El lugar donde he sido mandado a vivir sin ninguna experiencia previa en el medio de la más huérfana inconstancia. El que me obliga a tomar por sorteo hasta la más inocente de mis decisiones, como la de creer en la más pálida idea...

julio 29, 2010

Los jugadores argentinos no tienen quién los dirija


Los jugadores argentinos triunfan en los mejores equipos del mundo pero cuando juegan para la selección no tienen quién los dirija.

Pequeño detalle. Tenemos buena parte de los mejores jugadores del mundo, pero tenemos los peores directores técnicos.

Ningún técnico argentino ha logrado triunfar en Europa ni dirigir a los grandes equipos. La lista de fracasos es extensa y viene de décadas, desde las más recientes patinadas de Bianchi hasta los infortunios acumulados de los mundialistas Menotti y Bilardo. Valdano fue una isla de éxito en un momento pero dio paso enseguida al manager. El último mohicano que supo dirigir un equipo con aspiraciones de Champions League fue Cúper con el Valencia, pero su espejismo tocó techo de inmediato para caer en el abismo detrás de su tosco sistema juego y sus planteos ultra defensivos. Cuesta incluso encontrar técnicos exitosos a nivel sudamericano, que aparece como un refugio menor, de segundo orden. Gerardo Martino es un caso, se refugió en Paraguay haciendo un buen trabajo, pero de allí parece no tener más proyección, lo mismo para Edgardo Bauza que obtuvo una Copa Libertadores con un equipo ecuatoriano pero su proyección europea es nula. Bielsa, un técnico al borde de las leyes que rigen la salud mental, tras su estrepitoso fracaso en 2002 se refugia en espejismos clasificatorios con una selección de tercer orden como Chile. Y si bien el Gran Fútbol Europeo no es que esté tanto por arriba del Sudamericano, la realidad marca que la selección argentina en los últimos mundiales se saca de encima con facilidad a los representantes de todos los continentes pero no puede superar el karma de pasar el filtro de cualquier equipo europeo de primer orden que enfrente. Incluso a Brasil le pasa algo parecido, salvo en el 2002.

Europa es la gran meca accesible para los jugadores pero inaccesible para los técnicos, y Europa es la barrera infranqueable de los cuartos de final.

Don Julio ha insistido en proyectar efímeros triunfalismos locales al plano internacional, suponiendo que salir airoso en nuestra liga da chapa técnico táctica para manejar a los que juegan en los mejores equipos de Europa, en las ligas española, italiana, inglesa, portuguesa o alemana. Fue el mismo Basile una apuesta en ese sentido, y ahora tras el breve y tumultuoso experimento bilardo-maradoniano pintan una serie de nombres de consumo interno como Sabella, Russo, Simeone, Díaz, Borghi. Bauza ni siquiera cuenta. Todos intentos de proyectar entrenadores localistas sin experiencia táctica ni grupal del manejo de Estrellas de Grandes Ligas. Más pilotos de cabotaje para sortear las Grandes Tormentas de los Cielos Interncionales.


Los jugadores argentinos si tienen quién los dirija

Si. Tienen. Son los que los dirigen en sus equipos europeos los domingos y los miércoles, y los hacen jugar en equipo y bien. Son los Mourinhos, los Guardiola, los Del Bosque, los Pellegrini, los Benítez, los Vaan Gaal. A los que obedecen, y parecen entender, por las buenas o por la malas. ¿No sería la mejor solución contratar alguno de ellos para la selección? Al menos aseguraríamos que al llegar a la selección sientan una total naturalidad.


Internet: ni panacea ni fiasco


Acabo de encontrar un artículo de hace algunos meses donde el veterano intelectual de izquierda Atilio Borón apunta su espada interpretativa sobre Internet. O mejor dicho sobre los que creen que la red es la panacea de la libertad de expresión. Los trata a todos de ingenuos y propagandistas impensados del sistema capitalista para finalmente echar un manto de cuasi repudio a la red y sus reales posibilidades de libre expresión y comunicación.

¿Pero realmente, los autores por él criticados, creen que la red es el reino de la libertad total? Habría que leer completas todas las obras a las que hace referencia, porque las citas que aporta en este artículo no parecen suficientes:

“Se ha vuelto un lugar común creer que la Internet es por excelencia el ámbito de la libertad de nuestro tiempo. Muchísima gente, y no pocos teóricos, sostienen que se trata de un espacio libérrimo donde las antiguas restricciones que el papel impreso imponía a la producción y circulación de las ideas han quedado definitivamente superadas. Basta con leer algunos pasajes del libro de Hardt y Negri, Imperio; o los tres tomos de Manuel Castells, La Edad de la Información: Economía, Sociedad y Cultura, para apreciar la profundidad y ramificaciones de esta creencia”

“El libro de Castells se edifica íntegramente sobre esa superstición. Pero contrariamente a lo que asegura la charlatanería posmoderna la Internet ni es horizontal, descentrada o desterritorializada. Lo que aquellos autores se empeñan en negar es que la Internet es una estructura que tiene centros de monitoreo y control, y en donde cierto tipo de comunicaciones están bloqueadas, casi todas vigiladas y algunas son censuradas”

Luego imputa ingenuidad.

