El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

septiembre 15, 2006

El tesoro del discurso

Este post comete un acto de desafío contra una ley no escrita que en la práctica gobierna a los blogs; hace referencia a un texto aparecido en otro blog más de un mes atrás y saca a flote algunos apuntes que nacieron casi como comentario y que fueron puestos a dormir en espera de florecer en momentos de más benignas condiciones de temperatura y humedad creativa. Ese mejor momento nunca llegó ni llegará, sólo que hoy una mano casi autoritaria de mi parte ha decidido despertarlo y hacerlo salir a la puerta con lo puesto.


Parto de citar parte de lo que Miguel Soler escribíó en Kaputt :

“…Como lo mío es el dibujo y las artes visuales, me recuerda la forma en que el público recorre una galería de arte. Si prestan atención en ello, verán como la gente se traslada cuadro a cuadro, tratando de componer un film imaginario que les pueda indicar el sentido de la serie. Por eso traté siempre de ir solo a una exposición que fuera de mi interés; porque de las veces que recuerdo haber ido acompañado, me sentí tirantado por esa órbita preestablecida en la continuidad de las paredes y la uniformidad de los espacios. Yo creo que uno tiene que entrar un poco ciego, y dejarse asaltar por la súbita visión de una pintura; algo así, como jugar a la gallinita ciega: plantarse en el centro del salón, girar una cantidad de veces, y lanzarse al tanteo de una forma fugaz pero apremiante, como hacia una mujer que guía con su aliento, cada vez más jadeo, cada vez más ardo. Nunca la memoria ha ordenado con eficacia la concatenación de hechos que forman nuestra vida. Solemos pensar que ajustada la relación de causas y efectos, el sentido surgirá como un fantasma convocado. No es así…”


En arquitectura existe un modo de vivenciar los espacios según un orden temporal narrativo lineal que es forzoso; una obligatoriedad del recorrido porque la experimentación de cada espacio depende de la limitante física del movimiento de la persona. Pero lo central es que no es posible vivenciar las unidades en forma autónoma sin la experiencia necesaria del enlace o la transición. No se puede estar en un living en un instante y pasar a experimentar de pronto el interior de la sala de lectura que se halla unos pasos o unas paredes mediante evitando alguna clase se transición que ya inyecta una inevitable variable encadenada de percepción. Tampoco -a menos que alguien se tire desde un helicóptero como el hombre araña y caiga por la claraboya- se puede experimentar el interior sin primero vivir el exterior y su transición. No es posible empezar por el final, saltear pasos o construir una sucesión de punto independiente. Eso no quiere decir que no existan espacios que se puedan experimentar con recorridos alternativos, por ejemplo si se parte de un centro y hay varias opciones se pueden generar alternativas pero no se puede pasar de la habitación en la que se está a la de del otro lado del centro sin pasar por algo.

En pintura si se puede caer sobre cada cuadro en particular evitando la búsqueda de un orden o promenade perceptivo, pero no quiere decir que no se pueda buscar ese efecto de cuarta dimensión o recorrido por el cual cada cuadro puede estar articulando un discurso si se los visualiza en determinado orden. Como en música, se puede vivir la experiencia de insertarse perceptualmente sobre piezas aisladas, pero también erigir conexiones narrativas y que el orden sea estéticamente activo.


La diferencia que plantea Miguel con la memoria es fundamental: la memoria hace el trabajo de seleccionar episodios pero no construye discurso narrativo, nunca nos cuenta un cuento, sólo muestra imágenes impresas, da cuenta de registros en grados de intensidad, amplitud, estrechez, forma, calidad; pero no aporta sentido narrativo, no da satisfacciones expresas a las demandas de orden, solo informa desde su propia “arbitrariedad” selectiva. Y pongo comillas ya que por arbitrario calificamos a todo lo que no podemos hallar su estructura lógica, pero eso no nos asegura que tenga sus razones que quizá se manifiestan según otro tipo de códigos.

Quién entra a una sala de exposición de cuadros por “instinto” habrá de escrutar señales de la existencia de una propuesta de algún orden de recorrido en la disposición del material. Y no están tan errados; el ordenamiento dispuesto por el autor en relación al movimiento puede tener alguna intencionalidad expresiva, formar parte de la cuestión artística, y no un mero orden azaroso para la experiencia de obras en si mismas. También es posible que la lectura de unidad o sentido del conjunto de las obras se de igual sin necesidad de apelar a disponerlas según un orden secuencial.


Cuando Mussorgsky tuvo que representar musicalmente las obras expuestas de su amigo, el pintor y arquitecto también ruso Victor Hartmann, que había fallecido poco tiempo antes, le llamó precisamente “Promenade” (paseo) a los intermedios del recorrido que imaginó por las diez obras que escogió de las más cuatrocientas que integraban la muestra homenaje organizada por su amigo común Stassov. No presentaban ningún orden entre si, pero a juicio del propio Mussorgsky representaban un hilo conceptual común.


La tendencia al ordenamiento es un gen que del cual el lenguaje nos hizo herederos. Ningún ser humano educado es capaz de privarse fácilmente de esa tentación que es la búsqueda del tesoro del discurso.

