Pero más allá de este hueso, lo que dice en este reportaje son verdades de Perogrullo dentro del campo del debate histórico entre los intelectuales de izquierda, aquella vieja cantinela que no por vieja y cantinela deja de estar vigente que oponía el intelectual aséptico al comprometido, y dentro de éste último la necesaria gradación de niveles, hasta la pérdida de identidad. El intelectual y el político y sus roles saludablemente diferentes. El intelectual y su necesaria distancia frente al gobernante, preservando su rol de libre escrutador de virtudes y defectos que jamás puede estar subordinado a estrategias de partido o movimiento alguno, ni debe entenderse su apoyo como un canje de su derecho a un pensamiento propio por el recitado de las consignas de marketinera barricada que adopte un determinado movimiento político como estrategia de comunicación. El apoyo del intelectual comprometido que debería ser siempre desde su propia voz. Pero bueno, la derecha cree que todos los intelectuales son de su misma condición, es decir pagos, dóciles y serviles a los dictados de sus patrones comerciales. Entre los de izquierda hay mayor variedad, pero ahi el problema es que hay que descubrir por nosotros mismos quién es quién.


diciembre 22, 2011

La feria permanente


La poesía sirve para decir lo que no puede ser dicho, para contar lo que no puede ser contado, para comprender lo que no puede ser comprendido, para hacer de la palabra un arte o hacer un arte de la palabra.

La poesía se aprovecha de las imperfecciones del lenguaje, de la ingenuidad de su pretendida lógica, de la estrechez de sus pretensiones regulares, explota descaradamente sus fallos de foco y de sentido, sus carencias de límites, sus zonas imprevistas, sus azares, sus caprichos, sus holguras, sus temblequeos, su descuidada solidez, sus grietas fatales, sus fugas incontrolables, sus grises, sus negros, sus blancos, sus rojizos y azulados…

La poesía es una feria permanente de la libertad del lenguaje...

diciembre 21, 2011

La bala en los labios

A la arquitectura no hay con que darle en términos de potencia simbólica, por decirlo en sencillos términos. La capacidad brutal de sus obras para comunicar masivamente un mensaje conceptual desde las formas es inigualable. Y a propósito del arquitecto francés Jean Nouvel, recientemente galardonado con el Premio Pritzker, observando una de sus obras -el edificio Agbar de Barcelona- se me ocurrió que sería interesante hacer una encuesta de opinión con dos opciones:


¿Usted cree que el edificio representa una bala?





¿Usted cree que el edificio representa un lápiz labial?




En cuanto me inclino por la primera opción el edificio me parece un asco, una total aberración. Pero en cuanto pienso en lo segundo hasta lo encuentro encantador.

diciembre 15, 2011

El contenido



(Un cuentito de fin de año)


Ariel, un diseñador gráfico treintañero de figura bastante agraciada, salía con dos chicas igualmente atractivas, Alejandra y Mariela, y por ambas creía sentir un amor igual. Acosado por la necesidad de optar por una ellas para formar una pareja estable se enfrentaba al problema de una indescifrable elección en tanto no hallaba razones valederas para decidirse. Entonces fue a plantearle el problema a su psicólogo, un experimentado profesional de muy buena reputación, que entre otras particularidades acostumbraba a contestar preguntas y dar consejos taxativos, asumiendo los riesgos que ello implica.

—Las quiero a las dos, y no encuentro el modo de saber con quién quedarme, pero siento que debo optar por una, porque seguir con las dos al mismo tiempo ya me resulta insoportable, quiero disfrutar la estabilidad de una pareja única, quiero concentrarme a alguien, me desarma esta dualidad, se me hace insostenible...

El psicólogo, haciendo gala de su agudeza analítica y de su sentido de la oportunidad, entendió que ese era un momento clave en la vida de Ariel y se imponía marcar una afirmación muy fuerte, muy jugada, que solo reservaba para algunos pacientes en circunstancias muy especiales:

—Ariel, conociéndote tanto después de más de tres años que venís a terapia, conociendo tu historia con estas dos chicas de las que tanto me has hablado, estoy seguro que lo mejor para vos es que elijas a la que te contiene más, a la que es capaz de fundirse en tu personalidad pero a la vez ser un estímulo a tu expansión. Y me atrevo a afirmar que la indicada es Mariela y no Alejandra…

—Está bien, no hablemos más... Voy a tomar su consejo, me quedo con Mariela y rompo con Alejandra, y dentro de un tiempo vuelvo a contarle como me siento…

Es evidente que Ariel confiaba en su psicólogo, por lo que ni bien escucho su opinión no dudó un instante en actuar la decisión. Pasado un tiempo, regresó al consultorio.

-Doctor, aunque parezca obvio solo vengo para agradecerle. Todo me ha ido maravillosamente bien con Mariela, realmente quiero darle gracias por comprenderme y por haberme ayudado…Todo ha sido increíble, sabe que ese mismo día que estuve acá a la noche la llamé a Alejandra y corté con ella, asi de una, le dije que habíamos terminado, que no me preguntara por qué, pero que habíamos terminado…Y bueno, me dediqué solo a Mariela, y con el correr de los días me di cuenta que lo que usted decía es la pura realidad: ¡nadie me contiene como Mariela! Con ella me siento protegido, pleno, cubierto, en un estado como de contención que me hace sentir muy bien, ¡y claro que era eso lo que necesitaba!, y es justamente lo único que no sentía con Alejandra…

El psicólogo hizo gala de la modestia habitual que en estos casos suele esgrimirse, dando a entender que la idoneidad esperada de un profesional no debe agradecerse porque forma parte de lo que sencillamente corresponde. Pero finalmente, Ariel no pudo resistir su ansiedad e indagó al psicólogo con una inquietud obvia.

—Una cosa le voy a pedir, casi como un favor…Que me cuente como fue que usted descubrió que Mariela era la indicada para mi, que señales registró que yo le haya dado, que observaciones, que razonamientos lo llevaron a darse cuenta, o en que teoría se basó para aconsejarme tan bien con tanta seguridad…

—Mirá, no debería hacerlo, pero te lo voy a contar…

El psicólogo sintió que era la ocasión propicia como para actuar una especie de auto-homenaje a su propio trabajo frente a su paciente, con el latente respaldo que era capaz de ofrecerle un acierto clínico tan notable como ese, se volvía un ejercicio muy relajante dar cuenta de las propias convicciones profesionales desde un lugar de plena sabiduría.

—Todo está en las palabras Ariel, absolutamente todo. Y lo digo como la conclusión final de mi recorrido teórico, después de años de formación y experiencia, después de haber digerido a Freud, a los estructuralistas, a Lacan y a muchos más, después de tantos congresos, seminarios, de mis libros publicados…Somos nada más que un acto del lenguaje, y todo lo que nos rodea y llamamos material, la sangre que corre por nuestras venas inclusive, no es más que una de sus ficciones objetivas. Nervios, impulsos, músculos, sentimientos, son solo palabras enhebradas de un modo particular, son sentidos, significantes, significados en el tiempo y espacio. Somos meras construcciones del lenguaje, y como tales en sus leyes nos basamos para existir, para funcionar...Por eso, aunque quizá te defraude lo que te voy a revelar, fue muy fácil saber que Mariela era la que mejor te contenía…

A continuación el psicólogo sacó su lapicera, tomó un papel y escribió con letras grandes: “M-ariel-a” y se lo mostró, como dando por concluida la historia. Pero Ariel prefirió reservarse el remate:

—!Usted es un capo! ¿cómo no está en televisión?


diciembre 13, 2011

1000


El post número 1000

El post número mil de un blog cualquiera dista mucho de asemejarse al gol número mil en el fútbol profesional, pero para la dimensión fantástica que este autor habita, caracterizada por complejas deformaciones metafóricas de los valores naturales, existe entre ambos eventos una intangible representación proporcional: por lo que a continuación les informo que me acabo de colgar del alambrado y he pegado un grito atronador.