Sólo espíritus muy ingenuos pueden suponer otra cosa…”


En esta parte hace la referencia a mi juicio más acertada de su planteo, que quedan desvirtuadas luego por las conclusiones totalizadoras de su enfoque:

“Una de las tesis más importantes de este tiempo es, precisamente, exaltar a la Internet como el reino de la libertad, convirtiendo así a uno de los preceptos de la ideología dominante en una verdad supuestamente irrefutable. Pero las evidencias que destruyen ese mito son abrumadoras…” “Son muchas las experiencias que refutan el carácter democrático y libertario de la red”

Es cierto, son muchas las que desmienten que sea el reino de la libertad de comunicación, pero son muchas también otras las que demuestran los enormes niveles de libertad concreta que permite en relación a lo que históricamente han sido los medios en el mundo capitalista. Sin ir más lejos, el presente artículo de Borón lo estoy leyendo por internet sin necesidad de acudir a algún otro medio donde su opinión podría ser no incluida por la sencilla razón de no ser considerada para publicarse. Entiendo que es criticable que se haga uso político del concepto de internet como fuente ilimitada de la libertad, dato que es erróneo, porque es atribuirle a la ideología dominante una virtud que no tiene, como si quisiéramos demostrar que el sistema capitalista “es tan bueno que ha creado una herramienta ultra libertaria”, pero otra muy distinta es negar la cantidad y calidad de libertad de expresión efectiva que permite, enormemente mayor a la de los medios tradicionales dentro de este sistema donde estamos inmersos. Y entiendo por libertad de expresión efectiva aquella que implica al mismo tiempo unos niveles concretos de circulación y propagación del mensaje, ya que la libertad de expresión en potencial sin que se tenga en cuenta los niveles de posibilidades de concreción del acto comunicativo en la práctica es una falacia; una más de las que desgraciadamente nos propone a menudo el sistema.


Luego señala para fundar su rechazo episodios de control o censura en la red como por ejemplo:

“Osama Bin Laden ya no tiene lugar en la red social de Internet”

¿Porque el sitio de Bin Laden es cerrado no podemos desconocer todo lo permite internet en materia de circulación por fuera de los medios establecidos? Que la red es una estructura que puede ser sometida a control centralizado cuando el poder así lo quiera es obvio. Con los datos que poseo no creo que haya un control centralizado absoluto las 24 horas de cada byte del universo que circula por la red, se necesitaría un muy numeroso ejército de expertos informáticos de inteligencia encerrados en oficinas monitoreando todo, evento que se parece a una fantasía de ciencia ficción, pero lo que si es real y obvio es que los centros hegemónicos del poder económico y político de los países centrales -principalmente desde el gobierno de los Estados Unidos- tienen los elementos necesarios para controlar aquello que les pareczca de su interés estratégico cuando les plazca, y de bloquear o anular lo que quieran si es que así lo desean. Obviamente que este control es selectivo y si bien marca que la libertad absoluta es un mito, también deja claro que existen enormes espacios cuyos contenidos circulan sin impedimentos.

Ingenua termina siendo la lectura de Borón que totaliza una situación y saca conclusiones sin ubicar los conceptos con sus debidas coordenadas de contexto. No hay modo de medir comparativamente niveles concretos de libertad sino en términos relativos, por lo que la máxima resultante sería reconocer que la red no es el paraíso libertario como pudieran presentarlo los defensores de la ideología que la creó, pero a la vez defender el aprovechamiento de sus evidentes posibilidades de circulación libre que superan abrumadoramente a las que ofrecen los medios tradicionales.


julio 27, 2010

El menester de los sabios


Tentáculo 788:

"Los sobrevivientes de la quema del mundo llevan en brazos a sus ideas. A María la marea la marea, la marea mirar la marea en la playa, le sangran los pies pero nos cuenta que del otro lado del océano se acerca un rumor arbitral, una pandemia de divisibilidad que transformará las lacras en alimento infinito"


La palabra es menester universal. No hay géneros en el proceso de desmalezamiento de la selva intelectual. Con machetes semánticos y tácticos, con tintas transparentes o manchones polvorientos, el enunciado se divorcia del enunciante, lo anunciado jamás le paga el justo precio al anunciante. La marcha aunque enrevesada, es marcha neural, capaz de vibrar con cualquier materia o evento que la conozca. Del narrador todopoderoso, inequívoco párroco de la credulidad cómplice del lector, hasta el presuntuoso doctor del ensayo que dicta sus tormentos como si fueran frutos del árbol de la sabiduría. Todos son solidarios resortes de una confabulación energética para el hundimiento y la elevación del vapor logosófico. Anfibios circulantes que moran posicionalmente en todas las direcciones postales y transcurren en todas las diferencias horarias.


Tentáculo 822:

"Atravesaron ríos y continentes, alturas, pantanos y escorpiones, para llegar a la Plaza de la Verdad y tratar el primer tema de la Nueva Gestión Filosófica Universal: definir el menester de los sabios"


julio 26, 2010

Disponibilidad de nuestros datos en Internet


Mi amigo Enrique Quagliano viene difundiendo desde un tiempo una campaña sobre la seguridad de la información personal en Internet, a la que le dieron el título de "Reiventando el olvido en internet". La idea que se basa principalmente en propiciar la creación de mecanismos que permitan al usuario decidir cuando sus datos deben ser borrados de la web, sin que permanezcan indefinidamente como hasta ahora. Considero que es una propuesta muy interesante sobre un tema que será cada vez más crítico en el mundo de la circulación de información personal. Se supone que algún control sobre nuestros datos deberíamos tener, aunque el planteo abre obviamente una compleja trama de interrogantes derivados de las implicancias que tales consideraciones. Por ejemplo, ¿qué cosa se considera datos propios de un usuario? ¿Se incluyen todas las informaciones generales que mencionen datos de una determinada persona?

Lo que me parece quizá poco afortunada es la elección del lema "reiventar el olvido" ya que implica cierta confusión respecto de otras connotaciones nefastas del término "olvido" que circulan por ahí. Preferiría que se usara otra expresión más clara en referencia al sentido de proteger la propia información.


