El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

noviembre 30, 2010

Los reyes magos son los padres


El cablegate


Primero y principal no es mi intención minimizar lo sucedido en torno al material secreto del Departamento de Estado de los Estados Unidos dado a conocimiento público a través de un envío consensuado entre el sitio Wikileaks y cinco gigantes del periodismo mundial - The New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País-. Su trascendencia es mucha. Descúbrase luego la intención estratégica o el origen que sea a la filtración masiva, siempre es bueno que los ciudadanos rasos nos enteremos de lo que los que manejan asuntos cruciales para el desenvolvimiento de nuestras vidas quieren mantener oculto. Pero lo que considero esencial es expresar muchas reservas respecto tanto del origen y fin del asunto como se todas las interpretaciones y reacciones que ha suscitado el episodio, que pueden llevarnos demasiado apresuradamente a la sensación de un logro revolucionario.

En primer lugar no comprendo tanta sensación de sorpresa escandalizada frente a revelaciones que no hacen más que ofrecer un testimonio de lo que era obvio. Confirmar que Estados Unidos espía a todo el mundo es como confirmar que los reyes magos son los padres. Una de las premisas fundamentales del occidente político ha sido siempre que la verdad es algo demasiado peligroso para andar mostrándosela al público. La diplomacia internacional es por esencia admitir la existencia de una versión pública falsa de la realidad y otra secreta y verdadera. Se supone que la versión pública, admitida como falaz, está destinada a suavizar de tal modo las cosas de manera de evitar conflictos, pero de ninguna manera supone la supresión de las especulaciones y operaciones reales que no tienen este prurito. La realidad de entrecasa es la que muestran los cables; los platos rotos, las prevenciones, las desconfianzas, los cálculos estratégicos más salvajes, las paranoias más alevosas. Se ha creído que es útil guardar de cara a los vecinos una vestimenta social siempre lo amigable que sea posible, una fachada de cordialidad y buenas relaciones ante todo que evite irritar espíritus. Pero lo que no debe sorprender es que en la intimidad de la primera superpotencia imperial del mundo se hable en otro tono y se viertan evaluaciones y opiniones duras o antipáticas.

Es necesario diferenciar dos niveles básicos de cables: los que contienen la transmisión de una información recogida en alguna parte, sin mayor precisión de origen, prueba o fuente, y los que expresan opiniones de los funcionarios diplomáticos estadounidenses. En la primera categoría se manifiestan daos de todo tipo como por ejemplo “los espías cubanos tienen acceso libre a Chávez”. En la segunda categoría encontramos comentarios que muestran el pensamiento político y una evaluación personal del funcionario, como el caso de los dichos de la embajadora en Argentina Vilma Martínez sobre el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri "La reunión sirvió para recordarnos su brusquedad, su maniquea visión del mundo y su incomodidad con las sutilezas de las comunicaciones interpersonales. Cortó la reunión abruptamente a los 20 minutos".

A lo mejor suponíamos que especialmente la tarea informativa se encargaba a ultra secretos funcionarios de “inteligencia” que se movían con el amparo de las representaciones diplomáticas formales pero en un plano de oscuridad, y no que fuera realizada abiertamente por los miembros titulares. También quizá pensábamos que las comunicaciones se realizaban por algún método más seguro, intermediado o cifrado, y no cables directos redactados sin claves. Pero lo revelado indica por un lado lo rutinario y natural que realizar este tipo de misiones era para los que los hacían.


Uno de los aspectos de la manipulación que ya está siendo llevada a cabo por los medios es como se presentan las revelaciones en relación a los intereses que afectan en cada país, y a su propio posicionamiento político. Así es que se ha visto un vertiginoso juego de puja retórica para extraerle a cada cable un poco de agua para el propio molino ideológico. En los casos donde se necesita crear la sensación de que el cable alude a una verdad inconfesable para el político local acosado se usa indiscriminadamente la calificación de “documentos secretos“ para dar visos de fundamentación documental a contenidos que la mayoría de los veces son meros rumores u opiniones que arriesgan los informantes sin respaldo de pruebas documentales algunas o sin que se aclaren si cuentan con ese respaldo o cuales han sido las fuentes. Llamar “documento secreto” a un cable del tipo de los expuestos es tramposo en ese sentido, porque se usa para dar cierta la información vertida en él y solo se trata de “documentos” en tanto eran cables reservados enviados desde las embajadas al Departamento de Estado que contenían comentarios de diversa índole. Que el informante de la embajada yanqui en Bolivia enunciara que “Evo Morales tiene un tumor” sin ofrecer datos fidedignos de la fuente de donde obtuvo tal dato y menos pruebas documentales que lo acrediten como cierto no deja de ser más que un rumor. El sistema de búsqueda de información funcionaba como mero chusmerío sin ninguna garantía de rigor que hiciera pensar con algún fundamento en cierta confiabilidad. El caso del supuesto trastorno bipolar de Cristina Kirchner es irrisorio porque en ¡2006 fue tapa de la revista Noticias! ¡Ese era el nivel de “información secreta” que relevaban los empleados de la embajada yanqui en Buenos Aires, algo que se podía leer en todos los kioscos! Quizá falto de material y cansado de andar averiguando este diplomático optó por leer las revistas y mandar lo allí salía como gran primicia. Dar por cierto todo lo que se dice en esos informes es una de ingenuidad banal o bien oculta una intención política ya que la confiabilidad de los mismos se desmiente tan solo con comprobar la enorme cantidad de erratas cometidas en la apreciación y los datos de hechos históricos que luego sucedieron, como cuando se ignoraba a Ratzinger como candidato papable en 2005 o el presidente español Rodríguez Zapatero era evaluado como un “izquierdista trasnochado”. Eso muestra el nivel de torpeza, superficialidad, arbitrariedad, prejuicio y falta de rigor con que se movían estos informantes.