De todo este ejercicio irregular el foco temático siempre fue plural y hasta difuso, mayormente textos de opinión sobre cultura, política o literatura, decorado por algunas reflexiones filosóficas y otros tantos breves ejercicios de ficción, con niveles de elaboración que van de lo nulo a lo mediano. De sus momentos de mayor concentración han quedado textos que ha sido reproducidos en sitios colectivos como Rebelion.org y Nación Apache. Pero más allá de esto, lo curioso es que a fines de junio de 2005 comencé este blog, jamás detuve la publicación de entradas, como si fuera un ejercicio regular, mantuve la gimnasia de subir “algo” todas las semanas, con un promedio de dos o tres posteos. Y cuando los días de silencio se encadenaban, sentía la necesidad inexplicable de derramar otra gota, como si la constancia fuera una especie de elección estética, o tal vez mandato de forma vinculado a la obligación de un supuesto mantenimiento vital. Como si mantener vivo al blog tuviera que ver con garantizar un flujo constante y cíclico de latidos que no pudiera detenerse más de diez días so pena de dejarlo morir irremediablemente en la anoxia.


El verbo publicar

En esos primeros años -2005, 2006- se reflexionaba mucho sobre la misma herramienta blog, sus posibles alcances, su impacto en el mundo de la expresión al punto que hablar de si mismo se había vuelto uno de los sostenes temáticos tanto de los blogs encarados como diario personal como los que apuntaban a una orientación temática determinada –literarios, periodísticos, de opinión-. La relativa novedad de la herramienta generaba todo tipo de reacciones, muchas desde el desconocimiento; miedo, vergüenza, orgullo, rechazo, polémica.

Curiosamente una de las resistencias más notables la hicieron notar algunos escritores “tradicionales”, que habían adquirido su título habilitante de tales publicando un libro de papel casi como un rito iniciático, reaccionaban con cierta violencia a lo que entendían la pérdida de un privilegio dolorosamente adquirido, habiendo pasado los filtros naturales que cualquier organización, de haber participado de ese estresante juego del rechazo y la aprobación. A todo el medio en general les hacía ruido que el blog permitiera conjugar con cierta dosis de realismo el verbo “publicar”, especie de palabra sagrada capaz de suscitar por si sola enormes suspicacias y urticantes tensiones. Demasiados tabúes simbólicos rondaban el hecho de la publicación, su status de privilegio y su referencia consagratoria quedaban conmovidas frente a un sencillo juego electrónico que parecía burlarse de la dura realidad volviendo accesible para cualquiera un acto que se había forjado una sólida reputación de selectividad. De imponerse el blog y la publicación web independiente, la letra se vulgarizaría de un modo exponencial y el peligro era que cualquiera podía obtener el codiciado botín de ser leído casi como un juego, sin sufrir las “peripecias del no”, valga la casual contingencia de usar el título a la novela de Luis Chitarroni.

Por el lado de los medios la reacción fue moderada, algunos exagerados paranoides que nunca faltan la vieron al principio como posible amenaza, pero luego se impuso la astucia comercial y supieron absorber la herramienta para volverla de alguna manera complementaria a sus intereses. La realidad es que los blogs de opinión o periodísticos que podrían haberse perfilado como una canal alternativo de generación de contenidos no pudieran superar la dependencia de los grandes medios a la hora de generar esos contenidos, y se volvieron en su enorme mayoría meros divulgadores selectivos de materiales de esos grandes medios. Los enlaces a contenidos de grandes medios superan abrumadoramente a los enlaces a contenidos de otros blogs o medios alternativos, por lo que el blog es un espacio independiente y diferente en el que se pueden encontrar otras voces, opiniones e ideas, pero que nos devuelve demasiadas veces a los grandes medios de los que se supone representa una diferencia.


Pasado el impacto de esos años, los números de visitas bajaron, y la herramienta pasó a un plano de meseta. Tal vez su utilización en las campañas políticas y la agitación confrontativa que explotó sobre la faz de la tierra argentina después de conflicto con el campo, insufló un veranito de difusión a los blogs en tanto adquirían notoriedad los “blogs peronistas” o “blogs militantes”, denunciados por la oposición.

La tensión valorativa entre publicación web y publicación de papel ha seguido su curso más allá del blog. Sitios colectivos de compilación de autores han podido mantener cierto vigor y prestigio aunque siempre restringido a algo lateral en a medida que los grandes medios no le dan un lugar relevante. Su falla ha sido la excesiva dependencia del enlace a los medios tradicionales y la falta de contenidos propios. Que lo que se publica en los medios de mayor penetración fija forme una inevitable agenda es algo que no se ha podido superar.


Ni tan bueno ni tan malo

Pero existe otra sombra que lo rodea y que lo cubre de un manto de dudas. Siempre queda la sensación que lo que subimos a un blog –o a cualquier otro medio web- no es lo mejor que se nos ocurre, porque de considerarlo suficientemente bueno veríamos como un desperdicio el hecho de “quemarlo” en un blog y preferiríamos destinarlo a otro proyecto. El blog recoge apuntes del momento, flashes de actualidad, citas, frases, repentizaciones y pocos trabajos orgánicos, sea a nivel ensayo e investigación como en materia de ficción, narrativa y poesía; recibe los materiales que fluctúan entre aquello que sentimos no es lo suficientemente bueno como para guardarlo para un libro o una revista, y lo que no es lo suficientemente malo como para hacernos pasar un papelón. Lo valioso subido a un blog suena a regalado; no se bien por qué pero creo que en definitiva funciona así. En la medida que lo escrito en los blogs tenga alguna recirculación a medios de mayor prestigio y llegada, esa tendencia podría superarse.


El blog y las redes sociales

Las redes sociales han experimentado un impresionante crecimiento en los últimos tres o cuatro años, entre las cuales Facebook es la que por la ductilidad y amplitud de su formato ha capturado para si muchas de las funciones del blog. Dado que los blogs personales solo podrían tener una circulación mínima entre el pequeño grupo de lectores amigos y comentadores, publicar textos directamente en Facebook cumple a veces con mayor visibilidad la tarea de difusión, aún cuando sea la vista restringida a los contactos. Y una cosa que contribuye a ese efecto es que en Facebook un considerable efecto de recirculación, tanto como el que funcionaba en los blogs a través del enlace de posts de otros blogs. A menudo la gente que lee algo interesante de algún contacto propio en Facebook lo reproduce o enlaza y eso provoca cierto efecto de expansión difusora.