Plagiando vamos


En Nación Apache un tal "Filósofo producido" arremete una inusualmente elocuente referencia sobre el plagio y cierto libro de Alberto Laiseca.

julio 24, 2010

La guerra vence al amor


Tanto ajetreo verbal sobre el igualitarismo en las relaciones amorosas que hubo en la sociedad argentina últimamente, bueno es mirar que sucede en materia de tolerancia y amplitud a la hora de las relaciones en Israel. Obviamente que no es justo comparar la situación de las relaciones internacionales o interraciales en un contexto de normal convivencia con otro dominado por la trágica signatura de una guerra permanente, pero llama la atención que en tantos años el amor no haya podido ayudar un poco más a hacerse un lugar por encima de la guerra. Hacer el amor con el pueblo enemigo se sigue considerando una traición aberrante.


A pesar de que los árabes representan un quinto de la población israelí, las parejas interraciales son cada vez más raras. Nada en la ley lo prohíbe, pero la mayoría de la sociedad judío-israelí lo condena. El miércoles la cadena rusa de televisión RT denunció que la Municipalidad de Jerusalén creó una línea de emergencia que opera las 24 horas para delatar a las jóvenes parejas interraciales, una situación cada vez menos común a pesar de que los árabes representan un quinto de la población israelí. Un día después el The New York Times recordó el patrullaje que hizo el año pasado la periodista israelí Sheera Frenkel junto a un grupo de vigilantes judíos ortodoxos, que se dedican a recorrer las calles de un asentamiento en la zona oriental de Jerusalén en busca de jóvenes judías acarameladas con hombres árabes. “Me duele cada vez que veo a una chica judía con un árabe. Es extremadamente perturbador. Me hace preguntarme: ¿Cómo llegamos a esta situación? ¿Cómo nos rebajamos a este nivel?”, se había quejado uno de los jóvenes vigilantes, luego de encontrar una pareja interracial


El emperador de la felicidad


La novela de Juan Román Riquelme está uno de sus puntos críticos. Este dictadorzuelo del fútbol argentino, con condiciones técnicas para estar entre los mejores del mundo pero fracasado por sus ínfulas de holgazán emperador, parece haber encontrado en Boca Juniors su reino a devastar. Aprovechando una conducción débil solicita cuatro años de contrato, una locura para sus condiciones físicas que marcan una incertidumbre de su capacidad de aquí a seis meses. Pero su objetivo está claro, si lo logra podrá asegurarse por ese período el gobierno absoluto del club Boca Juniors y quedar protegido de futuras “limpiezas” que lo pudieran afectar de parte de futuros técnicos o autoridades electas del club, y podrá hacerse dueño y señor de todas las decisiones, controlar su interna con un Palermo de próximo retiro, manejar el vestuario y dominar a técnicos y dirigentes actuales y futuros. Los dirigentes no comprenden que condicionarán a todo el que llegue al club a sus humores durante cuatro años. Lo amparan en su cruzada la obsesión de una parte de la hinchada confundida que antepone una idolatría personal por sobre el bien del club de sus amores, sumado a un reducido pero vocinglero núcleo de periodistas cortesanos encabezados por el veterano y decadente Horacio Pagani. Veremos hasta donde logra hacer llegar su extraña trayectoria imperial. Que equipos como Lanús, Vélez, Banfield y Argentinos Juniors hayan salido campeones en las última tempradas, obviamente sin Riquelme, ni siquiera insinúa convencer a estos acólitos boquenses de su prescindibilidad para todo logro.

No llama la atención que ya haya atacado a Borghi, el actual entrenador, para marcarle la cancha; hecho que no le será tan fácil porque el reciente entrenador campeón del fútbol local es de los que no se dejan avasallar sin presentar lucha.


julio 22, 2010

Desde el proscenio


Progressor, consciente que sus limitaciones eran su sabiduría y sus contradicciones su equilibrio, se reía de los extremistas pero a pesar de todo los escuchaba y trataba de aprender. Dorox, el impreciso, cumplía una especie de función salomónica, porque su habilidad estaba es encontrarle huidas a todos los discursos, abrirles la puerta de atrás para que liberaran la presión de su propia intensidad. La asfixia del living de un departamento de dos ambientes en el Palermo mugroso contribuía a hacer más sucia la cercanía tensa de los personajes, faltaba espacio para que tanta disidencia tuviera un suficiente anillo de aire alrededor… Entonces Taibot, el delirante defensor del materialismo histórico, maitre de las cenas concretas, sacerdote de todas las ortodoxias radicales, capaz de hacer la síntesis trosco leninista, se había asentado al principio como el loco de las verdades esa noche, a través de algunas diatribas librescas un tanto aburridas. Contaba con la inesperada aprobación tácita de Liberto, el anarco, del que nunca se sabía si era colectivista o individualista, si le tiraba más la repartija de panes para todos o la revolución permanente, lo que si quedaba claro que estaría siempre un poco más allá de cualquier postura imaginable aunque no se supiera donde. Pero fue Gregón, desde hace poco llamado “el populista”, empastillado pero lúcido a esa hora, el que supo arrebatar el mando de la enunciación, y hablaba en tono como de ganador, tal vez porque interpretaba que ese era su momento…


-Los anarcos se vuelven conservadores y reaccionarios cuando presienten que el socialismo está cerca. Subproductos descartables del capitalismo liberal donde han sido formados, y a cuyas categorías remiten al fin. “Ay, no quiero el estado”, “ay, no me quiten la libertad”, “ay, viva la joda”, “viva el caos”. Tanto putear al orden del capital en realidad son residuos la libertad pedorra que ese orden les proporciona para que se empeden y digan pelotudeces y se pasen negando todo mientras en realidad obedecen como putitas los mandamientos burgueses, eso quieren y con eso se conforman los boludos…


Progressor refrendada galones de tolerancia, como buen híbrido, y escuchaba. Taibot fumaba pero se prometía no interrumpir. Dorox ponía cara de resignación y le ofrecía a Liberto un poco de whisky…