Por lo tanto tenemos por un lado informaciones de dudosa veracidad, y por el otro opiniones políticas que reflejan el particular punto de vista del funcionario por cierto bien cargado en la mayoría de los casos de recelos y paranoias, inscriptos en una filosofía que encaja perfectamente con las constantes orientadoras de la política exterior estadounidense más allá de las diferencias entre republicanos y demócratas.

Luego, qué resortes se mueven detrás del sitio Wikileaks y la figura de su líder Julian Assange es un interrogante que todavía no permite esbozar más que conjeturas nebulosas. El hecho de haber elegido a cinco diarios influyentes del mundo marca un hecho muy significativo en tanto se instala un nivel de mediatización tradicional en el manejo de las revelaciones que corta el esquema puro típico del movimiento de la red que se traduce en la relación directa entre cualquier lector del mundo y los documentos a través del acceso sin filtros a una simple página web. Es llamativo que sean los 5 diarios considerados más progresistas de sus respectivas democracias liberales. Sin ser diarios de izquierda digamos que representan una postura menos conservadora. La elección puede responder a objetivos diversos y aún antagónicos. Por un lado se podría entender como la búsqueda de complicidad en medios no conservadores que no serían capaces de rechazar el ofrecimiento de cara a ser fieles a sus principios. Pero si fuera por el contrario una operación destinada a proteger intereses ligados al poder económico duro, dirigida estratégicamente, por ejemplo, a debilitar al gobierno de Obama en busca de frenar algunas de sus medidas, la mejor forma de buscar credibilidad sería escoger estos diarios más “liberales” y menos sospechados de conexión conservadora. Pero precisamente lo que deja dudas es que más allá de ser progresistas son empresas ligadas a intereses económicos fuertes.

El periodista español Pascual Serrano plantea con cautela estas prevenciones. Mientras aguardamos las reacciones de los involucrados habrá que seguir de cerca las escenas porque a medida que pasen los días irá creciendo una especie de película de misterio y suspenso que muy lejos está de ser resuelta.

Por último, a los que siempre se preguntaron "de qué trabajan realmente los diplomáticos," con esa fama de holgazanes mundanos que se la pasan en cócteles y eventos, Estados Unidos muestra al menos que estaba a la vanguardia en aquello de mantenerlos bien ocupados.

noviembre 28, 2010

La crema del aire



Harto de la facundia de los héroes del sentido y su gran espectáculo parlante -ese circo descendente donde a mayor hundimiento de la sana esperanza aumenta el nivel de la corrupta habilidad- subió por el tubo de la primera floración de la mañana. Ató su caballo depresivo al poste de oro, lo recibió mujer de labio cañón, maestra de oficio en el célebre delito del amor. En altillo alquilado fue empedrando calles con la mirada. Turbas cerveceras, mancebos en trance, carruajes automatizados, suelas deslizantes y decenas de campanas que batían la crema del aire.

Sabes, tu pasión por el rechazo siempre me desconcertó…

Le dijo el dueño de “La Situación”, una finca perfecta y hermosa que se apretaba sobre una llanura obsecuente de su propia fertilidad. Sus pasturas verdes exhalaban una espuma de frutos, acaparando el sol para su tesoro germinal.

Nunca vas hacia el fuego como el insecto avariento, prefieres las cenizas humeantes de la oportunidad abandonada, chapotear en el ignoto basural del infortunio y en el supremo instante del despegue te das por vencedor sin luchar.

Capaz de abrir surcos en la arena residual de la plantilla interior de sus zapatillas de playa. Cocinado, al arbitrio de los indiferentes, metido y sometido en el calloso cansancio de unas manos mendigas.