Twitter, con su tortuoso sistema de 140 caracteres que obliga a una expresión cuasi telegráfica, no reemplaza funciones del blog, pero acapara atención como entretenimiento adictivo, ideal para el intercambio de huevadas, la búsqueda de la frase ingeniosa o la forma de decir algo que muestre lo exquisito y exótico que somos. Pero en general ha crecido en lo social alimentada fundamentalmente por la posibilidad de acceder a una ficción de comunicación con el “famoso”, con el personaje mediático. Poder fisgonear lo que estos personajes dicen o se dicen constituye un atractivo irresistible para muchos, una canalización más al cholulismo genético que no deja de crecer en vastos sectores de la población. La idea de feedback es débil, casi simbólica, porque lo corriente es que el famoso que tiene 30.000 seguidores, siga solo a 50 personas y no lea casi nada de lo que escriben sus admiradores anónimos.


Larga vida al blog

Fue tan fácil crearlo como discretamente dificil fue mantenerlo, será por eso que todos los días me resulta absurdo solo pensar en la posibilidad de dejarlo morir.

diciembre 05, 2011

El llanto del ajuste


Del ministro Cavallo a la ministro Fornero, el neoliberalismo como juego de las lágrimas...

diciembre 01, 2011

Mascota




-Vení, vamos, te preparé una cuchita para vos en el fondo de casa..


Foto: Luis Beltrán


noviembre 28, 2011

Toni Negri y los intelectuales que deprimen


Toni Negri está de nuevo en la Argentina y en este reportaje podemos encontrar un breve pantallazo de la dirección de su pensamiento político en la actualidad.

Más allá de algunas posturas que me parecen felices como dar cuenta una vez más de las limitaciones representativas y describir vívidamente al sujeto atrapado por la dictadura del mercado, hay en muchas de sus respuestas esa resonancia gris y depresiva que me ha venido llenando de insatisfacción en él –y en algunos otros “intelectuales de izquierda” europeos- que otrora supe leer con entusiasmo. Siempre contradictorios entre el posmodernismo pomposo de sus discursos y esa impostada fidelidad a la ortodoxia marxista de “las clases”. Siempre fascinados por el brillo superficial de las escenas bizarras de resistencia y expresando un rechazo casi instintivo por las acciones de incidencia concreta, dejando entrever ese prejuicio discriminatorio en la calificación de “nacional populista” a todo proceso heterodoxo que provenga allende los mares. Me pregunto como se sentirán en la posición de ser de alguna forma la cabeza crítica de un neoliberalismo sin haber podido incidir ni un ápice en contra de la plenitud de su apogeo.

Parecen no entender que no existe un afuera del poder en tanto el poder es algo que ya existe cuando nos toca vivir en este mundo. Que la sociedad sin poder debería ser planteada como una necesaria pos-utopía, una especie de utopía de segunda fase en tanto para edificar una sociedad sin poder primero hay que vencer al poder existente -un poder que pretende perpetuarse y ha establecido sólida estructuras para lograrlo- y al poder se lo vence con otro poder, toda vez que su su materialidad y su inexorable lógica fáctica se hacen infranqueables. Ahora bien, la pregunta sobre si es verosímil que otra sociedad de poder pueda plantearse como objetivo la desintegración de ese poder, seguirá flotando como incógnita inquietante, pero es evidente que por menor que sea esa posibilidad será superior a la posibilidad que podemos vislumbrar de una sociedad con “este poder” que ha dado sobradas muestras de una construcción vocacionalmente irrenunciable.

Lo que califica la eficacia de un determinado oponente a un sistema de poder, es su capacidad de producir daños a ese sistema, por decirlo sencillamente. De sembrar al menos una fisura en su apogeo que aumente las probabilidades de su caída. Lo que califica como enemigo eficaz de un cuerpo a un virus, por ejemplo, respecto de otros virus, es la capacidad que tiene de poner en crisis a ese cuerpo, de quitarle salud, de obligarlo a hacer concesiones a su plenitud, a su estado ideal. Autocalificarse de verdadera oposición por el mero voluntarismo expositivo no tiene sentido.

Aquello que le produce un pequeño malestar a la soberana salud de un sistema no es revolucionario en si mismo y quizá no sea nada más que un paso preliminar, pero seguro que todo aquello que no le hace ni cosquillas, tampoco lo es.


noviembre 27, 2011

Especulación subjuntiva


Lo que hacemos, o hagamos que suceda "sin querer”, me recuerda que existe una vieja tensión antagónica entre la intención y la casualidad en los actos o decisiones creativas, derivada de una dicotomía mayor a nivel filosófico entre la determinación y el azar. Los actos que son producto de nuestra predeterminación conciente gozan de un status superior y parecen responder con mayor grado de autenticidad a nuestra esencia. Lo que se diseña, lo que se planifica, lo que se busca deliberada y afanosamente, luce siempre más auténtico y profundo que lo que sencillamente irrumpe sobre en nosotros.

Pero esa elaborada intención conciente puede ser engañosa, y tropezar con una idea tal vez sea la lógica consecuencia tanto de haberla buscado afanosamente como de haberle sido indiferente. El acto premeditado y el acto espontáneo puede que tengan tanto de voluntario como de accidental...


noviembre 23, 2011

La penúltima consecuencia


Amo a los que fueron capaces de llegar a la penúltima consecuencia y volver para contarlo.

Por ejemplo, los sobrerrealistas (surrealistas)




noviembre 22, 2011

Archiconciencias I



Infundidos

De la planta humana –por usar un giro muy a lo Peter Sloterdijk- desbordan de singularidad los atributos de comunicación sugestiva. Tal el caso de la capacidad de infundir. Se infunde miedo y se infunden dones. Normalmente somos infundimos en el sentido de nuestra manipulación, nos infunden terror y nos infunden respeto para que nos comportemos conforme a sus intereses. Así es que somos conformados por la infuson infundidos por todo tipo de sensaciones sugestivas, recibimos oleadas de recomendaciones subliminales.


Delineados

Somos delineados por trazos incrédulos, por recuerdos insomnes que no definen ni dudan, solo aportan leves datos como tímidos informantes públicos. Esa argamasa a la vez difusa y pegajosa que llamamos conciencia consiste en el acto de ser informados de la existencia por una voz intangible, inapreciable, que exuda su mensaje y lo instila en el latido automático de nuestro presente. No podemos alegar no haber sido advertidos de estar bajo los efectos de la realidad, es imposible concebir un recurso que nos excuse de la responsabilidad de existir con todas sus consecuencias. Instados a hacernos cargo de una conciencia que aflora imperturbable frente a los vaivenes del deseo, respondemos con un grado importante de resignación a lo obvio, donde las rebeldías siempre resultan meras proyecciones para enmascarar el imposible enfrentamiento a estos mandatos.


Plantados

El que transita no se ahoga en la superficie de ningún abismo. La feroz egolatría del espacio como lugar, en el máximo estado de reposo y adherencia a una localización, conspira contra el hallazgo de alimento defensivo de la conciencia que necesita implementar algún efecto de tránsito o movimiento. La aceleración derivada de cualquier transcurso temporal, asegura al menos que la existencia está expresada con alguna dimensión acuciante que permite cuantificar conceptualmente las proporcionalidades en juego en ese estado de latencia existencial.