- De boquilla –prosiguió Gregón- son más zurdos que el peor zurdo y más liberales que el peor liberal. Dicen “que mierda es la propiedad privada” pero cuando se trata de empezar a abolirla salen a coro a defenderla, no sea cosa que alguien les meta mano a su mugroso aguantadero, lleno de cigarros y libros mierdosos, al que quieren con orgullo los boludos, porque se creen que es la trinchera desde donde dan batalla cuando apenas es un puesto de choripanes para venderles a los capitalistas de andan de paso, si se les da las pelotas parar a comprar… Peor que un burgués asustado, es un anarco-burgués asustado. El burgués es peligroso porque al tener miedo de perder sus privilegios obviamente propiciará el uso de la violencia para defenderlos. El burgués teme que la agitación socialista le quite su fortuna, el anarco teme que le quiten su infortunio, que lo molesten en el kiosquito que las libertades burguesas le dejan poner para propalar el descreimiento y la negación. En definitiva, el anarco teme del socialismo real que le toque tener que trabajar, que ya no pueda vivir de hacerse el superado…


-Trabajar…..- ahora si interrumpió Liberto- justamente eso es lo que ustedes no harán jamás bajo ningún régimen….

julio 20, 2010

Inmoderados


¿Exageraciones? Aforismos que nos interrogan acerca de su status. ¿Partes de una intención satírica o efectos de un pronunciamiento radicalizado? ¿Efectistas o reveladores?

Hoy es el turno de Karl Kraus

"La receptividad del ser productivo es mínima. El poeta que lee es sospechoso”

"Un poeta que lee: el mismo espectáculo que un carnicero comiendo"


julio 19, 2010

El oro fronterizo


"Promulgado hace casi nueve años, el Tratado Minero entre Chile y Argentina fue el instrumento que construyeron las trasnacionales mineras para explotar la Cordillera de Los Andes. Tuvieron el respaldo de gobiernos y parlamentos de ambos países. Sin embargo, gran parte de lo que persiguen sus promotores no se ha concretado: Un requerimiento presentado ante el Tribunal Constitucional de Chile, y su posterior dictamen, acabó por diluirlo"

Alrededor de la polémica explotación minera binacional de Pascua Lama, Francisco Marín expone buena información sobre la génesis y la evolución de los tratados entre Argentina y Chile que hicieron viable este proyecto. La afirmación de partida que realiza no es cierta porque el proyecto está en marcha oficialmente desde mayo del 2009, aunque las restricciones que impuso Chile a algunos puntos del Tratado (limitar la cesión de servidumbres de paso gratuitas por el territorio chileno) puede que hayan reducido apenas un poco las garantías que los estados le ofrecen a las empresas privadas.


julio 17, 2010

El abismo en vela


¿Somos velas encendidas de conciencia que al arder en el vuelo del deseo nos consumimos rápidamente hasta desaparecer y volver a empezar en otros?

No lo se, pero vale la pena ver está película de Mike Dacko


julio 14, 2010

Insustancialidades


"Cuando me levanto a la mañana tomo su mano y luego una aspirina"
Eve 6:"Girl Eyes"


Hay cualidades contradictorias solo a nivel conceptual que el capricho determinista de los hechos puede integrar con total serenidad, y luego empreder la fuga sin siquiera un saludo, como siempre. Un obrar expresivo que rodeara la manzana del verbo sangrar, capturara al héroe del hecho sangriento y condenara por error al sujeto sangrante, no podría ser otra cosa que una transfusión en el lugar y momento equivocados del discurso. ¿Que hay detrás de esa helada desilusión tras la interrupción, del sentirse abandonado a la espera de una cita con la espera en la ochava del mundo?

La jerga poética es un alimento insustancial ofrecido allí donde arrecia el voraz apetito de una nutrición efectiva. Es fácil manipular a los hambrientos de sentido; en ese estado, nadie puede sostenerse ante un recurso retórico con la cabeza bien apoyada en el cuerpo.



julio 09, 2010

Que par de pájaros...


Dios, que se argumentó incompetente para la tarea, no los crió. Pero el viento del invierno literario los amontonará igual: Omar Genovese y Gustavo Nielsen departirán acerca de la insondable repetitividad del ser, la duplicante simultaneidad de las ovejas y otras derivaciones contingentes.

El acoplamiento se producirá el martes 13 de julio de 2010 a las 19 de la tardecita en el fogón postmoderno de la Editorial Eterna Cadencia, Honduras 5582 del aglomerado urbano conocido como Buenos Aires. Dicen que hay vino.

julio 05, 2010

Violación


Tanto que hablé....me despido del tema fútbol por un tiempo con un microcuento desde el fastidio.


Cuando hubo que encontrar una tipificación penal a lo que la selección alemana le hizo a la selección argentina, la figura que se halló correspondiente fue la de violación futbolística. Cuando un equipo pasa por encima de otro contra su voluntad y lo accede carnalmente en cuatro oportunidades comete el delito de violación. Denunciado el hecho por la AFA ante la FIFA se formó un tribunal y se llamó a comparecer a los jugadores alemanes. Ellos negaron terminantemente los cargos arguyendo que no usaron la fuerza sino que se limitaron a aceptar las invitaciones indecorosas que le hacían los defensores argentinos. Schweinsteiger declaró :

-Acaso no vieron como Otamendi y Demichelis nos ofrecían sus colitas maquilladas…¿Que pretendían? ¡Somos hombres¡

julio 04, 2010

Cuatro razones para el fin de la magia




El pensamiento mágico

Desde el vamos la gestión de Maradona se planteó como la lucha del pensamiento mágico contra la racionalidad. A pesar de algunos brotes esporádicos de la segunda especie, fue evidente que en la arquitectura conceptual que guiaba los actos del Diego prevaleció la primera. Una de los componentes de esta cosmovisión que combina lo emocional, lo mágico y lo mítico era el manejo de las contradicciones que se desprenden de muchos de sus “mitos”, “máximas” o “códigos” futboleros y que el técnico tendría que resolver a lo largo del mundial, tal como señalé en un artículo al principio de la competencia. Hasta el partido del sábado había mostrado privilegiar el mito del bien del equipo, pero en a la hora decisivo lo traicionó el “código” de tener que bancar al jugador elegido, y se cegó a todo cambio tanto para el planteo inicial de este partido con Alemania como durante su desarrollo respondiendo tardíamente con los cambios.