—El caparazón que cubre la pegajosa sustancia interior debe ser arrancado, no es momento de evitar la inmersión sucia de la evidencia y el baño de saliva maloliente que hay que tragar por besar la boca de la vida. El muro que impide tu propio imperialismo está relleno de algodón, una cabeza apenas madurada puede perforarlo, cabeza de naranja con cabellos de acero peinados al rojo…

noviembre 24, 2010

El semejante-basura


Mi poesía consistirá, sólo, en atacar por todos los medios al hombre, esa bestia salvaje, y al Creador, que no hubiera debido engendrar semejante basura”

De “Los cantos de Maldoror” (1868) de Isidore Ducasse, también conocido como Conde de Lautréamont



Desde que el mundo es mundo a los ojos arbitrarios del lenguaje han existido escritores malditos. O bien los malditos se han empecinado en escoger la escritura para la consumación módica y soterrada de sus provocaciones, una forma sublimada de librar una guerra tímida contra ese poder siempre vigente de lo establecido. Una afrenta que renuncia a las armas y se rebusca en las faldas protectoras del arte, pero que no por ello queda exenta de las violentas represalias. Se trataba en casi todos los casos de animarse a denunciar la escandalosa inmundicia del hombre ante un mundo orgulloso de pensar lo contrario, que no aceptaba que su protagonista estelar, tutelado desde los cielos y las tierras, fuera tratado de esa manera.

noviembre 23, 2010

La política como puntapié


Eric Cantona demuestra que las ideas para el protagonismo popular en la acción política, lejos del imposibilismo racional, son tan sencillas y contundentes como una patada



Frases que engrandecen


—¿Sabés cuales son las dos palabras que hicieron grande a los Estados Unidos?
—Si, ya se, ”está despedido”...
—No, “está preso”...

noviembre 19, 2010

Este loco loco capitalismo


Siguen las caídas de los paradigmas neoliberales y las tragicómicas derivaciones de esta crisis del capitalismo globalizado, supuesta panacea final de la historia de la humanidad. Los Grandes Pulpos se pelean por devaluar su super-valuadas monedas, como si un rico se peleara con otros ricos para que paguen menos por sus posesiones.


Una verdadera "guerra de monedas" parece amenazar el horizonte de la paz económica. El mundo del revés está con nosotros y las monedas del mundo lucharán a brazo partido por perder valor. La nueva consigna agresiva será la de tirar los billetes por la ventana y envilecer la propiedad será un signo de fortaleza; una especie de dumping monetarista ha irrumpido en la escena. Desesperados buscan el retorno de la "competitividad" salvadora, añoran una recomposicón "genuina" de viejas altas tasas de crecimiento sostenidas por burbujas que reventaron un día sin dar demasiadas explicaciones. Prepotear al mundo con el valor de sus divisas se les dio vuelta como un boomerang después de décadas de beneficiarse de las débiles monedas del subdesarrollo que les garantizaban importaciones baratas.

Para colmo Irlanda, otro de los alumnos ejemplares de hace unos años, acaba de abandonar sus brillantes estudios y parece haber entrado en el camino de la perdición final.



noviembre 18, 2010

Glenn Beck y el poder de la comunicación


En este artículo Luis Martín Cabrera nos describe a Glenn Beck, la nueva estrella mediática de la derecha conservadora estadounidense. Pero lo más interesante que observa no es el ascenso de este comunicador de la cadena Fox como figura emblemática de toda la movida anti-Obama sino la débil capacidad de confrontación que muestran el partido demócrata y los sectores progresistas del país del norte, incapaces de ofrecer una réplica con el vigor y la convicción necesarias para poder combatir contra la "instalación de verdades" de sus adversarios. Entre otros temas clave, siempre aparece la gran reforma del sistema de salud como una política muy mal explicada y defendida por sus impulsores, demasiado resignados a soportar las consecuencias de las manipulaciones opositoras. La hipótesis que arriesga Cabrera puede estar en dirección a lo correcto; tal es la falta de convicción de cambio lo que lleva a los demócratas a enfrentar con tanta tibieza a los conservadores, pero lo que queda claro cuán importante es la batalla de la comunicación para poder concretar las medidas de transformación. No basta solo con ponerlas en una plataforma política y someterlas al voto, porque aún ganar las elecciones y hacerse cargo del gobierno no es suficiente respaldo como para sostenarlas, toda vez que sus opositores apelarán de inmediato a la herramienta combativa de la propaganda capaz que erosionar cualquier credibilidad, aún después de un acto como una elección presidencial que se supone la garantizaría.

Para el poder econónico dispuesto a resistir a cualquier precio los cambios que afecten sus intereses, perder una elección no es una derrota, es apenas el aviso para que el combate prosiga por otras vías que serán igualmente eficaces en el impedimento. Para las fuerzas conservadoras es más fácil descomponer la credibilidad de las ideas de cambio de una gestión ya instalada que corre con la desventaja de su natural desgaste, que hacerlo en una campaña electoral donde el crédito de la ilusión generalmente se pone parte del que es capaz de hacer la propuesta más osada.

noviembre 15, 2010

Jornadas sobre producción cultural


El área de estudios culturales del Instituto Gino Germani dirigida por la Lic. Ana Wortman invita a participar de unas interesantes jornadas denominadas:

JORNADAS Producción Cultural en la Argentina contemporánea: prácticas, imaginarios y saberes - 24, 25 y 26 de noviembre de 2010

Reproducimos el cronograma de actividades -muy variado por cierto- y le deseamos éxito a Ana en el evento con una reflexión final de total apoyo: si esta no es la sociología, la sociología donde está...


