El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

mayo 03, 2007

Con comentarios


Del comment vengo y hacia el comment vuelvo. Es que uno de los primeros posts de este blog, allá por el invierno del 2005, tuvo a los comments como tema central, y en los últimos tiempos en los blogs que suelo frecuentar he notado una lenta pero incesante decadencia del comment, evento que por momentos pareciera circular por las vías de su extinción. Se fueron apagando en cantidad y extensión, y esto se nota especialmente en los blogs de contenido literario o que vuelcan inquietudes intelectuales a través de ensayos o relatos; en cambio en los blogs orientados a intercambios con amigos o temas cotidianos de mayor popularidad –relaciones de pareja por ejemplo- siguen manteniendo su presencia.

Por otro lado, fueron muchos los blogs que cerraron los comentarios, aunque también son muchos los que los vuelven a abrir indicando que los deben haber extrañado. Todo esto no se relaciona necesariamente con una baja de las visitas o la lectura, si bien hay muchos blogs en pleno descenso, otros gozan de muy buena salud en materia de visitas y sin embargo no escapan al debilitamiento comentero.

Arriesgo alguna lectura de lo que sucede en cuanto a la visible apatía por escribirlos. Tal vez el cansancio de la escritura del blog tenga en el comment su primer fusible, en el ajuste de tiempo e interés el sea la primera opción que resulta sacrificada. Concentrarse en un comment es una forma de publicar, y la sensación después de invertir tiempo y esfuerzo en escribirlo es que merece guardarse para un post propio y no vegetar en ese escondite ajeno de una ventanita o la cola de un post desplegado. Si publicar en un blog ya presume ser algo que no merece el máximo esfuerzo, condenar el producto del sudor ocular a ser exhibido en el minúsculo sótano de un blog ajeno pareciera no ser una opción demasiado atractiva.

En cuanto a la decisión de cerrarlos que ha estado bastante de moda puede que encarne un piadoso reconocimiento de hacerlos morir con dignidad, como esos negocios que frente a la escasez de clientes y ventas un buen día bajan la cortina de pronto, sin que nada puntual lo haya motivado, por el pudor de exponerse vacíos a la luz del día. También puede considerarse que el cierre de los comments esté en relación a buscar que el texto propio alcance una personalidad mayor en soledad, casi como una sentencia inapelable, para preservarlo, como si un comment contiguo lo debilitara y por qué no, lo amenazara. En otro orden, puede que opere además cierta prevención sobre alguna interpretación posible de los lectores que crean que habilitar comments es poner en evidencia su búsqueda por parte del autor del blog, y de ese modo, que su ausencia se lea como un estrepitoso fracaso.

Hace unos días he encontrado una excepción a la vieja usanza; en el blog Jugo De Ladrillo de Jack Celliers, de orientación ensayística, se exhiben en los comentarios profusos debates de ideas que implican al menos una couta importante de dedicación.



Música: Sympozion "Patterns"

15 comentarios:

Isabel dijo...

Cuando alguien utiliza un blog como medio de expresión, lo que intenta es comunicar, en algunos casos quizá eso más que comunicarse. El hecho de que los comments permanezcan vacíos puede darnos un vacío comunicacional con la comunidad, puede ser un no entendimiento, una falta de interés, un "sin palabras" ante sentimientos no compartidos o no comprendidos... sin embargo, sigues escribiendo porque es una necesidad. El hecho de dejar constancia de pensamientos, filosofías, sentimientos, es suficiente para el autor. También las personas necesitamos a veces silencios, meditación y alejamiento de otras ideas, otros escenarios. Me gusta comentar y compartir cuando entro en consonancia con lo que leo, me apetece seguir en contacto con aquellas aportaciones positivas a mi vida. Por eso, de vez en cuando, mi nombre aparece en los comments, como réplica y para que permanezca mi sentir al lado de quien escribe.

acteon dijo...

Julio:
en primer lugar, diría que la instancia del comment es siempre necesaria, siempre tiene que haber un lugar para la réplica o el feedback de lo leído, y creo que puede ser una de las riquezas del blog. Si ese comment se traslada a un post, no deja de ser una buena interacción, con lo cual que se guarden el comment para un desarrollo en su propio blog es tan bueno como el comment mismo (¿a quién me hace pensar esto?)