Pero el pensamiento mágico, a diferencia de los que creen muchos, no es un asunto sólo de Maradona y del saber popular, sino que existe una gran mayoría del periodismo deportivo, supuestamente analítico y racional, que se encabalga dentro de esta tónica, aún sin saberlo o pretendiendo estar más allá de ella. La prueba más irrefutable de esto es que se acepte todavía como algo natural la teoría del salvador individual que todo lo arregla con un pase de magia o un arresto de inspiración. Se sigue creyendo en el culto al héroe, el salvador, el que entrega todo, el que se pone el equipo al hombro. Se sobredimensiona la entrega, el temple, la influencia emocional, el compromiso individual, el manejo de códigos de vestuario, por sobre las condiciones técnicas y las disposiciones tácticas que determinan la realidad del juego. Todo eso se pone por delante del trabajo colectivo, de la táctica y la estrategia que sepan contener y organizar el óptimo aprovechamiento del talento individual. Una carga de sanata importante que impregna el mundo de las lógicas futbolísticas argentinas.


Espejismos y alarmas: un equipo con ataque de acero, mediocampo de nylon y defensa de telgopor

En el fútbol suele haber muchos espejismos y alarmas. No todo lo que brilla bajo algunas circunstancias es oro, ni tampoco todo lo que aparece opaco es intrascendente. Lo bueno es saber distinguirlos y no sacar conclusiones basadas en lo emocional. Los mundiales son generadores de espejismos para los equipos fuertes por esa redundante primera fase donde las potencias enfrentan rivales me menor valía. Mundial tras mundial se repite los espejismos en estas primeras vueltas donde lo único que sirve es clasificar. Salvo algún caso especial, las potencias desarrollan su juego sobre rivales accesibles, que a sabiendas de su debilidad ofrecen apenas la resistencia de meterse atrás a la espera de una derrota poco abultada. Sucede que algunos hasta tienen dificultad en resolver esos partidos, a otros les resulta más fácil, pero hay que tener mucho cuidado de extrapolar de los rendimientos y funcionamientos de estos partidos conclusiones que sirvan a la hora de enfrentar a las otras potencias en condiciones de paridad. El verdadero mundial llega en las instancias de los cruces por eliminación, a todo o nada en un partido, y siempre se debe relativizar lo ofrecido respecto del poderío de los rivales enfrentados.

El espejismo que engolosinó a Argentina fue el sistema de “tres atacantes” que se improvisó a partir del amistoso con Canadá y empezó a funcionar a partir del debut contra Nigeria, pero que no estaba de ningún modo bien resuelto como estructura integral de equipo. Maradona rompe su esquema para incluir a Tévez y en aquel primer partido se veía que existía una situación anómala; el equipo resulta muy largo, poco compacto para retroceder y defender. Se produce una situación colectiva que entusiasma: Messi arrancando desde ¾ para entrar en diálogo con los delanteros o volantes genera peligro y espacio. Pero la fórmula que es buena por el momento debe resolverse para ser sostenida en el tiempo, teniendo en cuenta todos los aspectos del juego, en especial el momento de pérdida de la posesión de la pelota.

Otra comprobación es que el inventó de Jonás de lateral no funcionaba; ya que aparte de lucir una categoría de juego muy baja y torpe, no marcaba bien ni jugaba bien. El mediocampo quedaba desajustado y se exponía un Verón que no podía jugar por los laterales. El propio padre de Verón reconoce que su hijo no puede jugar en línea de tres volantes, sino que necesita una de cuatro, con un contención central detrás y dos volantes laterales. Aquí Maradona tuvo una primera reacción correcta, y al ver que era imposible un mediocampo de tres, saca a Verón y apunta a dos volantes definidos para ocupar la derecha e izquierda: Maxi y Di María. Sacrifica a Verón para poder mantener el tridente de ataque, pero contra México se expone de modo muy claro que el sistema no funciona. El trío Maxi, Mascherano, Di María se rebela totalmente ineficiente para sus funciones básicas; come dijo Christián Grosso de la Nación “el mediocampo argentino casi que no existía porque no tenía ni recuperación ni elaboración”

El equipo así quedaba muy partido, poco compacto para atacar –cosa que tenía remedio por la efectividad de Messi y los dos puntas- y también para defender, cosa muy grave que no tenía remedio. Messi, en la más penosa de las carencias de hermanos de toque (de los que tiene en abundancia y calidad en el Barcelona) debía buscar la pelota muy atrás -encima martirizado como estaba por todo el mundo de ser el responsable de salvarnos- y buscar el diálogo directo con los delanteros que quedaban muy lejos.

Pasado México, era hora de replantear todo de cara a un rival como Alemania que había mostrado ser un equipo que iba mucho al ataque en bloque pero que no se descompensaba en defensa precisamente porque retrocedía igualmente en bloque, además de ser muy eficaz en la maniobra de contragolpe por la misma razón. Con un sistema 4-2-3-1 muy aceitado imponía un juego que resultaba atrevido en ataque y pondría en jaque las falencias del equipo argentino del medio hacia atrás. La parte 2-3-1 de los alemanes iba y venía, apretando en ataque, defendiendo en retornos ordenados y contraatacando en iguales despliegues veloces. Aquí Maradona se prendió de la soberbia emocional y se cegó. Si antes había mostrado cierto atisbo de frialdad razonadora en algunos cambios, esta vez pudo más el encandilamiento de los espejismos favorables y la ceguera ante las alarmas. Mantener a Otamendi fue claramente confiar en un espejismo, y el oasis se transformó en ciénaga. No modificar el mediocampo fue desoír una alarma por demás estridente.