Cronograma de actividades
Miércoles 24 de noviembre

13.00 a 13.30 hs
Acreditación

13.30 a 14.00 hs
Palabras de bienvenida y Presentación de las Jornadas por Ana Wortman (Directora del Grupo de Trabajo “Transformaciones del campo cultural y clases medias” del IIGG)

14.00 a 15.30 hs
Mesa 1
La recomposición del campo cultural tras el retorno de la democracia: investigaciones recientes sobre producción y circulación de artes visuales en Argentina

Coordinadora: Mariana Cerviño (IIGG-UBA-CONICET)
Comentarista: Lucas Rubinich (IIGG-UBA)

“La alegría como estrategia: el caso de Virus en los años 80”
Daniela Lucena (IIGG-UBA-CONICET) y Gisela Laboureau (IIGG-UBA)

“La producción de bienes artísticos en arquitectura urbana del AMBA entre 1990 y 2010”
Pilar Ramos Mejía (IIGG-UBA)

“Arte y Política, uma vez mais: Sobre “El Alma nunca piensa sin imágenes” de Roberto Jacoby y la Brigada (Internacional) Argentina por Dilma”
Syd Krochmalny (IIGG-UBA-CONICET)

“Notas de campo. Los espacios artísticos emergentes de la Ciudad en la última década”
Laura Sánchez Ferreyra (IIGG-UBA)

“Aventuras en la investigación cultural: crónicas de una aspirante”
Nicolás Marquestó (IIGG- UBA)

“Indicios del cambio de régimen en el campo artístico de Buenos Aires: Los pintores de los ochenta frente al Arte Light”
Mariana Cerviño (IGG-UBA-CONICET)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 2
Las nuevas formas de consumo cultural a través de las TIC: usos y prácticas

Coordinadores: Marina Ollari (IIGG-UBA) y Juan Pablo Temelini (IIGG-UBA)
Comentaristas: Sebastián Benítez Larghi (IIGG-UBA-CONICET), Marina Ollari (IIGG-UBA) y Juan Pablo Temelini (IIGG-UBA)

“Nuevas tecnologías, nuevo contrato mediático y nuevos vínculos con la TV"
Hugo Lewin (FSOC-UBA)

Graciela Castro (UNSL)

“De navegantes a productores: uso y consumo de TICs en ingresantes a la UNR”
Sebastián Castro Rojas (UNR-CONICET)

“Música Digital: ¿la muerte del rito de escuchar música?"
Sebastián Dyjament (FSOC-UBA)

Jueves 25 de noviembre

14.00 a 15.30 hs
Mesa 3
“Otros mundos: producción, circulación y comercialización de libros y literatura en Argentina”

Coordinadores: Daniela Szpilbarg (IIGG-UBA-CONICET) y Ezequiel Saferstein (IIGG-UBA)
Comentarista: Hernán Vanoli (IIGG-CONICET)

“Experimento FLIA”
Marilina Winik (IIGG-UBA)

“Hacia una (in)definición de la independencia en la configuración actual del espacio editorial”
Daniela Szpilbarg (IIGG-UBA-CONICET) y Ezequiel Saferstein (IIGG-UBA)

“Algunas notas sobre Bajo este sol tremendo, de Carlos Busqued”
María Stegmayer (IIGG-UBA-CONICET) y Fernanda González

“Campo editorial: algunas características particulares en dos estudios de caso”
Elizabeth Hutnik (CONICET-IDIHCS)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 4
“Música popular y ciencias sociales”

Coordinador y comentarista: Guillermo Quiña (IIGG-UBA-CONICET)

“Lo local en lo global: La ausencia del jazz en las músicas del Bicentenario y la condición postnacional”
Berenice Corti (Instituto de Investigación en Etnomusicología-UBA)

“Algo me debe estar fallando”: modos de procesar el género y lo etario en un club de fans de Ricardo Arjona”
Carolina Spataro (UBA-CONICET-UNSAM)

“Divididos por la felicidad: Música, alteridad y clase social en jóvenes de los sectores populares”
Daniel Salerno (IIGG-UBA)

Viernes 26 de noviembre

14.00 a 15.30 hs
Mesa 5
“¿Ser o no ser (diseñador)? Identidades, prácticas y subjetividades en torno al diseño”

Coordinadora: María Eugenia Correa (IIGG-UBA-CONICET) y Bárbara Guershman (IIGG-UBA-CONICET)
Comentarista: Dra. Verónica Devalle (IIGG-FADU-UBA-CONICET)

"Diseño y globalización. Un análisis comparado de los casos metropolitanos de México y Argentina"
Dra. Patricia Vargas (IDES-CONICET)

"La marca comercial y el diseño: producción, consumo y espacio"
Mg. Bárbara Guerschman (IDES-IIGG-UBA)

"Analizando a los diseñadores: construcción de prácticas e identidades en el campo del diseño independiente"
Mg. María Eugenia Correa (IIGG-UBA-CONICET)

