El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

enero 15, 2008

Peor es nada


Vía El Fantasma di con un texto de Susana Viau que está colgado en una especie de versión web anticipada del nuevo diario Crítica que aparecerá en marzo dirigido por Jorge Lanata y Martín Caparrós.

Me resulta algo así como una granada en los testículos leer que una metodología negra y clandestina basada en la tortura y desaparicion forzada de personas sea preferible para alguien a cualquier tipo de juicio público, aún aquel que se desarrolle bajo una ley marcial o con el peor de los métodos de juzgamiento militar. Cualquier acto que adquiera las mínimas formalidades de un juicio, por más aberrante que sea su orientación, si cumple los mínimos requisitos de ser público y otorgar un elemental derecho a defensa, implica la posibilidad de algún tipo de reacción de la sociedad y del mundo, aún bajo una dictadura. En cambio la oscura clandestinidad del terrorismo de estado apaga todas las voces posibles al compás de la respiración entrecortada del pavor y los gritos desgarrados de la tortura. Como declaraba el monstruoso ex general Díaz Bessone en un documental de la televisión francesa, los genocidas del proceso optaron por la estrategia de masacrar a escondidas entre otras cosas para liberarse fácilmente de las reacciones internacionales, entre ellas la condena del Papa que era la que más temían.

6 comentarios:

Alberto dijo...

muy debatible lo suyo, si uno no cree en la ilusión del sistema. en principio, el problema de los señores con la AAA no eran las barbaridades que hacían, sino que corroia la cadena de mandos. si los juicios sumarísimos eran públicos no queda en claro de la nota, ni que hubieran de tener los mas mínimas formalidades de un juicio. Pero aún en ese caso, es debatible lo mismo, si es que es preferible que haya gran cantidad de fusilamientos en manos de un gobierno de facto, que por definición es ilegal, que monta juicios ilegales, con jueces y fiscales ilegales, creando la ilusión de legalidad o formalidad (en este caso no para el público sino que para el interior del ejército), o la represión que era tan ilegal como el juicio pero que ni siquiera trata de crear la pantomima de legalidad.
Debe notarse que el artículo no deja en claro que lo propuesto cumpliera con ninguna de las ¨mínimos requisitos¨ que vos pedís.

werte dijo...

El mundo se hubiera quedado más o menos mocho, porque toda Europa estaba persiguiendo a la ultraizquierda con legalidad más o menos de excepción, pero públicamente y con resguardos jurídicos mínimos pero que al lado de las bandas negras argentinas...
La dictadura eligió la oscuridad por que la ley, aunque sea de excepción, limita el enemigo, lo define. La oscuridad lo universaliza. abrazos.

Tino Hargén dijo...

Todo es debatible Alberto, sos posturas y opiniones. Yo no creo que haya mal peor que el tipo de terrorismo de estado que se vivió. Aún la ficción de legalidad que vos mencionás hubiera sido preferible a la oscuridad, hubiera dejado más huecos por donde filtrar reacciones.


Después decis: “Debe notarse que el artículo no deja en claro que lo propuesto cumpliera con ninguna de las ¨mínimos requisitos¨ que vos pedís”

Yo no pido nada, establezco una hipótesis, si los juicios son oscuros y no son públicos es lo mismo que la clandestinidad, se trataría sólo de "procedimientos internos", aún así si fueran procecimientos que circularan formalmente por los ámbitos militares aumentaría la posibilidad de difusión y de reacción, y producirían menos terror, no te olvides que esta metodología marginal siniestra inspirada en lo que hizo Francia en Argelia no se extermina y tortura en forma discrecional sólo para suprimir númericamente al enemigo sino para infundir terror en todos aquellos que puedan tomar conocimiento de los hechos. Videla, Massera y compañía trataron de evitar cualquier formalidad porque cualquier formalidad era un riesgo para la impunidad, eran concientes de las atrocidades que iban a hacer, por eso se aseguraron al máximo de ocultarlas, ya que si eran hechas a la luz tan siquiera de sus camaradas y aliados ideológicos iba a haber reacciones, imaginate las reacciones que se podrían esperar del resto de la sociedad y el mundo. El caso de Pinochet y Chile merecería un análisis aparte, está citado al pasar en el artículo, pero no creo a grandes rasgos que sea demasiado diferente de lo ocurrido en Argentina.

Cito parte del artículo aparecido en Crítica:

“…En ella sostuvieron que el Ejército no debía refugiarse en una deshonrosa represión subrepticia; propusieron implantar la ley marcial, consejos de guerra, realizar juicios sumarísimos e implementar pelotones de fusilamiento.

“…La postura que acaudillaban implicaba un abierto desafío a la sociedad civil, a la que obligaba asimismo a pronunciarse y tomar partido.”

¿Si eso no es reconocer que los juicios tendrían un conocimiento público que es? Está hablando de enfrentarse a la sociedad civil , la que se vería desafiada a pronunciarse, es decir que alude claramente a que las intenciones de estos generales era la de hacer juicios por fuera de la oscuridad interna.

