Tópico
Desoyó críticas y se apropió del primer aforismo que fue capaz de inventar:
Por tus contradicciones serás reconocido, por tus debilidades aceptado, por tus fortalezas repudiado y por tu sabiduría discutido.
Relevo
Permaneció subido a una ilusión que estaba sustentada por el afecto, a pesar de sus disensos y de que cierta filosofía imperante realmente no comulgaba con su forma de pensar y sentir. Un grupo de coleccionistas burgueses sin más inquietud en la vida que excitarse comprando desvelados tras la acumulación de informaciones y detalles en torno a un fanatismo ciego. Absortos en sus cápsulas de placer adolescente y montados a un engreimiento de grandeza como custodios de valores sagrados. Embelesado scon sentirse parte de una trascendencia, cultivando lógicas masónicas, soberbios y cerrados a toda crítica o comunicación exterior, sometiéndose y sometiendo a todos a una endogamia pueril.
Transición
Anotó un trivial recetario de obviedades:
Pedirle un autógrafo carnal a la utopía. Velar las noches de semana, repechar los senderos obtusos que se oponen a las fronteras, hacer fuego en unas mejillas ardientes, inflar un globo aerostático con respiraciones artificiales, instilar besos en lagrimales, dar a unas manos rango de embajadoras de la ternura, reflejar pequeñas soledades la luz de la luna desierta, recomenzar el aprendizaje de todos los sabores. Reciclar todos los sentidos.
Desoyó críticas y se apropió del primer aforismo que fue capaz de inventar:
Por tus contradicciones serás reconocido, por tus debilidades aceptado, por tus fortalezas repudiado y por tu sabiduría discutido.
Relevo
Permaneció subido a una ilusión que estaba sustentada por el afecto, a pesar de sus disensos y de que cierta filosofía imperante realmente no comulgaba con su forma de pensar y sentir. Un grupo de coleccionistas burgueses sin más inquietud en la vida que excitarse comprando desvelados tras la acumulación de informaciones y detalles en torno a un fanatismo ciego. Absortos en sus cápsulas de placer adolescente y montados a un engreimiento de grandeza como custodios de valores sagrados. Embelesado scon sentirse parte de una trascendencia, cultivando lógicas masónicas, soberbios y cerrados a toda crítica o comunicación exterior, sometiéndose y sometiendo a todos a una endogamia pueril.
Transición
Anotó un trivial recetario de obviedades:
Pedirle un autógrafo carnal a la utopía. Velar las noches de semana, repechar los senderos obtusos que se oponen a las fronteras, hacer fuego en unas mejillas ardientes, inflar un globo aerostático con respiraciones artificiales, instilar besos en lagrimales, dar a unas manos rango de embajadoras de la ternura, reflejar pequeñas soledades la luz de la luna desierta, recomenzar el aprendizaje de todos los sabores. Reciclar todos los sentidos.
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