El partido contra Alemania expuso las debilidades en carne viva que fueron explotadas por el peor rival posible, astuto para oler las heridas y hundir por ellas los cuchillos. Ni Maxi ni Di María cuajaron en la contención con un Mascherano desbordado, y tampoco supieron dialogar con Messi a la hora de arrancar hacia adelante. Di Maria contenía poco y mal, Maxi contenía algo; ante eso Maradona manda a Maxi por izquierda para tapar a Lahm, pero al poner al Di María por derecha desnuda más ese flanco que ya sufría la tétrica defección de Otamendi y la regular impericia de un Demichelis mantenido en el equipo por puro capricho personal. Alemania fue un equipo frío en la ejecución pero muy caliente a la hora de ir al frente; que sabe asumir riesgos porque tiene muy trabajados los mecanismos para compensarlos.

El supuesto atenuante lógico que tuvo la suprema deficiencia argentina en la contención es que tuvo que exponerse más de lo debido al estar obligado a buscar por la tempranera desventaja. Pero no se puede admitir que un equipo con aspiraciones se exponga con tamaño desorden y vulnerabilidad por el sólo hecho de salir a buscar el gol. El primer tiempo terminó con Argentina equilibrando un poco las acciones, atacando sin profundidad pero con la sensación que cada recuperación alemana de pelota era medio gol.

En los primeros 22 minutos del segundo tiempo Argentina logró apretar adelante y martillar a la defensa alemana, fue su mejor momento, pero frente a rivales que defienden en bloque y van en ventaja, en este tipo de equivalencias de poderío, se necesita sostener el ataque mucho para lograr perforar. En ese lapso hubo algunas jugadas interesantes mal resueltas siempre por Higuaín donde Messi tuvo un aporte discreto pero real. Si se mantenía esa presión se podía empatar en los minutos que quedaban, claro que se necesitaba no volver a caer en el arco propio, pero... Un golpe es posible de revertir en un partido de estos, pero dos no. Lo que se presagiaba sucedió, un segundo gol de Alemania en situación casi grotesca de la defensa. Vale repasar el detalle que ese segundo gol no fue un contragolpe fulminante sino una jugada ya estacionada en campo argentino donde la defensa no pudo ordenarse y mostró errores groseros del lado de Demichelis y Otamendi.

Lamentablemente el espejo del partido nos devolvió la contracara con una Alemania que demostró que se puede defender bien en bloque a pesar de no renunciar al ataque. Argentina murió con su 4-1-2-1-2 extrañamente largo y vulnerable. Se mostró como un equipo ultraliviano a la hora de no tener la pelota, dejaba jugar, no presionaba y no recuperaba rápido, era muy largo y dejaba espacios por todos lados. Los dos volantes laterales retrocedían tarde y mal, sin general presión sobre los volantes rivales y dejándolo jugar con total libertad. El sobrevaluado Mascherano perdía en todas partes -no se por qué razón es políticamente correcto hablar bien de él-. Los cuatro del fondo enfrentaban muy desprotegidos al sexteto alemán y tampoco resolvieron con eficacia en los individual las marcas, fallando todos, pero especialmente Otamendi y Demichelis.


Ser justos en las conclusiones


Argentina en el 82 se volvió antes con Maradona incluido en un gran momento porque el equipo tenía fallas. Maradona no podía compensar el tembladeral defensivo de los Olguín y Galván y otras defecciones colectivas de aquel equipo de Menotti. En el 86 había un andamiaje aceitado de equipo armado por Bilardo con un líbero, dos stoppers, dos marcadores volantes (Giusti y Olarticoechea) más el Checho Batista y Enrique en el medio que contenían a todos; eso le permitió destacarse y lograr que el equipo avanzara hasta obtener el título. Pero cuando se habla que Maradona se “cargaba el equipo al hombro sólo” es pura mitología, los que “ponían el hombro” eran los que mencioné antes y ayudaban a mantener el arco argentino seguro y hacer que las acciones geniales de Diego fueran decisivas. Sin equipo no hay figura posible en el máximo nivel, ni el mejor jugador del mundo salva a un equipo en ningún deporte colectivo. En el fútbol de hoy esto es más evidente aún, se ha hecho palpable por la paridad y el desarrollo que físico que hacen casi imposible desequilibrios abrumadores a partir de acciones individuales aisladas.

Obviamente que Messi podía haber dado más y que no vimos su mejor versión. En algunos aspectos como la definición estuvo muy errático y extrañamente falto de su toque de distinción en los remates finales ya que intentó el lujo de la "picada" algunas veces en forma inoportuna cuando se imponía un remate directo. Pero de ninguna manera se debe considerar que no cumplió; estuvo a la altura de su capacidad y se sacrificó por el equipo, pedirle mucho más es caer en el terreno del delirio. Le sobra para ser el mejor del mundo pero no es un jugador sobrenatural capaz de jugar sólo contra once rivales. Si lo comparamos con Cristiano Ronaldo, Kaká, Robinho o Rooney, su labor fue bastante por encima. Podrán superarlo en la medida que avancen los Schewinsteiger, Sneijder o Villa como actuación, pero en condiciones individuales están a años luz de él.