Paula Miguel (IIGG-UBA)

15.30 a 16.00 hs
Café

16.00 a 17.30 hs
Mesa 6
“Educación, instituciones y reproducción social”

Coordinadores: Inés Rodríguez Moyano (IIGG-UBA-CONICET), Liliana Mayer (IIGG-UBA-CONICET) y Rodrigo Hobert (IIGG-UBA-CONICET)
Comentaristas: Nora Gluz (UNGS-UBA) y Liliana Mayer (FSCOC-IIGG-UBA)

“La escuela en la mira: Nuevas y viejas violencias en la formación de ciudadanos nacionales”
Miriam Kriger (CONICET-FLACSO-UBA)

“Valores e Identidad Adolescente. La Escuela frente a la Formación Ciudadana”
Hernán Fernández Cid y Miriam Kriger (CONICET-FLACSO-UBA)

“Bachillerato popular de jóvenes y adultos IMPA: La escuela como un nuevo escenario político”
Paula Lozano, Nadia Rybak Di Segni y Miriam Kriger (FSCOC-UBA)

“Un acercamiento hacia las características generales de la docencia ad honorem en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (1992-2010)”
Rodrigo Hobert (IIGG-UBA-CONICET)

18.00 hs
Palabras de cierre a cargo de Ana Wortman (Directora del Grupo de Trabajo “Transformaciones del campo cultural y clases medias” del IIGG)

18.30 hs
Proyección de “El alma nunca piensa sin imagen” de Syd Krochmalny, registro de la obra de Roberto Jacoby, presentada en la última bienal de San Pablo.

Brindis de cierre.

noviembre 14, 2010

Un secreto del pasado y el futuro



Limitaciones de las ideologías


"...Pero el marxismo no es una filosofía de la vida ni un secreto del universo que se sienta con el deber de pronunciarse sobre todas las cosas, desde cómo cocer un huevo hasta el método más rápido para despiojar a un cocker spaniel...No es ninguna deficiencia del marxismo el hecho de que no tenga nada interesante que decir acerca de si el mejor método para adelgazar es el ejercicio físico o la inmovilización de las mandíbulas..."


Terry Eagleton

noviembre 11, 2010

Recirculaciones


Agradecimiento al blog de la editorial española Caballo de Troya por sus citas del post "El civilizador" sobre Vargas Llosa.

Una buena noticia


Que el escritor y arquitecto Gustavo Nielsen se haya ganado un premio es una muy buena noticia.


noviembre 07, 2010

El duelo de los deudos


El duelo como batida por el botín del eco. Puede leerse en La Tapa de los Sesos

noviembre 04, 2010

La impura ferocidad de lo posible


La realidad política, de una innegable naturaleza relativa, nos remite a ponderar sus acciones siempre en el contexto de las relaciones de fuerzas imperantes. Néstor Kirchner fue un político que aún lleno de imperfecciones en la instrumentación e insuficiencias en el concepto, gobernó marchando contra la dirección de los habitualmente indesafiables vientos del poder establecido y logró dar algunos pasos firmes afrontando las consecuencias que trae hacerlo y evitando ceder a la tentación de todo el placer estelar que se ofrece a quién claudica.

Para evaluar gestiones políticas nada mejor que el puro instinto de confiar en la experiencia real. Ningún análisis reemplaza a la opinión que se conforma tras la acumulación de vivencias callejeras, laborales o vecinales. Pero como no todos los hechos pueden pasar por nuestro testimonio directo debemos entonces apelar a la interpretación. Buscando un indicador fiable que me liberara de las influencias de los mensajes manipulados, los sofismas estratégicos y las lecturas parciales que inundan la cotidianeidad desde todas partes, llegué a una conclusión sencilla, casi una verdad de Perogrullo: para saber cuán verdaderamente desafiante del Poder era una política bastaría con cotejar las reacciones de los que deberían estar lógicamente afectados. El principio de acción y reacción rige para la física pero luce de una elocuencia categórica en la política. La magnitud de la reacción permite despejar sin lugar a dudas la magnitud de la acción. Si el golpe ha tocado alguna fibra esencial del Poder pues habrá dolor y las reacciones defensivas y contraofensivas serán audibles. Siempre sus enemigos fueron a la vez sus grandes legitimadores, quiénes aportaron los mejores argumentos para calificar su gestión.


La muerte sigue siendo el mejor abogado defensor y el mejor agente de prensa.

Después de la muerte de Alfonsín reflexionaba sobre las reacciones instintivas de la sensibilidad humana ante la muerte que sigue siendo, para los personajes públicos, el mejor abogado defensor y el mejor agente de prensa. Se fuerza un juicio sumario del fallecido, despojado ya de su orgullo viviente, que suele mejora cualquier evaluación porque filtra los hechos jerarquizando las acciones con una claridad que súbitamente se ofrece, frente a la confusión que rondaba en el instante anterior. También pensaba que la sensibilidad humana lava culpas intentando hacer justicia, liberarse en el juicio de las vanidades y los odios. Frente a la muerte los pueblos suelen ser más justos, se dan un baño de equilibrio y hasta de sabiduría porque buscan expiar sus gruesos pecados de ingratitud e irracionalidad, sus orgías de mezquindad ética y la miseria emocional de sus interesadas lealtades. El alma popular, sabiéndose impetuosa en sus juicios, se reserva un margen para la culpa. Cualquier muerte genera culpa existencial, la culpa de seguir vivo, y una forma de lavarla en el acto mismo de la contrición es despejar cadenas de orgullo y bañarse de humildad para ser lo más justo posible en el juicio que tal vez repare el pasado dictamen de nuestra imperfección.