Pero la ausencia del comment creo percibir que obedece a otro fenómeno, y con eso planteo una hipótesis: el comment responde a una instancia tribal. Siempre me sorprendió recibir más comentarios en Dural, para un mismo post, que en Kaputt; aún cuando en este último la cantidad de lectores era de entre 500 y 1000 visitas contra mis austeros 20 diarios. ¿Por qué? Porque la tribu commentera de Kaputt, creo, fue derivando al interior del mismo Kaputt, a Nación Apache o a sus propios blogs. Si te fijas, sea literario o no, tenga 50 o 5 comments, 500 o 5 visitas diarias, los que comentan son mayoritariamente los mismos: la tribu. Nada tiene que ver con el éxito de un blog (y pienso en éxito cuando los post se leen. Porque podrías tener 500 visitas, pero sólo sos un lugar de paso, para pispear, para leer los titulares como quien se acerca al kiosko mientras espera el colectivo.)

Por ejemplo, me sorprende el nivel y profusión de comentarios en blogs literarios que no son argentinos.

Un abrazo.-

Tino Hargén dijo...

Así es Isabel, dejar constancia es lo vital para mi en cuanto a la posibildiad de exponer algo escrito, pero el comment habilita una instancia, la de pasar de comunicar a comunicarse, ayuda a crear un espacio de intercambio, humaniza el acto de la escritura y la lectura, convierten en comunicación completa lo que sólo es un mensaje unidireccional. La literatura y el periodismo tradicional idealizaban la comunicación unilateral, mejor dicho fueron concebidos bajo esa pauta; de un lado la estrella, el Amo Emisor ( el que escribe) y del otro el consumidor pasivo, el Esclavo Receptor, el que idolatra o defenestra al que escribe pero jamás puede poner su opinión en juego de igual a igual. Por suerte en los últimos tiempos los medios electrónicos aumentaron la cantidad de retroalimentación de mensajes, los escritores y periodistas publicadores reciben más fácilmente los ecos de sus lectores, el tema es como se mueven en esa nueva dimensión. Los que tenemos mucha gimnasia de comunicación en medios web tenemos más incorporado el tema del feedback como algo natural y esencial.

Don Miguel Acteón
De acuerdo, el comment prospera en un ambiente de tribalidad, cuando se genera cierta comunidad o confianza recíproca entre un puñado de lectores y el autor. Dadas esas condiciones puede que florezca una isla de intercambio, donde uno se siente a gusto y encuentra eco en el esfuerzo de comentar. Hay blogs de muchas visitas y pocos comments, aún entre tanto lectores no se generan mínimos nichos de comunidad, es que los lectores con inquietud de comentar son en general escasos. Los sitios colectivos de mayor difusión tienen mucha diversidad de lectores, gente que consume el medio pero que no se imagina en la posición de participar con un comentario. En los blogs personales los lectores son más estables y a menudo son también bloggers y más amigables a la idea de fundar tribalidades.

Lo de Kaputt pudo ser eso, había en un momento un grupo comentero y terminó cuando se fueron licuando las relaciones entre esos miembros de la tribu, algunos se pelearon, otros de cansaron. También he notado lo de los blogs literarios que no son argentinos, pero aquí creo que tiene que ver con la brutal egolatría y los celos competitivos de una gran parte de los blogger-escritores argentinos que los ubica en una postura refractaria a construir buenas relaciones, los sumerge en una actitud aislada y defensiva; un “no me importa un carajo nadie”, como si dejar un comment en un blog “extraño” a la propia micro-tribu amiga se tomara como un “favor gratuito” a otro. Esto es mucho más tremebundo de lo que parece, se cuece a la sombra aunque no se hable de ello y se cubra con construcciones literarias en las que se derrochan fraternales comunitarismos. Creo que hay una gran hipocresía que encubre una lucha de egos devastadora y que cada uno va cubriendo sus espaldas como puede. Ojo, en general hay muchos que no escriben más comments porque no dan abasto por más ganas que tengan, no les da el tiempo ni la energía para “mantener” un blog actualizado frecuentemente y participar con comentarios elaborados, sólo que siento que hay muchos que expresamente se abstienen de comentar o de intentar disfrutar de un intercambio por una cuestión absurda de no “beneficiar” a otros.