La injusticia hacia Messi

La contradicción que noto en los análisis es el llamativo consenso alrededor de la idea de que Argentina pecó de falencias estructurales por haber confiado demasiado en resolver las situaciones mediante la inspiración de las individualidades y la conclusión a la que se llega sobre la actuación de Messi. Por un lado se comprende con total asidero una realidad del fútbol de hoy que indica que prevalecen las estructuras colectivas que permiten articular el juego equilibrado de varios buenos jugadores, más allá de que haya alguno que se destaque, y que ya no es posible confiar en la acción de individualidades aisladas que se impongan a las estructuras propias y rivales. Pero por otro lado, se insiste en la pretensión de imponerle a Messi un supuesto deber de salvador, afirmando que constituye un fracaso individual de este jugador el no haber roto individualmente las carencias colectivas con actuaciones fuera de serie. En estas afirmaciones está conviviendo una ingrata e injusta valuación del aporte del Messi que responde a conservar de él una falsa esperanza, la cual se le deposita naturalmente como obligación: ser la individualidad que se imponga al todo, el superhéroe individual que en un equipo desajustado actúe el milagro de compensar por sí sólo todas las deficiencias y se imponga a todos los dispositivos rivales. Otro aspecto de este extraño ensañamiento con Messi es que se parte de sobredimensionar su valor en relación a esperar de él algo muy por encima de sus posibilidades y que ningún jugador individualmente puede dar en el fútbol de hoy, para luego castigarlo por el no cumplimiento de este parámetro inalcanzable. Se niega la realidad que debería concluirse del primer argumento: aún la mejor individualidad no puede brillar en un equipo con graves deficiencias estructurales, y es en función de equipo como puede aprovecharse el brillo del mejor jugador del mundo, como es aprovechado en el Barcelona, donde no se está a la espera de un milagro en cada una de sus jugadas, sino que las acciones brillantes llegan por el peso de una asociación del jugador con la estructura del equipo. Muchas veces quedo como defensor de Messi. Pero en realidad soy alguien que lo defiende en base quizá a pensarlo menos genial de lo que se cree o menos determinante por si solo. Los demás terminan siendo crueles con él porque antes han sido exageradamente generosos.


El mito Mascherano

Así como a Messi se lo juzga desde la sobre exigencia, a Mascherano se lo beneficia al revés; exagerando sus virtudes y minimizando sus falencias. Un puro acto del mejor de los pensamientos mágicos. La realidad es que el jugador del Liverpool, cuyas últimas temporadas no fueron destacadas, está tremendamente sobrevaluado por el periodismo que tejió sobre él un mito. Nadie duda que es un volante de contención de gran entrega física y emocional, pero siempre se ignoran sus tremendas limitaciones futbolísticas para el puesto que ocupa y se disculpan sus fracasos individuales en la contención arguyendo que ocurren “porque se lo deja solo”. ¡Pobre Mascherano! se dice, “tiene que marcar a todos sin ayuda”. Me pregunto, por qué no se dice también ¡Pobre Messi! “obligado a jugar atrás y sin nadie que se la de redonda” A Messi se lo incrimina por no hacer genialidades salvadoras en todos los partidos -hechos que ya son utópicos en el fútbol de alta competencia actual- y también por defecciones ajenas. A Mascherano se lo dispensa de no tener los atributos que se necesitan de un gran volante central. En su mejor versión es un eficaz pulpo que cierra y roba pelotas, pero nada más. Su capacidad es muy limitada a la hora de tener panorama y distribuir el juego. Tiene tendencia a esconderse entre los centrales, es muy lento para salir hacia adelante además de no tener buen pie. Son demasiadas limitaciones para lo que una selección de primer nivel necesita. Si lo comparamos con lo que ofrecieron Khedira y especialmente Schweinsteiger en posiciones equivalentes, la diferencia es abismal.

La unánime convicción de excelencia que se suscita sobre él se trata de una reacción emocional en premio a su “entrega”. Si es por ello hagamos un equipo de jugadores elegidos sólo por su entrega, pero esto es fútbol, no una competencia por el Premio Nobel de La Paz.


Cuatro grandes razones

Pero ni Messi ni Mascherano son culpables de que el sábado un tal Otamendi en cancha sin categoría de selección y un Demichelis en un muy bajo nivel hayan cometido los errores que cometieron que condicionaron el partido en el comienzo y luego en el segundo tiempo. Tampoco que el colectivo argentino no hay podido ser eficaz en un aspecto tan básico del juego como es defender cuando no se posee el balón y hacer que la valla propia no sea una zona franca. Y en fútbol esto es irreversible. No es casual que las bajas actuaciones individuales se yergan en el medio de la falencia colectiva, como tampoco lo es cuando los brillos individuales se producen en marcos de la eficiencia colectiva.

Es obvio que si contra Inglaterra en el 86 Brown o Cuciuffo hubieran cometido errores individuales que facilitaran goles en contra, no hubiera habido gol genial de Diego que lo remontara ni orden colectivo que lo salvara, pero es el trabajo colectivo eficiente el que termina reduciendo al mínimo los errores y potenciando al máximo los aciertos individuales. Esto del fútbol se trata de equipos, entes colectivos, asociaciones de individuos interactuando organizadamente en busca de un fin, desde el sábado tenemos bien adentro cuatro (4) grandes razones para entenderlo de una vez por todas.

julio 01, 2010

Tanto tragatinta hablando de balompié me enferma

Advertencia:

Catarsis de futbolero en estado de emoción violenta. Se solicita inimputabilidad.


!El fútbol para los futboleros! !Basta del colonialismo opinológico de los extraños!

Literatos, filósofos, sociólogos, psicólogos…a inflar la pelota a otra parte.