La existencia orgánica es, por definición, avance y retroceso en una misma operación. El vértigo de la sucesión temporal, el envoltorio de sus procesos y convenciones cíclicas, nos producen la sensación de un avance incontenible, innecesario pero irrefutable como condición, pero que deja señales de deterioro típicas de entes putrescibles con fecha de vencimiento, pruebas de desgaste, consumo y agotamiento inevitable de un recurso que no es renovable. Estamos compelidos a agotarnos, a consumirnos en el avance, a la vez que somos invitados -sin posibilidad de rehusar- a la fiesta del consumo de ese recurso limitado. No podemos detenernos a ahorrarnos, a congelarnos para preservar el capital de nuestra duración física, sino que estamos condenados a gastar una parte de nuestro tesoro vital como precio inmodificable de la existencia.

La sensación básica de trascurso, de tránsito temporal irremediable, es una de las características más determinantes de la planta humana.

noviembre 21, 2011

Las concesiones sociales como temor a la revolución


El nuevo libro del historiador catalán Josep Fontana plantea una profunda explicación histórica y global para la actual crisis: la pérdida de las concesiones sociales de debe a la creciente y sofisticada esterilización de la amenaza revolucionaria que han ido construyendo las clases dominantes capitalistas, cuya eficiencia logra ser mayor que la del propio fascismo.

"Buena parte de las concesiones sociales se lograron por el miedo de los grupos dominantes a que un descontento popular masivo provocara una amenaza revolucionaria que derribase el sistema"

Luego agrega una denuncia necesaria sobre la falacia de plantear que la austeridad es la solución a la crisis:

"Hay que combatir contra la hipnosis de la crisis, que induce a pensar que es un fenómeno de corto plazo, que se remediará. Pero esto ya dura más de 40 años y no tiene remedio fácil. ¡La ilusión de que siendo austeros va a pasar es un engaño! Cuando Esperanza Aguirre plantea que la educación no puede ser gratuita para todos mientras dure la crisis, no está pensando más que en el futuro la educación sólo la recibirá quien la pague. Las medidas de austeridad no lograrán que los cinco millones de parados de este país vayan a volver a encontrar ocupación"


noviembre 20, 2011

Versiones infundadas


Todo lo que se diga de nosotros es una versión infundada.

noviembre 18, 2011

Sebreli y la bestialización conservadora


Sebreli venía mostrando ya copiosas señales de acelerada decadencia reflexiva, pero aquí en La Nación no solo la confirma sino que vuelve militante su atrincheramiento en las cuevas del conservadurismo protector de los grandes medios que parecieran otorgar sus mimos a sus intelectuales preferidos a cambio de obtener de ellos la más berretas y amarillistas de las expresiones opositoras. Igual cuesta creer que interrogado como intelectual responda semejante gilada. No vale gastar mucho tiempo en explicar la falacia que implica esa absurda comparación. Basta decir que comparar el porcentaje de votos obtenidos en una elección presidencial, después de 8 años de gestión, en un contexto de más de 25 años de democracia, con el supuesto nivel de adhesión que obtuvo Galtieri en aquellos días posteriores al 2 de abril de 1982, a todas luces momentáneo, transitorio y coyuntural, producto del tremendo impacto emocional de un hecho bélico presentado en un contexto de dictadura militar con censura y manipulación de la información, es una animalada sociológica. A la hora del análisis, Sebreli como Sarlo, Kovadloff y tantos otros, se bestializan al punto de perder todo gesto de lucidez conceptual, apelando a artificios de comunicación vulgares, tal como se bestializan los políticos opositores, casos Carrió, Iglesias, Duhalde, Sanz. La falta de argumentos y el efecto lacerante del odio les nubla la capacidad de articular con cierta astucia y elegancia alguna línea argumental consistente, se vuelven bestias primitivas.


noviembre 16, 2011

Grecia, un país invadido


Pasan los días y me cuesta digerir lo de Grecia. Es que la costumbre nos ha hecho olvidar del peso de los hechos concretos que nos indican que Grecia es un país virtualmente invadido, colonizado, ocupado por fuerzas extranjeras. La única diferencia con una invasión tradicional es que en lugar de tanques y pertrechos militares la toma es ejecutada por los medios de presion del poder financiero internacional que ha decidido conspirar en bloque contra su soberanía como nación. Su primer ministro Giorgos Papandréu en ejercico legítimo de su cargo pretendió algo tan elemental y sensato como consultar a su pueblo sobre la toma de una decisión política crucial y fue literalmente expulsado del gobierno por la “presión internacional”, incluida la de sus colegas de los países desarrollados, presentando ese gesto esencialmente democrático como señal de irresponsabilidad e ineptitud. ¿Hasta donde ha llegada la delirante interconexión de este absurdo sistema del capitalismo globalizado que un país pequeño y su pueblo es privado de su libertad de decidir porque se pretende sostener que la no resolucion hiper urgente de su deuda pone en peligro al mundo entero? Es insultante observar como los hacen sentir culpables de los males del mundo. ¿Acaso Grecia esconde una bomba cuya mecha está encendida y si no se apaga es capaz de destruir el planeta? No, apenas tiene una deuda no resuelta, cuyo monto es considerable pero totalmente insignificante frente a los PBI de todos las potencias. Pero se insiste en culparlos y condicionar sus actos de gobierno hasta lo intolerable.

Si realmente la salud del tan orgulloso occidente desarrollado y su supuestamente todopoderoso "capitalismo globalizado" depende de que un pais periférico de Europa arregle sus cuentas, entonces estamos confirmando que ese sistema no puede sostenerse ni un minuto más. Pero sus custodios eternos se interesan en presentar el "delito" de Grecia como crimen de lesa humanidad, para de esa forma justificar brutales escarmientos y avasallantes violaciones de los derechos a la autodeterminación de los pueblos.

noviembre 13, 2011

Las aguas verticales



No es que crea que la belleza no guarde siempre una insuperable condición enigmática, pero existen algunas leyes -nunca de aplicación universal, eso si- que parecen explicarla. Una de ellas la vincula con la rareza, donde lo bello es aquello que escasea o resulta excepcional frente a lo que abunda y nos abruma con su normalidad. En este caso se cumple; el agua está en el noventa y nueve por ciento de los casos en posición horizontal en este mundo, por eso solo verla caer en picada nos parece una maravilla...

noviembre 10, 2011

El secreto literario

"Hay en la literatura, en el secreto ejemplar de la literatura, una posibilidad de decirlo todo sin tocar el secreto. Cuando todas las hipótesis están permitidas, sin fondo e infinitamente, acerca del sentido de un texto, o acerca de las intenciones finales de un autor cuya persona no está ni más ni menos representada que no representada por un personaje o por un narrador, por una frase poética o ficcional que se desgaja de su fuente presunta y permanece así en secreto; cuando ya no hay siquiera un sentido a decidir sobre un secreto cubierto tras la superficie de una manifestación textual (y es esta la situación que yo llamo texto o huella); cuando se trata del llamado de ese secreto que, sin embargo, remite al otro o a otra cosa; cuando es eso mismo lo que mantiene nuestra pasión en suspenso y nos retiene en el otro, entonces el secreto nos apasiona. Inclusive si el secreto no es secreto, incluso si nunca hubo un secreto, un solo secreto. Ni uno"

Jacques Derrida, "Pasiones" ("La ofrenda oblicua")

noviembre 06, 2011

Alturas



Siempre me preocupó el ascenso a la altura de las circunstancias.

octubre 30, 2011

Cristina plus


(Algunos apuntes post electorales...)