Abrazos

Puck dijo...

Muchas veces mi silencio de comentario es un blanco por sorpresa, pasmo o alguna clase de "respeto": cuando leo un post muy bueno en general esa es la sensación, donde un comentario, el que sea, me resulta chambón ("qué gran post escribiste, man") o directamente extemporáneo (se podría rastrear, andá a saber, si en este caso es la costumbre de la relación mantenida por años con la literatura donde se lee un buen libro y se abren los ojos como huevos fritos y, con suerte, alguna vez se lo comenta con alguien).

Hay otros posts que, sin ser menos buenos, o incluso siendo malos, invitan más al comentario, sea porque te suscitan una idea, una polémica, una toma de partido o un mero, justamente, comentario.

Qué sé yo. A veces, si digo la verdad, la falta de comentarios a lo que escribo me desalienta un poco a seguir posteando. Otras veces, cuando por otros medios me doy cuenta que alguien me lee, la cosa me importa un rabanito. Y otras veces, la cosa es a otro nivel, donde no está en juego la lectura, la respuesta, el feedback ni aun la mera "visita".

Lo de los egos de los bloggers vernáculos me parece simplemente medio salame, tanto si realmente tienen las características que decís como el hecho de ponerse a denunciarlo o incluso prestarle la mínima atención a la cosa. Como diría mi abuela, lectora de aforismos de otra época: la web es enorme y lo bueno es bueno y malo es malo. Digo: es tan secundario en su música que Prince sea un egocéntrico -y perdón por la referencia-maniaca.

Fijate si realmente te estoy "beneficiando" con mi comentario, Tino. En este caso me dieron las ganas. Saludo.

Tino Hargén dijo...

Puck

Hay cientos de razones por las cuales se escriben o no se escriben comments. Yo puse la mirada sólo en algunas y tratando de captar tal vez algún lado medio oscuro que no es agradable de observar.

Vos explicás una razón muy interesante y que comparto, hay posts muy buenos donde todo está “ cerrado” y no te sugieren ideas para comentar más que en todo caso un mero mensaje de reconocimiento. Pero precisamente, cosas “que buen post” o “ me gustó mucho” no son el tipo de comments al que me refería en estas reflexiones, sino a aquel que de alguna forma implica una intervención activa en el texto del post leído, aportando alguna idea propia en relación al tema. Los otros son meros mensajes de reconocimientos personales, donde podemos incluir también los mensajes de intención contraria, es decir aquellos que transmiten un mensaje de desaprobación del tipo “flaco, que mierda es lo que escribís”. Están muy bien como mímina forma de contacto, pero no son el tipo de comments que generan un debate o predisponen al intercambio ( ufff, casi digo a la intertextualidad )

Los posts de opinión, anécdotas o relatos de situaciones vividas son muchos más estimulantes del comentario que los textos de ficción, la poesía, etc.

Con respecto a las actitudes, creo que cierto blogger que se encuentra a menudo por las calles de la red -obviamente no se puede generalizar- oscila entre un posmoderno y politicamente correcto “me importa un rábano si me leen o me comentan, bla, bla, bla“ a un “en realidad me importa tanto que no puedo con los síntomas”.

Bueno, si te parece salame lo de los egos todo bien, pero es mi particular forma de ver las caracteristicas de los egos, y es una observación que necesitaría un mayor desarrollo de ideas. Ahora en lo que disiento con vos totalmente es en que introducís el término “denuncia”.!!?? En mi caso no me explico por qué comentarios u observaciones de tal o cual tema pueden ser interpretados como “denuncia”. No Puck, sintonizaste la radio equivocada, la denuncia es un acto expreso dirigido a alguien o algo en particular – una persona, una institución, competente la opinión pública- buscando un efecto, la reflexión o el ensayo en cambio pasan por otro lado. Mis comentarios podrán hacer cualquier cosa pero lo que te aseguro no hacen es “denunciar” nada en ninguna parte. Existe un tipo de ensayo de investigación o nota periodística que hasta se puede reconocer como un género de “denuncia”, y de paso te digo que me parece un género de lo más valioso, pero pero en mi caso jamás lo practico ni lo practiqué.