Cada vez que algún tema toma estado parlamentario planetario, es decir, que pasa de ser un tema de sección a tema central (el fútbol en época de mundial la política en época de elecciones, la patria en época de efemérides, la fórmula uno si corre un argentino en punta) estalla la contagiosa fiebre de encontrarle el lado literario, filosófico y científico a todo. Pero el fútbol es el preferido, sobre todo cuando es época de mundial: todo se vuelve siniestro. Arrecia el llamado sobre sociólogos, podólogos, escritores, filósofos, verbólogos y radiólogos para que manden su escupidita futbolera en forma de ensayo, conferencia, opinión o cita. En general la mayoría no tiene ni idea de lo que es una pelota rodando y escriben colecciones de trivialidades que a los futboleros nos aburren a la tercera línea.

Tengo la crónica que Roberto Arlt escribió cuando fue por primera vez a ver un partido de fútbol en 1930 que se títuló "Ayer vi ganar a los argentinos". La publicó El Gráfico en 1976 en un libro especial que editó. Obviamente tiene la pluma calificada del Gran Roberto, aunque no deja de ser la impresión de un periodista-escritor que va a ver un partido y no entiende un pepino de que se trata pero escribe como escribiría cualquier ignorante del tema, desbordado por la sorpresa y el asombro. Obvio que hay frescura, pero… ¿por qué el fútbol como paisaje extraño es literario? Para mí eran literatura de fútbol las notas de Don Osvaldo Ardizzone en El Gráfico. Porque se aborda lo “literario” de una manera harto tautológica, inventando que hay “literatura de fútbol”. Para el escritor el tema es un accidente; no hay ”literatura de fútbol” porque escribas un cuento con una anécdota “de fútbol”.

Me pregunto: ¿hay una literatura de automovilismo? Si hubiera existido un escritor sensiblero como Soriano al que le gustaran los fierros tendríamos “literatura de automovilismo”, y entonces se hubiera escrito el cuento del día que el Lole se quedó sin nafta en el autódromo. Mejor sería decir si algún escritor escribió una gran novela o cuento incluyendo al fútbol como objeto de atención indagatoria, como forma y fondo de la reflexión narrativa, y si atravesó alguna capa tutelar de la significación a partir de ello. Pero no, lo dejo ahí, recuerdo al Negro Fontanarrosa y su cuento “19 de diciembre de 1971”. ¿Se puede escribir algo mejor “de fútbol” que eso? No, pero como los que lo evalúan nunca pisaron una cancha ni putearon un referee ni memorizaron la formación de cinco equipos, jamás se darán cuenta.

El austríaco Peter Handke tiene una obra –digamos menor dentro de su producción- que se llama “El miedo del arquero ante el tiro penal”. ¡Por Dios! El que tiene miedo en el penal es el pateador y no el arquero que tiene garantizada la derrota honrosa. Vamos hombre, ¿ahora entienden por qué tanto tragatinta hablando de balompié me enferma? El penalty es el único acto del fútbol donde el arquero tiene cierta impunidad para fracasar, y si lo ataja no es que cumple con su deber sino que alcanza una proeza, se vuelve héroe. ¿De donde sacó que el portero tiene miedo en el penalty? Handke, la tenés adentro, eras un cuatro de copas y en los picados de Griffen, Austria, jugarías al arco o te ponían al medio porque eras el dueño de la pelota, dedicate a hacer guiones con tu amiguito Wenders. La novela de Handke no tiene relación con el fútbol más de lo que sugiere el título con intención metafórica; es una novela que narra peripecias aburridas de un personaje gris que entre otras cosas fue arquero mediocre de un club de barrio, entre otros variados metieres, es un texto muy en la vena existencialoide de los 70, pero…pasó a engalanar el cánon literario “de fútbol”…

Se busca aprovechar la popularidad del fútbol pera venderle literatura. Es un marketineo un tanto berreta; se supone que existe un consumidor de fútbol que jamás compraría una novela “normal” pero que si se le advierte que el libro “trata de fútbol” se transformará en ávido demandante, máxime si está en época de mundial y excitado. ¡Así pasará del Olé a la literatura!

También huele a legitimación barata, parece que algunos necesitan que al fútbol lo absuelva cierta “academia” de la cultura, entonces se trata de demostrar que sólo porque un puñado de escritores se ocuparon de él no se trata de una cuestión menor. El fútbol es la representación lúdica de la guerra más intensa emocionalmente para las masas del universo y por lo tanto nunca es una cuestión menor, al menos no menor que la literatura, y se legitima culturalmente solo, no necesita que ningún escritor le dedique un cuento.

La otra prevención que pesa sobre algunos intelectuales es que tratan de despegarse del fútbol porque suena políticamente correcto hacerlo. Es una actividad a la que se acusa de ser un gran negocio para pocos que funciona como el opio para las masas, y que se usa políticamente para manipular sentimientos ligados a los peores intereses políticos, o en el mejor de los casos –valga la ironía- para exacerbar los nacionalismos de tinte populista. Todo esto puede que tenga asidero, no se puede negar, pero fue culpa de los gobiernos, del sistema capitalista y no del fútbol. Que constituye un gran negocio y está dirigido por una minoría que se enriquece, ¡pues vaya novedad!, pero eso sucede con todas las actividades en este mundo capitalista, incluida la industria cultural toda, y la editorial en particular, pequeño refugio de los escribas dominado por tres pulpos empresarios que imponen las leyes del marketing y el negocio por sobre el arte. Entonces, señores cagatintas, dejen de mirar desde arriba al fulbito, quítense esa pátina de suficiencia superadora que ninguna ola de las que riega vuestras playas trae aguas culturalmente purificadas.

El furor popular puede más, se devora toda esta tilinguería intelectualoide. El fútbol tiene sus verdades y mentiras propias, no necesita cronistas emplumados en oropeles narrativos ni cacofonías filosóficas. Mientras, lo único que espero es que ganemos el sábado y poder gritarle a Schweinsteiger que siga mamando.