Saludos

Alberto dijo...

un par de cosas: los juicios militares, como bien se vio en Guantanamo, no son necesariamente publicos. El publico sabe que existen y que se fusilo a alguien, pero los procesos no son publicos. Para mi, lo que se planteaba era lo mismo: blanquear el tema, no hacerlo publico. Por lo que yo recuerdo de la dictadura, se secuestraba en publico, todo el mundo sabia que habia desparecidos, campos de concentracion, etc. No era muy diferente de hacer juicios secretos, mas alla de que internamente para los militares podia ser algo mas formal en cuanto a la cadena de mando. El cambio seria que en vez de secuestrar y tirar al rio, clandestinamente, iban a secuestrar, torturar, etc, y hacer la pantomima de un juicio sumarisimo y fusilamiento. En vez de decir: "fulano murio en un enfrentamiento", iban a decir "fulano fue encontrado culpable de traicion a la patria y fusilado". Nada iba a ser publico, creo yo, sobre los juicios mismos (pruebas, testigos, etc), y la gente igualmente iba a decir "seguro que en algo andaba" sobre el fusilado, sin generar mucha mas reaccion ni en Argentina ni en el mundo de la que causó.
Mirá alrededor del mundo hoy en día. El otro día, Irán fusiló y mutiló decenas, incluidos 5 que colgaron por ser homosexuales. La reacción en el mundo: el diego le mandó una camiseta de regalo al presidente, Chávez hizo de cuenta que no pasó nada, D´Elía siguió acusando a la embajada de USA y a Israel, eso por el lado de la izquierda revolucionaria, Europa ni miró el tema, y EEUU sigue buscando como invadir por otras razones.

Tino Hargén dijo...

Alberto, algunos ejemplos que das son pertinentes a la discusión, otros me parecen fuera de contexto.

En algún caso creo que el desacuerdo que tenemos se debe a un problema semántico: para mi hablar de “blanquear” una situación es hacerla mínimamente pública, con las reservas que eso adquiere durante una dictadura ( manipulación de la prensa, presión, censura, etc ). De lo contrario es oscuridad, por más que alguien diga que dentro de esa oscuridad existió algun tipo de formalidad, en todo caso sería pura parodia, como si Massera hubiera salido a decir que en realidad a los que tiraban desde los aviones les habían hecho un juicio donde él era el juez y Videla el defensor.


Acá no estamos discutiendo que sistema de terror es mejor como si ese fuese un tema discutible en si mismo –es como si discutiéramos si preferimos que nos maten con una bala o con una inyección letal- , lo que yo hago es un mero ejercicio de suposición histórica, pura especulación ficcional basada en hechos probables dado un contexto histórico determinado. No se si tiene un nombre especifico este tipo de especulación que sería como plantearse que hubiera pasado si en vez de la bomba atómica se hubiera hecho un bombardeo convencional sobre Hiroshima, o si Galtieri se hubiera retirado de Malvinas para negociar en vez de forzar una guerra, o si hubiera triunfado la conspiración interna para asesinar a Hitler.

Que haya ejemplo de juicios militares que son ocultos y son una farsa en muchos casos, no está en discusión, lo que yo rechazo es que se diga que hay algo peor que la metodología clandestina y oscura del terrorismo de estado que se aplicó, y que se señale como peor algo que para mi no lo hubiera sido. En eso si disentimos, yo creo que cualquier blanqueo hubiera condicionado el nivel de la masacre, las reacciones internas y externas podrían haberse multiplicado en sus efectos.

Irán es un caso para observar la enorme estupidez humana que ronda en las reacciones. Veo que nunca se trate la cuestión que para mi es de fondo: que formas de convivencia son posibles de plantear para hacer efectivo un relativismo cultural pacífico entre culturas que se reconocen diferentes pero al mismo tiempo están en tensión ya que pretenden excluirse entre si.

Si no se plantea eso se cae en contradicciones y delirios groseros como los cientos de ejemplos que vemos a diario, desde los de Maradona y D´elia hasta los de bien reputados intelectuales que se dicen combatientes de la libertad que con el mismo fervor odian a las religiones judeocristianas por represivas del sexo y defienden a Irán que es un estado musulmán que condena la homosexualidad.

Alberto dijo...

Hábeme la sospecha que nuestra diferencia de opinión se basa en que lo que vos ves como una ¨aberración¨, yo lo tomo como algo normal dentro de los procesos cíclicos de un sistema que se purga a si mismo por medio de masacres. Se pordrían hacer análisis contrafácticos, pero para mi las masacres que van desde el Holocausto hasta Kosovo o Darfour, pasando por los desaparecidos nuestros, no son más que parte del funcionamiento normal del sistema. Que algunas cuestiones de forma se podrían haber cambiado (juicios militares con fusilamientos en vez de ESMA y vuelos de la muerte), es claramente posible, pero en mi opinión eso no hubiera modificado la cuestión de fondo. Alguno alguuna vez dijo que las declaraciones de derechos humanos no son mas que formas de tratar de tapar los agujeros que son constitutivos de los estados modernos.
Yo tomé lo de Irán como ejemplo porque aquellos que tanto adulan una teocracia asesina parecieran hacerlo por respuesta al imperialismo asesino, como si todo fuera blanco y negro. Igualmente, como yo me quedé en el modernismo, no creo que haya ¨formas de convivencia son posibles de plantear para hacer efectivo un relativismo cultural pacífico entre culturas que se reconocen diferentes pero al mismo tiempo están en tensión ya que pretenden excluirse entre si.¨ Yo propondía que el dilema está el problema de la vieja polémica del ¨civilización y barbarie¨.