Lo de "beneficiar” se ve que que te llamó la atención, es una observación mía de las posibles motivaciones de algunas personas, ¿¿te parece descabellada?

Y sonamos, a mi Prince nunca me gustó.

Saludos

Jorge Alberdi dijo...

Hola Tino, tanto tiempo. Por razones de tiempo y fatiga, voy a ser más llano, menos analista, más, digamos, apegado a lo que siento. Además, el análisis lo estás haciendo vos, y te sale bien. Estoy sufriendo de algunos de los fenómenos descriptos, y anunciados (si bien los blogs crecen y crecen, también comienzan a cerrarse o abandonarse masivamente, en parte porque demandan mucha dedicación), que me impide producir para el blog, e incluso andar a la deriva de ellos buscando quién sabe qué. Para mí, los comentarios, presentan varios aspectos, el fundamental desde mi perspectiva de ‘visitante’: es que son como ventanas que el dueño de casa deja abiertas para que un vampiro haga buen uso de ellas, ¿y por qué rechazar esa invitación?. El tipo de contenido; tono; matiz de los comentarios estarán relacionados con el perfil del dueño de casa, de ahí que un lector amplio ensaye diferentes estilos de comentarios, si no es un prejuicioso (sí señor! hay estilos de comentarios). Por ejemplo, en este caso, los comentarios que te han dejado son reflexivos, en lugar de humorísticos. Por otro lado, asumo que quien deja la posibilidad abierta del comment es una persona que no quiere hacer esto en soledad, por más que la instancia siempre es con, contra, la red, y hacia aquellos ‘virtuales’ seres que puedan estar, o no, del otro, también imaginario, ‘lado’, como receptores activos de una comunicación múltiple (¿existe eso de la comunicación múltiple? ¿no será una orgía comunicativa?). Soy, en estos casos, de los que suelen dejar comentarios superficiales, chistes, banalidades, como una manera de decirles, ‘che pasé por aquí y quise saludarte, seguí que me gusta cada tanto pasar y saber que estás’, porque, como es bien sabido, la amistad, el amor, cualquier relación efectiva y afectiva entre las personas es, o deberían ser, de ida y vuelta: ¿nunca escuchó aquella estupidez de que un amigo es un amigo, aunque del otro lado en la puta vida haya existido un gesto que devuelva ese ‘ siempre dar’?. Bueno, yo creo que cualquier tipo de relación se cultiva, y esto requiere algo de dedicación. No está mal que uno se tome ‘el trabajo’ de hacerle saber al otro, en este caso, de que estuvo por allí, por su casa.
Desde la perspectiva del ‘dueño’ de un blog, la posibilidad del comment, para mí, es una esperanza; una caja de potenciales sorpresas. Dicen que al azar, amigo Tino, se lo debe ayudar, y a los dioses se los invoca.
Saludos
y disculpe mi tartamudez

Puck dijo...

Quizá hice una torpe por tan rápida selección de palabras: "denuncia", por ejemplo y fundamentalmente, ya que la tomás en tu respuesta y la verdad que bajo esa interpretación que hacés, Tino, en fin, no volvería a elegirla. Aludía con ella, veloz, a un señalamiento hacia algo -y no a como lo hacés valer. Pero leo y leés y leemos, y ahí vamos dialogando. Más o menos por ahí también impugno "salame", si vamos al caso. Y ya puestos, junto los dos subrayados en algo como: nada, habiendo tantas cosas de las que hablar y por las que discutir, etc.

De otra naturaleza me parece el tema de tu post, porque discutir sobre estas cosas va abriendo luz, cada tanto, en la forma que el género (ejem) "blog" y los discursos que por ahí andan van mutando y entrando en diferentes relaciones de fuerza.

Lo de los beneficios. ¿Descabellada? En absoluto; pero no sé si mi comment beneficia en algo, en verdad, el post que escribiste. Eso.

Sufro y disfruto de una especie de desapego respecto al placer que me provoca la lectura de textos, Tino. Cualquier texto. No me importa nada nada, en la mayoría de los casos, qué hay detrás o más adelante, incluso quién. Claro que siempre hay motivaciones y psicologías de autor, pero me parece que en general cualquier texto pierde, en lugar de ganar, cuando uno mira sobre todo eso.