Ha sido notable como en un año se fue delineando desde las sombras que arrojaba la muerte de Néstor Kircher, máximo gestor y sostén del proyecto, la emergencia de la figura de Cristina con perfil político propio resolviendo cada uno de los desafíos y despejando todos los interrogantes que se planteaban los primeros días después de la citada desaparición del ex presidente. Condensando todos los aspectos hay dos hechos claves, uno que representó la ratificación de sus condiciones de liderazgo y otro que le permitió desarrollar su propia personalidad política a nivel de los acentos temáticos.


El Stop Moyano

En la relación entre Cristina y el secretario general de la CGT Hugo Moyano, aquel episodio del estadio de River Plate en octubre de 2010 cuando se celebraba el Día de la Lealtad peronista, poco ponderado en los análisis, plantó una herida hasta ahora incurable. En aquella jornada Moyano mostró las feroces dentelladas de su incultura política, siempre amparada tras la fachada del reclamo sindical traccionado por las bases. Pero sumado a la desubicación extrema que significaba lanzar tremendo gesto de proselitismo interno en un acto que es de todo el peronismo y representa un día de unión en el culto a su líder, se agregaba una insolencia personal de manifestarse en el contexto de ser uno de los oradores precedentes a la propia Presidenta que debía cerrar el acto. Recordemos que Cristina tuvo que salir a decir que “trabajaba desde los 18 años” replicando la insólita bajada de línea para colmo hecha con tono de reclamo por “un trabajador como presidente”. Aunque la alusión hacia su persona no haya sido directa era imposible dejarla pasar. Las señales de “paradas de carro” públicas continuaron en abundancia, tras la amenaza de paro ante el solo rumor de una citación judicial y ante cierta inquietud por la obtención de puestos en las listas. Uno de los problemas eternos de convivencia política que ha tenido la rama sindical del peronismo en el seno del movimiento junto al resto de sus estamentos integrantes, es la imposibilidad de actuar quitándose esa genética que los hace funcionar a toda hora en tono de amenaza corporativa, siempre presentando sus discursos, actitudes y posicionamientos, mitad como reclamo y mitad como apriete. Cuando les conviene a sus aspiraciones de poder extra sindical, son parte del movimiento político, pero cuando necesitan confrontar internamente por los espacios se ponen el traje de “corporación independiente” que solo se debe a sus trabajadores. Desconozco si se han hecho algunas encuestas al respecto, pero yo no minimizaría el impacto positivo en gran parte de la clase media votante de Cristina de este claro posicionamiento, porque no olvidemos que sumado a su firmeza en el manejo de todas las presiones pejotistas internas en el conformado de las listas, desactivó uno de los principales argumentos de la oposición que era instalar una sensación de anarquía con un supuesto escenario de una viuda desbordada por las presiones cegetistas y conurbanas, en ausencia del inmenso dique de contención que significaba su marido en la materia.


La tecnologitis social

La otra arista emergente, más allá de haber sido una elección de comunicación en la campaña, es el énfasis político “made in Cristina” sobre la educación, la ciencia y los logros de las realizaciones individuales como reflejo del nuevo equilibrio social, donde la preocupación por los que menos tienen ya no es presentada como una reivindicación clasista limitante sino que busca mostrar sus efectos sobre todos los sectores ligados al crecimiento productivo. La apelación a la distribución popular del saber científico como motor del crecimiento obtiene el doble efecto de enfatizar tanto la inclusión de los menos favorecidos como la consideración de la importancia de los méritos y el esfuerzo educativo proyectado productivamente que aleja los fantasmas de una política solo interesada en asistencialismo primario.También permitió cambiar el sesgo “crispado” de la agenda, bajar el nivel de confrontación de su discurso.

octubre 29, 2011

La receta del ajuste eterno


"Si algo sé, es que el uno por ciento ama una crisis. Cuando la gente entra en pánico y está desesperada, y parece que nadie sabe qué hacer, es el momento ideal para lograr que se apruebe su lista de deseos de políticas pro empresariales: privatizar la educación y la seguridad social, recortar los servicios públicos, deshacerse de las últimas restricciones al poder empresarial..."

El orden neoliberal parecía haber encontrado la receta de la vida eterna con su curioso mecanismo, en el cual las crisis son más una oportunidad de negocios para ratificar su perpetuidad que una invitación a la autocrítica. Con la panacea del ajuste, típico del orden económico propuesto, producen profundas crisis que entonces deben mandar a curar de urgencia con una única medicina que consideran eficaz: mayores dosis del originario ajuste. Naomí Klein apoya a los ocupantes de Wall Street y siempre pone las cosas en claro.

La capacidad de reivención



El contraste suele ser el sostén de cualquier forma expresiva y eso se verifica aún en la percepción y significación de los hechos políticos. Se ha subrayado en la mayoría de los análisis posteriores al reciente triunfo de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales, la gran capacidad de reivención demostrada tanto por el kirchnerismo como fuerza política en función de gestión, como por la propia Cristina en el trascurso de su todavía vigente primer mandato. Una saludable capacidad de reacción que sostuvo con tenacidad los principios básicos pero se apoyó en una gran inventiva e inteligencia política para articular los matices, acentos y modalidades necesarios ante cada ocasión. Pero esta característica no surgiría tan radiante y nítida ante la realidad si no fuera por el contraste que representa frente a la expuesta por una oposición derrochadora de actitudes contrarias a cualquier “reivención”. Hablada desde afuera por las corporaciones de la prensa a las que entregaron la tarea de dictarles todo guión, se han mostrado atrincheradas tras la repetición del mismo discurso, y una tan inalterable como orgullosa asunción de la incapacidad de propuesta.

Precisamente, la prensa hegemónica, asumiendo un rol directriz -mitad por impetuosidad propia y mitad por la vocación claudicante de la oposicion política que le habilitaba esa intención con un acatamiento automático- abusó de un recurso clave del que ha dispuesto históricamente pero al que nunca se vio necesitada de acudir con tanta desesperación: la potestad de cargar de interpretación tendenciosa cualquier noticia y dirigirla en contra de un enemigo, en este caso el gobierno. Ese abuso termina primero volviendo inocuo el recurso para finalmente tornarlo contraproducente en tanto la percepción lectora va encontrando cada vez más su artificiosidad (mal) intencionada. También la insistencia en camouflarse bajo un manto de “independencia” acelera el efecto irritante y descalificador, que solo obtiene aprobación de minorías especialmente hostiles a cualquier tipo de política social y más aún, que provenga del peronismo. ¿Serán capaces de “reinventarse” abandonando la negación y la obsesión por volver al tener el control de antaño? ¿Asumirán la imposibilidad de una regresión a una manera de hacer negocios ante una ley de medios que ha sido ratificada hasta el cansancio?


octubre 27, 2011

Palabras en el cuerpo


Protegido por mi corazón de caballo
enfrento indemne los azotes
de la desilusión eterna...