11 comentarios:

inx dijo...

Este post me resulta el plano de un bello y sólido edificio construído entre un ingeniero y un arquitecto, puestos a considerar cuidadosa, amorosamente, la resistencia de los materiales y las posibilidades de la estructura como soporte y núcleo de la obra. Los felicito a vos, Julio, y a Miguel. Un bello texto ha disparado al otro. Bellos los dos. Está muy bien pensar el blog, en él pensamos.

Silvia Sue dijo...

No comentario, sí un post que "crucé" (como suele decir Vero) para vos en ¡Ay, dejemé!, siendo las 9.42 de esta matina con Tino :)

Anónimo dijo...

Empecé a escibir el comment y se me hizo tan largo que me dió careta. Lo puse como post, diciendo lo cual creo desafiar otra regla no escrita: no harás publicidad de un post tuyo diciendo que es comentario ;-)

Por otro lado, pero para que sea otro lado debió haber recorrido: ¿cuál es la regla no escrita que decís vos? ¿No volver a los posts viejos, los que dejaron cosas resonando? Merda! A mí la arqueoblogogía me encanta...

Tino Hargén dijo...

Gracias Inx !!!

PD:Pero la verdad que entre cienveces y acteon son demasiados ingenieros cercanos, noooooooo, bastaaaaaaaa;-)))

Tino Hargén dijo...

Bueno, me alegro que esto despierte cruces! ¿Será sembrar la epidemia del discurso?

Vamos a leer tu post Silvia y el tuyo Pablo.

En cuanto a la ley no escrita, en efecto, pocas veces he visto que alguien haga referencia retroactiva mayor de 2 o 3 días
respecto a algo escrito en un blog. A mi me pasa que vengo reaccionando con bastante "retardo" ultimamente a las cosas que leo, por un lado es falta de tiempo y por el otro quizá haya algo de rebelarme contra cierta obsesiva inmediatez del blog que parece apurar escrituras que no merecen ser apuradas y "quemar" temas demasiado aprisa. Todos los bloggers ( algunas más, otros menos ) mostramos una especie de placer por sepultar unos textos con otros textos, casi con alevosía solemos enterrar toda descendencia; como una fijación por evitar la maduración y aturdirla de renovada "actualización".

Por otra parte Pablo te aclaro que el " derecho de autor" de remitir en un comment a un post propio lo tengo yo :-)), y me costó hasta acusaciones de spam de parte de algunos dilectos antipatizantes que solía frecuentar;-))

Anónimo dijo...

yo a la ingeniería me la paso por el forro de la olla

Anónimo dijo...

"tarde a todos lados" se reporta.
yá pensaré otra cosa a continuación de ésta.
me encantó. un abrazo.

Tino Hargén dijo...

Gracias Ayde, piense, piense que se pone lindo

abrazo

Miguel P. Soler dijo...

Estoy un poco ausente de la dimensión comment, cosa que me hace sentir un poco culpable.

Por otro lado, me alegra (y me "sonroja", ¿se puede decir?) que un texto dispare esta telaraña de post, y de la cuál no me habría dado cuenta sin navegar. Pero es así de monstruoso: la comunicación se diversifica, se dispara y no se centraliza: un problema del que charlamos en su oportunidad, Tino. Julio, tu texto es otra dimensión crítica del mío, enriquecedora y estimulante. Como siempre, tengo un lector atento en vos, cosa que se evidencia en tus comments y demoran mi decisión de dimitir de mi producción más bien pobre.

¡Inx, tu metáfora no podía ser más acertada, aún cuando es famosa la rivalidad entre arquitectos e ingenieros! Bella apreciación, poeta.

Muchachos, hay que plegar y cruzar textos, seamos del oficio que seamos. Da gusto ver estas construcciones. Es un lujo poco visto en este universo bloguero, que mucho monologa y poco construye.

Un abrazo a todos.-

(Últimamente ni tiempo de commentar, con lo que me gusta, tengo, Julio)

Tino Hargén dijo...

Don Miguel Acteon!

¿Vio que yo no miento cuando a todo el mundo le digo "tengo un comentario a partir de tu post que tengo que desarrollar", je, je, el tema que le dije lo mismo como a 3 o 4 y en 6 meses solo completé el tuyo!!!!!

En mi caso el pulso del blog tiene al comment como indicador; las epocas que más actualizaba mi blog eran las que más comentaba, y ahora paso por un momento donde me cuesta finiquitar textos y comentarios.

Habrá que subir un cambio, y es vital que echemos a andar la rueda de pensamientos entre nosotros...

Anónimo dijo...

Para mí el cruce se está dando todo el tiempo, aunque no sea explicitado como tal. La lectura fina y suspicaz puede llegarlo a advertir: "¿no será que este habla de esto por lo que anduvo leyendo acá?". Sí, no le quepa la menor duda. La mayoría de las veces es así. El blog como puerta giratoria: uno se sube, da una vuelta, cree que salió al exterior pero en realidad ya está volviendo a entrar. ¿Este era mi blog?¿Esto es un post o un comment? Ah, sí, me mareé un poco. Sigo viaje, un abrazo.