Tino Hargén dijo...

Jorge
Querido compañero del MRCFC ( Movimiento de Resistencia Contra el Flagelo de la Calvicie ), es cierto que estábamos alejados.

En mi caso odio la soledad creativa, asi como se lee, es casi una locura en una actividad que es el puro culto al yo independiente y al psicopateo con la omnipotencia transgresora, y tal vez algún desprevenido lea que estoy pidiendo compañía a través del blog, nada que ver, sólo me permito confesar públicamente que me hace feliz más la compañía productiva que la soledad, para mucha gente esto tal vez sea de una gravedad extrema. En una sociedad en la que se nos enseña que reconocer la necesidad de ser oído o amado es cavarse la fosa de la vulnerabilidad es todo un problema. No se trata de contenciones, por suerte en lo afectivo las tengo de sobra y no soy vulnerable por la indiferencia, se trata del goce de los vínculos que construyen parábolas en complicidad, eso de pasarla lo más parecido a bien entre varios “!hablemo’ de cualquier cosa pero hablemo’ algo loco! “

También ando bastante confuso con el blog, desposeído de pronto de pasadas inspiraciones repentinas y apelando demasiado para mi gusto a “sentarme a escribir algo” y sintiendo que mi tiempo sustancial está para cosas que no pasan por el blog

De acuerdo con lo que decís en la última parte de tu comentario, yo elaboré mi post pensando en el comentario desde un punto de vista más técnico si se quiere, pero rescato totalmente como algo muy valioso el dejar un “ pasé por aquí y miré, saludos, yo “, hace a lo que me referí más arriba en este comment


Puck
En efecto, creo que los blogs son una máquina emisora y condensadora de discursos y cada tanto detenerse a hablar de los blogs es como mirarse el espejo para ver adonde fue a parar nuestra cara con el tiempo.

El texto es el que nos convoca, de acuerdo, pero no creo que pierda porque al mismo tiempo veamos el rostro que corresponde a la mano que escribe, el texto en definitiva siempre corre el riesgo de deshacerse en su vulgar instrumentalidad cuando se descubre que no es más que el efecto secundario de una existencia.

Saludos, Terrícolas dijo...

A ver, mi experiencia, breve. Hace muy poco que por azar decidí comenzar un par de blogs, y de la misma forma comencé a buscar, no teniendo muy en claro cómo, pero sí qué es lo que buscaba dentro de este submundo.

Mi percepción en este acotado lapso es que cada blog nace como una necesidad pesonal de expresar, no sólo la materia misma -en este caso o al menos en lo que me interesa, literaria- sino también otros estados, otros componentes periféricos que van más allá del objetivo principal de dar a conocer. Pienso que los extensos debates, en ese sentido, son contraproducentes, porque la cantidad de energía que uno dispone es limitada, y si puede dar pudor comentar sólo un "Muy bueno", también es caro extenderse en una larga apreciación.

Por eso creo que la periferia está para eso, para mantenerse en otro plano. Me alcanza con saber que lo que hago es accesible; el resto es completo azar, o un eventual regalo.

Omar Genovese dijo...