Dame el beneficio de la duda
y seré rico...

Dame la presunción de inocencia
y seré el niño feliz
que jamás descubriste...

Cántame el arrorró carnal
y haré de tu vida una razón
para odiar la muerte...

El cuerpo tiene memoria
de las palabras.

octubre 25, 2011

Deshidratados


Dice Santiago Kovadloff en La Nación:

“Es cierto que el oficialismo no puede ser responsabilizado por la decadencia de la oposición. Pero no deja de ser significativo que no haya manifestado durante la campaña la menor preocupación ante esa decadencia, es decir, ante los efectos perniciosos que ella tendrá sobre la vida institucional del país”

Un cargo más para imputarle al oficialismo: no haberse preocupado por la decadencia de la oposición. A tipos como Kovadloff, que para colmo atesoraban entusiastas simpatías lilitenses, la derrota los ha consumido, y deambulan las primeras horas del impacto como si estuvieran deshidratados por la impotencia de no haber sido beneficados con la imposición de sus soberbias. En ese contexto, emiten palabras cuyo delirio descomunal y su cinismo desvalorizador del adversario, se abrazan a una supuesta racionalidad de presuntuosa sabiduría y nefasto autoritarismo moral.

La exageración dolosa provoca rechazo. Gritaron a los cuatro vientos el apocalipsis irreversible, denunciaron victimizándose un autoritarismo devastador de las instituciones, endilgaron aberraciones a diestra y siniestra, y cuando todo eso no pudo ser corroborado en la experiencia práctica de la realidad, el rechazo mayoritario a esa postura se patentizó.


Los jinetes del resarcimiento


Galopan sin discreción, como si prefirieran que los detecten los capturadores de presagios. Lanzados de cabeza en la noche ominosa de la desesperanza, veloces y deslizantes, reparten anchamente indicios de comunión que se devanan imbricados en la más tenue espuma de inconciente inmensidad. Y viajan en el interior de una pompa de jabón iluminada por la luz declinante de un atardecer. Han honrado sin hesitar las más hondas pasiones educadoras como abrigados han sido sus descansos por frazadas de caricias amorosas. Huyen del pavor de enmadrugarse solitarios en albas resecas, cortadas por amargos soliloquios de mates insípidos. Pueden morirse por la gloria de la pena o dejarse elegir por el rumbo de una reticencia rutilante.

octubre 22, 2011

Si de populismo hablamos...


"Para superar la exterioridad del poder económico y a veces político nace la idea de que la meta del desarrollo no es aumentar la capacidad de inversión, sino el nivel de participación e integración de una sociedad nacional resquebrajada o dualizada por los efectos de una modernización heterónoma. Tal es la definición del populismo. Su motivación más general es: rechazar las rupturas implicada por la acumulación capitalista o socialista; compensar una modernización inducida por un control colectivo, comunitario, de los cambios económicos y técnicos; mantener o recrear la identidad colectiva a lo largo de transformaciones a la vez aceptadas y rechazadas. En ese sentido la noción de populismo abarca a todas las formas antielitistas de control del cambio social"


Alain Touraine


octubre 14, 2011

Jobs, un modisto de la electrónica



El mundo de los productos informáticos es muy especial. Funciona como una especie de ghetto simbólico dentro del cual existen verdades de sentido común que pueden lograr, por ejemplo, que cualquier buen comerciante pase a la posteridad universal como un “genio de las computadoras” o incluso “El Leonardo Da Vinci del Siglo XXI”.

Está claro que Steven Jobs tecnológicamente no inventó nada sustantivo, fue un hombre de negocios bien informado que se basó en la fertilidad de su intuición para aprovechar las tecnologías disponibles y verlas puestas en objetos de consumo, poniendo énfasis en el diseño y en una estrategia de marketing determinada. Tanto para el éxito de su compañía como para la del que fuera su socio-amigo-enemigo Bill Gates, las claves técnicas trascendentes fueron creadas por otros. Muy lejos del glamour mediático dormirán las almas en algún ignoto lugar de los investigadores del PARC (Palo Alto Research Center) de Xerox que mandados por su empresa a desarrollar una computadora que pudiera adosarse a las fotocopiadoras para su manejo, dieron luz a la interfaz gráfica, al mouse y una serie de innovaciones que fueron la clave de la configuración del tipo de computadora personal que a la larga se impuso como estándar universal. Precisamente Jobs y Gates compartieron una única y gran visión de negocios realmente innovadora que fue creer que podrían existir las computadoras personales. Pero en el caso de Jobs, su dirección siempre estuvo orientada a diseñar productos novedosos y de alta calidad, darles un matiz exclusivo y ser la locomotora del mercado en la materia.

A partir de 1996, a pesar de tener una porción interesante de mercado, vio que era imposible ganarle la batalla en software y hardware personal a Microsoft -que se había impuesto usando una estrategia contraria: apertura, abaratamiento, masividad y compatibilidad- y apuntó a consolidarse como líder de objetos especiales enfocando hacia los usuarios que elegían "pertenecer". Primero fue la iMac, una PC de diseño llamativo, luego se enfocó a los utilitarios portátiles prestando atención a las nuevas tendencias de consumo digital. Cada lanzamiento implicaba una gran investigación de diseño que incluía también alguna innovación técnica de detalle interesante aunque no fuera algo revolucionario, como fue el caso de la pantalla táctil por ejemplo, uno de las más notables. Frente al cambio en la forma de disfrutar la música que implicó la irrupción del m3, contestó con el iPod como dispositivo, que tuvo luego en la creación de la iTunes Store una pretensión de salida compatible con la industria musical. A mediados de los 2000, con la tendencia del incremento del uso y de la sofisticación de los celulares en pleno apogeo, lanza el iPhone y logra conmover todo el mercado de esos aparatitos dominado por otras compañías electrónicas. Su último gran “chiche” fue el iPad, la tableta más problemática que útil, jugando siempre con lo irresistible de la novedad y la exclusividad. Que las demás compañías clonaran sus lanzamientos, incluso superando sus errores, fue estableciendo un raro mecanismo: Apple hacía punta con un objeto, lo imponía como deseo, y luego eran los competidores con sus clones los que terminaban su desarrollo superando sus falencias.


Cuando a Jobs le preguntaron porqué apostaba a que alguien pagara por un mp3 cuando bien podría descargarlo gratis de la red, respondió: “Por la misma razón por la que alguien compra agua embotellada, pudiendo obtenerla gratis de la canilla”. Eso sintetizaba su visión comercial de montarse sobre el segmento del mercado que es capaz de pagar por un valor agregado extra por la adquisición de una pertenencia a una elite, a una casta de exclusividad, de calidad especial más allá de lo corriente, representando el segmento de la alta gama. El mismo criterio usado en otros nichos de negocios totalmente diferentes como la industria de la moda, donde obviamente se paga muchísimo más por un Dolce Gabana o un Armani lo que se paga por una marca regional o lo que incluso podría hacerse en el sastre o la modista de la esquina, o la industria automotriz donde se pagan 200.000 dólares para cumplir casi las mismas funciones que cumple una máquina de 20.000. “El porcentaje del mercado que tiene Apple es más grande que el de BMW o Mercedes o Porsche en el mercado de automóviles. ¿Qué tiene de malo ser BMW o Mercedes?” fueron sus textuales palabras. También, los hábitos establecidos de presentación y el destino de sus productos orientados todos a las actividades interactivas de la vida cotidiana incluyendo los consumos culturales hizo que esa parte de la industria digital informática se convirtiera en un eslabón más del mundo del entretenimiento, sus nuevos productos eran esperados como si fueran nuevas películas de Hollywood o nuevos discos de una banda de rock, formaban parte de la industria cultural más que de la electrónica.