En el caso de Alfonsín se rescataba al Padre decente, al que se le perdonaban sus flaquezas en vista de reconocer su decencia y su fe escrupulosa en las formas del consenso. En el caso de Kirchner, por el contrario, se rescata al loco luchador, al combatiente apasionado que es capaz de desafiar la peor adversidad embistiendo con porfía y fiereza, sin medir ni los riesgos para su propia vida. Si Alfonsín era la templanza firme de la conducta cívica, Kirchner era la pólvora del atrevido que con vehemencia desafía los límites de lo posible. Pero referirse a la personalidad de Kirchner para quién no lo ha conocido es muy aventurado; sobre un personaje de su influencia política pesan descripciones deformadas tanto por el odio opositor como por el amor partidario. Por ello prefiero creer que su persona estaba en un lugar intermedio entre el infatigable pero despótico mandamás que pintaban sus detractores como del campechano comprensivo que refieren algunos de sus entrañables seguidores.


Construcción de poder, la sustentabilidad

“Sustentabilidad” es una palabra-concepto de moda en las ciencias ambientales y puede aplicarse en la política. La experiencia latinomericana de la última década pareciera revalidar la cualidad de los fuertes liderazgos personales como efectores de poder posible a través de los cuales poder articular políticas con un poco más de independencia de las grandes presiones internacionales. En el laboratorio de las ideas políticas, a menudo equipados con elementos conceptuales de ensayo traídos de Europa que no reconocen la realidad regional, no pareciera ser que sean necesarios liderazgos personales para conformar poder, toda vez que es evidente que las modalidades de tramas horizontales articulando consensos pueden funcionar. En sociedades tan inmaduras en lo político como complejas en la estructura de sus intereses económicos en pugna con variopintos problemas sociales, los esbozos equilibrados de gestión divisible tienden al fracaso. En parte porque la diversidad se vuelve caótica sin un centro al que reportar su energía. La concentración de poder político, siempre dentro de los límites de la institucionalidad democrática que ya implica un sabio grado de limitación, puede contribuir a la génesis de un proyecto sustentable frente al Poder real, por naturaleza más orgánico, sólo que debe cuidar de tener un amplio capital de adhesiones sino se reduce a un sectarismo que termina en debilidad. Los liderazgos fuertes y concentrados son tácticamente efectivos siempre que lo que concentran sea suficientemente denso y vasto como para volverlo potente; es decir, sirve ser el jefe capaz de obtener el apoyo de una gran red de equipos y actores sociales con cierta vida propia, y no el jefe de unos pocos que pretende que todos diluyan su identidad para incorporarse pasivamente a su control, suscribiendo su estrechez. Los liderazgos duros se califican por el vigor de la cantidad de actores y organizaciones liderados, y no sólo por la forma radial de ejercer el liderazgo.

Alguna vez mi sueño realista, muy lejos de mis sueños utópicos, siempre fue que se ofreciera a la sociedad al menos un proyecto sustentado por un red tridimensional de participación, no una “alianza” de partidos políticos sino una trama de nuevo cuño formal que vertebrara diferentes actores políticos en diferentes canales de participación nucleados por coincidencias doctrinarias básicas, pero que en el todo se encarnaran en una fuerza política concreta y pragmática capaz de definir un rumbo. Pero hay una lógica del poder, y como ya señaló Foucault, es posible aplicar a la máxima de Von Clausewitz su inversión; si “la guerra es la continuación de la política por otros medios” pues habilita su reflejo y la política es la guerra por otros medios. No se puede enfrentar a un Poder que es la vez concentrado y articulado sin un liderazgo fuerte. Para construir un poder viable que se enfrente al Poder, no sirve la trama de minorías, los liderazgos potencian los componentes que lo apuntalan. Enfrentar a enemigos poderosos debilitado por fisuras internas es ofrecer la derrota con la menor de las resistencias. La excesiva fragmentación del poder -que implica multiplicar la participación en su armado y ejercicio en términos ideales tan cara a los valores libertarios- suele generar en la arena guerrera de la política un ostensible flanco de debilidad.

