El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

febrero 14, 2007

Ecografía de la intrascendencia

De cómo la in-trascendencia no se relaciona con la intra-ascendencia.


La intrascendencia se parece mucho a la inexistencia, pero ésta última es más vulnerable ya que puede ser contrariada con cierta facilidad en tanto pueda oponerse sobre ella una elemental firmeza vincular que casi por acto reflejo cualquier miembro de la especie humana posee. La intrascendencia es mucho más resistente a los efectos atemperantes de voluntad humana promedio, se manifiesta en un estado larval del reconocimiento incapaz de proyectarse más allá del mero territorio supervivencial, del dominio trivial reducido al pequeño círculo de una intimidad casi piadosa y vergonzante. La ausencia del éxito suficiente, los posicionamientos retrasados que se vuelven día a día irremontables, la falta de figuración en los rankings públicos, son todas las trágicas manifestaciones de un destino alevoso en su ingratitud.

La atención de los observadores es un oasis de salvación en el medio de una aridez que todo brote oscurece. La lógica de este proceso posee vericuetos muy singulares. Los intrascendentes sueñan con demostrar que no lo son, con obtener una prueba de ingreso a la trascendencia, y dicha prueba suele ser el reconocimiento de algunos trascendentes establecidos, quiénes a su vez deben su trascendencia al reconocimiento de la masa de los intrascendentes. Por consiguiente, ¿por qué no ir en busca de seducir de modo directo a la masa de los colegas intrascendentes ya que son ellos quiénes podrían ungir con la gracia de la trascendencia? Primero, el camino de acceso a la masa de nos es libre, está controlado por un poder, y aún cuando el mensaje les llegara, no lo entenderían porque están condicionados para ver sólo aquello que se les dice que debe ser visto, para que elijan lo que otros ya han elegido por ellos.

Si lo único capaz de dar sentido a la emisión de un sonido solitario es el eco, entonces tenemos un problema. El tiempo pasa sin novedad y nadie te da las gracias por el sufrimiento.


Música Time Machine I can´t smile

2 comentarios:

Jorge Arce Hernández dijo...

Hola: que buena reflexión. definitivamente en la trascendencia esta la vida y al respuesta amable de los espejos. Yo estoy iniciando este camino por los blogs y ahora me encontré con el tuyo, el mio está en jorgearce.blogspot.com

Tino Hargén dijo...

Gracias Jorge y bienvenido. Ay adelante con tu blog !