Pero Jobs encarnaba otro paradigma personal de cara a su imagen pública, era la máxima proyección del “yuppie cool” que se hacía millonario obviamente como cualquiera, pero aparte era creativo, innovador y con un toque de bohemia, arte, filosofía y amor por la calidad misma más allá de la frialdad de los números. No es extraño que se hayan desarrollado en el espacio geográfico cultural de California, alrededor de la Bahía de San Francisco, tal vez el centro más liberal de los Estados Unidos. Los que se hacen ricos en el mundo de la computación se convierten en el modelo del “millonario bueno”, en oposición al frío yuppie del mundo de las finanzas, caracterizado por la insensibilidad social como destreza básica, cuya fortuna crece al amparo de oscuras transacciones que ocultan consecuencias fácticas ulteriores casi siempre nefastas como despidos masivos o desguaces dolorosos, tal como lo retratara a mediados de los ochenta Oliver Stone en la película “Wall Street”. Los millonarios como Jobs eran artistas de los negocios con rostro humano, nos ofrecían productos destinados a incorporarse a nuestras vidas cotidianas, a volverse nuestras mascotas electrónicas, y además de flotaba tras ellos el espíritu del trabajo productivo, de empleos calificados, de ambientes laborales distendidos y sofisticados, catalizadores de talento e inteligencias jóvenes. Solo podía comparárselos en ese aspecto los con exitosos productores o directores de la industria del entretenimiento audiovisual.


Entender a Steve Jobs sin Bill Gates como su polo opuesto es difícil. Jobs estaba un paso atrás en la convicción de que las computadoras personales fueran a constituirse realmente en un producto masivo. Siempre eligió mantener, en pos de tener bajo control la alta calidad de sus productos, pero también sus altos precios que la mantendrían como consumo especializado o de elites, cerrando el juego para mantener bajo su control todas las partes del proceso, hardware y software. Microsoft se diferenció por ir hacia la masividad absoluta, y que la única forma de lograrlo era liberar el control sobre los componentes, permitir el juego de otras empresas, concentrar fuerzas en el software y no pretender abarcar la producción de los soportes físicos. Si hubiera triunfado la visión de Jobs, las computadora estarían mucho menos generalizadamente presente en los hogares y en las escuelas hoy día. Porfió siempre por mantener el control de todos los componentes, el control sobre el negocio incluso con una obsesiva defensa por las patentes de sus creaciones, donde llegó a extremos muy controversiales como pretender exclusividad por decisiones de diseño industrial muy elementales que difícilmente pueden alegarse como creaciones de identidad propia, tal el caso de sus reclamos a Samsung por los envoltorios encastrados o la forma redondeada de los ángulos de los equipos.


Ahora bien, ponerle paños fríos al entusiasmo por vincularlo a la genialidad no significa dejar de reconocer sus méritos personales como creador. La potencia del talento creativo se vehiculiza tanto a través de las expresiones tradicionales del arte, la cultura y la ciencia tanto como en este caso para la creación de productos tecnológicos, y no es justo valorarlo solamente en los primeros. En su vida de negocios dio muestras que siempre sus apuestas se debieron no solo a una estrategia de segmentación de mercado sino a su pasión por los productos que tuvieran una carga intelectual-cultural importante en cuanto a respuesta de concepción, desarrollo y diseño.

En el final, afrontando un cáncer, se dio el lujo de dejar unas frases acerca del sentido de la muerte que son aterradoramente profundas. “Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo”. Imbuidas de la cosmovisión mercantil que lo atravesaba, intuye que la muerte aparece como un sabio dispositivo repositor pergeñado para el funcionamiento de los mercados sociales. Los seres humanos tienen su hora de protagonismo como esos productos exitosos pero llegará inexorable el momento de que se vuelvan obsoletos y reemplazables para continuar un ciclo que se presume infinito hasta que alguien pueda demostrar lo contrario.

octubre 12, 2011

El paraguas de Tabaré


La revelación de que el ex presidente uruguayo Tabaré Vázquez manejó la hipotesis de una guerra con Argentina y fue a pedir "apoyo preventivo" a los Estados Unidos ha causado gran impacto. El ex canciller Rafael Bielsa ya ha salido a responderle.

Este es el video que origina la noticia; Don Tabaré, en un contexto donde aparentemente quiere lucirse ante un auditorio estudiantil, expone que como hombre de estado tuvo que prever la hipóstesis bélica durante el conficto con Argentina por las pasteras sobre el río Uruguay. Pero muy significativos son los detalles que aporta a continuación, que evidencian con brutal crudeza su máxima dimensión geopolítica de alineamiento y un concepto despectivo hacia la Argentina. Primero hace una asociación absurda, paranoide y prejuiciosa de un episodio local totalmente desconectado de la relación bilateral como los incidentes ocurridos en el traslado de los restos de Perón a San Vicente en 2006, tomándolos como argumento para pensar en una posible vocación de hostilidad armada de parte de la Argentina. Finalmente, se jacta -con sutil ironía- de haber ido a pedir el amparo de George Bush y de haber obtenido la intimidación de la Argentina a través de una declaración diplomática arrancada a la cancillería yanqui acerca de que "Uruguay es un país amigo de Estados Unidos”. Un espanto.



octubre 08, 2011

Lechugas robadas de huertas orgánicas


Soy uno, soy cien. Un cabeza de huevo, una alimaña de suburbio, un nieto de inmigrantes campesinos, un zángano empobrecido, un rentista urbano bien alimentado de piedras, libros y culturas preciosas. Soy aquel, como Raphael, soy ese, eso, esto y lo otro. Soy miles, soy lo que se me de la gana, puedo serlo y dejar de serlo. Y no podrán saber quién soy porque escribiré todas y cada una de las líneas para desconcertarlos. Estas páginas no irán develando quién soy sino que sumarán enigmas sobre enigmas, tan triviales que les invadirá un rencor insoportable por no poder resolverlos. Soy de alta gama, con fémur de titanio y fibra de carbono, tengo el cerebro tan moderno que se comanda desde un tablero, con lucecitas azules que se prenden y apagan en la medida que pienso, vibro o recreo todo la información que capturo. Soy ecológico, fabrico barquitos con papel reciclado y los hago navegar en fuentes de agua pura, robo lechugas de huertas orgánicas. Soy soberbio, engreído, y dueño de una asquerosa humildad pueblerina. Soy culto, y bárbaro, mal hablado, me trabo, las sílabas suelen retorcerse alrededor de mi cuello como serpientes hasta ahogarme y limitarme a giros guturales. Soy culto, y sucio, empleo vocablos usados, repentizo hallazgos, agasajo sentido y los manjares dialécticos se me hacen agua en la boca.


octubre 05, 2011

Contrapelos II


Odio aquello en lo que se convierte lo narrado, esa condición de pieza, de objeto acabado que adquiere donde el tono después de la articulación se vuelve un aire inmundo de solemnidad. No puedo evitar que las campanas que portan las palabras suenen antiguas, como si se quedaran a resonar su propia alcurnia saturada de tradición, o retumbara como maldición sobre cada una ellas unos ecos ceremoniales. A veces escribir es componer una música despreciable.