Perdón que entre por la ventanita del comment, pero hay que hacer honor a la temática. En general, últimamente, prefiero linkear a un post y comentar en el mío. Es, me parece, un poco más honorífico respecto al lector ya que sirve para difuminar la mirada, hacerla diversa, ampliando el mínimo horizonte en que medra el propio blog. Es más honesto que hacer una nota al margen (que es lo que parece ser un comment). Pero a veces no hay tiempo y se deja una grajea, ese aviso que señalan como presencia de lector fiel. Va en ganas. Lo que sí es notable la diferencia en el nivel de comentarios respecto a blogs italianos, franceses, ingleses, y demás. Hay, si se quiere, como una participación ladina del blogero argentino que está o roza el medio literario.
El ejemplo de Kaputt es válido. Pero hubo un momento en NA que tuvimos que sacar los comentarios porque nadie tenía tiempo de moderarlos. Es un trabajo bastante arduo. Luego de un tiempo, volvimos a ellos, ya que con un poco de esfuerzo hago tiempo a revisarlos. En su momento, y creo que único, el post de Guebel respecto al premio que no recibió por parte de Clarín fue el más comentado, el más rico y con el mejor nivel intelectual que haya visto. Incluso participó Aulicino, el de Ñ, quien se sintió interpelado y cuestionado. Pero creo que existen razones, otras más íntimas, que tienen que ver -por un lado- con la desvalorización del discurso ajeno y -por otro- con los intereses puestos en juego respecto al pequeño espacio que cada ego cree dominar. Para esa época los blogs prometían una veta publicable para el mundo editorial, cosa que se fue diluyendo con varios fracasos (Cucurto inclusive). Y ahí el espanto, el miedito a quedar expuesto a la leonera del lector. Hay, también, un estilo de posteo, o nivel de escritura, muy común en blogs que se dicen literarios. Lo llamo efecto Pigna, del que Quintín es un cultor anticipado, donde el que escribe se preocupa más por ser docente de lugares comunes simples que de alguna idea. Y ni que hablar de filósofos de felpudo. Esos son peores. De todas formas, creo que el fenómeno del blog tiene que respetar (para mantener la continuidad de sus pares) la referencia hacia otros blogs. Un blog que no tiene preferencias ya deja de funcionar en la comunidad blog, es un sitio de internet con intereses ocultos, sino meramente políticos, funcionales al ego de quienes lo producen. Al dejar el intercambio de lado se ignora a los otros, y eso es una falta de respeto hacia el lector.
Después podemos discutir el tono de cada uno, si es o no político putearse, o lo que quieran. Pero la regla básica es compartir. Y en este país de cagones funcionales, la cultura es el bastión de la confusión más chanta. Por tal motivo, el blog, con el conocido tema del anonimato, resulta un "arma" de doble filo para unos cuantos delincuentes. Y si tienen cierto protagonismo mediático peor. ¿Recuerdan la catarata de insultos que recibía Majul en su blog?
De todas formas, el blog y sus referencias, pasa por la valoración del tiempo que cada uno tenga. Salvo para ciertos discursos que se quieren institucionalizar, motivo suficiente para meter el dedo en la llaga. Pero eso ya es un planteo poco político de mi parte, en el que no quiero implicarlos, ni siquiera como cómplices. Termino en el reduccionismo de Nielsen (no por ello desacertado): el blog está buenísimo.

Tino Hargén dijo...

Omar, de acuerdo en lo que señalás, armar un post en el propio blog y linkear al artículo que lo suscitó es una forma evolucionada de comment; no se pierde el reconocimiento al origen, se mantiene el carácter dialógico, y además lo elaborado se beneficia del estímulo formal de la propia publicación.

En lo que si puede tener de ventaja formal la sucesión de comentarios que se ordenan tras un post uno tras otro, es que determinan una suerte de debate colectivo en los que se dan contrapuntos entre los diferentes comenteros. Fijate que en la mayoría de los casos –poniendo un ejemplo- el octavo o noveno comment termina siendo un texto de debate respecto del cuarto o quinto comment aparecido escrito por un lector, y no ya del post original.

El caso de NA se entendió bien las razones por las que se cerraron y se abrieron, pero de todos modos NA tuvo desde su origen un perfil abierto ya que alentó la participación de los lectores con envío de articulos relaciondos al tema para ser publicados, y eso me parece una forma muy interesante y valiosa de alentar el debate y la diversidad. Una cosa curiosa; esto encaja perfectamente en el perfil de un blog colectivo, pero sonaría raro y novedoso en un blog individual plantear “si tenés un artículo relacionado al tema de mi post mandamelo que lo publico”. Eso se debe al carácter íntimo que guardan la mayoría de las bitácoras literarias y al sentido de espacio preservado para ejercer la “difusión” de nuestra propia autoría. Diferente sería el caso de un blog hecho por un individuo pero con un objetivo netamente temático, admitiría con más naturalidad aportes de otros autores.

El comentador anónimo que aprovecha para insultar o simplemente para joder un poco es una constante y eso debilita obviamente esta estructura, y me paece es la diferencia clave respecto de los blogs extranjeros.

De acuerdo con que el blog parece respirar mejor con un mínimo de referencias que lo liguen a un contexto bloguero mayor.

Omar dijo...