Me remontaré a aquellos rescoldos progresistas que en los 90 resistían las oleadas neoliberales que absorbían al propio peronismo impregnado de las ideas que había abrazado con la conducción de Menem. Y nombraré a un personaje hoy muy devaluado, casi oscurecido por el humo todavía ardiente del 2001, pero que en aquellos años llegó al menos embrionariamente a marcar una posibilidad de transformación. Aquella fue la trunca misión de Chacho Alvarez, siempre recordado por la enorme asimetría entre sus buenas intenciones y sus logros. Se buscaba, por aquel entonces, hallar una forma de salir del cerco de un peronismo que se había vuelto neoliberal en el contenido a la vez de arrastraba anquilosadas prácticas clientelares. Se discutía la opción de “ir por fuera” mediante el armado de una nueva fuerza que pudiera constituirse en real alternativa de poder frente a los que defendían “el entrismo”, la convicción de que los cambios podían llegar desde adentro de la arraigada estructura cuyo vigor era irreemplazable para construir gobernabilidad. Alvarez apostó al "ir por fuera", convencido que el nido de víboras peronistas eran imposible de transformar en una galante hostería de sano ambiente progre y buscó el armado de una fuerza capaz de gobernar articulando acuerdos programáticos con agrupaciones afines. La sustentación la confió a la organicidad de la UCR que aún maltrecha se suponía capaz de darle consistencia nacional a su nobel FREPASO, luego los hechos demostraron que la alquimia carecía por completo de fuerza y menos de afinidad.

Pasado el colapso de aquella experiencia que arrastró a toda la clase política a fines de 2001, Kirchner pergeñaba las posibilidades de su proyecto mientras Duhalde asumía la cruenta tarea de virar del desquiciado sistema de convertibilidad a uno “normal”, transición a todas luces traumática que obligó a una nueva cirugía sin anestesia. En los análisis de los partidarios kirchneristas siempre es ninguneada esta etapa por el repudio ideológico hacia la figura de Duhalde, pero no debiera omitirse que el político de Lomas de Zamora cumplió el papel de verdugo para amputar el miembro engangrenado de la convertibilidad y hacer parir un improvisado engendro que con desarrollos y modificaciones posteriores constituyó el embrión del modelo económico luego aplicado por Kirchner. Y la primera decisión clave del político santacruceño fue la obcecada convicción de creer posible reconstruir los ladrillos de una política pulverizada -incluso como clase- cocinando sus mismos escombros y utilizando el horno tradicional del peronismo. Sin romper con las estructuras tradicionales ni salirse del contenedor peronista, sino maniobrando dentro de él, fue tejiendo una ruda tela que le dio gobernabilidad a su gestión y le permitió lanzar las ideas rectoras de su proyecto. Este dato es el que marca la ligazón del proyecto kirchnerista a la “vieja política”, y define que por qué cuesta tanta imaginarlo superando este horizonte, elevándose hacia el territorio de nuevas estructuras.


Un gran batallador cultural

En los medios argentinos abundaron las columnas de opinión de intelectuales y periodistas que rescataron su figura y coincidieron en su mayoría en señalarle una serie de logros en lo político, ideológico, cultural y económico alcanzados a contramano de las recetas dominantes del poder. En mi caso puedo destacar una serie de pilares de su gestión con balance positivo, consignando también sus debilidades. La política de derechos humanos fue un claro primer estandarte; y si bien pudo haber pecado de una sobreactuación discursiva, el peso de los hechos concretos la valida. En el marco político-cultural recuperó la fe en una política que más allá de sus miserias puede de nuevo ser una herramienta de transformación de la vida de las personas, despertando el vigor de las vocaciones participativas que se manifiesta en el regreso de los jóvenes por ejemplo, hecho que a todos no deja de sorprender. Fue fundamental para superar el humor de resignación que impregnaba el ambiente social, donde los ideales de transformación equitativa estaban sepultados por una mezcla de calumnias e injurias que pesaban sobre ellos, y demostrar que las fronteras de lo posible se extendían bastante más allá de lo que nos decían los consejos interesados de los poderosos, disfrazando unos verdaderos cantos de agorería e imposibilidad como “diagnósticos realistas” fundados en inconmovibles sentencias técnicas. En la economía se desterró la figura noventera del Presidente de la Nación como gerente de los grupos concentrados que representaban al verdaderos Dios gobernante del Mercado, se restableció el sesgo industrialista aunque no haya alcanzado a delinearse como verdadero “modelo desarrollista” y se pudo renegociar la deuda y alcanzar un nivel significativo de independencia respecto de organismos financieros internacionales otrora invasivos. En materia de políticas activas hubo mucha disparidad a pesar que se intentó aplicar compensaciones sectoriales que mejoraran la rentabilidad de los diferentes sectores. En lo internacional apostó fuerte por la prioridad de las alianzas sudamericanas y supo las nuevas tendencias que mostraban a los procesos de Venezuela y Brasil como referentes. Lo social estuvo presente con intentos desparejos pero que sumaron logros como la ampliación de la base jubilatoria, la estatización de las AFJP y la Asignación Universal por hijo. En materia de calidad institucional aportó un plausible cambio en la Corte Suprema de Justicia, pero la sensación es que todavía falta mucho para que en los niveles intermedios esa “justicia” pueda superar una imagen de vicios histórico de su ineficiencia.