Quisiera evocar esos momentos de dorada apatía, cuando mis ropas propulsoras me arrastraban por los desiertos del tiempo, en mi soledad clínica. De esas liturgias del hastío, grises y pueblerinas, de caras conocidas como derrota, de amigos y vecinos como anfitriones de una cárcel conspirativa. Cuando vivir se convertía en un aterrador devenir vegetativo, morando entre reflejos escuálidos de una irrespirable imposibilidad de aventura, nutrido apenas con unos gramos de ensoñación proteica para prolongar la espera por algún próximo destello milagroso de ruptura. Recorrer las mismas calles gastadas por los sentidos, repetir la ceremonia de la observación de sus accidentes morfológicos inmutables, caras, negocios, vidrios, colores de veredas, repasar una y otra vez su pobreza emisora, era un ejercicio a pérdida, que te vaciaba las escasas reservas de inspiración transformadora en segundos. Esa experiencia paradójica del encierro laberíntico en una inmensidad disponible, de sentir la estrechez sofocante en el medio de la anchura más optimista, te educa acerca de la farsante reputación de la libertad, tal vez la más engañosa de las ofertas del mercado de valores. La libertad nunca es generosa, porque su oferta está siempre condicionada después de la propaganda inicial, está administrada por un monstruo indestructible que se hace presente ni bien atravesamos sus puertas abiertas. Se esconde el maldito cinismo tras su fachada promisoria, y para todo lo que tocamos rige una penalización, para cada ilusión de descontrol existe un repudio fatal, execrable.

Todo paso libre es un paso en falso. Todo paso es un paso en falso.


Contrapelos I


Terror le tengo al horror, y simple miedo a todo lo demás.

septiembre 30, 2011

Una inconcebible violación de nuestro derecho a la privacidad


Estamos en un momento de grave peligro. La era de la información con su avance imparable amenaza nuestra privacidad. Somos invadidos por soportes innovadores que se nos ofrecen como servicio y entretenimiento para nuestras vidas pero que en realidad está destinados a traficar con nuestra información privada, con datos personales que nos pertenecen y nadie debería usar sin nuestra autorización, menos que menos para exponerlos al alcance de cualquiera.

Uno de estos dispositivos, lamentablemente tan popularizado hoy día que está presente en la mayoría de nuestros hogares, ha llegado al colmo y ha traspasado todos los límites esperables. Directamente sus responsables han decidido exponer nuestros nombres, la dirección de nuestros domicilios y –créase o no¬¬- ¡nuestros números de teléfono! Una verdadera locura. ¿En qué siniestras manos pueden caer esos datos? Tal vez usados por organizaciones delictivas para pergeñar las más variadas y sofisticadas formas de robo, estafa, acoso sexual, extorsiones o secuestros. O tal vez a merced de especuladores que pretenden atiborrarnos de propaganda indeseada para que compremos las inimaginables porquerías. Debemos decir basta. Ponerle punto final a esta sutil forma de perniciosa violación de nuestro sagrado derecho a la privacidad.

Si estás de acuerdo únete a nuestra campaña contra este dispositivo perverso que con meros fines comerciales pone en mano de cualquier inescrupuloso nuestros datos más vitales. El lema de nuestra campaña es:


¡No a la guía telefónica!

El deseo incandescente


Simplemente, díganle al mundo que existo.


septiembre 28, 2011

El otro Nadal


"La maquinaria institucional e ideológica heredada de 30 años de neoliberalismo no está ahí por nada: sus objetivos son el retroceso político y mantener vivos los viejos dogmas. Esto se logra imponiendo una narrativa dominante sobre los orígenes y naturaleza de la crisis que impida pensar en caminos alternativos"

Este es mexicano y uno de los buenos analistas económicos que escriben en español. En este breve artículo analiza en gruesos trazos la trayectoria del neoliberalismo.

septiembre 27, 2011

Kirchnerismo y progresismo


"Los políticos o los columnistas que dicen que con el kirchnerismo vivimos en el peor de los mundos van contra el sentido común de las personas en la Argentina. Hablar de "países serios" en un mundo revuelto, en el que países que hace unos años eran ejemplo hoy se hunden, es pagar tributo a una ideología, no a la experiencia"

En un reportaje publicado en La Nación, Carlos Altarirano -autor de "Bajo el signo de las masas" y "Peronismo y cultura de izquierda" entre otras cosas además de ex socio autoral de Beatriz Sarlo en varias obras- reflexiona sencillito, pero interesante.

(Vía Daniel Freidemberg)


septiembre 25, 2011

Resignación


Como necio parásito de un planeta oscuro,
en la infinidad sonora de clamores eternos,
aquí, lugar cualquiera, he nacido y vivo,
y sólo es mi deseo que se sepa y se detenga todo.

Que por un grito perdido en la tormenta
los océanos callen de pronto el aullido de sus olas,
que por traer flores a mi tumbra
los soles en masa dejen su Verbena.

¡Pobre corazón ingenuo! Rómpete, no eres nada.
Muchos otros murieron con ansias iguales
y la tierra siguió en su silencio.

Todo es duro, descorazonado, superior a ti.
Sufre, ama, espera siempre y baila
sin nunca exigir ese Porqué universal.


Jules Laforgue (traducción: Adolfo García Ortega)

septiembre 21, 2011

El lado oscuro del socialismo


Dorox tosió como una forma de acomodarse a la distancia respecto del siempre intimidante Progressor, su acompañante en aquella mesita de una confitería de Palermo Soho. Tenía una gran habilidad para distinguir cuando era el preciso momento de no incomodar a su interlocutor con planteos de difícil acceso, cuando se imponía obrar verbalmente con serena generalidad y ofrecer un atenuante respecto de ese insoportable desequilibrio conceptual que adquiere la realidad en algunos instantes. Eligió entonces el camino de la sentencia totalizadora, de holgada calzadura y sospechosa de lugar común.


—Sabés una cosa, a pesar de todo yo creo que el mundo marcha hacia el socialismo…


—Ojalá así sea —respondió rápido Progressor dando evidencia de cierta satisfacción con el tenor elegido para el intercambio—. Cuando más cansados estemos de esperarlo, y cuanto menos lo creamos probable, llegará la hora en la que se cumplan los profundos sueños de cambio —prosiguió sacando casi de la galera una bocanada de inspiración sentenciante—, que esta larga noche oscura del capitalismo ceda por fin su lugar a una sociedad más justa donde todos podamos gozar de los beneficios de la vida por igual y a todos nos den los que nos corresponde, y que bajo el rostro del socialismo por fin por fin arribe la era del infinito goce…


—No boludo, con el socialismo tenés que laburar también…—concluyó Dorox creando la interrupción justa para ante la llegada del mozo hacer el pedido de los dos cafés.


(Fragmento de “Dorox, el impreciso” una novela siempre desescrita en el primer capítulo...)