No, Tino, no me hice entender: el blog es referencias. Sin ellas, la esencia colectiva de la red de blogs deja de contenerlo, por deja de definirlo. Un solo site personal (o bitácora) no hace al mismo, necesita de los demás para definirlo. Es como querer definir la función de un órgano por la existencia de una sola célula.

acteon dijo...

Omar, realmente me sorprende lo que decís en cuanto a que las editoriales vieron una veta en los blogs. Ciertamente, veo, que los blogs sirvieron par difundir ciertos escritores de editoriales pagas y que terminaron agrupándose en actitud refleja con el linkeo. Tal vez se piensa que el blog es un ensayo in vitro del mercado, pero yo no me jugaría a eso. Habría que ver cuántos ejemplares vendió Casiari (no me acuerdo si se escribí así.) Sin embargo, puedo entender al blog como un ensayo in vitro para el propio autor. El tipo de "literarura de medios" o con los formatos o resabios formales, como el que promete Link en cada texto publicado, me parece carente de interés. Dónde hay una intención programática o estética desde el vamos, el producto será mayormente estéril. Puig quería escribir para el cine, y terminó publicando sus guiones y tractacs como novelas, es decir transformadas. Que la crítica quiera ver en su "emergencia transformista" una intención programática, es, para mí, una lectura revisionista erronea. Pero bueno, ya me fuí de tema. Saludo al fantasma químico

Tino Hargén dijo...

Omar, hasta donde entiendo creo estoy de acuerdo con lo que decís. La red de relaciones y referencias define a los blogs, al menos los blogs del tipo que frecuentamos: espacios de publicación de ideas, textos, opiniones, observaciones de autores individuales o colectivos. Un blog sin enhebrarse en alguna liga de blogs de movida parece naufragar. Para mi es áun más simple, la trama de relaciones es la que lo sostiene al construir un mínimo de lecturas que tengan una referencia en común. Puede que de lejos esto se vea que funciona como un club o un círculo de escritores que se leen recíprocamente, pero sucede que también quién visita por azar un blog y lo frecuenta comienza a participar de su trama de referencias sin adherir necesariamente a esa aparente trama de intercambios consensuados.

Algunos pueden omitir la referencialidad sólo si vienen con un nombre famoso o una publicidad personal externa que los sostiene.


Claro que bajo el formato blog existen diversas experiencias; un amigo que vive en USA está haciendo un blog para publicar sus experiencias y le dará la clave de acceso sólo a unos 30 o 40 personas que lo conocen, sacados de su lista de contactos msn. Es una forma diferente del blog, cerrada, privada, quizá lo lean más personas que si publica un blog de acceso público y no se inserta en una red de relaciones, pero es algo totalmente diferente.

Lo mismo si uno se arma un blog y lo publicita sólo en la lista de correos temática como hay miles con muchos usarios, son nichos cerrados de relaciones.

Estando free "online" las búsquedas web y el googleo proporcionan siempre la llegada de lectores "externos" a cualquier trama, pero son lectores accidentales, no logran configurar un mínimo sentido por si mismos y si lo hacen terminan participando de la red de relaciones.

Omar dijo...

Hernán, si vieron la veta, era por el negocio. Casciari, hasta donde llegó el chisme, no vendió lo esperado. Y eso que la difusión desde un medio y otros lugares fue demasiado grande. A lo que voy: la experiencia del mercado con los blogs no fue muy feliz, ni promisoria. Será que la característica de los mismos es gratuita per se, inmediata, desinteresada, que su pase a libro no llega al mínimo escalón de producto. O que el material de un blog no soporta el papel y viceversa. En cuanto a la experiencia de autor: es un laboratorio. Por ello, lo que bien observás, cuando el programa individual se antepone, el resultado es una formalidad ególatra somnolienta.
Tino, tu amigo en USA está haciendo un grupo a través del blog (en yahoo, por ej., está lleno de grupos temáticos). El blog de literatura (o sobre, debajo, como quieran) es relación, referencia, cita. Caso contrario no es ni blog, ni página: si no hay difusión del texto, éste se agotará por falta de lectura.
Digamos que se plantea un laberinto de posibilidades múltiples. Algo complejo que nos hace escribir sobre una de sus caras. Supongo que hay otras cuestiones que no tomamos en cuenta. Pero bien, por algún lado hay que empezar.