Y finalmente arribó a la que fue la madre de todas las batallas culturales, cuya importancia todavía no se pondera en su justa medida. En forma tardía, después de pasar por una provisoria amistad de conveniencia, enfrentó a los medios hegemónicos propiciando una nueva ley de medios audiovisuales. El dueño de editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, consecuente propagador de una oposición mediática sensacionalista basada en facturarle al gobierno cualquier dato de la realidad real o virtual, fue el que más firmemente destacó la influencia de Kirchner en términos de lucha cultural. Y la batalla más importante tiene dos aspectos esenciales diferenciados. Uno es la naturalización en el imaginario social de algunos ideales igualitarios que pudieron instalarse en los confines de la “normalidad”. Y el otro es que se haya desarrollado la batalla precisamente en el decisivo campo mediático propiamente dicho, que es donde se construye –o se construía- los grandes relatos de la realidad que adoptan las mayorías y que aparecía siempre protegido tras una máscara del independentismo profesional. Y fue efectivo por estuvo a favor de una corriente mundial que aceleró su crecimiento en forma exponencial en el segundo lustro de la década; el surgimiento a través de la tecnología de internet de nuevas herramientas de expresión que hicieron estallar el mil pedazos el control corporativo de la difusión de ideas. La lucha intensificada por Kirchner, hecha quizá con mucho de tenacidad personal y no tanto de visión estratégica, afinó en consonancia con las nuevas tendencias que ya han transformado a los grandes medios del mundo, volviendo en crisis a los soportes gráficos y a los modos unilaterales de comunicación, reemplazados de a poco por una trama mucho más plural y heterogénea de intercambio horizontal de mensajes donde ya no se concibe la recepción cerrada de una opinión mediática instituida como Saber, sino que se debe incluir la necesaria visibilización de la reacción de los lectores expresada en forma de respuesta confrontativa. La credibilidad de los medios fue erosionada hasta ser puesta en crisis, en parte por esta ruptura del monopolio expresivo que obedece a una tendencia ecuménica y en parte por la exposición a la que se vieron obligados esos medios en términos de tener que asumir sin disimulo una defensa ostensible de sus intereses propios y representados.


Seremos un país pequeño si podemos enjuiciar a los viejos genocidas pero no podemos parar la impunidad represiva de una barra brava. La consigna “ni un paso atrás” merece apoyo en una coyuntura donde los enemigos del modelo querrán aprovechar cualquier acción efecto para abrir una grieta donde colar concesiones y retrocesos; pero debe estar acompañada de una entusiasta apuesta por los “pasos adelante”.


noviembre 03, 2010

Del reino de la palabra


"...Si el lenguaje de ocupa de sí mismo no es porque se trata de un juego autosuficiente sino porque ya es en sí mismo experiencia del mundo y texto de saber, porque él mismo dice antes que nosotros, esa experiencia..."

Jacques Ranciere "La palabra muda"


La discusión entre partidarios del lenguaje y la trama, como toda discusión entre la forma y la función, es tan ridícula como una lucha entre bufones por establecer el prestigio de algunos de sus disfraces. La trama es el lenguaje y el lenguaje es la trama. La representación es una forma de superar sus insuficiencias y la poética el aprovechamiento de sus holguras mecánicas.

La literatura es el pensamiento que se permite jugar asumiendo el probable siniestro del error. Lo que representa la literatura es a la vez la potencia y la impotencia del lenguaje; el humano siempre apeló a la fabulación, a la parábola, para expresar su mensaje, la representación fue su atajo de primera y única elección, por elemental y por divertido. En tanto el lenguaje del pensamiento era impotente para trabajar como continente en acto de todos los contenidos que era capaz de generar en potencia, aparece esta solución en la escasez que es la literatura, la solución de la imposibilidad del decir, un recurso artero, infantil, un atajo tomado ante la necesidad de comunicar. Por ello, nunca será la reina del lenguaje, porque la representación la antecede, la literatura es teatro antes que retórica, es encarnación antes que imaginación. La literatura debe su existencia a las limitaciones del lenguaje racional, a su pobrísima capacidad de traducir la multidimensional realidad de la experiencia humana, a sus excesos de simplicidad, a la patológica soberbia de su reductibilidad, a su vicio irremediable de dejar afuera todo aquello que no puede asir con sus manazas de amputado vuelo. De cara a la verdad, la literatura será siempre un juego, una falsificación instrumental, eternamente susceptible de ser juzgada por inútil desde los discursos de las grandes tribunas, pero necesaria en todas las íntimas confesiones.

El pensamiento racional, como todos los reyes, reina por encima de todo imponiéndose con soberana rigidez en la construcción simbólica de la jerarquía de su sentido, pero por ello paga el precio de su torpeza; en tanto va al hondo hueso descuida la voluptuosa carne que lo envuelve.

Esos grandes ideales del iluminismo -que entronizaron el reinado del conocimiento racional- rendirían la fortaleza de su omnipotencia si alguna vez reconocieran la utilidad de la literatura. Es algo insostenible para su orgullo.